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jueves, 5 de abril de 2012

Detienen en EU a más tres mil indocumentados

AFP

Miami.- La Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos anunció el lunes que sus agentes detuvieron más de tres mil 100 extranjeros durante redadas en los últimos seis días en 50 estados.

Entre los detenidos hay tanto extranjeros con antecedentes penales como inmigrantes que han violado las leyes de inmigración estadounidenses, según el comunicado de la agencia federal.

"Los resultados de esta operación destacan el compromiso de ICE de dar prioridad al arresto y deportación de extranjeros con antecedentes penales, así como aquellos que se aprovechan del sistema de inmigración del país", dijo el director de ICE John Morton.

Según el ICE, de los más de tres mil 100 detenidos, dos mil 834 individuos tenían antecedentes penales.

El director del Ice agregó que "debido a este incansable esfuerzo y trabajo de equipo de los agentes y oficiales de ICE para encontrar a estos criminales extranjeros y prófugos, tenemos tres mil 168 menos extranjeros criminales y violadores de las leyes migratorias en nuestros barrios y en el país".

El comunicado no incluye ningún tipo de listado de nacionalidades pero especifica que las redadas se realizaron tras seis días de operación, "la más amplia de este tipo, según indica, con la colaboración de mil 900 oficiales federales desplegados en 50 estados, incluido la isla de Puerto Rico, que es estado libre asociado de Estados Unidos.

El gobierno de Barack Obama ha deportado una cifra récord de indocumentados, una media de 400 mil al año desde hace tres años fiscales, según cifras del Departamento de Seguridad Interna (DHS por sus siglas en inglés).

De acuerdo al gobierno actual, no es posible deportar a la totalidad de los 11 millones de extranjeros indocumentados -en su mayoría latinoamericanos- que viven en el país, pues las restricciones presupuestarias sólo permiten sacar del país a unos 400 mil indocumentados.

Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes acusan al presidente Obama de haber traicionado al electorado hispano con la promesa de una reforma migratoria que no se aprobó y que por el contrario, ha liderado uno de los gobiernos más mano dura contra la inmigración indocumentada.

Tardaría hasta 2 sexenios consolidar el mando único policial, dice investigador

Guillermo Ríos / El Sol de México

Ciudad de México.- La propuesta de sustituir a los cuerpos policiacos de las 32 entidades de la República por un mando único bajo la calificación de las normas internacionales, es una tarea que nos llevaría dos sexenios más, consideró el académico e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), José Luis Cisneros.

La policía de mando único deberá revertir el deterioro de las corporaciones policiales y dignificar la función policial, sin embargo, "eso sería muy peligroso en una sociedad como la nuestra, sobre todo cuando podemos ser espectadores de que seguimos viviendo cacicazgos políticos, donde hemos sido testigos de que muchas de las decisiones que se toman son por intereses de grupo, no por intereses de lo colectivo ni por intereses del Estado".

El especialista de la UAM Xochimilco consideró que por un lado habría que reconocer el hecho de tener una policía única, lo que sería, en términos de estrategia, mucho muy benévolo y correcto para una sociedad como la nuestra, sobre todo porque hemos estado atrasados fundamentalmente por la corrupción.

Refirió que las propuestas que se han dado en términos de las policías únicas, han sido bastante exitosas en otras sociedades como es el caso de la policía canadiense, o de las policías europeas.

Por lo tanto, apuntó, a mí me parece que son importantes, porque se favorecería una lucha frontal contra la criminalidad, siempre y cuando pudiésemos garantizar -en teoría eso es lo que se busca- garantizar disminuir a toda costa, los altos porcentajes de corrupción.

"El otro problema, la cara opuesta de esta propuesta, es el control. En una sociedad como la nuestra fundamentalmente, históricamente se ha demostrado que no hemos tenido la capacidad de decisión política y que básicamente lo que tenemos es una cuestión marcada principalmente por lo que, digámoslo así, decisiones arbitrarias que están fuera de ley".

Es decir, explicó, son decisiones políticas, no decisiones propiamente de estrategia política, son cosas completamente diferentes, entonces, eso sería muy peligroso en una sociedad como la nuestra, sobre todo cuando podemos ser testigos de que seguimos viviendo cacicazgos políticos.

Entrevistado por El Sol de México en torno al tiempo que nos llevaría la sustitución de las policías municipales, las cuales están consideradas como las más mal pagadas, pésimamente preparadas y las peor equipadas, el doctor José Luis Cisneros expresó:

"Yo calculo conservadoramente, que nos llevaría dos sexenios más, tener una policía, digámoslo así, bajo la calificación de las normas internacionales".

Además, dicho proceso implica mucho dinero, mucho más de lo que se le ha inyectado hasta ahora, concluyó.

Anuncia Josefina cambios en su equipo de campaña

El Sol de México

Ciudad de México.- Josefina Vázquez Mota, candidata presidencial del PAN, confirmó que habrá modificaciones en su campaña e incluso pospuso su gira a Veracruz, programada para el próximo sábado 7 de abril, con el fin de llevar a cabo una evaluación con sus colaboradores cuyas modificaciones se darán a conocer el próximo lunes.

"Estamos seguros de que vamos en la estrategia correcta, pero estaremos haciendo una revisión puntual, una evaluación para en todo caso fortalecer aquellos aspectos que sean necesarios", expresó.

En el séptimo día de su campaña, Vázquez Mota acudió a la caseta de peaje ubicada en la carretera México-Cuernavaca, donde entregó propaganda junto con un grupo de jóvenes simpatizantes y reiteró que la fuerza de los panistas no será suficiente para obtener la victoria en la elección del 1de julio, sino que, como en 2000 y 2006, necesitarán el apoyo ciudadano.

En este punto se dieron cita algunos de sus seguidores, quienes con batucada y globos de colores alentaron a la abanderada presidencial de Acción Nacional cuando descendió de uno de los dos autobuses (Chepinabuses) acondicionados para la trasportación de los medios de comunicación y de ella misma durante la campaña.

Posteriormente, la exsecretaria de Educación Pública se trasladó a desayunar a Tres Marías, en Morelos, donde se registró un altercado con algunos comensales debido a que éstos se quejaron por la presencia de fotógrafos y reporteros al interior del restaurante Sinaí; Vázquez Mota tuvo que ofrecer disculpas ante las molestias ocasionadas y retirarse del lugar.

A su salida, mujeres y niños que se encargaban de estacionar los automóviles de los visitantes le gritaron a su paso: "¡Ni un voto al PAN! ¡Ni un voto al PAN!".

En su recorrido, la excoordinadora de los diputados en San Lázaro fue cuestionada por la joven Cristina Nicolás, de 20 años, quien le exigió propuestas concretas para dar empleo a quienes egresan de las universidades, así como solucionar el problema de los extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro.

"Esperemos que no sea la primera vez que venga, por aquí han pasado candidatos a diputados y a otros cargos públicos y no han cumplido. Quiero saber cuál es su propuesta para solucionar la problemática de los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro", inquirió la joven morelense.

