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sábado, 27 de julio de 2013

Tres integrantes del crímen organizado especializados en el secuestro, homicidio y robo de combustible detenidos en San Luis Potosí

Por: Noel F. Alvarado.


Tres individuos relacionados con los delitos de homicidio, secuestro y robo de combustible en el estado de San Luis Potosí, fueron detenidos por la Policía Federal, producto de las labores de inteligencia e investigación de campo realizadas. Los implicados fueron remitidos ante las autoridades ministeriales federales donde siguen siendo investigados en torno a las actividades ilícitas a las que se dedicaban.
Policías federales ubicaron la zona de operación de los detenidos tras el despliegue de un operativo en las inmediaciones de la colonia Juan Sarabia, en la capital potosina, donde se ubicó un vehículo tripulado personas visiblemente armadas, que coincidía con las características descritas en las investigaciones.
El primero en ser interceptado y desarmado fue un sujeto de nombre Manuel Zamudio González, de 60 años de edad. De acuerdo a las investigaciones  este sujeto pertenece a un grupo delictivo cuya función principal es la de secuestrar a integrantes de grupos antagónicos, a quienes privan de la vida y abandonaban sus cuerpos en aparentes fosas clandestinas localizadas en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez.
Además, Zamudio González se le relaciona presuntamente con los delitos de robo de combustible, extorsión y venta de droga en varios puntos de la capital.
En el lugar también fue detenida Cristina Guadalupe Olaya Ramírez, de 22 años, quien de acuerdo a trabajos de investigación es la presunta encargada de recibir llamadas para la venta de droga, así como indicar los lugares donde debía trasladarse a los integrantes de grupos rivales plagiados, además de ser pareja sentimental de Zamudio González.
En seguimiento a líneas de investigación, policías federales en coordinación con personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) se trasladaron al municipio de Soledad de Graciano Sánchez, donde fue hallado un terreno irregular con restos óseos que quedaron a resguardo de elementos de procuraduría estatal.
En ese sitio fue detenido Jorge Mario Coreño Castillo, de 30 años, quien portaba un arma de fuego e intentó huir a bordo de una camioneta, pero fue interceptado. Líneas de investigación señalan a esta persona como el encargado de cuidar la fosa clandestina, así como "administrar" un ducto de gasolina ubicado en los límites con el estado de Guanajuato, del cual extraían el combustible de manera ilegal. A los presuntos delincuentes les fueron aseguradas cuatro armas de fuego, cartuchos útiles de diferentes calibres, seis equipos de telefonía móvil, así como dos automóviles.
Los detenidos a quienes les fue leída la "Cartilla de los Derechos que Asisten a las Personas en Detención", junto con todo lo asegurado quedaron a disposición del Agente del Ministerio Público del Fuero Común, adscrito a la Fiscalía de Delitos de Alto Impacto de la Procuraduría General de Justicia del estado, donde se determinará su situación jurídica.
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Colgado de la rama de un árbol

Por: Noel F. Alvarado.
 
            Un sujeto decidió terminar con su vida al ahorcarse con un lazo que ató a las ramas de un árbol que se encontraba sobre el camellón central de Periférico, , casi esquina con Telecomunicaciones, colonia Leyes de Reforma, 2ª. Sección., perímetro de Iztapalapa.
 
            Unos amigos que lo conocían dijeron que se llamaba Francisco Javier Ramírez Martínez, de 22 años de edad. A un costado del cuerpo se encontró un bote de PVC. No dejó recado póstumo.
 
            Minutos más tarde, su familia se presentó ante el Ministerio Público de la Coordinación Territorial Iztapalapa Cuatro, para deslindar responsabilidades e iniciar una averiguación previa por el delito de homicidio por ahorcamiento.
 
            De los hechos se tomó conocimiento cerca de las 03:00 horas.
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Familiares de Yo­lan­da Del­fín Or­te­ga, recogen su cuerpo tras trenazo

MA­DRID, Es­pa­ña, 26 de ju­lio (OEM-EFE).- Los fa­mi­lia­res de la jo­ven me­xi­ca­na fa­lle­ci­da en el ac­ci­den­te de tren en San­tia­go de Com­pos­te­la (no­roes­te) lle­ga­ron hoy a Es­pa­ña pa­ra ha­cer­se car­go del cuer­po y po­der re­pa­triar­lo en cuan­to sea po­si­ble, in­for­mó hoy la em­ba­ja­da de Mé­xi­co en Ma­drid.

