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viernes, 28 de marzo de 2014

DONAN FRACCIÓN DEL PREDIO  LA VICTORIA PARA CREAR DOS HOSPITALES

Por: Noel F. Alvarado. 

NAUCALPAN, EdoMéx.-  El Cabildo aprobó por mayoría la propuesta del Presidente Municipal David Sánchez Guevara consistente en la petición del Gobierno del Estado de México para donar al Instituto de Salud mexiquense (ISEM) una fracción del predio La Victoria, para construir un Centro Especializado de Atención a Personas con Discapacidad Visual (Hospital de la Ceguera) y una Clínica de Atención Geriátrica.
 
Con la edificación del Hospital de la Ceguera y la construcción y equipamiento de la Clínica Geriátrica, la administración 2013-2015, dejará un legado por muchos años en beneficio de los naucalpenses, afirmó el Alcalde.
 
"Sabemos que existen varias prioridades, pero debemos ponernos a pensar que sin salud, todas las demás prioridades pasan a un segundo plano, y con la construcción de estas dos unidades médicas, el Gobierno municipal cumplirá responsablemente con el compromiso de garantizar el acceso a la salud y a la vida mismo", respondió Sánchez Guevara a síndicos y regidores que se opusieron a avalar la donación para el proyecto de salud.
 
El argumento de síndico y regidores para oponerse al proyecto, es que el lote sea ocupado para instalar en él una central de transporte público, y no los dos hospitales que  propone el Gobernador Eruviel Ávila Villegas, argumentando además que hacen falta estudios sobre la viabilidad del proyecto.
 
María Esther Tapia, 16ª. Regidora: No se puede de forma alegre entregar un predio ubicado en el corazón del municipio y donarlo. Provocará un caos de forma discrecional y precipitada. Teniendo 200 predios municipales, se busca hacer uso de uno que fue adquirido con un fin específico.
 
Francisco Álvarez Moreno, 11º. Regidor: El Secretario Luis Videgaray anunció ayer que el Presidente Enrique Peña iba a frenar la construcción de más hospitales. Estas acciones demuestran que no hay una plena coordinación con el Gobierno Federal, Gobierno Estatal y Municipal. No hay un impacto vial.
 
Eduardo Gutiérrez Camargo, 13º. Regidor: No estamos en contra de la salud, que es un derecho universal, lo único que queremos es que se cumplan los procedimientos. ¿Por qué el predio La Victoria y no otro? No hay estudios de impacto ambiental sobre el proyecto.
 
Francisco Guzmán Lazo, 3º. Regidor: Este predio había sido obtenido y adquirido por el Ayuntamiento en un esfuerzo financiero muy relevante, con el propósito de reordenar el tránsito en la zona centro del municipio, en la zona congestionada; que no puede aceptar activos adicionales, construcciones adicionales.
 
Carlos Islas Neri, 7º. Regidor: Llevamos 12 años esperando que se le determine un objetivo, que se le dé uso a un predio que ha servido para muchas cosas; y hoy se trata de apoyar a todos los sectores de la sociedad, estuve a favor ayer y estaré a favor el día de hoy.
 
Víctor Hugo Gálvez Astorga, 10º. Regidor: ¿Por qué un hospital en un lugar donde no cabe? El Presidente Municipal no se deja ayudar, quiere poner un hospital que atienda a mil 200 personas diariamente en un lugar donde sólo hay espacio para 120 cajones de estacionamiento.
 
Felipe Herrera Delgado, 9º. Regidor: Hoy tenemos la gran oportunidad de garantizar servicios de salud.
 
Héctor Sosa Rodríguez, 8º. Regidor: Es un día histórico para la sociedad mexicana, para los naucalpenses; no olvidemos que vamos todos transitando hacia la tercera edad, que es la gente más lo necesita.
 
Lucina Cortés Cornejo, 14ª. Regidora: No existe la justificación para evitar la salud a los naucalpenses. Es necesario aliviar el dolor de la gente que no tiene acceso a un servicio de salud por falta de recursos.
 
En su intervención, el Alcalde afirmó que hacer uso de ese espacio permitirá, además de acercar los servicios de salud a la población, aprovechar la otra fracción del predio para operar el ordenamiento del centro de Naucalpan.
 
