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sábado, 26 de abril de 2014

NAUCALPAN SEDE DEL TORNEO INTERNACIONAL DE ARTES MARCIALES AMATEUR 

Por: Noel F. Alvarado.


NAUCALPAN, Méx.- El Presidente Municipal David Sánchez Guevara anunció que Naucalpan será sede del "Torneo Internacional de Artes Marciales y Contacto Completo Amateur 2014", que contará con la participación de competidores de Estados Unidos, Canadá y México.
 
"La competencia es muy completa, pues reunirá a los mejores exponentes en busca de una oportunidad profesional en su disciplina, por lo que se espera que más de 3 mil espectadores acudan al encuentro donde 800 participantes mostrarán sus habilidades en: lima-lama, taekwon do, karate do, kick boxing, full contact y artes marciales mixtas", resaltó el Alcalde.
 
Carlos Mercenario Carbajal, director del Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte, (IMCUFIDEN), destacó que los concursantes que visitarán Naucalpan son provenientes de: Canadá, Chicago, Indianápolis, Texas, Sonora, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Oaxaca, Michoacán y el Estado de México.
 
Mercenario recalcó que derivado de las políticas públicas a favor de la cultura física y promoción de eventos deportivos, el Alcalde Sánchez Guevara ha puesto a Naucalpan como punta de lanza en esta materia, ganando el reconocimiento y la participación activa de sociedad civil e iniciativa privada.
 
Agregó que las modalidades son: libre, contacto completo, puntos, pelea en equipos, con armas, pelea de relevos, formas creativas, tradicionales, musicales, equipos formas, defensa personal, rompimiento, además de categorías especiales y exhibiciones.
 
El evento se llevará a cabo el próximo 27 de abril, a partir de las 11 de la mañana, en las instalaciones del World Trade Center Mexiquense (WTC), que está ubicado a la altura de las Torres de Satélite.
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Luce Basílica de San Pedro imágenes oficiales


CIU­DAD DEL VA­TI­CA­NO, (No­ti­mex).- Los pen­do­nes con las imá­ge­nes ofi­cia­les de los san­tos Juan XXIII y Juan Pa­blo II fue­ron co­lo­ca­dos en la fa­cha­da de la Pla­za de San Pe­dro, don­de ya es­tá to­do lis­to pa­ra la mul­ti­tu­di­na­ria ca­no­ni­za­ción de los pa­pas el pró­xi­mo do­min­go.

Las imá­ge­nes son si­mi­la­res, mues­tran a los pon­tí­fi­ces de me­dio per­fil ves­ti­dos de blan­co y con ex­pre­sio­nes son­rien­tes, lle­van ca­pas ro­jas pa­pa­les y sus re­tra­tos fue­ron ubi­ca­dos so­bre fon­dos ce­les­tes.

Du­ran­te to­da la jor­na­da de hoy vier­nes mi­les de per­so­nas se han acer­ca­do has­ta las in­me­dia­cio­nes del Va­ti­ca­no. Lar­gas fi­las se han he­cho pa­ra in­gre­sar a la Ba­sí­li­ca de San Pe­dro, en cu­ya na­ve de­re­cha se en­cuen­tran los res­tos de los pon­tí­fi­ces.

En el in­te­rior del tem­plo fue cons­tan­te el des­fi­le de los fie­les, que po­dían de­te­ner­se ape­nas unos mi­nu­tos fren­te a las tum­bas de los pa­pas. En to­dos los al­ta­res in­ter­nos no ce­sa­ban de ofi­ciar­se mi­sas en di­ver­sos idio­mas.

Mien­tras, la San­ta Se­de con­fir­mó que, has­ta hoy vier­nes, son 93 las de­le­ga­cio­nes ofi­cia­les que par­ti­ci­pa­rán en la ce­re­mo­nia del pró­xi­mo do­min­go, la ma­yo­ría de ellas só­lo cuen­ta con tres in­te­gran­tes, por cues­tio­nes de pro­to­co­lo.

El pró­xi­mo do­min­go la Pla­za de San Pe­dro es­ta­rá ador­na­da con más de 30,000 flo­res pro­ve­nien­tes de Ecua­dor, en cu­ya cul­ti­va­ción par­ti­ci­pa­ron más de 20 em­pre­sas del país an­di­no.

Mien­tras, en la Vía de la Con­ci­lia­ción, la gran ave­ni­da que une la pla­za con el Río Tí­ber, fue­ron ubi­ca­das cua­tro gran­des es­truc­tu­ras don­de se co­lo­ca­rán pan­ta­llas gi­gan­tes.

Otras 15 me­ga­pan­ta­llas se­rán ubi­ca­das en di­ver­sos pun­tos de la ciu­dad, des­de el Cas­tel San An­ge­lo has­ta la Pla­za Na­vo­na, los Fo­ros Ro­ma­nos y la Pla­za Far­ne­se.

Des­de hoy vier­nes fue im­ple­men­ta­do un im­po­nen­te ope­ra­ti­vo de se­gu­ri­dad que in­vo­lu­cra­rá du­ran­te el fin de se­ma­na a más de 10,00 per­so­nas en­tre agen­tes de se­gu­ri­dad, po­li­cía, ca­ra­bi­nie­ri, ope­ra­do­res sa­ni­ta­rios de la Cruz Ro­ja y vo­lun­ta­rios de la Pro­tec­ción Ci­vil.

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El Papa polaco ya estaba en contacto con Dios, por rezar como lo hacía


Ciu­dad del Va­ti­ca­no, (OEM-EFE).- El que fue­ra por­ta­voz du­ran­te el Pon­ti­fi­ca­do de Juan Pa­blo II, el es­pa­ñol Joa­quín Na­va­rro Valls, des­ta­có hoy que una per­so­na que re­za­ba co­mo el Pa­pa po­la­co "es­ta­ba en con­tac­to di­rec­to con Dios y por tan­to era ya san­to".

El Va­ti­ca­no in­vi­tó hoy a Na­va­rro Valls a ofre­cer una rue­da de pren­sa por ser una de las per­so­nas más cer­ca­nas a Juan Pa­blo II de ca­ra a su ca­no­ni­za­ción, jun­to con el Pa­pa Juan XXIII, el pró­xi­mo do­min­go.

El por­ta­voz del Pa­pa Wojty­la du­ran­te 22 de los 26 años que du­ró el pon­ti­fi­ca­do su­bra­yó que los tres ras­gos de lo que él con­si­de­ra fue­ron Su San­ti­dad son: "re­zar, tra­ba­jar y son­reír", pe­ro so­bre to­do des­ta­có su ma­ne­ra de orar.

"La ora­ción era pa­ra él co­mo res­pi­rar, era cons­tan­te, ne­ce­sa­ria e in­ten­sa", ex­pli­có Na­va­rro Valls, quien des­cri­bió con va­rias anéc­do­tas, vi­vi­das per­so­nal­men­te, es­ta ca­rac­te­rís­ti­ca del Pa­pa po­la­co, que a ve­ces se ol­vi­da­ba de quién es­ta­ba a su la­do, de­bi­do a su to­tal con­cen­tra­ción en la ora­ción y me­di­ta­ción, y no se da­ba cuen­ta del tiem­po que pa­sa­ba.

Na­va­rro Valls re­la­tó que se pa­ra­ba en la ca­pi­lla cer­ca­na a su co­me­dor pa­ra re­zar tres mi­nu­tos an­tes y des­pués de ce­nar, y des­ve­ló que Wojty­la re­za­ba "te­nien­do en la ma­no pe­que­ños tro­ci­tos de pa­pel".