Vázquez Mota le respondió que ya existe en el Congreso de la Unión una reforma laboral que permitirá generar mayores empleos y con mejores salarios, y además comentó que es preciso dialogar primero con los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricista (SME) para encontrar una solución.

Josefina Vázquez Mota tendrá actividades personales este Viernes Santo y el Sábado de Gloria se reunirá con su equipo de campaña, para apuntalar las modificaciones que se anunciarán de manera oficial el próximo lunes en una reunión con los medios de comunicación.

Antes, el domingo 8 de abril acudirá al registro como candidata a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal de Isabel Miranda de Wallace, ante el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF). 

Marzo, el mes más violento en lo que va del año

El Sol de México

Ciudad de México.- A poco menos de ocho meses de que concluya el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, la violencia generada por el narcotráfico y el crimen organizado, no desciende, por el contrario, va en aumento.

De acuerdo con las estadísticas oficiales, en el primer trimestre de 2012 (enero, febrero y marzo), el número de ejecutados ascendieron a 3 mil 443 ejecuciones o muertes violentas provocadas por enfrentamientos entre bandas de la delincuencia organizada o con las fuerzas federales del orden.

Esta cifra, superó a la del mismo periodo del año pasado en el que se registraron tan sólo 3 mil 334., es decir, que este año se contabilizaron 109 ejecuciones más que en 2011.

Lo grave del caso, es que, los indicadores señalan que la violencia este año sigue en ascenso, pese a todos los esfuerzos realizados por el gobierno federal, pues en enero de este año las cifra de ejecuciones registraron mil 140, en febrero ascendió a mil 146 y marzo alcanzó mil 157, es decir, que marzo se convirtió en el mes más violento del presente año, hasta el momento. 

Sobresale que en marzo de este año, hubo 14 días con más de 40ejecuciones, lo que arrojó como resultado una media de 37.3 muertos por cada 24 horas. Pese a lo anterior, Campeche, Querétaro y Tlaxcala, no registraron ningún homicidio violento ligado con la delincuencia organizada. 

Por el contrario, el 58 por ciento de estos crímenes, se registraron en, Chihuahua, Guerrero Nuevo León y Sinaloa, donde se contabilizaron más de cien ejecuciones por mes. 

En este año Chihuahua se sigue manteniendo como el estado másviolento y con mayor número de ejecuciones (256), donde la violencia se recrudeció significativamente fue en los estados de Baja California, Coahuila, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nuevo León y Sinaloa. 

Las estadísticas, señalan que en el presente sexenio el estado de Guerrero tiene en su lista el mes más violento de todo el sexenio, con144 crimines relacionados con el crimen organizado, que superó al de137 que tenía Chihuahua desde el año pasado. 

Guerrero contabiliza hasta hoy 3 mil 244 ejecuciones en esa entidad en todo el sexenio, 39por ciento de ellas registradas en Acapulco. Coahuila, también llegó a una cifra record en este año, al contabilizar 75 ejecuciones en 17 eventos violentos tan sólo en Marzo, el más violento de todo el sexenio, lo que acumuló ya 942 homicidios. 

Nuevo león registró 157 ejecuciones durante el mes marzo pasado, lo que significa un crecimiento del 37 por ciento si se le compara con el promedio de ajusticiamientos registrados en los últimos 10 meses. En Sinaloa ocurrieron 121 ejecuciones, apenas ocho casos arriba del promedio mensual, en Morelos 24 y Baja California con 35. 

Entres los mil 157 ejecutados en Marzo de este año, se cuentan 75mujeres, 22 menores de edad y tres funcionarios públicos; además de 33policías, 18 de ellos municipales, nueve estatales y seis federales. 

El 1 de marzo fue el día más sangriento pues se registraron 74ejecuciones, 13 de ellas se registraron durante un enfrentamiento entre militares y sicarios en Nuevo Laredo Tamaulipas. 

Ese día, igualmente, fueron asesinados seis hombres en el Estado de México, 11 en Durango, nueve en Chihuahua, ocho en Nuevo león, y el resto en nueve estados del país. 

De acuerdo con la base de datos dada a conocer por la Presidencia de la República el 12 de enero del año pasado (2011), en el primer trimestre de 2007 se reportaron solamente 518 casos; en 2008, 989; en2009, mil 955, y en 2010, 3 mil 334, lo que demuestra que la crisis violenta que México enfrenta sigue en ascenso. 

Éxodo de vacacionistas

Por: An­to­nio de Mar­ce­lo 

A me­di­da que se acer­ca el fin de se­ma­na de es­tas va­ca­cio­nes de Se­ma­na San­ta, au­men­tó el nú­me­ro de pa­sean­tes que bus­ca­ban aban­do­nar la ciu­dad ha­cia los des­ti­nos tu­rís­ti­cos cer­ca­nos a la ca­pi­tal. Por ello en al­gu­nos mo­men­tos los au­to­mo­vi­lis­tas tu­vie­ron que es­pe­rar has­ta cua­tro ho­ras pa­ra lle­gar a la ca­se­ta rum­bo a Cuer­na­va­ca.

Aun­que no fue la úni­ca vía de sa­li­da que re­gis­tró au­men­to de au­to­mo­vi­lis­tas, tam­bién en la Mé­xi­co-Pue­bla hu­bo asen­ta­mien­tos, aun­que no tan gra­ves.

El con­ges­tio­na­mien­to vial se pu­do per­ci­bir en vías co­mo Via­duc­to-Tlal­pan, Pe­ri­fé­ri­co Sur, In­sur­gen­tes Nor­te y Cal­za­da Ig­na­cio Za­ra­go­za.

En Via­duc­to los ve­hí­cu­los eran los que bus­ca­ban sa­lir por la ca­rre­te­ra Mé­xi­co-Cuer­na­va­ca, de ma­ne­ra que tu­vie­ron que es­pe­rar por ho­ras ya que el trán­si­to fluía a vuel­ta de rue­da, lo que fue apro­ve­cha­do por ve­ci­nos y ven­de­do­res que se co­lo­ca­ron en­tre los ca­rri­les pa­ra ven­der agua, re­fres­cos, ci­ga­rros y dul­ces, prin­ci­pal­men­te.

Ahí ha­bía des­de ca­mio­ne­tas don­de se su­bió to­do lo ne­ce­sa­rio has­ta au­tos que en el tol­do ama­rra­ron en­se­res, prin­ci­pal­men­te aque­llos que no hi­cie­ron re­ser­va­cio­nes de ho­te­les.

En otras sa­li­das de la ciu­dad co­mo la ca­rre­te­ra Me­xi­co-Pa­chu­ca tam­bién hu­bo asen­ta­mien­to ve­hi­cu­lar, en In­sur­gen­tes ha­cia la sa­li­da por In­dios Ver­des, por lo que tu­vie­ron que te­ner pa­cien­cia an­tes de lle­gar a la ca­se­ta de Eca­te­pec o pa­ra sa­lir ha­cia Tex­co­co. 

