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sábado, 19 de abril de 2014

Ocho muertos y 12 lesionados deja choque entre dos vehículos y una camioneta donde viajaba una familia

Noel F. Alvarado.


NAUCALPAN, Méx., 19 de Abril.- Mortal, sangriento y aparatoso accidente entre tres vehículos particulares dejó como resultado ocho personas muertas y 12 más gravemente lesionadas. Los occisos quedaron prensados entre los hierros retorcidos de las unidades. Entre las víctimas, se encuentran los integrantes de una familia, los cuales viajan en una camioneta.
Los 12 lesionados, fueron rescatados de entre los hierros retorcidos de los vehículos particulares y luego de recibir los primeros auxilios, fueron trasladados al Hospital central de la Cruz Roja en polancon, donde los médicos luchan por salvarles la vida, debido a que0 presentan lesiones y fracturas que ponen en peligro su vida.
Aunque todo parece indicar que este fatal accidente ocurrió a consecuencia del exceso de velocidad y la falta de precaución de uno de los conductores, serán los dictámenes periciales en mecánica y vialidad que realice la procuraduría capitalina, los que determinen las causas de este fatal, sangriento y aparatoso acidente.
Los reportes de la Policía municipal, señalan que el choque entre tres vehículos particulares ocurrido en la Avenida Luis Donaldo Colosio, a la altura de la colonia Loma Linda, el cual dejó un saldo de 8 personas fallecidas y 12 más lesionadas.
Jorge Jiménez Contreras, Comisario de Seguridad Pública, Tránsito y Protección Civil de Naucalpan, confirmó que el fatal accidente ocurrió en el kilómetro 19 de la vialidad libre, a dirección a Naucalpan.
"Es un accidente vehicular sobre la carretera Naucalpan-Toluca a la altura de la Colonia Loma Linda en donde están involucrados tres vehículos, uno de ellos es una camioneta donde viajaba toda una familia, la cual registra el mayor número de decesos; el accidente se da en dirección a Naucalpan", detalló Jiménez Contreras.
Los tres vehículos involucrados en el accidente, explicó son un VW Jetta color negro con placas MMF 6783, un vehículo Ford sedan con matrícula LTV 4638  y una camioneta GMC tipo Safari color blanco placas MMS 9505", explicó Jiménez Contreras.
Los 12 heridos, agregó el Comisario Jiménez  Contreras, fueron trasladados a la Cruz Roja de Polanco, donde están siendo atendidos, aunque algunos de ellos se reportan como graves.
"La Procuraduría General de Justicia del Estado de México será la institución que determine el número total de personas que perdieron la vida una vez que se realice el levantamiento y se concluyan los peritajes para conocer el motivo del accidente", agregó el Comisario de Seguridad Ciudadana, Tránsito y Protección Civil de Naucalpan.
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AGREDEN COMENSALES A PERSONAL DE BAR DE NAUCALPAN

Por: Noel F. Alvarado.


NAUCALPAN, Méx.- Una riña entre comensales y personal de seguridad del bar Mi Lola, ubicado al cruce de las avenidas Ingenieros Militares y Río San Joaquín, dejaron como saldo dos personas lesionadas, una de ellas por arma de fuego.

La Dirección de Seguridad Ciudadana, Tránsito y protección Civil precisó que la riña se suscitó al exterior del bar entre dos clientes que exigían que se les siguieran sirviendo bebidas alcohólicas, y ante la negativa del personal a hacerlo por encontrarse bajo el influjo de las bebidas embriagantes, decidieron agredirlos.

"Se presentó la riña entre el personal de seguridad del bar y dos clientes, la versión que tenemos es que al exterior uno de ellos sacó un arma y realizó varios disparos, lesionando al personal del bar.

"Al momento de tomar conocimiento de los hechos se colocaron filtros de seguridad en las principales vialidades del municipio para tratar de detectar u detener a los agresores, quienes huyeron en un VW Jetta color gris, aunque no fueron detectados", explicó Jorge Jiménez Contreras, Comisario de la Policía Muncipal.

Los dos lesionados fueron trasladados por unidades de la Cruz Roja a sus instalaciones en Polanco, donde recibieron atención médica y fueron reportados fuera de peligro.
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iERA ESCOLTA!



Al­va­ro Ve­láz­quez

ECA­TE­PEC, Méx.- Un ele­men­to de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia del Dis­tri­to Fe­de­ral que se de­sem­pe­ña­ba co­mo es­col­ta del Pro­cu­ra­dor ca­pi­ta­li­no, Ro­dol­fo Ríos Gar­za, fue ase­si­na­do a ba­la­zos por un gru­po de de­lin­cuen­tes que lo sor­pren­die­ron la no­che de ayer cuan­do lle­ga­ba a su do­mi­ci­lio y que al pa­re­cer pre­ten­dían ro­bar­le su au­to­mó­vil.

Co­me­ti­do el co­bar­de ase­si­na­to, los pre­sun­tos ho­mi­ci­das se die­ron a la fu­ga pa­ra per­der­se en­tre las os­cu­ras ca­lles del lu­gar y aun­que no con­su­ma­ron el asal­to sí le ro­ba­ron la vi­da a ele­men­to de la Po­li­cía de In­ves­ti­ga­ción de la PGJDF.

Ele­men­tos de la SSC in­for­ma­ron que los he­chos que cos­ta­ron la vi­da del ele­men­to de la PGJDF, Emi­lio Her­nán­dez Gar­cía, de 41 años de edad, se re­gis­tra­ron mi­nu­tos an­tes de la me­dia­no­che de ayer, en la puer­ta de su do­mi­ci­lio, ubi­ca­do so­bre la ca­lle Jo­sé Luis Cue­vas, sin nú­me­ro, en la Co­lo­nia Cam­pi­ñas de Ara­gón, en el pe­li­gro­so e in­se­gu­ro mu­ni­ci­pio de Eca­te­pec, don­de evi­den­te­men­te la de­lin­cuen­cia ya no res­pe­ta ni a la mis­ma po­li­cía.

Los ele­men­tos de la SSC que es la úni­ca po­li­cía que es­tá tra­ba­jan­do en la en­ti­dad me­xi­quen­se, pues po­li­cías mi­nis­te­ria­les sin im­por­tar­les lo que su­ce­da en la en­ti­dad me­xi­quen­se, go­zan de unas "me­re­ci­das va­ca­cio­nes", in­for­ma­ron que de acuer­do a los pri­me­ros re­por­tes que se ob­tu­vie­ron en el lu­gar, el ele­men­to de la PGJDF aca­ba­ba de lle­gar a su do­mi­ci­lio y se dis­po­nía a abrir el ga­ra­je pa­ra me­ter su au­to­mó­vil, un Volks­wa­gen, ti­po Jet­ta gris, mo­de­lo 2010, pla­cas de cir­cu­la­ción LVL-57-51, cuan­do fue sor­pren­di­do por va­rios su­je­tos que a pun­ta de pis­to­la in­ten­ta­ron ro­bar­le su au­to.

De­bi­do a que el po­li­cía de in­ves­ti­ga­ción ca­pi­ta­li­no pu­so re­sis­ten­cia e in­clu­so tra­tó de sa­car su ar­ma de car­go pa­ra en­fren­tar a los de­lin­cuen­tes y evi­tar el asal­to, uno de los mal­vi­vien­tes lo ase­si­nó a que­ma­rro­pa, al dis­pa­rar­le va­rios ba­la­zos.

Al es­cu­char las de­to­na­cio­nes de ar­mas de fue­go, fa­mi­lia­res del aho­ra oc­ci­so rá­pi­da­men­te sa­lie­ron pa­ra sa­ber qué es­ta­ba pa­san­do y en ese mo­men­to al es­tar en la ca­lle fuer­te im­pre­sión se lle­va­ron y es­ta­lla­ron en llan­to, al des­cu­brir que su fa­mi­liar ha­bía si­do ase­si­na­do a ba­la­zos.