En esos pe­da­zos de pa­pel, que se en­con­tra­ban en el re­cli­na­to­rio don­de re­za­ba, sus co­la­bo­ra­do­res ha­bían es­cri­to, por pe­ti­ción del Pa­pa, el nom­bre y la cau­sa por la que le pe­dían re­zar en las nu­me­ro­sas car­tas que re­ci­bía ca­da día.

"El Pa­pa re­za­ba por las ne­ce­si­da­des de los de­más, ja­más por sí mis­mo", des­ta­có.

En al­gu­nos días de sus va­ca­cio­nes en el Va­lle de Aos­ta, lo­ca­li­dad ita­lia­na de la cor­di­lle­ra de los Al­pes, la luz de la ca­pi­lla de la ca­sa don­de se alo­ja­ba per­ma­ne­cía en­cen­di­da des­de las tres de la ma­ña­na has­ta el ama­ne­cer, ex­pli­có.

"No sa­bía per­der un mi­nu­to sin de­di­car­lo a re­zar. Pa­ra ello no te­nía nun­ca pri­sa", agre­gó.

Na­va­rro Valls des­ta­có tam­bién el "gran sen­ti­do del hu­mor del pon­tí­fi­ce" y su son­ri­sa siem­pre pre­sen­te.

"Una de las co­sas más tris­tes pa­ra mí fue có­mo de­bi­do a la en­fer­me­dad de Par­kin­son de­sa­pa­re­ció la son­ri­sa de su ros­tro", di­jo y agre­gó que "un san­to nun­ca pue­de ser tris­te" y Juan Pa­blo II siem­pre son­reía.

Na­va­rro Valls qui­so de­fen­der a Juan Pa­blo II de al­gu­nas acu­sa­cio­nes se­gún las cua­les el Pa­pa po­la­co sa­bía de los abu­sos se­xua­les y la do­ble vi­da del fun­da­dor de los Le­gio­na­rios de Cris­to, Mar­cial Ma­ciel.

"Hay que re­cor­dar só­lo la cro­no­lo­gía. Juan Pa­blo II dio el pri­mer pa­so pa­ra co­men­zar la in­ves­ti­ga­ción so­bre Ma­ciel, pe­ro cuan­do se die­ron los re­sul­ta­dos de los in­for­mes rea­li­za­dos el Pa­pa ya ha­bía muer­to", re­cor­dó.

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Juan Pablo II vivió sufrimiento como un santo: Dziwizs


CIU­DAD DEL VA­TI­CA­NO, (No­ti­mex).- Sta­nis­law Dzi­wizs, his­tó­ri­co se­cre­ta­rio de Juan Pa­blo II y ac­tual ar­zo­bis­po de Cra­co­via, ase­gu­ró hoy que pe­se al in­ten­so su­fri­mien­to pa­de­ci­do por el Pa­pa du­ran­te su vi­da, és­te ja­más se la­men­tó.

"De­bo de­cir que vi­ví con un san­to. No só­lo yo tu­ve esa im­pre­sión, mu­chas per­so­nas pien­san igual", ase­gu­ró el car­de­nal en un en­cuen­tro con pe­rio­dis­tas, ape­nas 48 años an­tes de la ce­re­mo­nia en la cual Ka­rol Wojty­la se­rá ele­va­do al ho­nor de los al­ta­res.

"En sus úl­ti­mos días su­fría, pe­ro nun­ca se la­men­ta­ba. Cuan­do se pre­pa­ra­ba a la muer­te de­cía to­da la vi­da del hom­bre de­be­ría ser gran pre­pa­ra­ción a la muer­te, el gran en­cuen­tro con el se­ñor. Le dio dig­ni­dad a la muer­te", se­ña­ló.

Re­cor­dó que to­da su vi­da es­tu­vo mar­ca­da por el su­fri­mien­to, des­de su ju­ven­tud cuan­do per­dió a su ma­dre y su her­ma­no, des­pués a su pa­dre. In­clu­so du­ran­te la gue­rra tu­vo un gra­ve ac­ci­den­te y es­tu­vo al bor­de de la muer­te.

Evo­có tam­bién el aten­ta­do que su­frió en la Pla­za de San Pe­dro el 13 de ma­yo de 1981, cuan­do le dis­pa­ró el ga­ti­lle­ro tur­co Meh­met Ali Ag­ca y de la cual se sal­vó mi­la­gro­sa­men­te.

"Es­tu­ve en la am­bu­lan­cia con él, cuan­do es­ta­ba cons­cien­te re­za­ba por el ata­can­te, no sa­bía quién era, pe­ro ya lo ha­bía per­do­na­do. Es­ta­ba agra­de­ci­do al se­ñor por­que pu­do su­frir. Fui­mos tes­ti­gos de có­mo en­fren­tó su en­fer­me­dad, no es­con­dió su su­fri­mien­to, pa­ra él el su­fri­mien­to te­nía un sen­ti­do", aña­dió.

Dzi­wizs acom­pa­ñó a Juan Pa­blo II du­ran­te 39 años. Lo co­no­ció en el se­mi­na­rio de Cra­co­via, don­de era to­da­vía pro­fe­sor y des­de ese tiem­po a los se­mi­na­ris­tas le im­pac­ta­ba su for­ma de re­zar cuan­do, du­ran­te las pau­sas, se re­ti­ra­ba a la ca­pi­lla.

Sos­tu­vo que su pa­dre, que era un ofi­cial del ejér­ci­to, le en­se­ñó a re­zar al es­pí­ri­tu san­to, una ora­ción que siem­pre man­tu­vo, in­clu­so al fi­nal de su vi­da y en sus úl­ti­mas ho­ras an­tes de mo­rir.

"A ve­ces me pre­gun­tan cuán­tas ho­ras re­za­ba, pe­ro él re­za­ba con su vi­da, no po­dría di­vi­dir­se. Usa­ba la ora­ción geo­grá­fi­ca, re­za­ba por los di­ver­sos paí­ses y por la paz, por la jus­ti­cia, por el res­pe­to a las per­so­nas y a la vi­da", con­tó.

Ase­gu­ró que se tra­ta­ba de un hom­bre que sa­bía es­cu­char, por eso las per­so­nas que lo vi­si­ta­ban po­dían de­cir­le to­do lo que de­sea­sen, aun­que eso no sig­ni­fi­ca­ba que com­par­tie­se to­do aque­llo que es­cu­cha­ba.

Ese gran res­pe­to, tam­bién por los re­pre­sen­tan­tes de otros cre­dos, lo con­vir­tió en un lí­der re­li­gio­so pa­ra to­dos. "Com­ba­tió to­dos los mu­ros, en es­to abrió la Igle­sia al mun­do y acer­có el mun­do a la Igle­sia", aña­dió el ex­se­cre­ta­rio.

Pre­ci­só que, pa­ra él, un gru­po pri­vi­le­gia­do lo for­ma­ban los en­fer­mos y por eso en to­dos los via­jes vi­si­ta­ba hos­pi­ta­les.

Pu­so co­mo ejem­plo la vi­si­ta a San Fran­cis­co (Es­ta­dos Uni­dos), en cu­ya ca­te­dral fue lle­va­do un ni­ño con SI­DA, mien­tras to­dos eran muy cui­da­do­sos en acer­cár­se­le, él lo to­mó en bra­zos y lo be­só.

"¿Por qué via­ja­ba tan­to a Afri­ca o a los paí­ses po­bres? Pa­ra gri­tar a los paí­ses ri­cos que de­bían cam­biar ac­ti­tud con los ne­ce­si­ta­dos", ex­pli­có.