En Za­ra­go­za que es la via pa­ra sa­lir ha­cia Pue­bla tam­bién se asen­tó el trán­si­to ve­hi­cu­lar so­bre to­do por quie­nes tam­bién to­man es­ta sa­li­da pa­ra ir a los mu­ni­ci­pios del Es­ta­do de Mé­xi­co co­mo Chal­co, Los Re­yes, Chi­mal­hua­cán, Ame­ca­me­ca y Tex­co­co.

La sa­li­da que me­nos se con­ges­tio­nó fue la Mé­xi­co-To­lu­ca, don­de Ca­mi­nos y Puen­tes Fe­de­ra­les (Ca­pu­fe) tu­vo un re­gis­tro has­ta la tar­de de ayer de 67 ve­hí­cu­los que se mar­cha­ban por so­lo 19 que en­tra­ban por mi­nu­to.

En las ca­se­tas se ha­bi­li­ta­ron to­das las ca­jas de co­bro, de ma­ne­ra que los pa­sean­tes tu­vie­ron dón­de pa­gar y sa­lir a sus pa­seos.

Ca­pu­fe es­pe­ra que ya pa­ra es­te vier­nes el trán­si­to ve­hi­cu­lar dis­mi­nu­ya, aun­que se pre­pa­ran pa­ra el re­gre­so es­te do­min­go por la tar­de cuan­do el asen­ta­mien­to es por quie­nes in­ten­tan en­trar a la ciu­dad de Mé­xi­co por las dis­tin­tas vías. 

Hoy, precio de sangre.

Por: Raúl Ma­cías y An­to­nio de Mar­ce­lo, LA PRENSA

Las ho­ras trans­cu­rrían; el ca­lor era so­fo­can­te y el su­dor sa­bía a sal y le­ves rá­fa­gas de vien­to pa­re­cía que sa­bían lo que su­ce­de­ría al Me­sías que ca­mi­na­ba acom­pa­ña­do de sus após­to­les por las ca­lles de Je­ru­sa­lén, co­mo fue­ron con­ver­ti­das las ar­te­rias en Iz­ta­pa­la­pa; Je­sús, el hi­jo de Dios sa­bía que to­do es­ta­ba es­cri­to por­que és­tas eran sus úl­ti­mas ho­ras en la Tie­rra.

Su mi­ra­da se cen­tra­ba en pun­tos fi­jos por mo­men­tos; sus pa­sos eran len­tos y en oca­sio­nes un po­co apre­su­ra­dos. Je­sús (Da­vid Ló­pez Do­mín­guez) era vis­to pa­sar por mi­les de per­so­nas que se die­ron ci­ta pa­ra re­vi­vir lo que fue la pa­sión y muer­te de Cris­to, quien en to­do mo­men­to iba acom­pa­ña­do de sus após­to­les y el Ar­cán­gel Ga­briel, a sus es­pal­das, co­mo guian­do sus pa­sos del Hi­jo de Dios.

Co­no­cía lo que le es­pe­ra­ba, por­que ya lo te­nía mar­ca­do en su vi­da y pa­só por la Tie­rra; sin em­bar­go, con­ti­nua­ba sin de­cir una pa­la­bra; cons­cien­te que te­nía que en­tre­gar su vi­da a cam­bio de la Hu­ma­ni­dad, pe­ro des­co­no­cía que esa Hu­ma­ni­dad y por quie­nes de­rra­ma­ría su san­gre en un mo­men­to de su pa­so a la cru­ci­fi­xión eran quie­nes alen­ta­ban a los ro­ma­nos pa­ra que lo cla­va­ran en la cruz.

An­te mi­les de per­so­nas con es­te pa­sa­je bí­bli­co con­ti­nuó la CL­XIX re­pre­sen­ta­ción de la Pa­sión y Muer­te del Na­za­re­no en Iz­ta­pa­la­pa. Ba­jo la aten­ta mi­ra­da de vi­si­tan­tes na­cio­na­les y ex­tran­je­ros, Da­vid Ló­pez Do­mín­guez, quien fue­ra ele­gi­do pa­ra ha­cer el pa­pel de Je­sús re­co­rrió la sie­te ca­sas, que en es­te ca­so son las ocho igle­sias de igual nú­me­ro de ba­rrios de la zo­na cen­tro de Iz­ta­pa­la­pa.

Cuan­do los ra­yos del sol aún se de­ja­ban sen­tir dio ini­cio la vi­si­ta de las sie­te ca­sas. El Me­sías (Da­vid) ca­mi­nó y pa­só por los tem­plos de es­tos pun­tos de la de­mar­ca­ción. Ata­via­do con una tú­ni­ca de her­mo­so di­se­ño, Je­sús ca­mi­na­ba por las ca­lles en com­pa­ñía de sus após­to­les; me­tro a me­tro re­co­rrió los tem­plos don­de pe­día fuer­zas pa­ra sa­car ade­lan­te su in­ter­pre­ta­ción.

Las ocho igle­sias en las que se re­cor­dó la vi­si­ta de las sie­te ca­sas fue­ron: La Asun­ción, San Ig­na­cio, San­ta Cla­ra, San Lu­cas, San Pe­dro, San Mi­guel, San Fer­nan­do y del Se­ñor de la Cue­vi­ta. Ahí Da­vid se acer­ca­ba al al­tar y se hin­ca­ba co­mo mues­tra de res­pe­to y tras él iba quien re­pre­sen­ta el per­so­na­je del Ar­cán­gel Ga­briel, siem­pre fiel de­trás del Me­sías.

Du­ran­te su pa­so por la ca­lle de Az­te­cas, 5 de Ma­yo, Tol­te­cas, Pri­mer Ca­lle­jón de Ge­ne­ral Ana­ya, Co­mon­fort y Er­mi­ta has­ta lle­gar al San­tua­rio del Se­ñor de la Cue­vi­ta, se si­guie­ron ca­da uno de los pa­sa­jes bí­bli­cos. En es­ta pa­rro­quia es­cu­cha­ron mi­sa y al tér­mi­no de la mis­ma pro­si­guie­ron su ca­mi­no por las ca­lles de Er­mi­ta Iz­ta­pa­la­pa, Ayun­ta­mien­to, en­tre otras has­ta lle­gar al jar­dín Cui­tlá­huac. 

Clero: cri­mi­na­les de­sal­ma­dos, los an­ti­cris­tos.

Por: Pa­tri­cia Ca­rras­co, LA PRENSA

La Igle­sia Ca­tó­li­ca ve con te­rror la muer­te de mi­les de me­xi­ca­nos ino­cen­tes, a ma­nos de cri­mi­na­les de­sal­ma­dos, que no tie­nen por pa­dre a Dios, si­no al ma­lig­no, el men­ti­ro­so y ho­mi­ci­da; por lo que con­de­nó a los de­lin­cuen­tes que ac­túan co­mo ver­da­de­ros an­ti­cris­tos que ase­si­nan gen­te, se­cues­tran, ex­tor­sio­nan, ro­ban y des­tru­yen la sa­lud de mi­llo­nes de jó­ve­nes con dro­gas, en un país don­de la mal­dad pa­re­ce ha­ber lle­ga­do pa­ra no ir­se ja­más. 