"Hoy nos corresponde hacer un uso óptimo de los espacios municipales y si hemos puesto en marcha un programa integral de rescate de espacios públicos, por qué no darle un uso benéfico a un predio que ha estado durante muchos años en espera de iniciar una nueva historia para el municipio", reiteró Sánchez Guevara.
 
Finalmente, tras un prolongado debate, al final se aprobó la donación del lote para llevar a cabo la edificación de ambos centros clínicos especializados.
 
La aprobación del punto de acuerdo quedo definida como "Acuerdo económico por el que se autoriza la desincorporación, desafectación y posterior donación de una fracción del predio Municipal, denominado La Victoria al Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) para llevar a cabo los proyectos: Centro Especializado de Atención a Personas con Discapacidad Visual (Hospital de la Ceguera) y la construcción y equipamiento de una Clínica de Atención Geriátrica.
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¡ERA GUARURA!


Fotos: Luis A. Barrera

Raúl Ma­cías


Un ele­men­to de la Po­li­cía Ban­ca­ria e In­dus­trial que ha­bía que­da­do de ver en una ca­fe­te­ría a una mu­jer que cui­da­ba, per­dió la vi­da ayer lue­go que un par de su­je­tos le die­ron dos dis­pa­ros en el pe­cho, lo que le oca­sio­nó una muer­te ins­tan­tá­nea, sien­do el mó­vil el ro­bo, es­to por­que se di­jo que los ham­po­nes lo si­guie­ron des­pués de que de una su­cur­sal ban­ca­ria re­ti­ró 70,000 pe­sos.

Es­tos he­chos se re­gis­tra­ron la ma­ña­na de ayer en una re­co­no­ci­da ca­fe­te­ría que se lo­ca­li­za en Mon­te Eve­rest, Co­lo­nia Lo­mas de Cha­pul­te­pec, De­le­ga­ción Mi­guel Hi­dal­go. Se in­for­mó que el hom­bre que fue iden­ti­fi­ca­do co­mo Ja­vier Iba­rra Mar­tí­nez, de 32 años de edad, fue a una ca­sa cre­di­ti­cia a cam­biar al pa­re­cer dos che­ques cu­ya su­ma to­tal eran 70,000 pe­sos, tras­cen­dió.

Sin em­bar­go, nun­ca se per­ca­tó que era se­gui­do por un su­je­to que en el in­te­rior del ban­co se per­ca­tó de la can­ti­dad que re­ti­ra­ba el uni­for­ma­do, al pa­re­cer di­ne­ro de la mu­jer que lo ha­bía con­tra­ta­do co­mo es­col­ta. Co­mo pen­sa­ba que to­do es­ta­ba bien, el ele­men­to po­li­cia­co abor­dó la ca­mio­ne­ta GMC Yu­kón, pla­cas de cir­cu­la­ción MJK-8307, y se di­ri­gió has­ta la ne­go­cia­ción en don­de era es­pe­ra­do por la mu­jer.

Pe­ro jus­to en los mo­men­tos en que des­cen­día de la ca­mio­ne­ta, un par de su­je­tos se le acer­ca­ron y le exi­gie­ron que les en­tre­ga­ra el di­ne­ro que aca­ba­ba de re­ti­rar; sin em­bar­go se ne­gó a ha­cer­lo, por lo que uno de los in­di­vi­duos de­sen­fun­dó la pis­to­la que por­ta­ba y le dio dos dis­pa­ros en el pe­cho, por lo que al te­ner el di­ne­ro a la ma­no se ale­ja­ron rá­pi­da­men­te del lu­gar de los he­chos.

Tes­ti­gos que se en­con­tra­ban en la ca­fe­te­ría so­li­ci­ta­ron el apo­yo de ele­men­tos de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca, quie­nes al lle­gar co­men­za­ron a rea­li­zar las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes. Pe­se a que a los po­cos mi­nu­tos arri­ba­ron has­ta ese lu­gar pa­ra­mé­di­cos de la Cruz Ro­ja, na­da pu­die­ron ha­cer por sal­var­le la vi­da al ele­men­to de la PBI pues ya ha­bía de­ja­do de exis­tir.