"Los jó­ve­nes te­nían una re­la­ción pri­vi­le­gia­da con él, de amis­tad. Des­de el ini­cio qui­so dar res­pues­ta a los que ellos pre­gun­ta­ban, por­que son sen­si­bles. Te­nía una gran con­fian­za, veía en los jó­ve­nes el fu­tu­ro de la ci­vi­li­za­ción y de la Igle­sia", es­ta­ble­ció.

Ka­rol Wojty­la se­rá de­cla­ra­do san­to por el Pa­pa Fran­cis­co la ma­ña­na del do­min­go en una ce­re­mo­nia en la cual tam­bién se­rá ele­va­do al ho­nor de los al­ta­res An­ge­lo Ron­ca­lli, el Pa­pa Juan XXIII.

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Histórico encuentro: 2 papas vivos y 2 a los altares


Pa­tri­cia Ca­rras­co

En lo que es con­si­de­ra­do co­mo un he­cho his­tó­ri­co, la ce­re­mo­nia de ca­no­ni­za­ción de ma­ña­na do­min­go reu­ni­rá a dos Pa­pas vi­vos y a dos Pa­pas san­tos, al con­fir­mar­se la asis­ten­cia del Pa­pa emé­ri­to Be­ne­dic­to XVI.

Li­be­rio An­dreat­ta, pre­si­den­te de la Obra Ro­ma­na de Pe­re­gri­na­cio­nes (ORP), con­fir­mó la no­ti­cia de la par­ti­ci­pa­ción de Be­ne­dic­to XVI a la ce­re­mo­nia de ca­no­ni­za­ción de sus pre­de­ce­so­res Juan Pa­blo II y Juan XXIII, a rea­li­zar­se ma­ña­na do­min­go en la Pla­za de San Pe­dro del Va­ti­ca­no, dio a co­no­cer el sis­te­ma in­for­ma­ti­vo de la Ar­qui­dió­ce­sis.

Con in­for­ma­ción re­to­ma­da de la San­ta Se­de se ex­ter­nó que pa­ra pre­sen­tar los de­ta­lles lo­gís­ti­cos de es­te gran even­to, An­dreat­ta con­fir­mó la asis­ten­cia de Be­ne­dic­to XVI, ma­ña­na do­min­go.

Asi­mis­mo agre­gó que la con­fir­ma­ción de la asis­ten­cia de Be­ne­dic­to XVI se da lue­go de que el pa­sa­do mar­tes, el por­ta­voz de la ofi­ci­na de pren­sa del Va­ti­ca­no, Fe­de­ri­co Lom­bar­di, die­ra a co­no­cer que aun­que Be­ne­dic­to XVI ha­bía si­do in­vi­ta­do a la ca­no­ni­za­ción, su pre­sen­cia no era se­gu­ra has­ta el do­min­go por la ma­ña­na, ya que to­do de­pen­de­ría de lo que el Pa­pa emé­ri­to de­ci­die­se.

Li­be­rio An­dreat­ta di­jo a la pren­sa mun­dial que, en efec­to, ya se ha con­fir­ma­do la asis­ten­cia del Pa­pa emé­ri­to a la ce­re­mo­nia de ca­no­ni­za­ción de los pon­tí­fi­ces Juan Pa­blo II y Juan XXIII, se in­for­mó en la San­ta Se­de.

Por se­pa­ra­do, la Ar­qui­dió­ce­sis dio a co­no­cer que se li­be­ró la apli­ca­ción "san­to sú­bi­to", don­de se ten­drán to­dos los por­me­no­res del even­to. Es­tá dis­po­ni­ble la pá­gi­na web www­.2po­pe­saint­s.org/ y en re­des so­cia­les se pue­de se­guir en Fa­ce­book, Twit­ter, Ins­ta­gram y You­Tu­be.
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¡INSPIRA!


CIU­DAD DEL VA­TI­CA­NO, (No­ti­mex).- El Pa­pa Fran­cis­co ase­gu­ró que Juan Pa­blo II si­gue ins­pi­ran­do a to­dos los cris­tia­nos, en un es­pe­cial vi­deo­men­sa­je trans­mi­ti­do por la te­le­vi­sión po­la­ca con mo­ti­vo del re­co­no­ci­mien­to co­mo san­to de Ka­rol Wojty­la.

"Es ya cer­ca­na la ca­no­ni­za­ción de aquel gran hom­bre y gran Pa­pa que pa­só a la his­to­ria con el nom­bre de Juan Pa­blo II. Es­toy fe­liz de ha­ber si­do lla­ma­do a pro­cla­mar su san­ti­dad, en el pró­xi­mo do­min­go de la di­vi­na mi­se­ri­cor­dia", se­ña­ló.

El con­te­ni­do del men­sa­je, trans­mi­ti­do por la te­le­vi­sión de Po­lo­nia TVP, fue da­do a co­no­cer hoy por la sa­la de pren­sa va­ti­ca­na.

En él, Jor­ge Ma­rio Ber­go­glio agra­de­ció a Wojty­la por su "in­can­sa­ble ser­vi­cio", su "guía es­pi­ri­tual", por "ha­ber in­tro­du­ci­do en el ter­cer mi­le­nio a la fe" y por su "ex­traor­di­na­rio tes­ti­mo­nio de san­ti­dad".

Re­cor­dó que, an­tes de re­co­rrer los ca­mi­nos del mun­do, él cre­ció en su pa­tria, Po­lo­nia; ahí for­mó su co­ra­zón, un co­ra­zón que des­pués se di­la­tó a la di­men­sión uni­ver­sal y en el cual en­con­tra­ron lu­gar to­das las na­cio­nes, las len­guas y las cul­tu­ras.

"Juan Pa­blo II se hi­zo to­do en to­dos. Agra­dez­co al pue­blo po­la­co y a la Igle­sia en Po­lo­nia por el re­ga­lo de Juan Pa­blo II. To­dos nos en­ri­que­ci­mos con es­te re­ga­lo. Juan Pa­blo II con­ti­núa ins­pi­rán­do­nos, nos ins­pi­ran sus pa­la­bras, sus es­cri­tos, sus ges­tos y su es­ti­lo de ser­vi­cio", in­di­có.

"Nos ins­pi­ra su su­fri­mien­to vi­vi­do con es­pe­ran­za he­roi­ca. Nos ins­pi­ra su con­fiar­se to­tal­men­te a Cris­to, re­den­tor del hom­bre, y a la ma­dre de Dios", agre­gó.

Fran­cis­co ade­más an­ti­ci­pó que den­tro de dos años, en 2016, vi­si­ta­rá por pri­me­ra vez Po­lo­nia pa­ra la Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud que es­tá pre­vis­ta en Cra­co­via.

"In­vi­to a to­dos a vi­vir pro­fun­da­men­te la ca­no­ni­za­ción del bea­to Juan Pa­blo II y del bea­to Juan XXIII", aña­dió.

Tam­bién es­te día la sa­la de pren­sa va­ti­ca­na dio a co­no­cer un men­sa­je del Pa­pa di­ri­gi­do a la co­mu­ni­dad ca­tó­li­ca de la re­gión ita­lia­na de Bér­ga­mo y pu­bli­ca­do en el dia­rio "El Eco", en el cual se re­fi­rió a la ca­no­ni­za­ción del Pa­pa Juan XXIII, An­ge­llo Ron­ca­lli.

Fran­cis­co evo­có la for­ma­ción que tu­vo Ron­ca­lli en su pue­blo na­tal, Sot­to il Mon­te, lo­ca­li­za­do en Bér­ga­mo y su in­flu­jo en la Igle­sia con la con­vo­ca­to­ria del Con­ci­lio Va­ti­ca­no II, abier­to ha­ce 50 años.