En la ho­mi­lía de la mi­sa Cris­mal del Jue­ves San­to, la Ar­qui­dió­ce­sis de Mé­xi­co ex­hi­bió que la vio­len­cia que vi­ve Mé­xi­co, no ha sur­gi­do de la na­da, si­no es cau­sa­da por la in­jus­ti­cia so­cial, que man­tie­ne en la po­bre­za a la mi­tad del país, por la co­rrup­ción de au­to­ri­da­des in­mo­ra­les que fue­ron y si­guen sien­do cóm­pli­ces del cri­men que de­bie­ron com­ba­tir.

An­te cien­tos de sa­cer­do­tes, de las dis­tin­tas vi­ca­rías de la Ar­qui­dió­ce­sis Pri­ma­da de Mé­xi­co, reu­ni­dos en la Ca­te­dral Me­tro­po­li­ta­na, la Igle­sia acu­só que la vio­len­cia tie­ne su cau­sa en el des­mo­ro­na­mien­to de los va­lo­res cris­tia­nos y mo­ra­les; en el so­ca­va­mien­to de to­da éti­ca en aras de una per­ni­cio­sa li­ber­tad y re­la­ti­vis­mo, que no es más que li­ber­ti­na­je y egoís­mo.

La vio­len­cia agre­gó, tam­bién tie­ne su ori­gen en una so­cie­dad que ha per­di­do su al­ma y jus­ti­fi­ca al mal co­mo bien, y que ha pues­to co­mo dios al di­ne­ro y co­mo fin la con­se­cu­ción del pla­cer sin lí­mi­tes.

Y mu­chos, pa­ra con­se­guir esos fal­sos pa­raí­sos ma­tan, co­rrom­pen y per­vier­ten, sin es­crú­pu­los, sin res­pe­tar las le­yes hu­ma­nas, tan mi­na­das por la im­pu­ni­dad y la co­rrup­ción, ni a la ley di­vi­na, de la cual no es­ca­pa­rán. "Aun cuan­do los cri­mi­na­les pien­sen, en su men­te per­ver­ti­da, que es po­si­ble con­ci­liar la fe con su ac­ti­vi­dad mons­truo­sa in­mo­ral y an­tie­van­gé­li­ca.

A los pres­bí­te­ros y obis­pos, no les to­ca com­ba­tir con las ar­mas a los vio­len­tos, si­no con el ser­vi­cio sa­cer­do­tal hu­mil­de y ab­ne­ga­do, con el anun­cio siem­pre con­so­la­dor del Evan­ge­lio; de­ben con­so­lar a los que su­fren, co­mo pro­pio el do­lor de las víc­ti­mas.

"La mal­dad pa­re­ce ha­ber lle­ga­do pa­ra no ir­se ja­más", ci­tó al re­cor­dar las pa­la­bras del Pa­pa Be­ne­dic­to XVI: "no po­de­mos vi­vir co­mo los que no tie­nen es­pe­ran­za", pues el mal pe­se a su des­truc­ción apa­ra­to­sa, no tie­ne la úl­ti­ma pa­la­bra.

La úl­ti­ma pa­la­bra, se­ña­ló, la tie­ne el amor, el per­dón, la re­con­ci­lia­ción; el po­der del Re­den­tor, que con su pa­sión cruen­ta, su ig­no­mi­nio­sa muer­te en la cruz y su glo­rio­sa re­su­rrec­ción ha ven­ci­do to­do odio y vio­len­cia.

En una Ca­te­dral re­ple­ta de fie­les, re­pre­sen­tan­tes de dis­tin­tas pa­rro­quias y gru­pos re­li­gio­sos, que ce­le­bra­ron el Día del Sa­cer­do­te, la Ar­qui­dió­ce­sis sos­tu­vo que los obis­pos y pres­bí­te­ros del pue­blo de Dios, tie­nen el re­to des­co­mu­nal, que no es nue­vo, cons­truir aquí y aho­ra el rei­no de Dios y sem­brar en la so­cie­dad, he­ri­da y des­ga­rra­da, los va­lo­res del Evan­ge­lio.

En es­ta ce­le­bra­ción re­li­gio­sa, se ben­di­je­ron los san­tos óleos y se lla­mó a los sa­cer­do­tes a re­no­var sus pro­me­sas y for­ta­le­cer la evan­ge­li­za­ción en las co­mu­ni­da­des. 

Instan en Catedral a liberarse del pe­ca­do.

Por: Pa­tri­cia Ca­rras­co, Fo­to: Jai­me Lle­ra

La Pas­cua de­be ser el pa­so de la es­cla­vi­tud a la li­ber­tad; la li­be­ra­ción de las es­cla­vi­tu­des que pa­de­ce­mos (egoís­mos y las ru­ti­nas), pe­ro so­bre to­do la li­be­ra­ción del pe­ca­do, ma­ni­fes­tó la Ar­qui­dió­ce­sis de Mé­xi­co.

En la ce­le­bra­ción del la­va­to­rio de pies a 12 se­mi­na­ris­tas, los más apli­ca­dos, del Se­mi­na­rio Con­ci­liar de Mé­xi­co, re­cor­dan­do un ac­to si­mi­lar que hi­zo Je­sús con los após­to­les, en la Ca­te­dral Me­tro­po­li­ta­na, la Igle­sia Ca­tó­li­ca in­vi­tó a los fie­les a no que­dar­se en los ri­tos, si­no la ver­dad de la Pas­cua de Cris­to.

En la mi­sa de la Ce­na del Se­ñor se re­cor­da­ron las pa­la­bras de Je­sús: "les he la­va­do los pies, tam­bién us­te­des de­ben la­var­se los pies unos a los otros. Que se amen los unos a los otros, co­mo yo los he ama­do".

La Igle­sia Ca­tó­li­ca fes­te­jó ayer por la tar­de la Ce­na del Se­ñor. Lue­go se rea­li­zó la pro­ce­sión con el San­tí­si­mo al Mo­nu­men­to, pa­ra co­lo­car el San­tí­si­mo Sa­cra­men­to cu­bier­to, en el Al­tar de los Re­yes. Pos­te­rior­men­te la Vi­si­ta de las Sie­te Ca­sas, tra­di­ción que se de­be a que Je­sús fue lle­va­do a sie­te lu­ga­res an­tes de su cru­ci­fi­xión.

Des­pués de la ce­le­bra­ción de la Mi­sa de la Ce­na del Se­ñor, el Jue­ves San­to por la tar­de, las Hos­tias Con­sa­gra­das se de­po­si­tan en un lu­gar es­pe­cial lla­ma­do "mo­nu­men­to", ador­na­do pa­ra que los cre­yen­tes ha­gan ora­ción de ac­ción de gra­cias a Cris­to pre­sen­te en la Eu­ca­ris­tía.