El mi­nis­te­rio me­xi­ca­no de Ex­te­rio­res no dio a co­no­cer la iden­ti­dad de la jo­ven, pe­ro sí lo hi­zo el go­bier­no del Es­ta­do de Ve­ra­cruz, de don­de era ori­gi­na­ria la víc­ti­ma, Yo­lan­da Del­fín Or­te­ga, de 22 años, quien es­tu­dia­ba De­re­cho en la Uni­ver­si­dad de San­tia­go de Com­pos­te­la.

El em­ba­ja­dor me­xi­ca­no en Ma­drid, Fran­cis­co Ja­vier Ra­mí­rez Acu­ña, y la cón­sul Gua­da­lu­pe Sán­chez, re­ci­bie­ron en el ae­ro­puer­to de Ma­drid a los fa­mi­lia­res de la mu­jer, quie­nes a con­ti­nua­ción fue­ron tras­la­da­dos a Ga­li­cia, don­de con­ta­rán con el apo­yo de otros fun­cio­na­rios me­xi­ca­nos.

El ob­je­ti­vo es dar el apo­yo ne­ce­sa­rio a los fa­mi­lia­res de la es­tu­dian­te en las ges­tio­nes an­te las au­to­ri­da­des es­pa­ño­las pa­ra la re­pa­tria­ción, lo an­tes po­si­ble, de su ca­dá­ver.

CNDH inicia queja por caso del menor agraviado por servidor público de Tabasco

Por: Pa­tri­cia Ca­rras­co

La Co­mi­sión Na­cio­nal de los De­re­chos Hu­ma­nos ini­ció una que­ja de ofi­cio y atra­jo el ca­so de un me­nor de edad que fue agra­via­do por un ser­vi­dor pú­bli­co del ayun­ta­mien­to de Cen­tro en Ta­bas­co. 

Co­mo se ha he­cho del do­mi­nio pú­bli­co, se tra­ta del ca­so ocu­rri­do en la ca­pi­tal del Es­ta­do de Ta­bas­co, don­de un ser­vi­dor pú­bli­co obli­gó a un me­nor de edad, de ori­gen in­dí­ge­na, a ti­rar al sue­lo los dul­ces que ofre­cía, pa­ra ven­der, en una ca­nas­ta y se apro­pió, al pa­re­cer, de unos ci­ga­rros que lle­va­ba con el ar­gu­men­to de que los es­ta­ba ven­dien­do un me­nor de edad. 

Por lo que la Co­mi­sión Na­cio­nal in­ves­ti­ga­rá el ca­so y da­rá se­gui­mien­to a las pes­qui­sas que ha­gan, la Pro­cu­ra­du­ría del Me­nor y la Fa­mi­lia y de­más au­to­ri­da­des de Ta­bas­co, a fin de pro­te­ger a la víc­ti­ma, y en su mo­men­to de­ter­mi­na­rá lo que a de­re­cho co­rres­pon­da. 

La que­ja se ini­ció por ins­truc­cio­nes de su pre­si­den­te, Raúl Plas­cen­cia Vi­lla­nue­va, quien pre­ci­só que des­de el mo­men­to en el que los me­dios de co­mu­ni­ca­ción die­ron a co­no­cer el he­cho, per­so­nal de es­te or­ga­nis­mo na­cio­nal acu­dió al lu­gar pa­ra bus­car a la víc­ti­ma y re­ca­bar tes­ti­mo­nios.

Me­dian­te un co­mu­ni­ca­do, el or­ga­nis­mo in­di­có que per­so­nal de la ofi­ci­na re­gio­nal en la en­ti­dad se pu­so en con­tac­to con la Co­mi­sión Es­ta­tal de De­re­chos Hu­ma­nos que ha­bía ini­cia­do ya un ex­pe­dien­te de que­ja. 