"Des­de en­ton­ces el mun­do cam­bió y nue­vos son los de­sa­fíos pa­ra la mi­sión de la co­mu­ni­dad cris­tia­na. No obs­tan­te aque­lla he­ren­cia pue­de ins­pi­rar aún hoy una Igle­sia lla­ma­da a vi­vir la dul­ce y con­for­tan­te ale­gría de evan­ge­li­zar, a ser com­pa­ñe­ra del ca­mi­no de ca­da hom­bre", di­jo.

"Es­toy se­gu­ro que tam­bién la so­cie­dad ci­vil po­drá siem­pre en­con­trar ins­pi­ra­ción en la vi­da del Pa­pa Juan XXIII y del am­bien­te que lo ge­ne­ró, bus­can­do mo­da­li­da­des nue­vas y ade­cua­das a los tiem­pos pa­ra edi­fi­car una con­vi­ven­cia ba­sa­da so­bre los va­lo­res pe­re­nes de la fra­ter­ni­dad y de la so­li­da­ri­dad", es­ta­ble­ció.

Am­bos Pa­pas, Ka­rol Wojty­la y An­ge­lo Ron­ca­lli, se­rán de­cla­ra­dos san­tos de la Igle­sia por Fran­cis­co du­ran­te una ce­re­mo­nia de ca­no­ni­za­ción que ten­drá lu­gar el próximo do­min­go en la Pla­za de San Pe­dro del Va­ti­ca­no.

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Confirma Osorio el cierre de 6 casas del "Zar de los Ca­si­nos"


Ar­tu­ro R. Pans­za

Al re­co­no­cer que los pro­pie­ta­rios y res­pon­sa­bles de las ca­sas de apues­tas han si­do muy há­bi­les y es­cu­rri­di­zos pa­ra eva­dir la ley, lo que les ha per­mi­ti­do por va­rias ar­gu­cias in­clu­so le­ga­les, li­brar­se de la au­to­ri­dad, el ti­tu­lar de la Se­cre­ta­ría de Go­ber­na­ción, Mi­guel An­gel Oso­rio Chong, ayer con­fir­mó que de los 26 ca­si­nos que es­ta­ban en ope­ra­ción ba­jo el man­do de Juan Jo­sé Ro­jas Car­do­na, fue­ron ce­rra­dos seis y se man­ten­drán las ac­cio­nes pa­ra que su­ce­da con los otros, ade­más de que no des­car­tó se ac­túe en con­tra de otras per­so­nas que ope­ran ese ti­po de em­pre­sas en la ile­ga­li­dad.

Re­ve­ló que a esa per­so­na co­no­ci­da co­mo el "Zar de los Ca­si­nos" se le ha in­ves­ti­ga­do y la Po­li­cía Fe­de­ral rea­li­zó el jue­ves pa­sa­do un ope­ra­ti­vo con­jun­to en cua­tro es­ta­dos del país en con­tra de los es­ta­ble­ci­mien­tos de és­te, lue­go de que el año pa­sa­do se so­li­ci­tó per­mi­so pa­ra ana­li­zar los ex­pe­dien­tes en los que es­tá in­vo­lu­cra­do, al tiem­po que aco­tó que ha si­do un pro­ce­so lar­go y di­fí­cil, pe­ro fi­nal­men­te se ob­tie­nen re­sul­ta­dos.

Una vez que in­for­ma­ra que en la ad­mi­nis­tra­ción del Pre­si­den­te En­ri­que Pe­ña Nie­to se han ce­rra­do 46 cen­tros de apues­tas por di­ver­sas irre­gu­la­ri­da­des, co­men­tó que los ope­ra­do­res de los ca­si­nos usan una se­rie de ar­ti­ma­ñas que se han iden­ti­fi­ca­do y por tan­to aco­ta­do y, re­fi­rió que la clau­su­ra de va­rios es­ta­ble­ci­mien­tos del "Zar de los Ca­si­nos" se lle­vó a ca­bo por­que no de­ja­ron de ope­rar tras la re­vo­ca­ción del per­mi­so.

"Por su­pues­to que se­gui­re­mos con es­te ca­mi­no has­ta el cie­rre to­tal de to­dos es­tos es­ta­ble­ci­mien­tos que am­pa­ra­ba es­te per­mi­so que te­nía du­ran­te los úl­ti­mos años el se­ñor Ro­jas", di­jo el res­pon­sa­ble de la po­lí­ti­ca in­te­rior del país, a la vez que men­cio­nó que no so­la­men­te se ac­tua­rá con los cen­tros de jue­go de Ro­jas, si­no con otros más sin im­por­tar de quién sea que ope­re fue­ra de la ley.

Di­jo en en­tre­vis­ta que fue un pro­ce­so lar­go pa­ra ce­rrar los 46 ca­si­nos in­ha­bi­li­ta­dos has­ta la fe­cha y co­men­tó que mu­chos no cum­plían los re­qui­si­tos, ade­más de fun­cio­nar sin per­mi­so, "pe­ro con­tra unos y otros he­mos ac­tua­do de la mis­ma ma­ne­ra".

Oso­rio Chong re­co­dó que el cie­rre de los cen­tros de apues­tas fue un com­pro­mi­so que hi­zo des­de ha­ce más de un año el go­bier­no fe­de­ral, el cual man­ten­drá la lí­nea de de­pu­rar esos ne­go­cios, de­bi­do a irre­gu­la­ri­da­des.

Re­co­no­ció que fal­ta­rá tiem­po pa­ra re­vi­sar to­dos los ca­si­nos que ope­ran en el país, pro­ce­so en el que ha­brá trans­pa­ren­cia y no des­car­tó que los 20 ne­go­cios de ese ti­po que le que­dan al "Zar" sean ce­rra­dos.

El fun­cio­na­rio re­fren­dó que mu­chos de los per­mi­sos de es­te ti­po de ne­go­cios fue­ron con­se­gui­dos a tra­vés de ar­gu­cias le­ga­les, las cua­les les per­mi­tían li­be­rar­se de la au­to­ri­dad. Tam­bién ex­pu­so que en la ma­te­ria se man­ten­drá la de­pu­ra­ción y de­ter­mi­nar qué ne­go­cios no cum­plen con la ley.

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¡ENFRIAN A 3!


Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: Luis A. Barrera

CD. NE­ZA­HUAL­CO­YOTL, Méx.- En los mo­men­tos en que co­mían unos ma­ris­cos y de­gus­ta­ban unas cer­ve­zas en la ba­tea de una ca­mio­ne­ta, 3 su­je­tos que se de­di­ca­ban a las pe­leas clan­des­ti­nas de pe­rros fue­ron bru­tal­men­te ase­si­na­dos a ba­la­zos por 4 su­je­tos que lle­ga­ron y des­cen­die­ron de otra ca­mio­ne­ta y que al te­ner­los de fren­te sin dar­les tiem­po de na­da les dis­pa­ra­ron en por lo me­nos 15 oca­sio­nes con ar­mas cor­tas y lar­gas.

En el lu­gar de los he­chos, dos de los ba­lea­dos per­die­ron la vi­da ca­si de ma­ne­ra ins­tan­tá­nea, en tan­to que otros 3 jó­ve­nes re­sul­ta­ron gra­ve­men­te le­sio­na­dos, por lo que fue­ron tras­la­da­dos de emer­gen­cia a bor­do de am­bu­lan­cias a las ins­ta­la­cio­nes de la Cruz Ro­ja de La Per­la, don­de uno ellos tam­bién mu­rió cuan­do re­ci­bía los pri­me­ros au­xi­lios en el área de ur­gen­cias, en tan­to que otro de los le­sio­na­dos se de­ba­te en­tre la vi­da y la muer­te y los mé­di­cos ven po­cas po­si­bi­li­da­des de que sal­ve, pues pre­sen­ta un ba­la­zo en la ca­be­za.