Se di­jo que al me­nos con­ta­ba con dos ori­fi­cios de ba­la en el pe­cho, y que su muer­te fue ins­tan­tá­nea. Al lle­gar el agen­te del Mi­nis­te­rio Pú­bli­co to­mó co­no­ci­mien­to de los he­chos y or­de­nó que se lle­va­ran el cuer­po del in­for­tu­na­do uni­for­ma­do al an­fi­tea­tro de­le­ga­cio­nal en don­de se le prac­ti­có la ne­crop­sia de ley y sus res­tos fue­ron en­tre­ga­dos a sus fa­mi­lia­res pa­ra que le die­ran cris­tia­na se­pul­tu­ra.

En las cá­ma­ras de vi­gi­lan­cia de la zo­na ya se en­cuen­tran ana­li­zan­do los vi­deos en don­de se apre­cia có­mo su­ce­die­ron los he­chos des­de que el po­li­cía sa­lió de la su­cur­sal ban­ca­ria has­ta que lle­gó a las afue­ras de la ca­fe­te­ría, y de es­te mo­do po­der co­no­cer la fi­so­no­mía de los cri­mi­na­les, ade­más de las ca­rac­te­rís­ti­cas de la mo­to­ci­cle­ta en la que se es­ca­pa­ron.
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Estuvo a punto de violar a mujer, pero ella gritó y uniformados la rescataron



Al­va­ro Ve­láz­quez


NAU­CAL­PAN, Méx.- Los gri­tos de una mu­jer que pe­día de­ses­pe­ra­da­men­te ayu­da fue­ron de­ter­mi­nan­tes pa­ra que ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal de es­ta lo­ca­li­dad en­tra­ran a un do­mi­ci­lio de la Co­lo­nia San­tia­go Ahui­zo­tla en es­te mu­ni­ci­pio, don­de sor­pren­die­ron y de­tu­vie­ron a un de­pra­va­do su­je­to que gol­pea­ba y ama­ga­ba con un fi­lo­so cu­chi­llo a la da­ma con la in­ten­ción de vio­lar­la.

Los tri­pu­lan­tes de la pa­tru­lla mu­ni­ci­pal 2999 in­di­ca­ron que es­ta ma­ña­na cir­cu­la­ban so­bre Vi­cen­te Vi­lla­da, en la ci­ta­da co­lo­nia, en la mis­ma zo­na don­de el pa­sa­do lu­nes de­tu­vie­ron a dos su­je­tos que echa­ban ba­la y que pre­ten­dían asal­tar un do­mi­ci­lio, cuan­do es­cu­cha­ron que en el in­te­rior de uno de los in­mue­bles una mu­jer gri­ta­ba de­ses­pe­ra­da­men­te y pe­día ayu­da.

An­te la sos­pe­cha de que al in­te­rior de di­cho in­mue­ble se es­ta­ba co­me­tien­do un ilí­ci­to, di­je­ron los mu­ni­ci­pa­les, des­cen­die­ron de su pa­tru­lla y en­tra­ron pa­ra sa­ber qué es­ta­ba pa­san­do y en ese mo­men­to des­cu­brie­ron que un su­je­to que aho­ra se sa­be res­pon­den al nom­bre de Os­wal­do Pé­rez Gon­zá­lez, de 33 años de edad, gol­pea­ba y ama­ga­ba con un fi­lo­so cu­chi­llo a una mu­jer, a quien ya le des­ga­rra­ba la ro­pa y te­nía la in­ten­ción de vio­lar­la.

An­te tal si­tua­ción, aña­die­ron los uni­for­ma­dos, de in­me­dia­to lle­ga­ron pa­ra pres­tar au­xi­lio a la da­ma, de­sar­mar, so­me­ter y cap­tu­rar al de­pra­va­do su­je­to.

Des­pués de que el frus­tra­do vio­la­dor fue so­me­ti­do, la afec­ta­da ma­ni­fes­tó que es­ta ma­ña­na ca­mi­na­ba tran­qui­la­men­te por la ca­lle, cuan­do di­cho su­je­to la sor­pren­dió y a pun­ta de cu­chi­llo y ba­jo ame­na­zas de muer­te, la me­tió de ma­ne­ra vio­len­ta al do­mi­ci­lio, don­de cí­ni­ca­men­te pri­me­ra­men­te le ma­ni­fes­tó que de­sea­ba te­ner re­la­cio­nes se­xua­les con ella y que no pu­sie­ra re­sis­ten­cia ni gri­ta­ra por­que de lo con­tra­rio la iba a ma­tar.