Co­mo to­das las igle­sias po­nen es­te mo­nu­men­to, los cre­yen­tes vi­si­tan va­rios tem­plos (sie­te, por lo ge­ne­ral), no só­lo pa­ra ver en cuál de ellos se ha ador­na­do me­jor el mo­nu­men­to, si­no pa­ra ob­te­ner In­dul­gen­cia Ple­na­ria.

La li­tur­gia pi­de que, al ter­mi­nar la Mi­sa de la Ce­na del Se­ñor, se tras­la­de so­lem­ne­men­te la Eu­ca­ris­tía a un mo­nu­men­to be­lla­men­te ador­na­do y se pon­ga den­tro de una ur­na, cu­ya lla­ve guar­de ce­lo­sa­men­te el sa­cer­do­te.

Has­ta las do­ce de la no­che los fie­les vi­si­tan al San­tí­si­mo así ex­pues­to pa­ra ma­ni­fes­tar su fe en la pre­sen­cia real de Cris­to en la Eu­ca­ris­tía.

A las do­ce de la no­che se des­nu­dan los al­ta­res, se re­ser­va el San­tí­si­mo en un lu­gar dig­no fue­ra del tem­plo, se qui­tan to­dos los ador­nos y las flo­res, por­que co­mien­za el Vier­nes San­to y la Igle­sia es­tá de­so­la­da por la pa­sión de Cris­to. To­do es­to lo ha­ce el sa­cer­do­te en to­tal si­len­cio, sin can­tos ni ora­cio­nes.







Esa tra­di­ción se de­be a que Je­sús fue lle­va­do a sie­te lu­ga­res an­tes de su cru­ci­fi­xión. El pri­me­ro fue del Ce­ná­cu­lo al Mon­te de los Oli­vos; del Huer­to de los Oli­vos a la Ca­sa de Anás; de la Ca­sa de Anás a la de Cai­fás; de la ca­sa de Cai­fás al Pre­to­rio de Pi­la­to; de la Ca­sa de Pi­la­to an­te el Rey He­ro­des; de He­ro­des a Pi­la­to, y de la Ca­sa de Pi­la­to al Cal­va­rio.

En la úl­ti­ma es­ta­ción, Pi­la­to se la­vó las ma­nos y man­dó cru­ci­fi­car a Cris­to. Pa­ra no per­der su car­go, con­de­nó al ino­cen­te ha­cien­do ca­so a los in­jus­tos. Pi­da­mos a Dios que no nos de­je­mos lle­var por fal­sos que nos ale­jan de la jus­ti­cia y la ver­dad.

Aquí se tra­ta de se­guir a Je­sús en las di­fe­ren­tes es­ta­cio­nes de su pa­sión, que co­men­zó es­ta no­che con la ago­nía en el huer­to. En al­gu­nas pa­rro­quias de am­bien­te tra­di­cio­nal se acos­tum­bra es­ta no­che ve­lar al Di­vi­no Pre­so, po­nien­do una ima­gen de Je­sús en una cár­cel an­te la que ha­cen guar­dia oran­do to­da la no­che, ellos ya es­tán ce­le­bran­do el Vier­nes San­to.

Las per­so­nas no de­ben per­ma­ne­cer una ho­ra en ca­da tem­plo, si­no que se de­ben or­ga­ni­zar pa­ra que en la úl­ti­ma igle­sia pue­dan par­ti­ci­par de la Ho­ra San­ta. Pa­ra ob­te­ner la In­dul­gen­cia a tra­vés de es­ta prác­ti­ca se ne­ce­si­ta es­tar en es­ta­do de gra­cia, ha­ber co­mul­ga­do y pe­dir por las in­ten­cio­nes y ne­ce­si­da­des del Pa­pa.

En la pri­me­ra es­ta­ción se re­cuer­da que, el Jue­ves San­to por la no­che, Nues­tro Se­ñor Je­su­cris­to du­ran­te la Ul­ti­ma Ce­na les en­se­ñó el man­da­mien­to de amor a sus dis­cí­pu­los la­van­do hu­mil­de­men­te sus pies. Tam­bién ins­ti­tu­yó la Eu­ca­ris­tía (San­ta Mi­sa) con­sa­gran­do el pan y el vi­no.

Des­pués de ha­ber ce­na­do con sus dis­cí­pu­los sa­lió del ce­ná­cu­lo (lu­gar de la ce­na) y se di­ri­gió con sus após­to­les al mon­te de los Oli­vos pa­ra orar an­tes de ser en­tre­ga­do. Pi­da­mos que el Se­ñor nos ayu­de a ha­cer siem­pre ora­ción en los mo­men­tos di­fí­ci­les.

En la se­gun­da es­ta­ción, Ju­das el trai­dor, lle­vó a los sol­da­dos de los ju­díos pa­ra que apre­sa­ran a Cris­to. Le sa­lu­dó con un be­so, por­que esa era la se­ñal pa­ra que los sol­da­dos pu­die­ran cap­tu­rar­lo. Lle­va­ron a Je­sús a la ca­sa de Anás, sue­gro del su­mo sa­cer­do­te Cai­fás.

En la ter­ce­ra es­ta­ción, des­pués que Anás in­te­rro­gó a Je­sús, con­si­de­ró que de­be­ría lle­var­lo an­te el su­mo sa­cer­do­te Cai­fás, quien ha­bía di­cho que con­ve­nía que Je­sús mu­rie­ra pa­ra que el pue­blo se sal­va­ra.

En la cuar­ta es­ta­ción Cai­fás lle­vó a Cris­to an­te Pon­cio Pi­la­to que re­pre­sen­ta­ba al Cé­sar, en aque­lla re­gión, tra­tan­do de apro­ve­char­se del po­der de Pi­la­to pa­ra con­se­guir lo que que­ría: ma­tar a Je­sús. Pi­da­mos pa­ra que no uti­li­ce­mos el po­der en per­jui­cio de los de­más.

En la quin­ta Pi­la­to, sa­bien­do que Cris­to per­te­ne­cía al te­rri­to­rio de He­ro­des, lo man­dó con él, pa­ra li­brar­se de su res­pon­sa­bi­li­dad y po­ner así su res­pon­sa­bi­li­dad en otra per­so­na.

En la sex­ta es­ta­ción He­ro­des no acep­tó la res­pon­sa­bi­li­dad que Pi­la­to le en­via­ba, pe­ro qui­so ver a Je­sús so­lo por cu­rio­si­dad, pa­ra que hi­cie­ra al­gún mi­la­gro.

Cuan­do He­ro­des vio que Je­sús no cum­plía su ca­pri­cho lo re­gre­só con Pi­la­to.

'ANTICRISTOS'

CIU­DAD DEL VA­TI­CA­NO, 5 de abril (OEM-AP).- Be­ne­dic­to XVI con­de­nó hoy a los sa­cer­do­tes que han pues­to en te­la de jui­cio la doc­tri­na de la Igle­sia so­bre el ce­li­ba­to y la or­de­na­ción de las mu­je­res, e in­sis­tió que esas ma­ni­fes­ta­cio­nes de­so­be­de­cen su au­to­ri­dad y bus­can im­po­ner ideas de al­gu­nas per­so­nas y gru­pos a la Igle­sia.