Los des­tro­za­dos fa­mi­lia­res que se­gún di­je­ron, el aho­ra oc­ci­so era es­col­ta del Pro­cu­ra­dor ca­pi­ta­li­no, Ro­dol­fo Ríos Gar­za, exi­gie­ron a la PG­JEM jus­ti­cia y un tra­ba­jo de in­ves­ti­ga­ción se­rio y pro­fun­do, de tal for­ma que el ase­si­na­to de su fa­mi­liar no que­de im­pu­ne y los res­pon­sa­bles sean bus­ca­dos, de­te­ni­dos y pues­tos tras las re­jas, aun­que se ve un tan­to di­fí­cil que es­to su­ce­da, pues co­mo ya se co­men­tó, ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial no es­tán tra­ba­jan­do, ya que "go­zan de una me­re­ci­das va­ca­cio­nes".
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¡PICADO!


Noel F. Al­va­ra­do, Fo­to, Ser­gio Váz­quez

El em­plea­do de una tien­da de pro­duc­tos de­por­ti­vos fue ase­si­na­do a pu­ña­la­das al re­sis­tir­se al asal­to en ca­lles del Cen­tro de la ciu­dad de Mé­xi­co. El pre­sun­to res­pon­sa­ble, Is­rael He­rre­ra Ro­jas, fue de­te­ni­do y re­mi­ti­do an­te las au­to­ri­da­des mi­nis­te­ria­les y en las pró­xi­mas ho­ras se de­ter­mi­na­rá su si­tua­ción ju­rí­di­ca.

Al ser re­vi­sa­dos los ar­chi­vos cri­mi­na­les de la Pro­cu­ra­du­ría ca­pi­ta­li­na, se lo­gró des­cu­brir que el pre­sun­to ase­si­no es un ex­pre­si­dia­rio del Re­clu­so­rio Nor­te, don­de es­tu­vo pre­so por los de­li­tos de ro­bo y le­sio­nes.

Fue­ron ele­men­tos de Uni­dad de Pro­tec­ción Ciu­da­da­na (UPC) Cen­tro, de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral (SSPDF), los que de­tu­vie­ron al ex­re­clu­so que pre­sun­ta­men­te le qui­tó la vi­da a un hom­bre al in­ten­tar asal­tar­lo, en ca­lles del Cen­tro His­tó­ri­co.

Fren­te a la pul­que­ría con ra­zón so­cial La Ri­sa, ubi­ca­da en el nú­me­ro 71 de la ca­lle Me­so­nes, es­qui­na con Isa­bel la Ca­tó­li­ca, en la co­lo­nia ya re­fe­ri­da, un hom­bre de 20 años en­tró mal­he­ri­do pa­ra pe­dir ayu­da, sin em­bar­go mu­rió en el lu­gar. Al lu­gar arri­bó una uni­dad mé­di­ca cu­yo per­so­nal cer­ti­fi­có la de­fun­ción.

Al pa­re­cer el hoy oc­ci­so que tra­ba­ja­ba en las tien­das Mar­ti sa­lió a to­mar sus ali­men­tos y fue in­ter­cep­ta­do por un hom­bre que le pi­dió di­ne­ro, a lo que el jo­ven se ne­gó, por lo que se ini­ció un for­ce­jeo que cul­mi­nó cuan­do el pre­sun­to asal­tan­te lo le­sio­nó a la al­tu­ra del tó­rax, con un ar­ma blan­ca. Fue en­ton­ces que la víc­ti­ma co­rrió pa­ra pe­dir ayu­da.

Tes­ti­gos de los he­chos pi­die­ron el apo­yo a una cé­lu­la pie a tie­rra de la UPC Cen­tro la cual ha­cía su re­co­rri­do de vi­gi­lan­cia en la zo­na, y que lo­gró de­te­ner fren­te al nú­me­ro 56 de la ca­lle Re­gi­na a quien di­jo lla­mar­se Is­rael He­rre­ra Ro­jas, de 23 años de edad, de quien lue­go de ve­ri­fi­car sus an­te­ce­den­tes pe­na­les se des­cu­brió que cuen­ta con dos in­gre­sos al Re­clu­so­rio Nor­te por ro­bo y por le­sio­nes do­lo­sas.

Al de­te­ni­do se le co­mu­ni­có su de­re­cho a guar­dar si­len­cio, con­tar con un abo­ga­do y en­te­rar a al­gún fa­mi­liar o per­so­na cer­ca­na, so­bre su ase­gu­ra­mien­to por la Po­li­cía Pre­ven­ti­va de la ciu­dad de Mé­xi­co. Pos­te­rior­men­te fue pues­to a dis­po­si­ción de la agen­cia del mi­nis­te­rio pú­bli­co de la Coor­di­na­ción Te­rri­to­rial de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca y Pro­cu­ra­ción de Jus­ti­ca CUH-2.

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iLA SINTIO CERCA!


Noel F. Al­va­ra­do, Foto: Sergio Vázquez

De ma­ne­ra he­rio­ca fue res­ca­ta­do un hom­bre de­bi­do a que en los mo­men­tos en que rea­li­za­ba la­bo­res de lim­pie­za de los cris­ta­les de un edi­fi­cio de 5 ni­ve­les, el an­da­mio se des­pren­dió tras el sis­mo de 7.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter, por lo que los cuer­pos de so­co­rro rea­li­za­ron ma­nio­bras de salvamento y con ello po­ner­lo a sal­vo.

Mien­tras se hacían la­bo­res de res­ca­te, se vi­vie­ron mo­men­tos de ten­sión, de­bi­do a que el lim­pia­vi­drios se en­con­tra­ba col­ga­do y en cual­quier mo­men­to po­día caer al va­cío.

Los re­por­tes de los cuer­pos de emer­gen­cias y del Cen­tro de In­for­ma­ción Po­li­cial de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral, in­for­ma­ban que la ma­ña­na de ayer un lim­pia­vidrios que­dó col­ga­do de un an­da­mio tras el mo­vi­mien­to te­lú­ri­co.

Es­te in­ci­den­te ocu­rrió en un edi­fi­cio de cin­co ni­ve­les que se lo­ca­li­za en la es­qui­na de Ru­bén Da­río y Ma­ria­no Es­co­be­do. Al­gu­nos tes­ti­gos de in­me­dia­to so­li­ci­ta­ron la in­ter­ven­ción de per­so­nal de los cuer­pos de emer­gen­cias, por lo que el lim­pia­vi­drios fue res­ca­ta­do des­pués del sis­mo.

El hom­bre fue va­lo­ra­do por per­so­nal de los cuer­pos de emer­gen­cias y por for­tu­na só­lo que­dó en tre­men­do sus­to.
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iBUSCAN NAUFRAGOS!



MOK­PO, Co­rea del Sur, (OEM-AP).- Cua­dri­llas de res­ca­te bus­ca­ban a cien­tos de pa­sa­je­ros del trans­bor­da­dor sud­co­rea­no que nau­fra­gó el miér­co­les pa­sa­do que se­guían de­sa­pa­re­ci­dos y que se te­me ha­yan muer­to mien­tras sur­gen nue­vas pre­gun­tas acer­ca de si una de­ci­sión pron­ta del ca­pi­tán pu­do ha­ber sal­va­do vi­das.

Au­to­ri­da­des ofre­cie­ron hoy un inu­sual vis­ta­zo de sus in­ves­ti­ga­cio­nes al in­for­mar que in­da­ga­ban si la or­den de un tri­pu­lan­te pa­ra que la na­ve vi­ra­ra abrup­ta­men­te in­flu­yó en que el trans­bor­da­dor de 6,582 to­ne­la­das de pe­so se in­cli­na­ra y co­men­za­ra a inun­dar­se.

La ci­fra de muer­tos con­fir­ma­da por la guar­dia cos­te­ra de Co­rea del Sur es de 28 per­so­nas. La ma­yo­ría de las víc­ti­mas han si­do en­con­tra­das mien­tras flo­tan en el agua por­que se ha ad­ver­ti­do a los bu­zos que no en­tren al bar­co se­mi­hun­di­do de­bi­do al mal cli­ma y las po­de­ro­sas co­rrien­tes.

Pe­ro más de 48 ho­ras des­pués del hun­di­mien­to, se es­pe­ra­ba que la ci­fra au­men­te sig­ni­fi­ca­ti­va­men­te por­que hay unos 270 de­sa­pa­re­ci­dos, mu­chos de ellos es­tu­dian­tes de se­cun­da­ria que par­ti­ci­pa­ban en un via­je de la es­cue­la. Au­to­ri­da­des di­je­ron que ha­bía 179 so­bre­vi­vien­tes.