Sin em­bar­go, di­jo la mu­jer, co­mo pu­so re­sis­ten­cia y co­men­zó a gri­tar de­ses­pe­ra­da­men­te pa­ra pe­dir au­xi­lio a los ve­ci­nos, su ata­can­te la gol­peó bru­tal­men­te, co­men­zó a des­ga­rrar­le la ro­pa y la ama­gó con el fi­lo­so cu­chi­llo pa­ra so­me­ter­la, pe­ro afor­tu­na­da­men­te cuan­do es­ta­ba a pun­to de ul­tra­jar­la, sus gri­tos fue­ron es­cu­cha­dos por ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal que en­tra­ron a la ca­sa pa­ra res­ca­tar­la y de­te­ner al de­pra­va­do de­lin­cuen­te.

An­te tal acu­sa­ción, po­li­cías mu­ni­ci­pa­les tras­la­da­ron al de­te­ni­do a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia de Nau­cal­pan, don­de que­dó a dis­po­si­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co jun­to con el ar­ma pun­zo­cor­tan­te que uti­li­zó pa­ra ama­gar a su víc­ti­ma.
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LE PONEN BALA EN LA CHOYA


Fotos: Luis A. Barrera

Noel F. Al­va­ra­do


Un ba­la­zo en la ca­be­za fue la res­pues­ta a una mu­jer que se re­sis­tió a en­tre­gar el di­ne­ro que lle­va­ba; el cual te­nía en la men­te pa­ra cum­plir com­pro­mi­sos ad­qui­ri­dos, ade­más de ser el re­cur­so que le cos­tó mu­cho tra­ba­jo ga­nar pa­ra que un mal­vi­vien­te se lo arre­ba­ta­ra, al igual que la vi­da.

El ca­dá­ver de la muer que­dó en ca­lles de la De­le­ga­ción Al­va­ro Obre­gón an­te el pa­so de la gen­te que es­cu­chó con co­ra­je la fra­se: "fue un asal­to".

Tiem­po des­pués lle­ga­ron al lu­gar ele­men­tos de la Po­li­cía Pre­ven­ti­va, só­lo a acor­do­nar el lu­gar; se di­ce que el asal­to se ob­ser­vó a tra­vés de las cá­ma­ras de vi­deo­vi­gi­lan­cia, pe­ro la mu­jer mu­rió.

Y es que el cuer­po de la mu­jer ya­cía so­bre la ban­que­ta de Río San An­gel, ca­si es­qui­na con Ave­ni­da Re­vo­lu­ción.

Se en­vió al lu­gar a los cuer­pos de ur­gen­cias, pe­ro al lle­gar los pa­ra­mé­di­cos in­di­ca­ron que no ha­bía na­da que ha­cer, por­que ha­bía de­ja­do de exis­tir. Los uni­for­ma­dos se li­mi­ta­ron a so­li­ci­tar el mi­nis­te­rio pú­bli­co.

Más tar­de, el re­pre­sen­tan­te so­cial se pre­sen­tó al lu­gar au­xi­lia­do con ele­men­tos de ser­vi­cios pe­ri­cia­les, pa­ra ini­ciar la ave­ri­gua­ción pre­via.

A pe­sar de que se di­jo, y en el lu­gar hay cá­ma­ras de vi­deo­vi­gi­lan­cia, se in­di­có que se des­co­no­cen las ca­rac­te­rís­ti­cas de los res­pon­sa­bles del ho­mi­ci­dio, quie­nes hu­ye­ron im­pu­ne­men­te del lu­gar.

Se in­di­có que por tra­tar­se de una ave­ri­gua­ción pre­via en cur­so no ha­bría más da­tos, pe­ro en el lu­gar que­dó el ca­dá­ver de una mu­jer de al­re­de­dor de 40 años de edad, fren­te al nú­me­ro 9 de Río San An­gel.