Por lo que ex­ter­nó que la Co­mi­sión Na­cio­nal de los De­re­chos Hu­ma­nos ha plan­tea­do, en rei­te­ra­das oca­sio­nes, la ne­ce­si­dad de que la so­cie­dad y las au­to­ri­da­des de los tres ám­bi­tos de go­bier­no su­men es­fuer­zos pa­ra pre­ser­var la in­te­gri­dad per­so­nal, la se­gu­ri­dad y el ple­no ejer­ci­cio de los de­re­chos hu­ma­nos de la ni­ñez me­xi­ca­na.

Y ha he­cho hin­ca­pié en que re­sul­ta ina­cep­ta­ble to­da for­ma de vio­len­cia con­tra los me­no­res, en es­pe­cial con­tra los in­dí­ge­nas que cons­ti­tu­yen uno de los gru­pos de la po­bla­ción más vul­ne­ra­bles de nues­tro país.

IMPULSA NAUCALPAN REFORESTACIÓN DE SATÉLITE

Por: Noel F. Alvarado.


NAUCALPAN, EdoMéx.- El Gobierno que encabeza el Presidente Municipal David Sánchez Guevara, impulsó la reforestación realizada esta mañana por funcionarios del ayuntamiento y colonos de Satélite, al entregar 2 mil árboles de las especies trueno y fresno.

Héctor Rivera, director de Medio Ambiente, destacó que la siembra de los ejemplares comenzó cerca de las 11:00 horas, y se realizó en el parque del Asta Bandera monumental, el cual es visitado por los colonos y es uno de los principales de la zona residencial.

"El Presidente David Sánchez, comprometido con el medio ambiente, nos pidió apoyar la campaña de reforestación de este parque, uno de los más importantes de Satélite, a quienes les entregamos 2 mil 100 árboles, con los que se reforestó el parque de Misioneros", explicó Rivera.

La reforestación reunió a cerca de 50 personas, en una convocatoria realizada por diversos actores sociales de Satélite, donde niños, jóvenes y adultos, entre ellos el líder vecinal del residencial, Guillermo Valdez.

Rivera Morales destacó que los árboles que se entregaron a los colonos son parte de los casi 50 mil que donó al municipio la Semarnat, de los cuales, se han plantado ya cerca de 15 mil.

"La meta que tenemos para este año, ya lo hemos comentado, es de plantar 150 mil árboles; 50 mil nos los donó la Semarnat, otros 50 mil nos los entregará la Conafor, y los 50 mil restantes provendrían de nuestro vivero municipal", explicó el director de Medio Ambiente.

A partir de la próxima semana, agregó el funcionario, iniciarán las campañas de reforestación masivas, con las que se procurará el mejoramiento de la masa forestal del Bosque de los Remedios, el Cerro de Moctezuma, además de parques y camellones en todo el municipio.

Refrendó el compromiso del Gobierno de Sánchez Guevara por recuperar el entorno ecológico de Naucalpan, con diversas acciones no sólo en materia ambiental, sino con políticas transversales, como la colocación de los biorecolectores, que han sido un éxito al impedir que la basura se tire en las calles.
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Procuraduría de Tabasco, de­tu­vo a Car­men To­rres, por abu­so del ni­ño Ma­nuel Díaz

VI­LLA­HER­MO­SA, Tab., 26 de ju­lio (OEM-Agen­cias).- La Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia de Ta­bas­co de­tu­vo a Car­men To­rres, por su par­ti­ci­pa­ción en el abu­so del ni­ño Ma­nuel Díaz, quien fue hu­mi­lla­do por ser­vi­do­res pú­bli­cos, en tan­to que gi­ró or­den de lo­ca­li­za­ción y pre­sen­ta­ción con­tra Juan Die­go Ló­pez Ji­mé­nez, prin­ci­pal agre­sor.

Es de re­cor­dar­se que, de acuer­do con ver­sio­nes de fa­mi­lia­res, el me­nor que es­tá de va­ca­cio­nes, que­ría ob­te­ner in­gre­sos pa­ra re­cau­dar di­ne­ro pa­ra sus úti­les es­co­la­res.

A Juan Die­go Ló­pez Ji­mé­nez y Car­men To­rres Díaz, se les acu­sa de la pro­ba­ble co­mi­sión del de­li­to de abu­so de au­to­ri­dad y ro­bo (con vio­len­cia mo­ral), por lo que se gi­ró or­den de lo­ca­li­za­ción y pre­sen­ta­ción, con­tra el pri­me­ro.