Con­su­ma­da la múl­ti­ple eje­cu­ción, los pre­sun­tos ho­mi­ci­das que a de­cir de la po­li­cía ac­tua­ron en una cla­ra ven­gan­za de de­lin­cuen­tes que pue­de es­tar re­la­cio­na­da con las pe­leas clan­des­ti­nas de pe­rros e in­clu­so por la ven­ta y dis­tri­bu­ción de dro­gas, rá­pi­da­men­te su­bie­ron a una ca­mio­ne­ta Vo­ya­ger blan­ca pa­ra dar­se a la fu­ga y per­der­se en­tre las ca­lles del lu­gar sin que has­ta el mo­men­to se se­pa na­da de su iden­ti­dad y po­si­ble pa­ra­de­ro ni a qué or­ga­ni­za­ción cri­mi­nal per­te­ne­cen.

Los he­chos que cos­ta­ron la vi­da de quie­nes fue­ron iden­ti­fi­ca­dos co­mo Ale­jan­dro Gar­cía Gar­cía, de 28 años de edad; Gil­ber­to Emi­lio Bal­de­ras Agui­rre, de 23 y Er­nes­to "N", de 25, se re­gis­tra­ron al fi­lo de las 14:00 ho­ras de hoy, fren­te al do­mi­ci­lio mar­ca­do con el nú­me­ro 127 de la ca­lle 19, en la Co­lo­nia Las Agui­las, en el pe­li­gro­so e in­se­gu­ro mu­ni­ci­pio de Ne­za.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que de acuer­do a las ver­sio­nes que die­ron fa­mi­lia­res de los 5 jó­ve­nes, és­tos se en­con­tra­ban en di­cho lu­gar, en la ba­tea de una ca­mio­ne­ta Ram gris, pla­cas de cir­cu­la­ción 150-ZBV, co­mien­do ma­ris­cos y de­gus­tan­do unas cer­ve­zas, cuan­do fue­ron sor­pren­di­dos por 4 su­je­tos que lle­ga­ron en una ca­mio­ne­ta blan­ca, mis­mos que des­cen­die­ron de la uni­dad y al te­ner­los de fren­te sin dar­les tiem­po de na­da los ase­si­na­ron a que­ma­rro­pa al dis­pa­rar­les en re­pe­ti­das oca­sio­nes con pis­to­las ca­li­bre .9 mi­lí­me­tros y me­tra­lle­tas de las lla­ma­das AR-15.

Los 5 jó­ve­nes al ver­se ata­ca­dos a ti­ros, en un ins­tin­to de so­bre­vi­ven­cia ba­ja­ron co­rrien­do de la ca­mio­ne­ta con la in­ten­ción de es­ca­par, pe­ro no lo­gra­ron su ob­je­ti­vo, pues dos de ellos ca­ye­ron ca­si ins­tan­tá­nea­men­te muer­tos so­bre la ban­que­ta, en tan­to que los otros 3 re­sul­ta­ron gra­ve­men­te le­sio­na­dos, por lo que fue­ron tras­la­da­dos de emer­gen­cia a bor­do de am­bu­lan­cias a la Cruz Ro­ja de La Per­la, don­de uno de ellos, iden­ti­fi­ca­do co­mo Gil­ber­to Emi­lio Bal­de­ras Agui­rre mu­rió cuan­do re­ci­bía los pri­me­ros au­xi­lios mé­di­cos.

Los otros dos le­sio­na­dos con­ti­núan muy gra­ves y se­gún re­por­tes mé­di­cos e cree que uno de ellos tam­bién va a mo­rir, pues pre­sen­ta un ba­la­zo de en­tra­da y sa­li­da en la ca­be­za.

En me­dio de la his­te­ria, los gri­tos y el llan­to que vi­vie­ron fa­mi­lia­res de los ba­lea­dos, los pre­sun­tos ho­mi­ci­das em­pren­die­ron la hui­da y a pe­sar del im­pre­sio­nan­te dis­po­si­ti­vo po­li­cia­co que im­ple­men­ta­ron en to­da la zo­na ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal y de la SSC pa­ra ubi­car­los y de­te­ner­los, co­mo re­gu­lar­men­te su­ce­de en es­tos ca­sos, no hu­bo suer­te, pues es­ca­pa­ron sin de­jar pis­tas de su pa­ra­de­ro.

Du­ran­te las pri­me­ras ins­pec­cio­nes ocu­la­res que prac­ti­có en la es­ce­na del cri­men, el mi­nis­te­rio pú­bli­co, que de nue­va cuen­ta vol­vió a obs­ta­cu­li­zar la la­bor de los me­dios de co­mu­ni­ca­ción, in­for­mó que los dos jó­ve­nes que mu­rie­ron en el lu­gar pre­sen­ta­ban al me­nos 5 ba­la­zos en di­fe­ren­tes par­tes de su cuer­po y que los pre­sun­tos ho­mi­ci­das pa­ra co­me­ter la múl­ti­ple eje­cu­ción dis­pa­ra­ron en más de 15 oca­sio­nes con pis­to­las ca­li­bre .9 mi­lí­me­tros y me­tra­lle­tas AR-15, pues en to­da la zo­na se en­con­tra­ron tal can­ti­dad de cas­qui­llos per­cu­ti­dos de di­chas ar­mas.

Po­li­cías mi­nis­te­ria­les in­for­ma­ron que de acuer­do a las pri­me­ras ver­sio­nes que die­ron al­gu­nos de los ve­ci­nos, los aho­ra oc­ci­sos y los le­sio­na­dos se de­di­ca­ban a las pe­leas clan­des­ti­nas de pe­rros, por lo que es­ta es una de las lí­neas de in­ves­ti­ga­ción que ya tra­ba­jan co­mo po­si­ble mó­vil de la múl­ti­ple eje­cu­ción, aun­que por la for­ma en que se die­ron los he­chos tam­po­co des­car­ta­ron un ajus­te de cuen­tas de pre­sun­tos dis­tri­bui­do­res de dro­ga, por lo que en un in­ten­to por acla­rar los he­chos y lo­grar la iden­ti­fi­ca­ción y cap­tu­ra de los pre­sun­tos ase­si­nos, ase­gu­ra­ron que ya ini­cia­ron con las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­dien­tes.
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¿ALGO LES DEBIA?


Noel F. Al­va­ra­do, Foto: Sergio Vázquez

Un pre­sun­to nar­co­me­nu­dis­ta que a ple­na luz del día ex­pen­día dro­ga jun­to a una ca­mio­ne­ta en la Co­lo­nia Cul­hua­cán, en la De­le­ga­ción Co­yoa­cán, fue ase­si­na­do a ba­la­zos por va­rios su­je­tos, quie­nes tras co­me­ter el cri­men es­ca­pa­ron.

Jun­to al cuer­po, los en­car­ga­dos de las in­ves­ti­ga­cio­nes en­con­tra­ron sie­te cas­qui­llos per­cu­ti­dos, por lo que se pre­su­me que los cri­mi­na­les le dis­pa­ra­ron ese mis­mo nú­me­ro de ba­la­zos.

Es­te he­cho de vio­len­cia, aler­tó a las po­li­cías uni­for­ma­das de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral y de la Po­li­cía In­ves­ti­ga­do­ra, mis­mos que pe­se a que im­ple­men­ta­ron un ope­ra­ti­vo en una am­plia zo­na, no lo­gra­ron de­tec­tar a los cri­mi­na­les.