Be­ne­dic­to XVI for­mu­ló las crí­ti­cas des­de el al­tar de la Ba­sí­li­ca de San Pe­dro, un he­cho inu­sual, en su ho­mi­lía del Jue­ves San­to, cuan­do los sa­cer­do­tes re­cuer­dan los vo­tos de cas­ti­dad, po­bre­za y obe­dien­cia for­mu­la­dos du­ran­te su or­de­na­ción.

En 2006, un gru­po de cu­ras aus­tria­cos lan­zó la Ini­cia­ti­va Pfa­rrer, en ale­mán Ini­cia­ti­va del Pas­tor, un lla­ma­mien­to a la de­so­be­dien­cia pa­ra su­pri­mir el ce­li­ba­to sa­cer­do­tal y dar ac­ce­so a la cle­re­cía a las mu­je­res, da­da la ca­res­tía de sa­cer­do­tes.

El pa­sa­do ju­nio, los miem­bros del gru­po ame­na­za­ron con pro­vo­car un cis­ma e in­di­ca­ron que la ne­ga­ti­va del Va­ti­ca­no a es­cu­char sus que­jas no les de­ja otro re­cur­so que "se­guir nues­tras con­cien­cias y ac­tuar in­de­pen­dien­te­men­te".

Los au­to­res de la ini­cia­ti­va per­mi­ti­rían a las pa­rro­quias ofi­ciar la Eu­ca­ris­tía sin sa­cer­do­tes, de­ja­rían pre­di­car a las mu­je­res y pro­me­tie­ron ha­blar pú­bli­ca y fre­cuen­te­men­te a fa­vor del sa­cer­do­cio fe­me­ni­no y el ca­sa­mien­to del cle­ro.

El gru­po di­ce con­tar aho­ra con más de 300 sa­cer­do­tes aus­tria­cos y diá­co­nos en otros paí­ses, y su in­fluen­cia ha au­men­ta­do has­ta tal pun­to que el li­de­raz­go del epis­co­pa­do aus­tria­co se reu­nió en ene­ro con fun­cio­na­rios del Va­ti­ca­no pa­ra ana­li­zar có­mo en­ca­rar la si­tua­ción, se­gún la pren­sa ita­lia­na.

Has­ta aho­ra, ni el Va­ti­ca­no ni el ar­zo­bis­po de Vie­na, el car­de­nal Ch­ris­toph Schoen­born, han im­pues­to pe­nas ca­nó­ni­cas al gru­po.

En su ho­mi­lía, Be­ne­dic­to XVI se­ña­ló que los di­si­den­tes di­cen es­tar mo­ti­va­dos por su amor a la Igle­sia, aun­que su­gi­rió que en rea­li­dad ha­cen so­la­men­te "un es­fuer­zo de­ses­pe­ra­do pa­ra rea­li­zar al­go que cam­bia a la Igle­sia se­gún sus pro­pias pre­fe­ren­cias e ideas".

"Nos gus­ta­ría creer que los au­to­res de es­tas con­clu­sio­nes es­tán mo­ti­va­dos por el amor a la Igle­sia, que es­tán con­ven­ci­dos de que la len­ti­tud de las ins­ti­tu­cio­nes tie­ne que ser su­pe­ra­da con cam­bios dra­má­ti­cos, a fin de abrir un nue­vo sen­de­ro y mo­der­ni­zar la Igle­sia", in­di­có el je­rar­ca ca­tó­li­co. "Em­pe­ro, ¿es real­men­te la de­so­be­dien­cia la for­ma de lo­grar­lo?".

In­sis­tió que Je­sús siem­pre si­guió la ver­da­de­ra obe­dien­cia pa­ra ha­cer la vo­lun­tad de Dios, no el "ca­pri­cho hu­ma­no".

El di­rec­tor de la ini­cia­ti­va, el re­ve­ren­do Hell­mut Schue­ller, res­tó im­por­tan­cia a la se­ve­ri­dad de la crí­ti­ca de Be­ne­dic­to XVI.

En en­tre­vis­ta te­le­fó­ni­ca, Schue­ller des­ta­có que el Pa­pa no pro­hi­bió lo que es­tán ha­cien­do los sa­cer­do­tes di­si­den­tes o lo que de­fien­den. 

Cumplen amenaza al asesinar a joven a balazos

Al­va­ro Ve­láz­quez, Fo­to: cor­te­sía de Ri­car­do Men­do­za

IX­TA­PA­LU­CA, Méx., 5 de abril.- "Te di­je que así ibas a ter­mi­nar", esas fue­ron los pa­la­bras que le di­jo una mu­jer a su es­po­so, des­pués de que so­li­ta­rio de­lin­cuen­te lo ase­si­nó de por lo me­nos 5 ba­la­zos en di­fe­ren­tes par­tes de su cuer­po, cuan­do pla­ti­ca­ba ame­na­men­te con 4 ami­gos que in­ge­rían be­bi­das em­bria­gan­tes.

Con­su­ma­do el ase­si­na­to, el ho­mi­ci­da que se­gún ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial ac­túo en una cla­ra ven­gan­za de dis­tri­bui­do­res de dro­ga, pis­to­la en ma­no se abrió pa­so pa­ra dar­se a la fu­ga, sin que has­ta el mo­men­to se se­pa na­da de su iden­ti­dad y po­si­ble pa­ra­de­ro.

Los he­chos que cos­ta­ron la vi­da de quien fue iden­ti­fi­ca­do co­mo Mi­guel Sán­chez Ca­rreón, de 36 años de edad, se re­gis­tra­ron la ma­ña­na de hoy, so­bre la ca­lle de Jo­ju­tla, en la Co­lo­nia Al­fre­do del Ma­zo, en es­te mu­ni­ci­pio.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que de acuer­do a las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes que se rea­li­za­ron, mo­men­tos an­tes de que se re­gis­tra­ran los mor­ta­les he­chos, el pre­sun­to ho­mi­ci­da bus­ca­ba por va­rias ca­lles de la ci­ta­da co­lo­nia al aho­ra oc­ci­so.

Pos­te­rior­men­te, di­je­ron, cuan­do lo en­con­tró in­gi­rien­do be­bi­das em­bria­gan­tes con otros 4 su­je­tos, en­ta­bló co­mu­ni­ca­ción con él; sin em­bar­go, jus­to en ese mo­men­to, el pre­sun­to ho­mi­ci­da que ya le se­guía los pa­sos a su víc­ti­ma, sa­có de en­tre sus ro­pas una pis­to­la ca­li­bre .9 mi­lí­me­tro y sin me­diar pa­la­bras lo ase­si­nó a que­ma­rro­pa de por lo me­nos 5 ba­la­zos en di­fe­ren­tes par­tes de su cuer­po.