Es de re­sal­tar­se que a unos me­tros de dis­tan­cia po­li­cías en­con­tra­ron un ve­hí­cu­lo ne­gro, con la puer­ta del con­duc­tor abier­ta, que pre­su­men era de la víc­ti­ma.
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¡PIERDEN ABUE!


Fotos: Luis A. Barrera

Al­va­ro Ve­láz­quez



NAU­CAL­PAN, Méx.- Por una apa­ren­te fa­lla en los fre­nos, un trai­le­ro que cir­cu­la­ba con ex­ce­so de ve­lo­ci­dad per­dió el con­trol de la pe­sa­da uni­dad, se su­bió a la ban­que­ta y an­tes de que ter­mi­na­ra su alo­ca­da ca­rre­ra den­tro de una ca­sa en cons­truc­ción atro­pe­lló y ma­tó a una da­ma de 70 años de edad, ade­más de que de­jó gra­ve­men­te le­sio­na­dos a tres me­no­res, nie­tos de la oc­ci­sa, que tu­vie­ron la ma­la for­tu­na de ca­mi­nar por el lu­gar, jus­to en el mo­men­to en que se re­gis­tró el cho­que.

Al per­ca­tar­se de la mag­ni­tud del ac­ci­den­te, el cho­fer del trai­ler rá­pi­da­men­te ba­jó de la uni­dad y tra­tó de dar­se a la fu­ga, pe­ro no lo­gró su ob­je­ti­vo, pues va­rios de los ve­ci­nos lo de­tu­vie­ron y pre­sos de la ira por la tra­ge­dia que ha­bía oca­sio­na­do tra­ta­ron de lin­char­lo a gol­pes, ac­ción que no lo­gra­ron gra­cias a la in­ter­ven­ción de la po­li­cía, que lle­gó pa­ra res­ca­tar­lo y tras­la­dar­lo a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia de Nau­cal­pan, don­de que­dó a dis­po­si­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co.

El la­men­ta­ble per­can­ce que cos­tó la vi­da de la se­ño­ra Her­lin­da de Je­sús Es­te­ban, de 70 años de edad, y que tie­nen gra­ve­men­te le­sio­na­dos en el hos­pi­tal Ma­xi­mi­la­no Ruiz Ca­ta­ñe­da a sus nie­tos, Ale­xan­der "N", de 3 me­ses de na­ci­do, Joa­quín San­tia­go Ce­va­llos, de 10 años y Les­lie Sai­re Joa­quín, de 18, se tre­gis­tó es­ta ma­ña­na en el ki­ló­me­tro 18+500 de la ca­rre­te­ra li­bre Nau­cal­pan-To­lu­ca, a la al­tu­ra del po­bla­do de San Fran­cis­co Chi­mal­pa, en es­te mu­ni­ci­pio.

Re­por­tes po­li­cia­cos se­ña­lan que por la zo­na cir­cu­la­ba con ex­ce­so de ve­lo­ci­dad el cho­fer de un trai­ler de la em­pre­sa Trans­por­tes Na­za­re­no, pla­cas de cir­cu­la­ción 247-AM-2 del Ser­vi­cio Pú­bli­co Fe­de­ral, cuan­do por una apa­ren­te fa­lla en los fre­nos, el cho­fer per­dió el con­trol de la uni­dad, se su­bió a la ban­que­ta y fi­nal­men­te se me­tió a una ca­sa en cons­truc­ción, no sin an­tes atro­pe­llar y ma­tar a la vie­ji­ta y em­bes­tir y de­jar gra­ve­men­te le­sio­na­dos con múl­ti­ples frac­tu­ras en di­fe­ren­tes par­tes de su cuer­po a sus tres nie­tos que por aza­res del des­ti­no ca­mi­na­ba so­bre la mis­ma ban­que­ta jus­to en el mo­men­to en que se re­gis­tró el ac­ci­den­te.