Nue­vas pre­gun­tas sur­gie­ron al re­vi­sar las co­mu­ni­ca­cio­nes en­tre la tri­pu­la­ción y au­to­ri­da­des en tie­rra, ade­más de en­tre­vis­tas lle­va­das a ca­bo por The As­so­cia­ted Press, don­de se mues­tra que el ca­pi­tán re­tra­só la eva­cua­ción por me­dia ho­ra lue­go de que una au­to­ri­dad de trans­por­te de Co­rea del Sur di­je­ra que el bar­co de­bía ser eva­cua­do.

La or­den del fun­cio­na­rio, no iden­ti­fi­ca­do, emi­ti­da des­de el Cen­tro de Trá­fi­co Ma­rí­ti­mo pa­ra que los ocu­pan­tes del bar­co se co­lo­ca­ran los cha­le­cos sal­va­vi­das y se pre­pa­ra­ran pa­ra la eva­cua­ción lle­gó cin­co mi­nu­tos des­pués de la aler­ta de emer­gen­cia, en­via­da el miér­co­les por la ma­ña­na por el trans­bor­da­dor Se­wol. El bar­co, que se di­ri­gía a la is­la Je­ju, res­pon­dió: "A los pa­sa­je­ros les cues­ta tra­ba­jo mo­ver­se".

El ca­pi­tán no ha ha­bla­do en pú­bli­co so­bre la de­ci­sión y las au­to­ri­da­des no han ofre­ci­do de­ta­lles so­bre la in­ves­ti­ga­ción, que in­clu­ye con­ver­sa­cio­nes con el ca­pi­tán. Pe­ro los nue­vos de­ta­lles so­bre las co­mu­ni­ca­cio­nes en­tre el puen­te de man­do y el cen­tro de con­trol de tie­rra si­guen a la re­ve­la­ción de un tri­pu­lan­te en­tre­vis­ta­do por The As­so­cia­ted Press, quien di­jo que la or­den de eva­cua­ción del ca­pi­tán lle­gó al me­nos me­dia ho­ra des­pués que el bar­co en­vió la se­ñal de aler­ta.

Mien­tras tan­to, las fuer­tes co­rrien­tes y la llu­via afec­ta­ron los es­fuer­zos de res­ca­te en su ter­cer día. Tam­po­co hu­bo avan­ce en los in­ten­tos por en­trar al bar­co a bus­car so­bre­vi­vien­tes, di­je­ron fun­cio­na­rios hoy por la ma­ña­na.

Las au­to­ri­da­des ofre­cie­ron al­gu­nos de­ta­lles so­bre lo que pu­do ha­ber pro­vo­ca­do el hun­di­mien­to. El ac­ci­den­te ocu­rrió en un pun­to en el que el trans­bor­da­dor de­bía vi­rar y que se di­ri­gía a la is­la de Je­ju.

El fis­cal Park Jae-eok di­jo en una se­sión in­for­ma­ti­va que in­ves­ti­ga­ban si una ter­ce­ra per­so­na or­de­nó un gi­ro tan abrup­to que hi­zo vol­car al na­vío.

Park di­jo que las au­to­ri­da­des in­ves­ti­gan otras po­si­bles cau­sas. La agen­cia de no­ti­cias sud­co­rea­na Yon­hap in­for­mó que la ter­ce­ra per­so­na tie­ne 26 años y ex­pe­rien­cia de un año ma­ne­jan­do el ti­món de un bar­co.

Cer­ca del si­tio del nau­fra­gio, fa­mi­lia­res de los pa­sa­je­ros se reu­nie­ron en una is­la cer­ca­na pa­ra ob­ser­var las ta­reas de res­ca­te. Al­gu­nos prac­ti­ca­ron un ri­tual bu­dis­ta y re­za­ron por el re­tor­no a ca­sa de sus pa­rien­tes.

"Quie­ro sal­tar al agua con ellos", di­jo said Park Geum-san, de 59 años, tía abue­la de uno de los es­tu­dian­tes per­di­dos Park Ye-ji. "Mi ser que­ri­do es­tá ba­jo el agua y es­tá llo­vien­do. La fu­ria no es su­fi­cien­te".

Los bu­zos tra­ba­ja­ron en tur­nos pa­ra tra­tar de en­trar al trans­bor­da­dor hun­di­do, don­de se pien­sa que es­tá la ma­yo­ría de los de­sa­pa­re­ci­dos, pe­ro las fuer­tes co­rrien­tes se lo im­pi­die­ron. Los bu­zos bom­bea­ron oxí­ge­no en el bar­co pa­ra ayu­dar a cual­quier so­bre­vi­vien­te, pe­ro pri­me­ro tie­nen que en­trar a la es­truc­tu­ra, di­jo Kim Jae-in por­ta­voz de los guar­da­cos­tas.

La tem­pe­ra­tu­ra del agua en la zo­na era de unos 12 gra­dos cen­tí­gra­dos (54 gra­dos Fah­ren­heit), lo su­fi­cien­te co­mo pa­ra pro­vo­car sín­to­mas de hi­po­ter­mia tras 90 mi­nu­tos.

Kim di­jo que dos bar­cos con grúas lle­ga­ron pa­ra ayu­dar en las la­bo­res de res­ca­te de pa­sa­je­ros y del pro­pio trans­bor­da­dor, que se hun­dió no le­jos de la ciu­dad su­re­ña de Mok­po y aho­ra tie­ne só­lo par­te de la qui­lla fue­ra del agua. Pe­ro las ope­ra­cio­nes de sal­va­men­to no han co­men­za­do to­da­vía de­bi­do a los es­fuer­zos por en­con­trar so­bre­vi­vien­tes.
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Atoran en Huixquilucan a ladrón que ya debía varias


Al­va­ro Ve­láz­quez

HUIX­QUI­LU­CAN, Méx.- Cuan­do a pun­ta de pis­to­la in­ten­ta­ba asal­tar a una mu­jer, ele­men­tos de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Ciu­da­da­na (SSC), de­tu­vie­ron a un pe­li­gro­so de­lin­cuen­te que re­sul­tó ser un ver­da­de­ro pá­ja­ro de cuen­ta, pues apar­te de que for­ma­ba par­te de una ban­da de asal­tan­tes de trans­por­tis­tas y co­mer­cian­tes, es­tá re­la­cio­na­do con por lo me­nos 6 ase­si­na­tos, en­tre los que des­ta­can los que se co­me­tie­ron el pa­sa­do 27 de agos­to de 2013 con­tra 5 jó­ve­nes, en el in­te­rior de un mo­li­no pa­ra nix­ta­mal, en es­te mu­ni­ci­pio.

La Coor­di­na­ción Ge­ne­ral de la SSC en el Va­lle de Mé­xi­co in­for­mó que el pe­li­gro­so de­lin­cuen­te, quien ade­más de to­do ya es­tu­vo re­clui­do dos ve­ces en el pe­nal de Ba­rrien­tos por el de­li­to de ro­bo con vio­len­cia, res­pon­de al nom­bre Cé­sar Mon­dra­gón Lu­na, "El Chí­cha­ro", de 27 años de edad.

La de­pen­den­cia, in­di­có que la tar­de de ayer ele­men­tos de la cor­po­ra­ción im­ple­men­ta­ban un pa­tru­lla­je de se­gu­ri­dad ciu­da­da­na so­bre la ca­lle de Ci­rue­la, en la Co­lo­nia San Fer­nan­do, en es­te mu­ni­ci­pio, cuan­do se per­ca­ta­ron que di­cho su­je­to ama­ga­ba con un ar­ma de fue­go a una mu­jer e in­ten­ta­ba asal­tar­la.

An­te tal si­tua­ción, di­jo la SSC, los uni­for­ma­dos rá­pi­da­men­te lle­ga­ron pa­ra au­xi­liar a la da­ma y evi­tar el asal­to, por lo que el pe­li­gro­so de­lin­cuen­te sa­lió co­rrien­do pa­ra dar­se a la fu­ga; sin em­bar­go, no lo­gró su ob­je­ti­vo, pues me­tros ade­lan­te fue al­can­za­do y de­te­ni­do y al prac­ti­car­le una re­vi­sión, los es­ta­ta­les des­cu­brie­ron que es­con­día en­tre sus ro­pas una bol­sa con ma­ri­gua­na y una pis­to­la, ade­más de que los ve­ci­nos afir­ma­ron que di­cho su­je­to ya se ha­bía con­ver­ti­do en un ver­da­de­ro do­lor de ca­be­za pa­ra ellos, pues cons­tan­te­men­te los asal­ta­ba, por lo que fue tras­la­da­do al cuar­tel de la SSC en Huix­qui­lu­can.