Co­me­ti­do el ase­si­na­to, el pre­sun­to ho­mi­ci­da, pis­to­la en ma­no se abrió pa­so y an­te la mi­ra­da ató­ni­ta de los com­pa­ñe­ros del aho­ra oc­ci­so, que no pu­die­ron ha­cer na­da por de­te­ner­lo, se dio a la fu­ga pa­ra per­der­se en­tre las ca­lles del lu­gar.

Al te­ner co­no­ci­mien­to de los he­chos, po­li­cías mu­ni­ci­pa­les y de la SSC se pre­sen­ta­ron en el lu­gar y a pe­sar de que im­ple­men­ta­ron un fuer­te ope­ra­ti­vo en la zo­na pa­ra ubi­car y de­te­ner al pre­sun­to ho­mi­ci­da, no tu­vie­ron suer­te, pues és­te es­ca­pó sin de­jar pis­tas de su pa­ra­de­ro.

De­bi­do a que el aho­ra oc­ci­so vi­vía muy cer­ca del lu­gar, al te­ner co­no­ci­mien­to de los he­chos su es­po­sa lle­gó y al te­ner de fren­te el cuer­po sin te­mor a equi­vo­car­se lo iden­ti­fi­có co­mo el de su es­po­so y só­lo se limitó a de­cir "te di­je que así ibas a ter­mi­nar".

An­te ta­les co­men­ta­rios, ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial se en­tre­vis­ta­ron con la es­po­sa del aho­ra oc­ci­so pa­ra sa­ber si sa­bía cuá­les fue­ron los mo­ti­vos por los que su ma­ri­do fue ase­si­na­do de esa for­ma; sin em­bar­go, la mu­jer guar­dó si­len­cio y di­jo que no sa­bía, pues ar­gu­men­tó que su es­po­so era un buen hom­bre que no an­da­ba me­ti­do en líos.

Pe­ro a pe­sar de ello y por la for­ma en que se die­ron los he­chos, po­li­cías mi­nis­te­ria­les afir­ma­ron que la mu­jer men­tía y que el aho­ra oc­ci­so al pa­re­cer sí an­da­ba en ma­los pa­sos y que se­gu­ra­men­te fue eje­cu­ta­do en una cla­ra ven­gan­za de pre­sun­tos dis­tri­bui­do­res de dro­ga, por lo que en un in­ten­to por acla­rar el cri­men y lo­grar la iden­ti­fi­ca­ción y cap­tu­ra del o de los pre­sun­tos ho­mi­ci­das, ase­gu­ra­ron que ya ini­cia­ron con las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­dien­tes. 

Voraz incendio en basurero movilizó a los bomberos

Al­va­ro Ve­láz­quez, Fo­to: Luis A. Ba­rre­ra

ECA­TE­PEC, Méx., 5 de abril.- Fuer­te mo­vi­li­za­ción po­li­cia­ca y de los di­fe­ren­tes cuer­pos de so­co­rro y res­ca­te de es­ta lo­ca­li­dad ori­gi­nó un fuer­te in­cen­dio re­gis­tra­do en un ba­su­re­ro.

Afor­tu­na­da­men­te co­mo re­sul­ta­do de la con­fla­gra­ción no se re­por­ta­ron per­so­nas le­sio­na­das ni muer­tas, úni­ca­men­te el sus­to que se lle­va­ron los ve­ci­nos, pues las lla­mas al­can­za­ron va­rios me­tros de al­tu­ra y ame­na­za­ban otros pre­dios.

El in­cen­dio se re­gis­tró es­ta ma­ña­na, en un ba­su­re­ro, ubi­ca­do en la Co­lo­nia Cu­chi­lla­da de la Dra­ga, en es­te mu­ni­ci­pio.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que al pa­re­cer el si­nies­tro se ori­gi­nó por la irres­pon­sa­bi­li­dad de una per­so­na que arro­jó al ba­su­re­ro una co­li­lla de ci­ga­rri­llo.

De­bi­do a que en el lu­gar se en­con­tra­ba ma­te­rial su­ma­men­te fla­ma­ble, las lla­mas se ex­ten­die­ron rá­pi­da­men­te y con­vir­tie­ron la zo­na en un ver­da­de­ro in­fier­no, por lo que los ve­ci­nos pi­die­ron la in­ter­ven­ción de ele­men­tos del H. Cuer­po de Bom­be­ros, ya que el fue­go ame­na­za­ba con al­can­zar otros in­mue­bles.

Lue­go del lla­ma­do de au­xi­lio de los ve­ci­nos ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal y de la SSC se pre­sen­ta­ron en el lu­gar pa­ra acor­do­nar la zo­na y eva­cuar a to­das las per­so­nas que se en­con­tra­ban muy cer­ca del si­nies­tro, a fin de evi­tar al­gu­na tra­ge­dia.

Des­pués de dos ho­ras de in­ten­sos tra­ba­jos, ele­men­tos del H. Cuer­po de Bom­be­ros de las 3 su­bes­ta­cio­nes de Eca­te­pec con­tro­la­ron la si­tua­ción, sin que co­mo ya se di­jo, se re­por­ta­ron per­so­nas le­sio­na­das o muer­tas, so­la­men­te los da­ños ma­te­ria­les.

Pe­ri­tos en si­nies­tros de la PG­JEM ya rea­li­zan los tra­ba­jos co­rres­pon­dien­tes pa­ra de­ter­mi­nar con exac­ti­tud cuá­les fue­ron las cau­sas que ori­gi­na­ron el in­cen­dio y des­lin­dar res­pon­sa­bi­li­da­des.

Le cayó un árbol a trailer y, lo partió

An­to­nio de Mar­ce­lo, Fo­to: Luis A. Ba­rre­ra

Caos vial pro­vo­có el ac­ci­den­te de un trai­ler, que al cho­car con­tra un ár­bol se par­tió a la mi­tad, por lo que hu­bo de ce­rrar es­ta im­por­tan­te vía mien­tras se tras­pa­lea­ba la car­ga a otra uni­dad y se re­ti­ra­ba el ár­bol.

Fue­ron unas 18 to­ne­la­das de aba­rro­tes las que que­da­ron va­ra­das en es­te lu­gar, de­bi­do a que el con­duc­tor al pa­sar muy cer­ca del ár­bol que es­ta­ba en Pe­ri­fé­ri­co, a la al­tu­ra de Luis Ca­bre­ra, di­rec­ción sur, en la Co­lo­nia Fuen­tes de Sie­rra. 

El re­por­te de po­li­cía in­di­có que des­pues de las tres de la tar­de de ayer se re­ci­bió el lla­ma­do pa­ra acu­dir a la al­tu­ra del nú­me­ro 3429, don­de es­ta­ba la emer­gen­cia.

Ahí el cho­fer del trai­ler con ca­ja se­ca de 47 pies, Ed­gar Gon­zá­lez, de 34 años de edad, de­cla­ró a los po­li­cías que por la ve­lo­ci­dad que lle­va­ba y por la car­ga no pu­do fre­nar, pues el im­pul­so de la car­ga le po­dría ha­ber pro­vo­ca­do que la ca­ja se lle­va­ra otros au­tos, por lo que cho­có con­tra el ár­bol, de ma­ne­ra que su ca­ja que­do prác­ti­ca­men­te par­ti­da por la mi­tad, aun­que no se re­gó lo que trans­por­ta­ba.