A tra­vés de su cuen­ta Twit­ter @PGJ­Ta­bas­co, la Pro­cu­rua­du­ría Ge­ne­ral de Ta­bas­co, in­for­mó a las 13:00 ho­ras: "PGJ aca­ba de de­te­ner a Car­men To­rres, por su par­ti­ci­pa­ción en el abu­so del ni­ño dul­ce­ro Ma­nuel Díaz".

En un co­mu­ni­ca­do pre­vio se in­for­mó que la Di­rec­ción de Aten­ción a Víc­ti­mas Vul­ne­ra­bles de la PGJ de Ta­bas­co dio ini­cio con fe­cha 24 de ju­lio, del año en cur­so, a la Ave­ri­gua­ción Pre­via CAM­VI-II-537/2013 por la po­si­ble co­mi­sión del de­li­to de abu­so de au­to­ri­dad en con­tra del me­nor agra­via­do Ma­nuel Díaz Díaz, quien fue agre­di­do en el cen­tro de la Ciu­dad de Vi­lla­her­mo­sa por una au­to­ri­dad del ayun­ta­mien­to del Cen­tro.

En coor­di­na­ción con el DIF Ta­bas­co per­so­nal de am­bas de­pen­den­cias rea­li­zan las ac­cio­nes ne­ce­sa­rias en la in­ves­ti­ga­ción pa­ra pro­te­ger la in­te­gri­dad del me­nor de edad, es por ello que a las pri­me­ras ho­ras de ayer -25 de ju­lio-, jun­to con la Po­li­cía de In­ves­ti­ga­ción y Pe­ri­tos pro­fe­sio­nis­tas en psi­co­lo­gía, se avo­ca­ron a dar con el pa­ra­de­ro del me­nor, sin te­ner éxi­to; sin em­bar­go, ubi­ca­ron a Ma­ría Díaz Díaz, tía del in­fan­te.

Al per­so­nal del Cen­tro de Aten­ción a Me­no­res, Vic­ti­mas e In­ca­pa­ces (CAM­VI) Díaz Díaz con­fir­mó que el pa­sa­do 22 de ju­lio, sien­do apro­xi­ma­da­men­te las 14:30 ho­ras, su so­bri­no lle­gó llo­ran­do has­ta el lu­gar don­de es­ta­ba ella ven­dien­do pa­ra con­tar­le que una per­so­na del de­par­ta­men­to de Re­gla­men­tos del Ayun­ta­mien­to de Cen­tro le ha­bía aga­rra­do la ca­nas­ta y ti­ra­do sus dul­ces al sue­lo, lle­ván­do­se tres ca­je­ti­llas de ci­ga­rros.

Ca­be se­ña­lar que pa­ra lle­var a ca­bo la com­pa­re­cen­cia, la se­ño­ra Ma­ría Díaz con­tó con el apo­yo de Gu­mer­cin­da Her­nán­dez, co­mo in­tér­pre­te de la Co­mi­sión Na­cio­nal pa­ra el De­sa­rro­llo de los Pue­blos In­dí­ge­nas de la De­le­ga­ción Es­ta­tal Ta­bas­co, así co­mo con el res­pal­do de la li­cen­cia­da Ma­ría Re­yes de la Cruz Gar­cía, quien to­mó la re­pre­sen­ta­ción le­gal del Sis­te­ma DIF Es­ta­tal.

Aña­dió que el me­nor vi­ve con sus abue­los Sal­va­dor Díaz Pé­rez y Do­min­ga Her­nán­dez Pé­rez, en San Juan Cha­mu­la, Chia­pas.

Co­pa­ca­ba­na es­ce­na­rio su­bli­me pa­ra la re­pre­sen­ta­ción del via­cru­cis

RIO DE JA­NEI­RO, Bra­sil, 26 de ju­lio (OEM-AP).- Co­pa­ca­ba­na se con­vir­tió en un es­ce­na­rio su­bli­me pa­ra la re­pre­sen­ta­ción del via­cru­cis con un es­pec­ta­dor es­pe­cial: el Pa­pa Fran­cis­co que ofre­ció la cruz de Cris­to a las víc­ti­mas de la vio­len­cia, a los mar­gi­na­dos, per­se­gui­dos, a los jó­ve­nes que de­ja­ron de te­ner con­fian­za en las ins­ti­tu­cio­nes po­lí­ti­cas o a quie­nes han per­di­do la fe en la Igle­sia.