Ya en las ci­ta­das ins­ta­la­cio­nes, al ser so­me­ti­do a un ri­gu­ro­so in­te­rro­ga­to­rio, agre­gó la Se­cre­ta­ría, el de­te­ni­do con­fe­só que for­ma­ba par­te de una bien or­ga­ni­za­da ban­da de asal­tan­tes de trans­por­tis­tas y co­mer­cian­tes y di­jo que por es­tos ilí­ci­tos ya ha­bía es­ta­do re­clui­do dos ve­ces en el pe­nal de Ba­rrien­tos.

Du­ran­te los mis­mos in­te­rro­ga­to­rios, aña­dió la de­pen­den­cia, el de­te­ni­do tra­tó de so­bor­nar con una can­ti­dad de di­ne­ro a los uni­for­ma­dos pa­ra que lo de­ja­ran es­ca­par, pues abier­ta­men­te di­jo que sa­bía que en es­ta oca­sión no iba a sa­lir de la cár­cel, pues con­fe­só que ha­bía par­ti­ci­pa­do en los ase­si­na­tos a ba­la­zos que se co­me­tie­ron el pa­sa­do 27 de agos­to de 2013 con­tra 5 jó­ve­nes, en el in­te­rior de un mo­li­no pa­ra nix­ta­mal, ubi­ca­do so­bre la ca­lle Mon­te Cris­to, en la Co­lo­nia Las Can­te­ras, en es­te mu­ni­ci­pio. Ade­más, tam­bién acep­tó que par­ti­ci­pó en el ase­si­na­to que se co­me­tió en me­ses pa­sa­dos, en el mis­mo mu­ni­ci­pio de Huix­qui­lu­can con­tra otro jo­ven, cu­yo ca­dá­ver fue en­con­tra­do aban­do­na­do so­bre la ca­lle Arro­yo del Si­len­cio, en la Co­lo­nia La Re­ta­na.

An­te ta­les tes­ti­mo­nios, di­jo la SSC, el pe­li­gro­so de­lin­cuen­te fue tras­la­da­do a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia lo­cal, don­de que­dó a dis­po­si­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co y don­de ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial de igual for­ma ya lo in­te­rro­gan y so­me­ten a una se­rie de in­ves­ti­ga­cio­nes, a fin de co­no­cer con exac­ti­tud to­do su his­to­rial de­lic­ti­vo y a qué or­ga­ni­za­ción cri­mi­nal per­te­ne­ce.

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Gabo también se queda entre nosotros


J. Adalberto Villasana

Las cenizas del escritor Gabriel García Márquez serán divididas entre México y Colombia, informó el embajador de esa nación, José Gabriel Ortiz. Mientras que rosas, girasoles, margaritas y otras flores amarillas fueron colocadas a la entrada de la casa del recién fallecido escritor por lectores y amigos.

Como se recordará, el autor de "Cien Años de Soledad" falleció la tarde del Jueves Santo y se informó que sería cremado en una ceremonia privada, luego de ser velado por familiares y amigos cercanos. Mientras que el próximo lunes a las 14:00 horas se realizará un homenaje en el Palacio de Bellas Artes.

Ayer, al caer la tarde, los lectores que se acercaron a depositar una flor frente a la casa de calle Fuego, Jardines del Pedregal, consideraban que ese humo ya había partido a Macondo y las cenizas lo alcanzarían más adelante.

Ante la duda, se dijo que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y el embajador de Colombia en México, José Gabriel Ortiz, informaron que las cenizas se repartirían entre ambas naciones, pero aún se desconoce donde serán depositadas específicamente en los dos países.

También se espera que la urna con las cenizas sea llevada al homenaje del próximo lunes.

La fachada de la casa del Pedregal fue mudo testigo del ir y venir de seguidores del escritor que dejaban las flores, y eran de todas las edades, incluso abuelos, padres e hijos acudían juntos a depositar una rosa amarilla.

Por la afluencia de gente se mantuvo el operativo policiaco dispuesto desde la tarde del jueves.

Se vio llegar a familiares y amigos, incluso quienes llegaron desde su natal Colombia.

Algunos que fueron cuestionados sobre el destino de las cenizas dijeron desconocer si estaban en el domicilio.

También se apreciaron banderas de Colombia en el lugar.

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Reportan daños en 521 casas en Guerrero


J. Adal­ber­to Vi­lla­sa­na

El Es­ta­do de Gue­rre­ro fue el más afec­ta­do por el sis­mo de 7.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter. Ayer se con­ta­bi­li­za­ban más de 521 vi­vien­das da­ña­das, ade­más la Coor­di­na­ción de Puer­tos y Ma­ri­na Mer­can­te, por pre­ven­ción, de­ci­dió ce­rrar tem­po­ral­men­te el mue­lle prin­ci­pal de Zi­hua­ta­ne­jo has­ta te­ner un dic­ta­men téc­ni­co.

Afor­tu­na­da­men­te no se re­por­ta­ron pér­di­das hu­ma­nas ni le­sio­na­dos, pe­ro en Tec­pan y Pe­ta­tlán que­da­ron sin ener­gía eléc­tri­ca.

En el ca­so del puer­to de Aca­pul­co, la in­fraes­truc­tu­ra de la Se­cre­ta­ría de Co­mu­ni­ca­cio­nes y Trans­por­tes era eva­lua­da.

En la en­ti­dad se re­por­ta­ron las si­guien­tes afec­ta­cio­nes: el puen­te ubi­ca­do en la ca­rre­te­ra Aca­pul­co-Zi­hua­ta­ne­jo, ki­ló­me­tro 111, a la al­tu­ra del mu­ni­ci­pio de Tec­pan, don­de el da­ño se re­gis­tra en la par­te su­pe­rior de di­cho puen­te con un des­pla­za­mien­to; mo­ti­vo por el cual el trán­si­to ve­hi­cu­lar pe­sa­do es­tá sus­pen­di­do y se es­tá ha­cien­do una aper­tu­ra pa­ra po­der tras­la­dar­lo. El trán­si­to, por el mo­men­to de ve­hí­cu­los, ha si­do res­ta­ble­ci­do, de ma­ne­ra pre­ven­ti­va se ha­bi­li­tó una bre­cha pa­ra el trán­si­to pe­sa­do.

Adi­cio­nal­men­te del ki­ló­me­tro 183 al 189 se re­gis­tra­ron di­ver­sos de­rrum­bes de ro­cas de ta­ma­ño con­si­de­ra­ble, por lo que el trán­si­to se en­cuen­tra de ma­ne­ra in­ter­mi­ten­te, cui­dan­do el pa­so de la po­bla­ción, de­bi­do a que ma­qui­na­ria y equi­po re­ti­ra ya en es­te mo­men­to las ro­cas.

Tam­bién se des­pren­die­ron ro­cas a la al­tu­ra del po­bla­do el Oco­ti­to, de la ca­rre­te­ra li­bre Chil­pan­cin­go-Aca­pul­co, sin ma­yo­res da­ños.

Co­mo me­di­da pre­ven­ti­va va­rios ho­te­les de la zo­na de Aca­pul­co rea­li­za­ron eva­cua­cio­nes y se eva­lúa la in­fraes­truc­tu­ra de los mis­mos sin re­por­tar has­ta es­te mo­men­to da­ños a su es­truc­tu­ra.

El olea­je des­de Ba­rra Vie­ja a Puer­to Mar­qués, se re­por­tó to­tal­men­te mo­de­ra­do du­ran­te el día.

Zi­hua­ta­ne­jo, da­ños en al­gu­nos te­ja­ba­nes y al­gu­nas tien­das, sin da­ños ma­yo­res. Chil­pan­cin­go, da­ños en una igle­sia, en la es­ca­le­ra del Hos­pi­tal ISSS­TE tam­bién, pe­ro se es­tá re­pa­ran­do en es­te mo­men­to. Igua­la, nos re­por­ta so­la­men­te la caí­da de una bar­da y al­gu­nas frac­tu­ras en otras bar­das.