De­bi­do al trán­si­to ve­hi­cu­lar que se re­gis­tra por la sa­li­da de va­ca­cio­nis­tas, tu­vie­ron que lle­gar al lu­gar ele­men­tos de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca (SSP) quie­nes acor­do­na­ron la zo­na y die­ron via­li­dad por otro la­do a los au­tos, mien­tras que los tra­ba­ja­do­res de Pro­tec­ción Ci­vil y bom­be­ros lle­ga­ron pa­ra re­ti­rar el ár­bol y apo­yar en el tras­pa­leo de la car­ga a fin de mo­ver el ca­mión.

De­bi­do a los da­ños cau­sa­dos, el con­duc­tor de la uni­dad fue tras­la­da­do por los ele­men­tos de la po­li­cía an­te el mi­nis­te­rio pú­bli­co, a fin de que de­ter­mi­na­ra su si­tua­ción ju­rí­di­ca. 

Acribillan a Policias Ministeriales del EdoMéx.

Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: Jaime Llera

CD. NE­ZA­HUAL­CO­YOTL, Méx., 5 de abril.- Un po­li­cía mi­nis­te­rial muer­to y otro más gra­ve­men­te le­sio­na­do fue el sal­do que de­jó ano­che un vio­len­to en­fren­ta­mien­to a ba­la­zos en­tre po­li­cías mi­nis­te­ria­les y un gru­po de pre­sun­tos se­cues­tra­do­res.

Aun­que la PG­JEM, fiel a su cos­tum­bre ma­ne­jó con mu­cho her­me­tis­mo es­ta in­for­ma­ción, LA PREN­SA que siem­pre es­ta en un lu­gar de los he­chos, es­ta­ble­ció que el en­fren­ta­mien­to que cos­tó la vi­da del po­li­cía mi­nis­te­rial, Raúl "N", de 40 años de edad y que tie­nen gra­ve­men­te le­sio­na­do al tam­bién po­li­cía mi­nis­te­rial Mi­guel Gar­cés Ta­deo, de 36 años, se re­gis­tra­ron al fi­lo de las 19:00 ho­ras de ayer, en la es­qui­na de las ave­ni­das Car­me­lo Pé­rez y 2, en la Co­lo­nia Las Agui­las, en es­te mu­ni­ci­pio.

De acuer­do a las pri­me­ras re­por­tes que se ob­tu­vie­ron en el lu­gar, los po­li­cías mi­nis­te­ria­les lle­va­ban de­te­ni­do a un pre­sun­to se­cues­tra­dor y ya ha­bían co­bra­do el pa­go del res­ca­te de una mu­jer que es­ta­ba se­cues­tra­da y cuan­do se di­ri­gían a una ca­sa de se­gu­ri­dad ubi­ca­da so­bre la ca­lle 3 en la mis­ma co­lo­nia pa­ra res­ca­tar a la víc­ti­ma, va­rios su­je­tos que via­ja­ban en una ca­mio­ne­ta Bla­zer ne­gra, ma­trí­cu­la LRK-95-77 y un Chevy les ce­rra­ron el pa­so y pa­ra res­ca­tar a su cóm­pli­ce abrie­ron fue­go con­tra los mi­nis­te­ria­les.

En el ti­ro­teo, el po­li­cía mi­nis­te­rial Raúl "N" que­dó muer­to con dos im­pac­tos de ba­la en el ros­tro den­tro de su ca­mio­ne­ta, una To­yo­ta, ti­po Yu­cón ne­gra, pla­cas TWT-60-95, en tan­to que su pa­re­ja Mi­guel Gar­cés Ta­deo re­sul­tó gra­ve­men­te le­sio­na­do con un im­pac­to de ba­la en la ca­be­za y otro en el tó­rax, por lo que fue tras­la­da­do de emer­gen­cia a las ins­ta­la­cio­nes de la Cruz Ro­ja de Ne­za-La Per­la, don­de se de­ba­te en­tre la vi­da y la muer­te.

En el mis­mo ti­ro­teo, los agre­so­res lo­gra­ron res­ca­tar a su cóm­pli­ce y la­men­ta­ble­men­te, pe­se a que se co­bró el res­ca­te se lle­va­ron a su víc­ti­ma, a quien pa­ra pre­sio­nar el pa­go del res­ca­te ya le ha­bían mu­ti­la­do dos de­dos y de quien por lo que su­ce­dió se te­me por su vi­da.

Al te­ner co­no­ci­mien­to de los he­chos, va­rios ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial, de la Mu­ni­ci­pal y de la SSC se pre­sen­ta­ron en el lu­gar e im­ple­men­ta­ron un fuer­te ope­ra­ti­vo en la zo­na, a fin de ubi­car y de­te­ner a los pre­sun­tos se­cues­tra­do­res; sin em­bar­go, co­mo re­gu­lar­men­te su­ce­de en es­tos ca­sos, no tu­vie­ron suer­te, pues lo­gra­ron es­ca­par, sin de­jar pis­tas de su pa­ra­de­ro.

En el mis­mo lu­gar, sin sa­ber cuál era mo­ti­vo de su pre­sen­cia, pues no era su zo­na, el fis­cal de la Sub­pro­cu­ra­du­ría de Jus­ti­cia de Eca­te­pec, Iván Mar­tí­nez, lle­gó y al ser en­tre­vis­ta­do por los di­fe­ren­tes me­dios de co­mu­ni­ca­ción se ne­gó a dar a de­cla­ra­cio­nes y no ex­pli­có por qué mo­ti­vo es­ta­ba en el lu­gar cuan­do no era su zo­na, lo que dio pie a que sur­gie­ran "ex­tra­ños ru­mo­res".

Po­li­cías mi­nis­te­ria­les que pi­die­ron ano­ni­ma­to por po­si­bles re­pre­sa­lias re­ve­la­ron a LA PREN­SA, "que po­si­ble­men­te el po­li­cía mi­nis­te­rial muer­to y el le­sio­na­do in­ten­ta­ron co­mer­se el asun­to so­los, que­dar­se con el pa­go del res­ca­te, li­be­rar sa­na y sal­va a la víc­ti­ma y lle­nar­se de glo­ria; sin em­bar­go, el asun­to no les sa­lió bien y por su ava­ri­cia de no dar par­te a na­die, uno de ello mu­rió y el otro se de­ba­te en­tre la vi­da y la muer­te y lo que es peor la víc­ti­ma por su irres­pon­sa­bi­li­dad po­dría de un mo­men­to otro apa­re­cer muer­ta".

Se­ña­la­ron que las in­ves­ti­ga­cio­nes con­ti­núan y que es­pe­ran iden­ti­fi­car, ubi­car y de­te­ner a los pre­sun­tos se­cues­tra­do­res y lo que es me­jor "res­ca­tar sa­na y sal­va a la se­cues­tra­da".