Al te­ner co­no­ci­mien­to del per­can­ce, am­bu­lan­cias de la Cruz Ro­ja y de Pro­tec­ción Ci­vil, así co­mo ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal y de la SSC se pre­sen­ta­ron en el lu­gar y mien­tras que los guar­dia­nes del or­den res­ca­ta­ban al cho­fer del trai­ler de la ira de los ve­ci­nos y des­via­ban el trán­si­to ve­hi­cu­lar pa­ra evi­tar al­gu­na otra tra­ge­dia; los res­ca­tis­tas se die­ron a la ta­rea de brin­dar los pri­me­ros au­xi­lios mé­di­cos a los tres me­no­res, a los que fi­nal­men­te, co­mo ya se di­jo, tras­la­da­ron al Hos­pi­tal Ma­xi­mi­lia­no Ruiz Cas­te­ña­da, don­de los mé­di­cos re­por­tan su es­ta­do de sa­lud co­mo de­li­ca­do, aun­que es­ta­ble.

Con­clui­das las di­li­gen­cias mi­nis­te­ria­les y una vez que or­de­nó el le­van­ta­mien­to del ca­dá­ver, el mi­nis­te­rio pú­bli­co dio ini­cio a la car­pe­ta de in­ves­ti­ga­ción co­rres­pon­dien­te por los de­li­tos de ho­mi­ci­dio, le­sio­nes y lo que re­sul­te con­tra el cho­fer del trai­ler que ya de­cla­ra y se en­cuen­tra a dis­po­si­ción del mis­mo MP, ins­tan­cia que en las pró­xi­mas ho­ras de­ter­mi­na­rá su si­tua­ción ju­rí­di­ca por su pre­sun­ta res­pon­sa­bi­li­dad en los de­li­tos men­cio­na­dos.

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iEN PLENA TALACHA!


Foto: Luis A. Barrera
Raúl Ma­cías

Un hom­bre que se en­con­tra­ba ha­cien­do tra­ba­jos de al­ba­ñi­le­ría en una cons­truc­ción lo­ca­li­za­da en Tlax­ca­la, Co­lo­nia Am­plia­ción Emi­lia­no Za­pa­ta, De­le­ga­ción Iz­ta­pa­la­pa, per­dió la vi­da al elec­tro­cu­tar­se cuan­do sin que­rer to­có unos ca­bles de al­ta ten­sión, y de­bi­do a que la des­car­ga fue muy fuer­te, su de­ce­so fue de ma­ne­ra ins­tan­tá­nea.

Com­pa­ñe­ros de es­te hom­bre de quien no se re­ve­ló su nom­bre, ex­pli­ca­ron que ayer el se­ñor se en­con­tra­ba rea­li­zan­do unos tra­ba­jos de al­ba­ñi­le­ria en un pre­dio lo­ca­li­za­do en la re­fe­ri­da co­lo­nia cuan­do en un des­cui­do al­can­zó a to­car unos ca­bles, lo que le oca­sio­nó una muer­te rá­pi­da, ya que sus ami­gos na­da pu­die­ron ha­cer por él.

Pa­ra que se rea­li­za­ran los trá­mi­tes ne­ce­sa­rios y se die­ra avi­so a los fa­mi­lia­res, se so­li­ci­tó la pre­sen­cia del mi­nis­te­rio pú­bli­co.

Acom­pa­ña­do de pe­ri­tos de la PGJDF, el re­pre­sen­tan­te de la ley dio ini­cio a la ave­ri­gua­ción pre­via co­rres­pon­dien­te y or­de­nó el le­van­ta­mien­to del cuer­po pa­ra que fue tras­la­da­do al an­fi­tea­tro de­le­ga­cio­nal.

Aun­que se tra­tó de un ac­ci­den­te, el re­pre­sen­tan­te so­cial se en­tre­vis­tó con las per­so­nas que fue­ron tes­ti­gos de es­tos he­chos pa­ra de es­te mo­do des­lin­dar res­pon­sa­bi­li­da­des. Esa gen­te le re­fi­rió que el aho­ra oc­ci­so se en­con­tra­ba rea­li­zan­do unos tra­ba­jos en la obra cuan­do de pron­to to­có los ca­bles de al­ta ten­sión.