Pe­ta­tlán, cuar­tea­du­ras en apro­xi­ma­da­men­te 100 ca­sas pe­que­ñas, se es­tá ha­cien­do una re­vi­sión y una eva­lua­ción y la di­rec­ción del Fon­den es­tá lis­ta pa­ra que en el ca­so de que sea so­li­ci­ta­do el apo­yo se ins­ta­len los co­mi­tés.
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Piden a la población estar atenta


J. Adal­ber­to Vi­lla­sa­na

Las pri­me­ras 24 ho­ras des­pués de un sis­mo fuer­te son crí­ti­cas, por lo que se re­co­mien­da a la po­bla­ción es­tar aten­ta, ex­pre­só el di­rec­tor del Cen­tro Na­cio­nal de Pre­ven­ción de De­sas­tres (Ce­na­pred), Car­los Val­dés Gon­zá­lez.

Con­si­de­ró que se pue­de re­gis­trar una ré­pli­ca de has­ta 6.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter.

In­di­có que las ré­pli­cas del sis­mo ocu­rri­do ayer en la ma­ña­na se­gui­rán apro­xi­ma­da­men­te una se­ma­na, por lo que ha­brá que es­tar aten­tos.

En con­fe­ren­cia de pren­sa, jun­to con el coor­di­na­dor na­cio­nal de Pro­tec­ción Ci­vil, el doc­tor Val­dés Gon­zá­lez, ex­pli­có que el sis­mo de 7.2 gra­dos Rich­ter, con epi­cen­tro en Pe­ta­tlán, Gue­rre­ro, es de ti­po so­me­ro y tien­de a ge­ne­rar un nú­me­ro im­por­tan­te de ré­pli­cas.

Afir­mó que las pri­me­ras 24 ho­ras des­pués del mo­vi­mien­to te­lú­ri­co son las más crí­ti­cas, por lo que pi­dió a la po­bla­ción es­tar aten­ta a los avi­sos de las au­to­ri­da­des.

Re­cor­dó que en el sis­mo de sep­tiem­bre de 1985, que tu­vo una mag­ni­tud de 8.1 gra­dos Rich­ter, la ré­pli­ca fue de 7.5 gra­dos Rich­ter. 

El ti­tu­lar del Ce­na­pred con­si­de­ró que al tér­mi­no de una se­ma­na so­la­men­te se­rán per­ci­bi­das las ré­pli­cas que ocu­rran cer­ca del mu­ni­ci­pio de Pe­ta­tlán, Gue­rre­ro.

De acuer­do a ex­pe­rien­cias pa­sa­das, las ré­pli­cas al­can­zan una mag­ni­tud me­nor a la del even­to prin­ci­pal y en es­te ca­so po­drían ser de en­tre 6 y 6.2 gra­dos Rich­ter.

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Viven en Iztapalapa las últimas horas de Cristo



Raúl Ma­cías, Foto: Luis A. Barrera

En me­dio de un tem­blor de 7.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter, ayer mi­les de per­so­nas si­guie­ron con la CLX­XI re­pre­sen­ta­ción de la vi­da y muer­te de Je­sús. De acuer­do a las au­to­ri­da­des, cer­ca de 2.000,000 de fie­les se die­ron ci­ta en Iz­ta­pa­la­pa, don­de por unos ins­tan­tes se te­mió fue­ra can­ce­la­da, pe­ro por for­tu­na el mo­vi­mien­to te­lú­ri­co no oca­sio­nó des­gra­cias per­so­na­les y to­do con­ti­nuó en es­ta de­mar­ca­ción que por unas ho­ras se con­vir­tió en un pe­que­ño Je­ru­sa­lén.

Fue gran­de el sus­to de las per­so­nas al sen­tir el tem­blor, in­clu­so al­gu­nos ac­to­res sa­lie­ron de la ca­sa de los en­sa­yos por te­mor de que la vi­vien­da co­lap­sa­ra. Pa­sa­do el sus­to se con­ti­nuó con la es­ce­ni­fi­ca­ción de las úl­ti­mas ho­ras del Hi­jo de Dios en la tie­rra. En las ca­lles se vio la fe y de­vo­ción de los ca­tó­li­cos que se die­ron ci­ta en ca­lles de Iz­ta­pa­la­pa.

Des­de tem­pra­na ho­ra los na­za­re­nos vis­tien­do tú­ni­cas mo­ra­das ca­mi­na­ban con rum­bo al Ce­rro de la Es­tre­lla. Di­cen que del ta­ma­ño de la cruz son sus pe­ca­dos y se vio a mu­chos de ellos car­gan­do las ma­de­ras du­ran­te va­rios ki­ló­me­tros, es­to pa­ra li­brar­se de sus cul­pas. En­tre es­tos ve­ci­nos se en­con­tra­ban tam­bién pe­que­ñi­nes que lle­va­ban a cues­tas pe­que­ñas cru­ces, por­que en ellos no hay mal­dad.

Mi­nu­tos más tar­de en el Jar­dín Cui­tlá­huac ya los ac­to­res es­pe­ra­ban la lle­ga­da del Me­sías, que es­ta vez fue per­so­ni­fi­ca­do por Eduar­do Guz­mán Flo­res. Cer­ca del me­dio­día sa­lió de la ca­sa de los en­sa­yos Je­su­cris­to, ya que ahí pa­só la no­che al ser con­ver­ti­da en la pri­sión don­de es lle­va­do el car­pin­te­ro lue­go de que Ju­das Is­ca­rio­te lo ven­de por 30 mo­ne­das de pla­ta.

Es así co­mo lo pre­sen­tan an­te Pon­cio Pi­la­tos, cu­yo pa­la­cio fue co­lo­ca­do en el Jar­dín Cui­tlá­huac. Al lle­gar al pa­la­cio de Pon­cio Pi­la­tos, los pon­tí­fi­ces in­ci­ta­ban a las per­so­nas pa­ra que pi­die­ran que fue­ra cas­ti­ga­do por de­cir ser el Hi­jo de Dios. Cuan­do es­cu­chó los gri­tos Pon­cio se aso­mó en su bal­cón y le pi­die­ron fue­ran re­ci­bi­dos pa­ra que juz­ga­ra a Je­sús. Es ahí don­de su es­po­sa Clau­dia le pi­de que lo de­je en li­ber­tad por­que es un hom­bre que no le ha he­cho mal a na­die.

Pon­cio Pi­la­tos se com­pro­me­te con ella en no cas­ti­gar­le, pe­ro pa­ra ello te­nía que es­cu­char lo que Je­sús di­ría en su de­fen­sa. En un par de oca­sio­nes al te­ner a El Na­za­re­no le pi­de que se de­fien­da, pe­ro El no emi­te nin­gu­na pa­la­bra; can­sa­do de es­to, Pi­la­tos or­de­na que sea pre­sen­ta­do an­te el Rey He­ro­des y así cum­plir con la pa­la­bra em­pe­ña­da a su es­po­sa Clau­dia.

En su pa­la­cio se le di­ce a He­ro­des que so­bre el car­pin­te­ro pe­sa la acu­sa­ción de de­cir­se ser el rey de los ju­díos, y es cuan­do He­ro­des le pi­de que pa­ra creer­le y res­pe­tar su vi­da, de­be re­su­ci­tar a Da­vid, pe­ro en to­no bur­lón por lo que Je­sús de nue­va cuen­ta ca­lla y no se de­fien­de de las acu­sa­cio­nes que se ha­cen en su con­tra, mien­tras que los fa­ri­seos agi­ta­ban a la gen­te pa­ra so­li­ci­tar su muer­te.

Mo­les­to por el si­len­cio, He­ro­des dio la or­den pa­ra que fue­ra re­gre­sa­do an­te Pon­cio Pi­la­tos pa­ra que fue­ra él quien de­ci­die­ra so­bre la vi­da o la muer­te. Es­tan­do con Pon­cio és­te ex­cla­mó: "no en­tien­do qué mal les ha he­cho es­te hom­bre", y ahí pre­gun­tó a los ha­bi­tan­tes del pue­blo de Ju­dá: "a quién quie­ren que de­je en li­ber­tad, al la­drón Ba­rra­bas o a su rey Je­sús de Na­za­ret", y pi­die­ron la li­ber­tad del la­drón y ase­si­no Ba­rra­bás y es cuan­do or­de­nó la cru­ci­fi­xión del Me­sías en el Gól­go­ta.