"Je­sús con su cruz re­co­rre nues­tras ca­lles pa­ra car­gar nues­tros mie­dos, nues­tros pro­ble­mas, nues­tros su­fri­mien­tos, tam­bién los más pro­fun­dos", di­jo Fran­cis­co a cien­tos de mi­les de fie­les que par­ti­ci­pa­ron en la re­crea­ción del cal­va­rio de Je­su­cris­to.

La cruz de ma­de­ra, sím­bo­lo de las jor­na­das mun­dia­les de la ju­ven­tud, car­ga­da por 20 jó­ve­nes ves­ti­dos de blan­co y ama­ri­llo, re­co­rrió las 14 es­ta­cio­nes del via­cru­cis, que re­cor­dó des­de el mo­men­to en que Je­sús fue con­de­na­do a muer­te, los fla­ge­los, el con­sue­lo de su ma­dre has­ta su cru­ci­fi­xión y muer­te.

Cris­to "aco­ge a to­dos con los bra­zos abier­tos, car­ga so­bre su es­pal­da nues­tras cru­ces y nos di­ce: ¡Ani­mo! No la lle­vas vos so­lo. Yo la lle­vo con­ti­go y yo he ven­ci­do a la muer­te y he ve­ni­do a dar­te es­pe­ran­za, a dar­te vi­da".

El Pa­pa, que du­ran­te la re­crea­ción lu­ció can­sa­do y se veía so­li­ta­rio en un tro­no, di­jo en su men­sa­je que con la cruz Je­su­cris­to se une a los que "ya no pue­den gri­tar, so­bre to­do los ino­cen­tes y los in­de­fen­sos", tam­bién a las fa­mi­lias que su­fren al ver a sus hi­jos "víc­ti­mas de pa­raí­sos ar­ti­fi­cia­les co­mo la dro­ga".

Afir­mó que se une tam­bién a "tan­tos jó­ve­nes que han per­di­do su con­fian­za en las ins­ti­tu­cio­nes po­lí­ti­cas por­que ven egoís­mo y co­rrup­ción, o que han per­di­do su fe en la igle­sia, o in­clu­so en Dios, por la in­co­he­ren­cia de los cris­tia­nos y los mi­nis­tros del Evan­ge­lio".

Los fie­les cer­ca del es­ce­na­rio si­guie­ron con aten­ción el via­cru­cis, pe­ro no los que es­ta­ban dis­tan­tes.

El Pa­pa Fran­cis­co elo­gió hoy a los an­cia­nos du­ran­te la Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud

RIO DE JA­NEI­RO, Bra­sil, 26 de ju­lio (OEM-AP).- El Pa­pa Fran­cis­co elo­gió hoy a los an­cia­nos du­ran­te la Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud, que se ce­le­bra en la ciu­dad, cuan­do di­jo que los abue­los son fun­da­men­ta­les pa­ra la trans­mi­sión de la sa­bi­du­ría y del pa­tri­mo­nio re­li­gio­so, y que su diá­lo­go con los jó­ve­nes es un "te­so­ro a pre­ser­var y for­ta­le­cer".

El men­sa­je de Fran­cis­co no só­lo se ha cen­tra­do en la ju­ven­tud ca­tó­li­ca pre­sen­te en es­ta jor­na­da si­no tam­bién en la ge­ne­ra­ción de sus abue­los. Es­ta preo­cu­pa­ción por los más vie­jos ha he­cho par­te del tra­ba­jo pas­to­ral de Fran­cis­co des­de que es­ta­ba en Ar­gen­ti­na, im­pul­sa­do en par­te por el cru­cial pa­pel que ju­gó su pro­pia abue­la en su de­sa­rro­llo es­pi­ri­tual y co­mo una de­fe­ren­cia a su pre­de­ce­sor en el pon­ti­fi­ca­do, Be­ne­dic­to XVI.

Ha­blan­do des­de el bal­cón del Pa­la­cio Ar­zo­bis­pal de San Joa­quín, Fran­cis­co, re­cor­dó que hoy se ce­le­bra el Día de los Abue­los en mu­chos lu­ga­res del mun­do y que los jó­ve­nes de­ben apro­ve­char esa opor­tu­ni­dad pa­ra hon­rar y agra­de­cer a sus abue­los por la sa­bi­du­ría que com­par­ten.