Que fue­ron unos se­gun­dos los que es­tu­vo en con­tac­to con la ener­gía eléc­tri­ca y que ya cuan­do fi­nal­men­te sol­tó esos ca­bles, se per­ca­ta­ron que ya ha­bía de­ja­do de exis­tir, y fue en esos ins­tan­tes cuan­do se le dio avi­so a la au­to­ri­dad pa­ra que pro­ce­die­ran al le­van­ta­mien­to del ca­dá­ver y se le die­ra avi­so a sus fa­mi­lia­res, quie­nes lle­ga­ron has­ta don­de se en­con­tra­ba el hom­bre.

El mi­nis­te­rio or­de­nó que el cuer­po le fue­ra en­tre­ga­do a los fa­mi­lia­res lue­go que se le prac­ti­ca­ra la ne­crop­sia de ley, ya que co­mo fue un ac­ci­den­te no se de­tu­vo a na­die de sus com­pa­ñe­ros que es­ta­ban cer­ca de él cuan­do su­ce­dió el in­ci­den­te, y ya en las pró­xi­mas ho­ras sus fa­mi­lia­res le da­rán cris­tia­na se­pul­tu­ra.

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Asaltaron autobús en Tlalnepantla



Al­va­ro Ve­láz­quez


TLAL­NE­PAN­TLA, Méx.- Ele­men­to de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal de es­ta lo­ca­li­dad de­tu­vie­ron a 4 pe­li­gro­sos de­lin­cuen­tes, cuan­do ya se da­ban a la fu­ga a bor­do de un ta­xi con más de 4,200 pe­sos en efec­ti­vo, dos te­lé­fo­nos ce­lu­la­res, tar­je­tas de cré­di­to, car­te­ras y bol­sos, dos Nex­tel y una gui­ta­rra acús­ti­ca va­lua­da en más de 4,000 pe­sos que les aca­ba­ban de ro­bar a pun­ta de pis­to­la a los pa­sa­je­ros de un au­to­bús.

La DGSCT de es­te mu­ni­ci­pio in­for­mó que los de­te­ni­dos, a quie­nes se les de­co­mi­só una pis­to­la ca­li­bre .38 mi­lí­me­tros com­ple­ta­men­te abas­te­ci­da, res­pon­den a los nom­bres de Cé­sar Ar­man­do Ro­cha An­ge­les, de 28 años de edad; Ar­man­do Her­nán­dez Bal­de­ras, de 26; Je­sús Ló­pez Ace­ve­do, de 23, y Os­car Ra­mí­rez Es­tra­da, de 22, dos de ellos re­cién sa­li­dos del Re­clu­so­rio Nor­te, don­de es­tu­vie­ron re­clui­dos al­gu­nos años por el mis­mo de­li­to de ro­bo con vio­len­cia a pa­sa­je­ros de uni­da­des del ser­vi­cio pú­bli­co.

La cor­po­ra­ción po­li­cia­ca in­di­có que la no­che de ayer, al fi­lo de las 22:00 ho­ras, po­li­cías mu­ni­ci­pa­les rea­li­za­ban un pa­tru­lla­je de se­gu­ri­dad ciu­da­da­na en el en­tron­que de Ave­ni­da Re­yes He­ro­les y el Pe­ri­fé­ri­co, cuan­do re­pen­ti­na­men­te, a la al­tu­ra del Pan­teón Jar­di­nes del Re­cuer­do, se per­ca­ta­ron que tres su­je­tos que al pa­re­cer aca­ba­ban de asal­tar a los pa­sa­je­ros de un au­to­bús rá­pi­da­men­te des­cen­dían de la uni­dad y su­bían a un ta­xi ti­po Tsu­ru pla­cas de cir­cu­la­ción MNM-7693, don­de ya los es­pe­ra­ba otro su­je­to, pa­ra dar­se a la fu­ga.

Los uni­for­ma­dos, an­te la pre­sun­ción de que se es­ta­ba an­te un he­cho de­lic­ti­vo, en cum­pli­mien­to con su de­ber, rá­pi­da­men­te sa­lie­ron tras los pre­sun­tos asal­tan­tes, a quie­nes me­tros ade­lan­te die­ron al­can­ce, les ce­rra­ron el pa­so y los cap­tu­ra­ron.