"Soy ino­cen­te de la muer­te de es­te hom­bre", di­jo Pon­cio pa­ra en­ton­ces so­li­ci­tar le arri­ma­ran un bal­de con agua pa­ra en­ton­ces la­var­se las ma­nos. Al ver que Pi­la­tos les de­ja­ba en sus ma­nos cas­ti­gar al blas­fe­mo, co­mo de­cían los pon­tí­fi­ces se dio la or­den de que fue­ra lle­va­do pa­ra ama­rrar­lo a un pi­lar ins­ta­la­do en la Pla­za Cui­tlá­huac don­de le die­ron 39 azo­tes co­mo lo mar­ca­ba la ley.

Las­ti­ma­do por los azo­tes y con el cuer­po mal­tre­cho y en­san­gren­ta­do si­guió sien­do víc­ti­ma de las bur­las y hu­mi­lla­cio­nes. Cer­ca de él pa­sa co­rrien­do Ba­rra­bás gus­to­so por­que le die­ron su li­ber­tad sin que pa­ga­ra por los ro­bos y ho­mi­ci­dios co­me­ti­dos. Eso es­ta­ba den­tro de lo es­cri­to en la vi­da de un Je­sús, que nun­ca pe­día per­dón: más bien per­do­na­ba a sus agre­so­res.

Sin sa­ber lo que su­ce­día en la al­co­ba de Pi­la­tos y Clau­dia, Je­sús fue obli­ga­do a car­gar la pe­sa­da cruz de ma­de­ra que es­ta vez pe­sa­ba 97 ki­los, que se­ría lle­va­da en sus hom­bros a lo lar­go de 2 ki­ló­me­tros de dis­tan­cia. Su ca­mi­nar fue len­to por las le­sio­nes en su cuer­po. Car­ga­ba a cues­tas la cruz y los pe­ca­dos de la Hu­ma­ni­dad, qui­zás lo más pe­sa­do que lle­va­ba en­ci­ma.

Al ver que ha­bía ven­di­do al Hi­jo de Dios, Ju­das Is­ca­rio­te co­rrió has­ta el Ce­rro de la Es­tre­lla pa­ra po­ner fin a sus car­gos de con­cien­cia. De en­tre sus ro­pas sa­có una cuer­da que ama­rró bien a un ár­bol pa­ra col­gar­se. Su cuer­po in­mó­vil y con la len­gua de fue­ra su cuer­po era me­ci­do por el ai­re y que­da­ba la mues­tra de la trai­ción a su Maes­tro y el arre­pen­ti­mien­to, aun­que por un mo­men­to se pen­só que efec­ti­va­men­te se es­ta­ba aho­gan­do, pe­ro fue par­te de la ac­tua­ción.

Lue­go de una dis­tan­cia con­si­de­ra­ble se dio pa­so a la pri­me­ra caí­da y en­cuen­tro con Si­ro. En el es­ce­na­rio ins­ta­la­do en las ca­lles de Ayun­ta­mien­to y Allen­de, al caer, Je­sús ex­cla­mó: "per­dó­na­los Pa­dre mío por­que no sa­ben lo que ha­cen". Al lle­gar a Cuauh­té­moc se re­pre­sen­tó la se­gun­da caí­da y ahí se en­con­tró con su ma­dre que te­nía tiem­po de no ver.

Ma­ría -Nancy Uri­be-, al ver el es­ta­do en que se en­con­tra­ba su hi­jo, con el ros­tro mar­ca­do por el do­lor de ma­dre y lá­gri­mas en los ojos le di­jo: "dón­de has es­ta­do es­tos úl­ti­mos tres días", a lo que el Na­za­re­no con dé­bil voz le res­pon­dió: "yo no he de­ja­do de ver­te des­de el mo­men­to en que nos se­pa­ra­mos. Ben­di­ta seas en­tre to­das las mu­je­res" pa­ra ser le­van­ta­do y se­guir el do­lo­ro­so ca­mi­no.

Me­tros más ade­lan­te se da el en­cuen­tro de Je­sús con Sa­muel Be­li Beth. Y en la re­pre­sen­ta­ción de la ter­ce­ra caí­da en Es­tre­lla, la sa­ma­ri­ta­na ofre­ce agua a Je­sús, pa­ra po­co des­pués, an­te un des­fa­lle­ci­mien­to los sol­da­dos ro­ma­nos le di­cen a Si­món Ci­ri­neo que ayu­de al Me­sías a car­gar la pe­sa­da cruz ca­mi­no al Gól­go­ta, ya que es la su­bi­da al Ce­rro de la Es­tre­lla.

Lle­ga el mo­men­to de ser des­po­ja­do de su tú­ni­ca. A su la­do, la Vir­gen Ma­ría llo­ra­ba por el do­lor de per­der a su hi­jo y la for­ma en que fue he­ri­do. Cuan­do el re­loj mar­ca­ba las 16:40 ho­ras, Je­sús fue ele­va­do jun­to con la pe­sa­da cruz, al igual que los la­dro­nes Di­mas y Ges­tas, quie­nes tam­bién fue­ron sen­ten­cia­dos a mo­rir cru­ci­fi­ca­dos por los gra­ves de­li­tos co­me­ti­dos en sus tiem­pos.

Ges­tas, an­tes de mo­rir con gri­tos le di­jo a Je­sús: "si en ver­dad eres el hi­jo de Dios sál­va­te a ti mis­mo y sál­va­me a mí". Mien­tras, el car­pin­te­ro ex­cla­ma: "per­dó­na­los Pa­dre mío no sa­ben lo que ha­cen", y es cuan­do Di­mas re­cri­mi­na sus pa­la­bras a Ges­tas: "no blas­fe­mes Ges­tas, no ves que él no tie­ne cul­pa al­gu­na", y le pi­dió al Hi­jo de Dios que lo lle­va­ra con él.

Al di­ri­gir­se a Di­mas le di­ce: "en ver­dad te di­go que hoy es­ta­rás con­mi­go en pre­sen­cia de mi Pa­dre", di­cho es­to, el la­drón que pi­dió la cle­men­cia de Je­sús mu­rió arri­ba de la cruz. Je­sús mi­ra al cie­lo y ex­cla­ma: "Dios mío, Dios mío por qué me has aban­do­na­do", a los po­cos se­gun­dos gri­ta a los ro­ma­nos que tie­ne sed, mien­tras és­tos jue­gan a los da­dos su ro­pa, otro po­ne una es­pon­ja en su lan­za la im­preg­na de vi­na­gre y se la da a chu­par.

A los po­cos ins­tan­tes el ar­cán­gel Ga­briel su­bió a la par­te tra­se­ra de la cruz y sol­tó una pa­lo­ma blan­ca pa­ra dar­le pa­so a las pa­la­bras de Cris­to. "pa­dre mío, en tus ma­nos en­co­mien­do mi es­pí­ri­tu", di­cho lo an­te­rior, en los mo­men­tos que eran las 16:50 ho­ras, el Na­za­re­no ce­rró los ojos y re­po­só su ca­be­za en su pe­cho co­mo se­ñal de su muer­te, y una le­ve rá­fa­ga de vien­to se de­jó sen­tir y se dio por con­clui­da la par­te de la cru­ci­fi­xión.

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¡ALERTAS!



J. Adal­ber­to Vi­lla­sa­na

Sin víc­ti­mas mor­ta­les qué la­men­tar, y sin afec­ta­cio­nes, fue el in­for­me del coor­di­na­dor na­cio­nal de Pro­tec­ción Ci­vil de la Se­cre­ta­ría de Go­ber­na­ción, Luis Fe­li­pe Puen­te Es­pi­no­sa, pe­ro se­ña­ló que se man­tie­ne la aler­ta de­bi­do a las ré­pli­cas del sis­mo de 7.2 gra­dos re­gis­tra­do la ma­ña­na de ayer.

Se re­por­ta que su­ma­ban 105 ré­pli­cas has­ta las 18:00 ho­ras de ayer. El even­to prin­ci­pal en la zo­na de Pe­ta­tlán, Gue­rre­ro, de­jó más de 100 ca­sas da­ña­das.