"En es­tas jor­na­das de la ju­ven­tud, los jó­ve­nes quie­ren sa­lu­dar a los abue­los", di­jo el Pon­tí­fi­ce an­tes de pro­nun­ciar la ora­ción del An­ge­lus en un bal­cón del Pa­la­cio Ar­zo­bis­pal, ubi­ca­do al sur de Río. "Los sa­lu­dan con to­do ca­ri­ño y les agra­de­cen el tes­ti­mo­nio de sa­bi­du­ría que nos ofre­cen con­ti­nua­men­te".

El Pa­pa al­mor­zó hoy con 12 jó­ve­nes de va­rios paí­ses del mun­do.

"La aco­gi­da fue fan­tás­ti­ca", di­jo una jo­ven co­lom­bia­na que so­la­men­te se iden­ti­fi­có con su nom­bre: Pau­la.

El Pa­pa di­jo que la vi­sión ac­tual del mun­do es eco­no­mi­cis­ta y "ha de­ja­do de la­do la vi­sión hu­ma­nis­ta. Nos di­jo que te­ne­mos que vol­ver a esa vi­sión más en­fo­ca­da en el hom­bre.

"Nos hi­zo unas pre­gun­tas, pe­ro nos pi­dió que no las res­pon­dié­ra­mos en ese mo­men­to si­no des­pués, en ora­ción. ¿Por qué es­tán mu­rien­do jó­ve­nes en las ca­lles? ¿Por qué hay gen­te su­frien­do?.. Al fi­nal, nos dio una mi­sión: amar a los otros", di­jo Pau­la.

Ho­ras an­tes, el Pon­tí­fi­ce ofi­ció una mi­sa pa­ra sus com­pa­ñe­ros de or­den, los je­sui­tas, y con­fe­só hoy a un gru­po de jó­ve­nes en un par­que de la ciu­dad an­tes de dar ini­cio a uno de los ac­tos más so­lem­nes de es­ta ver­sión de la Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud, una pues­ta en es­ce­na del via­cru­cis en el co­ra­zón de la pla­ya de Co­pa­ca­ba­na, co­no­ci­da por ser el cen­tro de la agi­ta­da vi­da noc­tur­na de Río de Ja­nei­ro.

Fran­cis­co tam­bién ofre­ció una ora­ción al me­dio­día y se reu­nió con un gru­po de ado­les­cen­tes pri­va­dos de li­ber­tad en el Pa­la­cio Ar­zo­bis­pal, en lo que ha si­do otra de sus prio­ri­da­des que da­ta de sus días co­mo sa­cer­do­te, obis­po y ar­zo­bis­po de Bue­nos Ai­res, que ha­ce par­te de su creen­cia de que la Igle­sia Ca­tó­li­ca de­be es­tar más cer­ca de los mar­gi­na­dos y ol­vi­da­dos de la so­cie­dad.

In­clu­so aho­ra co­mo Pa­pa, Fran­cis­co lla­ma ca­da dos se­ma­nas a un gru­po de jó­ve­nes que es­tán en un cen­tro de de­ten­ción de Bue­nos Ai­res, pa­ra man­te­ner­se en con­tac­to con ellos.

Así revela "su de­seo de es­tar cer­ca de la gen­te", di­jo el vocero Fe­de­ri­co Lom­bar­di.

El Pa­pa Fran­cis­co elo­gió hoy a los an­cia­nos du­ran­te la Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud

RIO DE JA­NEI­RO, Bra­sil, 26 de ju­lio (OEM-AP).- El Pa­pa Fran­cis­co elo­gió hoy a los an­cia­nos du­ran­te la Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud, que se ce­le­bra en la ciu­dad, cuan­do di­jo que los abue­los son fun­da­men­ta­les pa­ra la trans­mi­sión de la sa­bi­du­ría y del pa­tri­mo­nio re­li­gio­so, y que su diá­lo­go con los jó­ve­nes es un "te­so­ro a pre­ser­var y for­ta­le­cer".