Pos­te­rior­men­te, se di­jo en la DGSCT, cuan­do los uni­for­ma­dos so­me­tie­ron a una re­vi­sión a los de­te­ni­dos des­cu­brie­ron que uno de ellos lle­va­ba fa­ja­da en su cin­tu­ra una pis­to­la ca­li­bre .38 y que en el in­te­rior del ta­xi es­con­dían di­ne­ro en efec­ti­vo, tar­je­tas de cré­di­to, te­lé­fo­nos ce­lu­la­res y Nex­tel, car­te­ras y una gui­ta­rra acús­ti­ca que por con­fe­sión de los mis­mos de­lin­cuen­tes se su­po que ha­bían ob­te­ni­do pro­duc­to del asal­to que aca­ba­ban de co­me­ter con­tra los pa­sa­je­ros de un au­to­bús.

Al ser tras­la­da­dos al cuar­tel de la po­li­cía de Tlal­ne­pan­tla y una vez que fue­ron so­me­ti­dos a un ri­gu­ro­so in­te­rro­ga­to­rio por se­pa­ra­do, los de­te­ni­dos con­fe­sa­ron que for­ma­ban par­te de una bien or­ga­ni­za­da ban­da de asal­tan­tes de pa­sa­je­ros de uni­da­des del ser­vi­cio pú­bli­co que ve­nían ope­ran­do des­de ha­ce año y en me­dio en dis­tin­tas ca­rre­te­ras del mu­ni­ci­pio de Tlal­ne­pan­tla y otro mu­ni­ci­pios ubi­ca­dos a la re­don­da e in­clu­so dos de ellos se­ña­la­ron que por es­te ilí­ci­to ya ha­bían es­ta­do re­clui­dos en el re­clu­so­rio nor­te de don­de aca­ba­ban de ob­te­ner su li­ber­tad.

An­te tal con­fe­sión y de­bi­do a que los pa­sa­je­ros del au­to­bús iden­ti­fi­ca­ron ple­na­men­te a es­tos su­je­tos co­mo quie­nes aca­ba­ban de asal­tar­los a pun­ta de pis­to­la, ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal los tras­la­da­ron a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia de To­rre-Tla­ne, don­de que­da­ron a dis­po­si­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co, a fin de que sea es­ta ins­tan­cia la que en las pró­xi­mas ho­ras de­ter­mi­ne su si­tua­ción ju­rí­di­ca.
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Abatieron a 10 de "Los Zetas"

PE­RO­TE, Ver, (No­ti­mex).- La Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Es­ta­do in­for­mó que po­li­cías es­ta­ta­les y mi­li­ta­res aba­tie­ron en el mu­ni­ci­pio Pe­ro­te a 10 in­te­gran­tes de una cé­lu­la de la de­lin­cuen­cia or­ga­ni­za­da, pre­sun­ta­men­te de "Los Ze­tas", de­di­ca­da al se­cues­tro.

Se­ña­ló que cuan­do rea­li­za­ban un ope­ra­ti­vo pa­ra la lo­ca­li­za­ción de ban­das de­di­ca­das al pla­gio los agen­tes es­ta­ta­les y mi­li­ta­res fue­ron ata­ca­dos des­de una ca­sa cuan­do cir­cu­la­ban por el bu­le­var Mi­guel Ale­mán, en el si­tio co­no­ci­do co­mo El Sa­bi­nal, del ci­ta­do mu­ni­ci­pio, por lo que res­pon­die­ron a la agre­sión.

De­ri­va­do de es­te en­fren­ta­mien­to fue­ron aba­ti­dos nue­ve hom­bres y una mu­jer, de­ta­lló en un co­mu­ni­ca­do.

Men­cio­nó que tras la ba­la­ce­ra fue­ron ase­gu­ra­das 10 ar­mas lar­gas, equi­po tác­ti­co, car­tu­chos, mu­ni­cio­nes, pla­ye­ras con fal­sas in­sig­nias de la Po­li­cía Fe­de­ral y go­rras con es­cu­dos apó­cri­fos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial.

Se­ña­ló que in­for­ma­ción pre­li­mi­nar per­mi­te su­po­ner que se tra­ta­ba de una de las más pe­li­gro­sas cé­lu­las de la de­lin­cuen­cia or­ga­ni­za­da en la zo­na cen­tro del es­ta­do, pre­sun­ta­men­te de "Los Ze­tas".
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