Des­ta­có que no hu­bo nin­gu­na per­so­na muer­ta, lue­go del sis­mo de 7.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter, in­for­mó de da­ños me­no­res en al­gu­nas vi­vien­das, así co­mo al­gu­nos hos­pi­ta­les, prin­ci­pal­men­te en el Es­ta­do de Gue­rre­ro por lo que eva­lua­ban el gra­do de afec­ta­ción.

Su­bra­yó que in­me­dia­ta­men­te des­pués del sis­mo se ac­ti­va­ron to­dos los pro­to­co­los de emer­gen­cia del go­bier­no de la Re­pú­bli­ca y de las en­ti­da­des fe­de­ra­ti­vas de Co­li­ma, Ja­lis­co, Mi­choa­cán, Dis­tri­to Fe­de­ral, Gue­rre­ro, Ve­ra­cruz, Gua­na­jua­to, Aguas­ca­lien­tes, Mo­re­los, Oa­xa­ca, Qué­ta­ro, Es­ta­do de Mé­xi­co, Pue­bla, Hi­dal­go y Tlax­ca­la, don­de se sin­tió el sis­mo.

Des­ta­có que ca­da una de las de­pen­den­cias, cuer­pos de res­ca­te y so­cie­dad ci­vil de ma­ne­ra coor­di­na­da par­ti­ci­pa­ron en la eva­lua­ción y aten­ción de es­te even­to.

En el mar­co de los pro­to­co­los de Plan Sis­mo, re­pre­sen­tan­tes de la Se­cre­tea­ría de Go­ber­na­ción y de la Coor­di­na­ción Na­cio­nal de Pro­tec­ción Ci­vil, se tras­la­da­ron al C4 del Dis­tri­to Fe­de­ral pa­ra la eva­lua­ción de da­ños en la ciu­dad de Mé­xi­co, di­jo Puen­te Es­pi­no­sa.

"En vir­tud de que no hu­bo pér­di­das hu­ma­nas se de­sac­ti­vó es­te cen­tro y se ac­ti­vó, por par­te del go­bier­no de la Re­pú­bli­ca, en el Cen­tro Na­cio­nal de Pre­ven­ción de De­sas­tres, el Gru­po In­te­rins­ti­tu­cio­nal pa­ra Sis­mos in­te­gra­do por las de­pen­den­cias fe­de­ra­les, con el ob­je­ti­vo de mo­ni­to­rear y eva­luar los da­ños. Es­te gru­po se en­cuen­tra en se­sión per­ma­nen­te has­ta nue­vo avi­so".

A las 11:23 ho­ras el Cen­tro de Aler­ta de Tsu­na­mis de la Se­cre­ta­ría de Ma­ri­na emi­tió un bo­le­tín can­ce­lan­do cual­quier po­si­bi­li­dad de pre­sen­cia de su­na­mi y so­la­men­te ha­bía re­por­ta­do que po­día ha­ber ma­rea de no más de 40 cen­tí­me­tros en la cos­ta del Pa­cí­fi­co, pun­tua­li­zó.

Las de­pen­den­cias fe­de­ra­les re­por­tan: En un mo­ni­to­reo la Po­li­cía Fe­de­ral, la Se­de­na, la se­cre­ta­ria de Ma­ria­na y la Se­cre­ta­ría de Re­la­cio­nes Ex­te­rio­res, que no tie­nen re­por­te de nin­gu­na afec­ta­ción ma­yor por el mo­men­to.

Co­na­gua, sin da­ños a pre­sas y en el res­to de la in­fraes­truc­tu­ra. Se iden­ti­fi­có una fu­ga de agua po­ta­ble en el ra­mal de Mix­quic del Sis­te­ma de Acue­duc­tos al sur del Va­lle de Mé­xi­co; per­sis­ten pro­ble­mas de abas­to de agua en al­gu­nas co­lo­nias de la ciu­dad de Mé­xi­co por fal­ta de ener­gía, que se han ve­ni­do re­cu­pe­ran­do pau­la­ti­na­men­te.

Pe­mex, al mo­men­to no re­por­ta nin­gu­na afec­ta­ción en to­da su in­fraes­truc­tu­ra.

El Sec­tor Sa­lud re­por­ta que no se tie­nen afec­ta­cio­nes ma­yo­res, ex­cep­to el Hos­pi­tal Ge­ne­ral del Ins­ti­tu­to Me­xi­ca­no del Se­gu­ro So­cial nú­me­ro 8 de Zi­hua­ta­ne­jo, hos­pi­tal tam­bién de Co­yu­ca de Ca­ta­lán, Gue­rre­ro, por caí­da de pla­fo­nes, al­gu­nos vi­drios y mam­pos­te­ría, no hay afec­ta­cio­nes a pa­cien­tes.

El Hos­pi­tal Psi­quiá­tri­co Sa­muel Ra­mí­rez Mo­re­no con da­ños en la uni­dad de con­sul­ta ex­ter­na; sin afec­ta­cio­nes a nin­gu­no de los in­ter­nos y en am­bos ca­sos la Se­cre­ta­ría de Sa­lud es­tá aten­dien­do ya la con­di­ción de los hos­pi­ta­les.

La Co­mi­sión Fe­de­ral de Elec­tri­ci­dad re­por­ta seis lí­neas de dis­tri­bu­ción afec­ta­das y cin­co res­ta­ble­ci­das de las mis­mas has­ta las cua­tro de la tar­de y sie­te su­bes­ta­cio­nes de dis­tri­bu­ción con afec­ta­ción de las cua­les se han res­ta­ble­ci­do las sie­te.

La Se­cre­ta­ría de Co­mu­ni­ca­cio­nes y Trans­por­tes con­ti­núa ha­cien­do re­co­rri­dos de su­per­vi­sión y no se re­por­tan da­ños ma­yo­res; de ma­ne­ra pre­ven­ti­va, el mue­lle de Zi­hua­ta­ne­jo fue ce­rra­do a sus ope­ra­cio­nes pa­ra una re­vi­sión.

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La Colonia Doctores fue la más afectada


Noel F. Alvarado

La Secretaría de Protección Civil del gobierno del Distrito Federal dio a conocer que la Colonia Doctores fue la más afectada por el sismo de 7.2 grados en la escala de Richter que cimbró la ciudad de México, debido a que fue donde se detectaron daños mayores en edificios y casas habitación.

Después de una minuciosa revisión por tierra y aire efectuada por los cuerpos de emergencia y policía, así como por el grupo Cóndores de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, se explicó que en el caso de un edificio habitacional dañado ubicado en la Colonia Doctores hay daños estructurales que ponen en riesgo la seguridad de sus habitantes, por lo cual se determinó evacuar a 54 familias.

La dependencia informó que la mayoría de los inmuebles que han revisado presentan daños menores en los acabados y aplanados, como pequeñas fisuras y desprendimientos en recubrimientos, lo cual no representa un riesgo para los residentes.

De acuerdo con el reporte, 17 bardas se derrumbaron durante el temblor, sin que provocaran alguna afectación o lesionados. Además, se cayeron cinco postes y dos árboles; se reportaron cuatro fugas de gas y cuatro de agua; dos transformadores se vinieron abajo y varias colonias de las delegaciones Iztapalapa, Gustavo A. Madero. Benito Juárez, Cuauhtémoc y Coyoacán se quedaron sin luz.

En el Museo del Monumento a la Revolución resultaron dañados cinco vidrios, mismos que ya fueron sustituidos. En el Hospital Infantil de Tláhuac se observaron pequeñas fisuras en el inmueble anexo, el cual es utilizado como anfiteatro, por lo que se suspendieron actividades en el área.

En tanto, la Secretaría de Obras realizó recorridos por las principales avenidas de la ciudad, utilizando 60 unidades de carga, para retirar ramas, vidrios y cascajo de los puntos en donde se registraron derrumbes de bardas. Además, se realizó una inspección en los 32 kilómetros de vialidad elevada del Anillo Periférico, en coordinación con las secretarías de Seguridad Pública y de Protección Civil, donde fueron detectadas 9 grietas, las cuales serán repavimentadas durante el fin de semana.

Las autoridades de Protección Civil del gobierno del Distrito Federal informó que se repavimentarán este fin de semana 9 grietas ubicadas en el Anillo Periférico tras el sismo de esta mañana.