El men­sa­je de Fran­cis­co no só­lo se ha cen­tra­do en la ju­ven­tud ca­tó­li­ca pre­sen­te en es­ta jor­na­da si­no tam­bién en la ge­ne­ra­ción de sus abue­los. Es­ta preo­cu­pa­ción por los más vie­jos ha he­cho par­te del tra­ba­jo pas­to­ral de Fran­cis­co des­de que es­ta­ba en Ar­gen­ti­na, im­pul­sa­do en par­te por el cru­cial pa­pel que ju­gó su pro­pia abue­la en su de­sa­rro­llo es­pi­ri­tual y co­mo una de­fe­ren­cia a su pre­de­ce­sor en el pon­ti­fi­ca­do, Be­ne­dic­to XVI.

Ha­blan­do des­de el bal­cón del Pa­la­cio Ar­zo­bis­pal de San Joa­quín, Fran­cis­co, re­cor­dó que hoy se ce­le­bra el Día de los Abue­los en mu­chos lu­ga­res del mun­do y que los jó­ve­nes de­ben apro­ve­char esa opor­tu­ni­dad pa­ra hon­rar y agra­de­cer a sus abue­los por la sa­bi­du­ría que com­par­ten.

"En es­tas jor­na­das de la ju­ven­tud, los jó­ve­nes quie­ren sa­lu­dar a los abue­los", di­jo el Pon­tí­fi­ce an­tes de pro­nun­ciar la ora­ción del An­ge­lus en un bal­cón del Pa­la­cio Ar­zo­bis­pal, ubi­ca­do al sur de Río. "Los sa­lu­dan con to­do ca­ri­ño y les agra­de­cen el tes­ti­mo­nio de sa­bi­du­ría que nos ofre­cen con­ti­nua­men­te".

El Pa­pa al­mor­zó hoy con 12 jó­ve­nes de va­rios paí­ses del mun­do.

"La aco­gi­da fue fan­tás­ti­ca", di­jo una jo­ven co­lom­bia­na que so­la­men­te se iden­ti­fi­có con su nom­bre: Pau­la.

El Pa­pa di­jo que la vi­sión ac­tual del mun­do es eco­no­mi­cis­ta y "ha de­ja­do de la­do la vi­sión hu­ma­nis­ta. Nos di­jo que te­ne­mos que vol­ver a esa vi­sión más en­fo­ca­da en el hom­bre.

"Nos hi­zo unas pre­gun­tas, pe­ro nos pi­dió que no las res­pon­dié­ra­mos en ese mo­men­to si­no des­pués, en ora­ción. ¿Por qué es­tán mu­rien­do jó­ve­nes en las ca­lles? ¿Por qué hay gen­te su­frien­do?.. Al fi­nal, nos dio una mi­sión: amar a los otros", di­jo Pau­la.

Ho­ras an­tes, el Pon­tí­fi­ce ofi­ció una mi­sa pa­ra sus com­pa­ñe­ros de or­den, los je­sui­tas, y con­fe­só hoy a un gru­po de jó­ve­nes en un par­que de la ciu­dad an­tes de dar ini­cio a uno de los ac­tos más so­lem­nes de es­ta ver­sión de la Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud, una pues­ta en es­ce­na del via­cru­cis en el co­ra­zón de la pla­ya de Co­pa­ca­ba­na, co­no­ci­da por ser el cen­tro de la agi­ta­da vi­da noc­tur­na de Río de Ja­nei­ro.

Fran­cis­co tam­bién ofre­ció una ora­ción al me­dio­día y se reu­nió con un gru­po de ado­les­cen­tes pri­va­dos de li­ber­tad en el Pa­la­cio Ar­zo­bis­pal, en lo que ha si­do otra de sus prio­ri­da­des que da­ta de sus días co­mo sa­cer­do­te, obis­po y ar­zo­bis­po de Bue­nos Ai­res, que ha­ce par­te de su creen­cia de que la Igle­sia Ca­tó­li­ca de­be es­tar más cer­ca de los mar­gi­na­dos y ol­vi­da­dos de la so­cie­dad.

In­clu­so aho­ra co­mo Pa­pa, Fran­cis­co lla­ma ca­da dos se­ma­nas a un gru­po de jó­ve­nes que es­tán en un cen­tro de de­ten­ción de Bue­nos Ai­res, pa­ra man­te­ner­se en con­tac­to con ellos.