Por la for­ma en que fue co­me­ti­do es­te ase­si­na­to, los en­car­ga­dos de las in­ves­ti­ga­cio­nes pre­su­men que el cri­men se de­be a una ven­gan­za re­la­cio­na­da con la ven­ta de dro­gas en la zo­na; sin em­bar­go, se­rán los avan­ces de las in­ves­ti­ga­cio­nes las que de­ter­mi­nen los mo­ti­vos rea­les por los que ocu­rrió es­te cri­men.

De acuer­do a los pri­me­ros re­por­tes del Cen­tro de in­for­ma­ción Po­li­cial de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral, un pre­sun­to nar­co­me­nu­dis­ta fue ase­si­na­do a ba­la­zos en ca­lles de la Co­lo­nia San Fran­cis­co Cul­hua­cán, en la De­le­ga­ción Co­yoa­cán.

La agre­sión a ba­la­zos ocu­rrió la tar­de de ayer vier­nes, fren­te a la cons­truc­ción mar­ca­da con el nú­me­ro 215 de la ca­lle Eji­dos, cuan­do la víc­ti­ma -de quien se des­co­no­ce su iden­ti­dad-, se en­con­tra­ba al la­do de una ca­mio­ne­ta ven­dien­do dro­ga, de acuer­do con las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes po­li­cia­cas.

En cues­tión de mi­nu­tos, arri­ba­ron so­co­rris­tas de la Cruz Ro­ja y del Es­cua­drón de Res­ca­te y Ur­gen­cias Mé­di­cas, mis­mos que cuan­do re­vi­sa­ron el cuer­po de es­te hom­bre diag­nos­ti­ca­ron que tu­vo una muer­te ins­tan­tá­nea, de­bi­do a que re­ci­bió cin­co pro­yec­ti­les de ar­ma de fue­go en di­fe­ren­tes par­tes del cuer­po.

Al­gu­nos tes­ti­gos de­cla­ra­ron a la po­li­cía que dos su­je­tos lle­ga­ron a pie y abrie­ron fue­go en con­tra de es­ta per­so­na en al me­nos sie­te oca­sio­nes, pa­ra lue­go huir del lu­gar.

A la es­ce­na del cri­men, acu­die­ron au­to­ri­da­des mi­nis­te­ria­les, pe­ri­cia­les y agen­tes de la Po­li­cía In­ves­ti­ga­do­ra, mis­mos que lue­go de rea­li­zar la ins­pec­ción ocu­lar y una vez que re­co­gie­ron to­da evi­den­cia que los lle­ve al es­cla­re­ci­mien­to del cri­men, tras­la­da­ron el ca­dá­ver al an­fi­tea­tro de la fis­ca­lía en Co­yoa­cán.

Es­te nue­vo ase­si­na­to, se su­ma a los mi­les de ex­pe­dien­tes de he­chos re­le­van­tes con ho­mi­ci­dios do­lo­sos que no han si­do acla­ra­dos por la Fis­ca­lía de In­ves­ti­ga­ción pa­ra Ho­mi­ci­dios de la Pro­cu­ra­du­ría cap­ta­li­na.
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PGR tiene en su poder a migrantes que habrían sido secuestrados


Noel F. Al­va­ra­do, Foto: Luis A. Barrera

Ele­men­tos del Ejér­ci­to Me­xi­ca­no, po­li­cías fe­de­ra­les y uni­for­ma­dos de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral, man­tie­nen res­guar­da­das las ins­ta­la­cio­nes de la Sub­pro­cu­ra­du­ría Es­pe­cia­li­za­da de In­ves­ti­ga­ción Con­tra la De­lin­cuen­cia Or­ga­ni­za­da de la PGR, don­de se en­cuen­tra un im­por­tan­te gru­po de pre­sun­tos cen­troa­me­ri­ca­nos que fue­ron res­ca­ta­dos en Ta­mau­li­pas, don­de se su­po­ne es­ta­ban se­cues­tra­dos por in­te­gran­tes de la de­lin­cuen­cia or­ga­ni­za­da.

Mien­tras que los pre­sun­tos cen­troa­me­ri­ca­nos res­ca­ta­dos de­cla­ran an­te el mi­nis­te­rio pú­bli­co fe­de­ral de la PGR, per­so­nal del Ejér­ci­to Me­xi­ca­no y de la Po­li­cía Fe­de­ral, man­tie­nen un fuer­te ope­ra­ti­vo de se­gu­ri­dad a las afue­ras de las ins­ta­la­cio­nes de la SEI­DO, lo­ca­li­za­das en la Ave­ni­da Pa­seo de la Re­for­ma Nor­te.

De acuer­do a las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes, la ma­dru­ga­da de ayer vier­nes lle­ga­ron a la ciu­dad de Mé­xi­co un im­por­tan­te gru­po de cen­troa­me­ri­ca­nos, pro­ce­den­tes de Ta­mau­li­pas, de don­de pre­sun­ta­men­te fue­ron res­ca­ta­dos ya que los te­nian pri­va­dos de su li­ber­tad in­te­gran­tes de la de­lin­cuen­cia or­ga­ni­za­da.

Tras su lle­ga­da a la ciu­dad de Mé­xi­co, fue­ron tras­la­da­dos a la SEI­DO de la PGR, don­de se en­cuen­tran ba­jo in­ves­ti­ga­ción y de­cla­ran en tor­no a las pre­sun­tas ac­ti­vi­da­de ilí­ci­tas de las que fue­ron víc­ti­mas por par­te de gen­te li­ga­da a un cár­tel de las dro­gas en ese Es­ta­do del nor­te delpaís.

Se­rá en las pró­xi­mas ho­ras, cuan­do la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de la Re­pú­bli­ca dé a co­no­cer los por­me­no­res de es­te ca­so, en tan­to, ele­men­tos del Ejér­ci­to Me­xi­ca­no, en tres ca­mio­nes se en­cuen­tran en las ins­ta­la­cio­nes del SEI­DO pa­ra res­guar­dar ese lu­gar.
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iACLAREN SU MUERTE!


Alvaro Velázuqez, Foto: Luis A. Barrera

TLAL­NE­PAN­TLA, Méx.- Mien­tras que el po­li­cía mu­ni­ci­pal que apa­re­ció muer­to a ba­la­zos den­tro de su pa­tru­lla la ma­dru­ga­da del pa­sa­do jue­ves en ca­lles de la Co­lo­nia Jor­ge Ji­mé­nez Can­tú, re­ci­bió un ho­me­na­je de cuer­po pre­sen­te por par­te del ayun­ta­mien­to de Tlal­ne­pan­tla, la PG­JEM aún no tie­ne avan­ces en sus in­ves­ti­ga­cio­nes y des­co­no­ce el po­si­ble mó­vil del cri­men y la iden­ti­dad del o de los pre­sun­tos ase­si­nos.

El ho­me­na­je que es­tu­vo en­ca­be­za­do por el pre­si­den­te mu­ni­ci­pal, Pa­blo Ba­zá­ñez, quien fue acom­pa­ña­do por al­gu­nos miem­bros de su ga­bi­ne­te y al que asis­tie­ron fa­mi­lia­res del po­li­cía Juan Ma­nuel Mon­dra­gón Cal­va­rio, se ini­ció al fi­lo de las 9 de la ma­ña­na de hoy, en la ex­pla­na­da del Pa­la­cio Mu­ni­ci­pal.

A esa ho­ra arri­bó a la ex­pla­na­da el fe­rre­te­ro que con­te­nía los res­tos mor­ta­les del po­li­cía mu­ni­ci­pal Juan Ma­nuel Mon­dra­gón, mis­mo que era car­ga­do en hom­bros por va­rios de sus com­pa­ñe­ros que se en­con­tra­ban tris­tes y su­ma­men­te cons­ter­na­dos por su muer­te.