La Secretaría de Protección Civil recomendó a la población verificar que los cristales de ventanas no se encuentran estrellados, que no existan cuarteaduras, fisuras, fracturas en muros, losas, trabes, castillos y escaleras.

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Sólo daños y susto aquí por el sismo


Noel F. Al­va­ra­do

El go­bier­no del Dis­tri­to Fe­de­ral in­for­mó que el sis­mo de 7.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter de­jó a su pa­so 48 es­truc­tu­ras de edi­fi­cios y ca­sas-ha­bi­ta­ción da­ña­das, de­rrum­be de bar­das, apa­go­nes, cor­to­cir­cui­tos en trans­for­ma­do­res, fu­gas de agua y pa­vor en­tre los ca­pi­ta­li­nos, quie­nes sa­lie­ron de sus ho­ga­res pa­ra po­ner­se a sal­vo an­te la ame­na­za de que se re­gis­tra­ra al­gún in­ci­den­te ma­yor.

De acuer­so a los re­por­tes de los cuer­pos de emer­gen­cias, de Po­tec­ción Ci­vil y del Gru­po Cón­do­res de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca, que rea­li­za­ron una mi­nu­cio­sa su­per­vi­sión por ai­re, en el Cen­tro His­tó­ri­co y so­bre las prin­ci­pa­les ave­ni­das se ob­ser­vó, gen­te que sa­lió alar­ma­da por el sis­mo que se sin­tió en la ciu­dad de Mé­xi­co.

Ade­más se re­por­tó la caí­da de una bar­da en la es­qui­na de Lon­dres y Ber­lín, don­de un trans­for­ma­dor ex­plo­tó en In­sur­gen­tes y Du­ran­go; ade­más un ár­bol se ca­yó so­bre un au­to­mó­vil en la ca­lle Mi­tla y Cum­bres de Mal­tra­ta, así co­mo afec­ta­cio­nes de con­si­de­ra­ción en dos edi­fi­cios de la Co­lo­nia Doc­to­res.

Du­ran­te las la­bo­res de su­per­vi­sión por tie­rra, rea­li­za­da por so­co­rris­tas de la Cruz Ro­ja, del Es­cua­drón de Res­ca­te y Ur­gen­cias Mé­di­cas y de la po­li­cía uni­for­ma­da de la SSPDF, se re­por­tó al me­nos sie­te co­lo­nias sin luz, dos pos­tes da­ña­dos y una fuer­te fu­ga de agua, fue el sal­do del sis­mo de 7.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter, re­gis­tra­do la ma­ña­na de ayer vier­nes en la ciu­dad de Mé­xi­co, por lo que los ser­vi­cios de emer­gen­cia ini­cia­ron la­bo­res pa­ra aten­der afec­ta­cio­nes a la po­bla­ción.

Al res­pec­to el je­fe de go­bier­no del Dis­tri­to Fe­de­ral, Mi­guel An­gel Man­ce­ra Es­pi­no­sa, de in­me­dia­to gi­ró ins­truc­cio­nes pa­ra que se ac­ti­va­ran los sis­te­mas de emer­gen­cia pa­ra su­per­vi­sar y aten­der a los ca­pi­ta­li­nos ne­ce­si­ta­dos. Ade­más se pu­sie­ron en fun­cio­na­mien­to los me­ca­nis­mos de emer­gen­cia pa­ra ins­pec­cio­nar to­das las zo­nas de la de­mar­ca­ción y aten­der los da­ños y afec­ta­cio­nes.

Man­ce­ra Es­pi­no­sa pi­dió a los ca­pi­ta­li­nos man­te­ner la cal­ma y re­por­tar cual­quier in­ci­den­te pre­sen­ta­do tras el sis­mo, a tra­vés de re­des so­cia­les o de los nú­me­ros te­le­fó­ni­cos de emer­gen­cias.

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El epi­cen­tro, a 41 ki­ló­me­tros al sur de Pe­ta­tlán


J. Adal­ber­to Vi­lla­sa­na

Un sis­mo de 7.2 gra­dos en la es­ca­la de Rich­ter fue sen­ti­do en gran par­te de la Re­pú­bli­ca ayer vier­nes. El Ser­vi­cio Sis­mo­ló­gi­co Na­cio­nal (SSN) in­for­mó que el epi­cen­tro se re­gis­tró a 41 ki­ló­me­tros al sur de Pe­ta­tlán, Gue­rre­ro, y que has­ta las 18:00 ho­ras su­ma­ban 105 ré­pli­cas.

El mo­vi­mien­to te­lú­ri­co se re­gis­tró a las 9:27 ho­ras. Las más de cien ré­pli­cas has­ta la tar­de de ayer os­ci­la­ban en­tre los 3.5 y 4.8 gra­dos. Es po­si­ble una ré­pli­ca de mag­ni­tud con­si­de­ra­ble.

"Cuan­do ocu­rre un sis­mo de mag­ni­tud con­si­de­ra­ble las ro­cas que se en­cuen­tran cer­ca de la zo­na de rup­tu­ra su­fren un rea­co­mo­do, lo que ge­ne­ra una se­rie de tem­blo­res en la zo­na que re­ci­ben el nom­bre de ré­pli­cas. El nú­me­ro de las ré­pli­cas pue­de va­riar des­de unos cuan­tos has­ta cien­tos de even­tos en los pró­xi­mos días o se­ma­nas de ocu­rri­do el tem­blor prin­ci­pal", ex­pli­có el SSN, a tra­vés de su pá­gi­na web.

Ade­más se re­cuer­da que la ocu­rren­cia de tem­blo­res en el Es­ta­do de Gue­rre­ro es fre­cuen­te. Has­ta la fe­cha no se cuen­ta con téc­ni­cas cien­tí­fi­cas en nin­gu­na par­te del mun­do que pue­dan de­ter­mi­nar cuán­do o dón­de ocu­rri­rá un sis­mo, tam­po­co se pue­de sa­ber qué tan gran­de se­rá o qué efec­tos ten­drá en la po­bla­ción. Es­tar in­for­ma­dos acer­ca de es­tos fe­nó­me­nos na­tu­ra­les se­rá de gran uti­li­dad pa­ra mi­ti­gar el ries­go sís­mi­co en ca­so de un even­to de mag­ni­tud con­si­de­ra­ble.

El Sis­mo­ló­gi­co, de­pen­dien­te del Ins­ti­tu­to de Geo­fí­si­ca de la UNAM, re­por­tó un sis­mo con mag­ni­tud 7 gra­dos lo­ca­li­za­do a 41 ki­ló­me­tros al sur de Pe­ta­tlán, en el Es­ta­do de Gue­rre­ro, ocu­rri­do a las 9:27 ho­ras.

Fue sen­ti­do fuer­te­men­te en el Dis­tri­to Fe­de­ral, Gue­rre­ro, Mo­re­los, Hi­dal­go, Tlax­ca­la, Mi­choa­cán, Ja­lis­co, Oa­xa­ca y en otras lo­ca­li­da­des. Las coor­de­na­das del epi­cen­tro son 17.18 la­ti­tud N y -101.19 lon­gi­tud W.

El me­ca­nis­mo fo­cal del even­to mues­tra una fa­lla de ti­po in­ver­so, ca­rac­te­rís­ti­ca de la sis­mi­ci­dad que ocu­rre nor­mal­men­te en el con­tac­to en­tre las pla­cas tec­tó­ni­cas de Co­cos y Nor­tea­mé­ri­ca, lu­gar en don­de se lo­ca­li­zó el epi­cen­tro de es­te even­to sís­mi­co.

El mo­vi­mien­to tec­tó­ni­co en el Es­ta­do de Gue­rre­ro se de­be a las pla­cas que in­te­rac­túan en la Re­pú­bli­ca Me­xi­ca­na. La en­ti­dad es­tá lo­ca­li­za­da jun­to al lí­mi­te en­tre las pla­cas tec­tó­ni­cas de Co­cos y Nor­tea­mé­ri­ca en la cos­ta del Pa­cí­fi­co me­xi­ca­no, el Es­ta­do de Gue­rre­ro es uno de los más ac­ti­vos sís­mi­ca­men­te del país. En es­ta re­gión, la Pla­ca de Co­cos se es­tá me­tien­do por de­ba­jo de la pla­ca de Nor­tea­mé­ri­ca en un fe­nó­me­no que se co­no­ce co­mo sub­duc­ción.
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