Así revela "su de­seo de es­tar cer­ca de la gen­te", di­jo el vocero Fe­de­ri­co Lom­bar­di.

Desalmado asesinado

Por: Al­va­ro Ve­láz­quez

LOS RE­YES LA PAZ, Méx., 26 de ju­lio.- Ma­ca­bro ha­llaz­go rea­li­za­ron mo­ra­do­res de es­ta lo­ca­li­dad, al des­cu­brir en un te­rre­no des­po­bla­do, el ca­dá­ver de un hom­bre, de apro­xi­ma­da­men­te 40 años de edad, que pre­sen­ta­ba gol­pes y he­ri­das por ar­mas pun­zo­cor­tan­tes en di­fe­ren­tes par­tes de su cuer­po y que al pa­re­cer mu­rió as­fi­xia­do, ya que sus ver­du­gos ma­te­rial­men­te lo de­ja­ron co­mo una mo­mia al en­ro­llar­lo per­fec­ta­men­te de la ca­be­za a los pies con plás­ti­co trans­pa­ren­te.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que has­ta el mo­men­to se des­co­no­ce tan­to la iden­ti­dad del aho­ra oc­ci­so co­mo de los pre­sun­tos ho­mi­ci­das, así co­mo las po­si­bles cau­sas por las que es­te in­di­vi­duo fue ase­si­na­do de esa for­ma; sin em­bar­go, ase­gu­ra­ron, en un in­ten­to por acla­rar el cri­men y lo­grar la iden­ti­fi­ca­ción y cap­tu­ra de los res­pon­sa­bles ya ini­cia­ron con las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­dien­tes.

El ca­dá­ver del des­co­no­ci­do de quien no se pu­do ob­te­ner su me­dia fi­lia­ción ni la ro­pa que ves­tía de­bi­do a que es­ta­ba com­ple­ta­men­te en­ro­lla­do en plástico, fue en­con­tra­do la no­che de ayer, aban­do­na­do en un te­rre­no des­po­bla­do, ubi­ca­do en la pe­ri­fe­ria del cen­tro de es­te mu­ni­ci­pio.

Al­gu­nos de los ve­ci­nos in­for­ma­ron a la po­li­cía que va­rios pe­rros ron­da­ban el bul­to, por lo que lle­va­dos por la cu­rio­si­dad se acer­ca­ron y al es­tar de fren­te ate­rro­ri­za­dos des­cu­brie­ron que se tra­ta­ba del ca­dá­ver de una per­so­na, por lo que de in­me­dia­to die­ron par­te a la po­li­cía.

Mi­nu­tos más tar­de, cuan­do ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal de Los Re­yes arri­ba­ron al lu­gar y tras de que tu­vie­ron a la vis­ta el ma­ca­bro pa­que­te, con­fir­ma­ron el re­por­te de los ve­ci­nos, por lo que en ese mo­men­to acor­do­na­ron to­da la zo­na, co­rrie­ron a to­dos los cu­rio­sos y pi­die­ron la in­ter­ven­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co pa­ra que die­ra fe de los he­chos y or­de­na­ra el le­van­ta­mien­to del ca­dá­ver.

"No sa­be­mos por qué los pre­sun­tos ho­mi­ci­das se to­ma­ron la mo­les­tia de en­vol­ver to­do el cuer­po con plás­ti­co, es­te es un ca­so ex­tra­ño que no ha­bía­mos vis­to, re­gu­lar­men­te se han en­con­tra­do ca­dá­ve­res en­vuel­tos en bol­sas de plás­ti­co, pe­ro nun­ca en­re­da­dos co­mo mo­mias, evi­den­te­men­te es­te su­je­to fue gol­pea­do y apu­ña­la­do, pues se le apre­cia­ban va­rias man­chas de san­gre en el pe­cho, de­trás del cri­men se­gu­ra­men­te hay una ven­gan­za, aun­que por el mo­men­to no se sa­be si de de­lin­cuen­tes co­mu­nes y co­rrien­tes o de in­te­gran­tes de las ma­fias que ope­ran en es­te mu­ni­ci­pio", di­je­ron al­gu­nos de los po­li­cías mu­ni­ci­pa­les que se en­con­tra­ban en el lu­gar.