Des­pués de que se ofi­ció en la mis­ma ex­pla­na­da una mi­sa de cuer­po pre­sen­te, se dio el pa­se de lis­ta y en­se­gui­da se vi­vie­ron es­ce­nas con­mo­ve­do­ras cuan­do al pa­sar a la lis­ta el nom­bre del po­li­cía caí­do, sus com­pa­ñe­ros gri­ta­ron a una so­la voz pre­sen­te, lo que pro­vo­có que sus fa­mi­lia­res tris­tes y de­so­la­dos de­rra­ma­ran lá­gri­mas de do­lor por su trá­gi­ca e ines­pe­ra­da par­ti­da.

En­se­gui­da, el pre­si­den­te mu­ni­ci­pal, Pa­blo Ba­zá­ñez dio pa­so a lo que ca­li­fi­có co­mo un me­re­ci­do ho­me­na­je al po­li­cía caí­do, de quien tu­vo pa­la­bras de elo­gio y con­si­de­ró que fue un buen po­li­cía que mu­rió en cum­pli­mien­to de su de­ber y que por el buen de­sem­pe­ñó que tu­vo du­ran­te su vi­da co­mo po­li­cía te­nía que ser un ejem­plo a se­guir por par­te de sus com­pa­ñe­ros.

Du­ran­te el even­to, com­pa­ñe­ros del oc­ci­so in­for­ma­ron que du­ran­te los úl­ti­mos días de su vi­da, el po­li­cía mu­ni­ci­pal, Juan Ma­nuel Mon­dra­gón es­tu­vo asig­na­do a la vi­gi­lan­cia del co­me­dor co­mu­ni­ta­rio Nar­ci­so Men­do­za, ubi­ca­do en la es­qui­na de las ca­lles Ma­ri­na y Ce­rro de la Si­lla, en la co­lo­nia Jor­ge Ji­mé­nez Can­tú, muy cer­ca de la zo­na don­de la ma­dru­ga­da del pa­sa­do jue­ves apa­re­ció muer­to a ba­la­zos den­tro de su pa­tru­lla.

In­di­ca­ron que Juan Ma­nuel siem­pre cum­plió ca­bal­men­te con su la­bor de dar vi­gi­lan­cia a di­cho co­me­dor y un tan­to sor­pren­di­dos ma­ni­fes­ta­ron que des­co­no­cían las cau­sas por las que fue ase­si­na­do de esa for­ma, pues has­ta don­de sa­bían siem­pre fue un po­li­cía ho­nes­to que no se me­tía en pro­ble­mas y que cum­plía con su tra­ba­jo de dar vi­gi­lan­cia a la ciu­da­da­nía.

Con­fir­ma­ron que des­pués de que su com­pa­ñe­ro fue ase­si­na­do, su o sus ver­du­gos le ro­ba­ron su ar­ma de car­go y un ra­dio de co­mu­ni­ca­ción y que en el in­te­rior de su pa­tru­lla se en­con­tra­ron 6 cas­qui­llos per­cu­ti­dos de una pis­to­la ca­li­bre .9 mi­lí­me­tros.

Por su par­te, po­li­cías mi­nis­te­ria­les rei­te­ra­ron la pre­sun­ción de que el o los su­je­tos que ase­si­na­ron al po­li­cía mu­ni­ci­pal eran co­no­ci­dos de él e in­di­ca­ron que los cas­qui­llos que fue­ron en­con­tra­dos den­tro de su pa­tru­lla y es­ta mis­ma uni­dad ya son ana­li­za­dos por pe­ri­tos de la PG­JEM, a fin de que por me­dio de las hue­llas dac­ti­la­res pue­dan ob­te­ner al­gún da­to que les per­mi­ta es­ta­ble­cer la po­si­ble iden­ti­dad de los pre­sun­tos cri­mi­na­les y de es­ta for­ma ini­ciar de lle­no con los tra­ba­jos de in­ves­ti­ga­ción pa­ra bus­car­los y de­te­ner­los y de es­ta for­ma acla­rar el cri­men.

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¿SIN AYUDA?


Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: cortesía de Ricardo Mendoza

LOS RE­YES LA PAZ, Méx.- Ago­bia­do y de­ses­pe­ra­do por­que no en­con­tra­ba tra­ba­jo y te­nía fuer­tes pro­ble­mas eco­nó­mi­cos, un hom­bre, de 50 años de edad, lle­gó a so­li­ta­rio pa­ra­je y ahí apro­ve­chan­do la tran­qui­li­dad que im­pe­ra­ba en to­da la zo­na se qui­tó la vi­da al col­gar­se con un cor­dón al cue­llo a una de las ra­mas de un ár­bol.

Cuan­do al­gu­nas per­so­nas que ca­mi­na­ban por la zo­na se en­con­tra­ron con el ma­ca­bro cua­dro, de in­me­dia­to die­ron par­te a las au­to­ri­da­des po­li­cia­cas, por lo que mi­nu­tos más tar­de se pre­sen­ta­ron en el lu­gar los tri­pu­lan­tes de la pa­tru­lla mu­ni­ci­pal 088 y res­ca­tis­tas de Pro­tec­ción Ci­vil mu­ni­ci­pal, quie­nes al cer­ti­fi­car que es­te hom­bre ya es­ta­ba muer­to, acor­do­na­ron to­da la zo­na y pi­die­ron la in­ter­ven­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co pa­ra que die­ra fe de los he­chos.

Más tar­de, cuan­do el MP arri­bó al lu­gar del ha­llaz­go, en el fon­do de una ba­rran­ca, ubi­ca­da en un pa­ra­je, so­bre la ca­lle de Gue­rre­ro, en la Co­lo­nia Las Ti­je­ras, en es­te mu­ni­ci­pio y tras de que prac­ti­có la pri­me­ras ins­pec­cio­nes ocu­la­res in­for­mó que el aho­ra oc­ci­so es­ta­ba col­ga­do con un cor­dón ca­fé al cue­llo a una de las ra­mas de un ár­bol.

Du­ran­te las mis­mas ins­pec­cio­nes ocu­la­res, el re­pre­sen­tan­te so­cial, di­jo que a sim­ple vis­ta no se le apre­cia­ron al oc­ci­so gol­pes o he­ri­das por ar­mas de fue­go o pun­zo­cor­tan­tes en el cuer­po, úni­ca­men­te un enor­me sur­co en el cue­llo, lo que ha­cía pen­sar que po­si­ble­men­te es­te su­je­to se sui­ci­dó.

Sin em­bar­go, ex­pli­có el MP, se­rán los pe­ri­tos y el mé­di­co le­gis­ta del cen­tro de jus­ti­cia lo­cal, quie­nes des­pe­jen es­ta du­da, una vez que con­clu­yan con los pe­ri­ta­jes y la ne­crop­sia de ley, pues por el lu­gar don­de se en­con­tró el cuer­po, no se pue­de des­car­tar la po­si­bi­li­dad de que es­te in­di­vi­duo ha­ya si­do ase­si­na­do y que su o sus ver­du­gos lo ha­yan col­ga­do pa­ra des­pis­tar a la po­li­cía.

Al prac­ti­car una re­vi­sión en­tre las per­te­nen­cias del oc­ci­so, el mi­nis­te­rio pú­bli­co en­con­tró una cre­den­cial del elec­tor que lo iden­ti­fi­ca­ba co­mo Ju­lio Cé­sar Pa­che­co, de 50 años de edad, con to­dos los da­tos de su do­mi­ci­lio, por lo que po­li­cías mi­nis­te­ria­les de in­me­dia­to hi­cie­ron con­tac­to con sus fa­mi­lia­res, quie­nes al te­ner co­no­ci­mien­to de la tra­ge­dia se tras­la­da­ron a las ins­ta­la­cio­nes del Se­me­fo del cen­tro de jus­ti­cia lo­cal, don­de al te­ner de fren­te el cuer­po sin te­mor a equi­vo­car­se con­fir­ma­ron la iden­ti­fi­ca­ción del su­pues­to sui­ci­da.

Po­li­cías mi­nis­te­ria­les in­for­ma­ron que al en­tre­vis­tar­se con fa­mi­lia­res del oc­ci­so, és­tos re­ve­la­ron que Ju­lio Cé­sar se en­con­tra­ba su­ma­men­te ago­bia­do y de­ses­pe­ra­do por­que no en­con­tra­ba tra­ba­jo y te­nía se­rio pro­ble­mas eco­nó­mi­cos, por lo que no des­car­ta­ron que en un mo­men­to de de­pre­sión y de­ses­pe­ra­ción ha­ya to­ma­do la fa­tal de­ter­mi­na­ción.

Sin em­bar­go, co­mo ya lo dio a co­no­cer el mi­nis­te­rio pú­bli­co, se­rán los pe­ri­tos y el mé­di­co le­gis­ta los que con­fir­men si efec­ti­va­men­te es­te hom­bre se sui­ci­dó, una vez que con­clu­yan con los tra­ba­jos co­rres­pon­dien­tes, pues por la zo­na don­de se en­con­tró el cuer­po no se des­car­ta tam­po­co un po­si­ble ase­si­na­to.

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iMALDITO POSTRE!


Noel F. Al­va­ra­do, Foto: Sergio Vázquez

Un hom­bre que se atra­gan­tó al co­mer un pan, fa­lle­ció en los mo­men­tos en que se di­ri­gía a in­gre­sar a las ins­ta­la­cio­nes de la es­ta­ción del Me­tro Via­duc­to.

So­co­rris­tas de la Cruz Ro­ja y del Es­cua­drón de Res­ca­te y Ur­gen­cias Mé­di­cas na­da pu­die­ron ha­cer, de­bi­do a que cuan­do re­vi­sa­ron el cuer­po de ese hom­bre, ya ha­bía de­ja­do de exis­tir a con­se­cuen­cia de bron­coas­pi­ra­ción.

De acuer­do a los re­por­tes de los cuer­pos de so­co­rro y del Cen­tro de In­for­ma­ción Po­li­cial de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral, al caer la no­che de ayer vier­nes, un je­fe de fa­mi­lia de en­tre 40 y 43 años de edad, ca­mi­na­ba so­bre la Cal­za­da de Tlal­pan pa­ra in­gre­sar a las ins­ta­la­cio­nes de la es­ta­ción Via­duc­to del Me­tro.

Mien­tras ca­mi­na­ba se em­pe­zó a co­mer un pan. En un des­cui­do, el pe­da­zo de pan que co­mía se le ato­ró en la gar­gan­ta, por lo que al no po­der­lo arro­jar, se des­va­ne­ció al pi­so.

Al­gu­nos tran­seún­tes que se per­ca­ta­ron de ello, in­ten­ta­ron au­xi­liar­lo, pe­ro to­do fue inú­til, pues és­te ya no reac­cio­nó. De­bi­do a ello, al­gu­nos tes­ti­gos de in­me­dia­to so­li­ci­ta­ron la in­ter­ven­ción de per­so­nal de los cuer­pos de so­co­rro y de la po­li­cía.

Na­da pu­die­ron ha­cer los pa­ra­mé­di­cos de la Cruz ro­ja y del ERUM, de­bi­do a que cuan­do re­vi­sa­ron el cuer­po de ese hom­bre, diag­nos­ti­ca­ron que ya ha­bía de­ja­do de exis­tir a con­se­cuen­cia de bron­coas­pi­ra­ción.

Al lu­gar acu­die­ron au­to­ri­da­des mi­nis­te­ria­les, pe­ri­cia­les y agen­tes de la Po­li­cía In­ves­ti­ga­do­ra, mis­mos que lue­go de rea­li­zar la ins­pec­ción ocu­lar, tras­la­da­ron el cuer­po de ese hom­bre al an­fi­tea­tro de la Pro­cu­ra­du­ría ca­pi­ta­li­na don­de se con­ti­núa con las in­da­ga­cio­nes.

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Ascendió a 181 la cifra de decesos tras hundimiento de ferry en costa de Corea del Sur


TO­KIO, Ja­pón, (No­ti­mex).- El nú­me­ro de muer­tos tras el nau­fra­gio de un ferry en la cos­ta su­roc­ci­den­tal de Co­rea del Sur, lle­gó a 181, lue­go que en la ma­dru­ga­da de hoy vier­nes se re­cu­pe­ra­ron seis cuer­pos más, in­for­ma­ron en Seúl fuen­tes de se­gu­ri­dad lo­ca­les.

Las au­to­ri­da­des sur­co­rea­nas in­di­ca­ron que 174 per­so­nas fue­ron res­ca­ta­das y 121 per­ma­ne­cen en pa­ra­de­ro des­co­no­ci­do, pe­ro se te­me que se ha­yan aho­ga­do, lue­go que el bar­co de más de seis to­ne­la­das se hun­dió el pa­sa­do 16 de abril.

El equi­po con­jun­to de so­co­rro mo­vi­li­za­rá el nú­me­ro más gran­de po­si­ble de equi­pos y per­so­nal en las ope­ra­cio­nes de bús­que­da de los de­sa­pa­re­ci­dos, así co­mo in­cor­po­ra­rá a más bu­zos pro­fe­sio­na­les vo­lun­ta­rios y pri­va­dos.

Tam­bién pla­nea em­plear va­rias cam­pa­nas de bu­ceo pa­ra que los res­ca­tis­tas pue­dan lle­var a ca­bo las ope­ra­cio­nes de bús­que­da per­ma­ne­cien­do du­ran­te más ho­ras den­tro del agua.

La mo­vi­li­za­ción de bu­zos pri­va­dos y de las cam­pa­nas de bu­ceo se pro­du­ce de­bi­do a que las fa­mi­lias de los de­sa­pa­re­ci­dos lo han de­man­da­do con­ti­nua­men­te.

Cien­tos de bu­zos vol­vie­ron a en­trar en el in­te­rior del bar­co pa­ra bus­car en las ca­bi­nas de pa­sa­je­ros en el ter­cer y cuar­to pi­sos del ferry, que tie­ne un to­tal de cin­co.

Las ope­ra­cio­nes de res­ca­te se vie­ron obs­ta­cu­li­za­das la vís­pe­ra de­bi­do a que las co­rrien­tes ma­ri­nas eran más rá­pi­das de lo pre­vis­to.

A me­di­da que dis­mi­nu­yen las es­pe­ran­zas de en­con­trar a más su­per­vi­vien­tes con el con­ti­nuo au­men­to de la ci­fra de víc­ti­mas, el co­le­gio de An­san es­ta­ble­ció un al­tar en un gim­na­sio pa­ra llo­rar la pér­di­da de los es­tu­dian­tes fa­lle­ci­dos.

En el dé­ci­mo día de bús­que­da, in­ves­ti­ga­do­res de Co­rea del Sur ade­lan­ta­ron es­te vier­nes que las bal­sas sal­va­vi­das y ram­pas de eva­cua­ción en un bu­que ge­me­lo al ferry hun­di­do no fun­cio­na­ban co­rrec­ta­men­te.

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