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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Sistema penal, arrancará con fallas por falta de capacitación: Ex procurador

Por: Noel F. Alvarado.

El ex procurador general de Justicia del Distrito Federal, Rodolfo Felix Cárdenas, advirtió fallas técnico-jurídicas y de investigación en las audiencias con el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, por la falta de capacitación de quienes se encargan de impartir justicia en México, por lo que sugirió la realización de prácticas previas -ensayos- antes de la entrada en vigor de este nuevo sistema de justicia, previsto para el próximo 16 de enero del 2015.
Destacó que si aplica como está previsto, ayudará mucho a combatir la corrupción en el aparato de justicia y en las audiencias, se exhibirán a los malos servidores públicos -relacionados con la procuración de justicia-, que hagan un mal trabajo, además de que las instituciones -relacionadas con el tema-, sufrirán serios revés.
Dijo que el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, comenzará a operar el próximo 16 de enero en el Distrito Federal sin que existan los facilitadores certificados que contempla la ley para buscar soluciones alternas y rápidas a los casos y sin que esté en funcionamiento el modelo de mediación de delitos.
El penalista y ex procurador capitalino Rodolfo Félix Cárdenas -quien en los últimos años ha impulsado la capacitación de servidores públicos de varios estados del país en el tema del sistema penal acusatorio, subrayó que el nuevo sistema, que tiene como eje central los juicios orales, es un avance positivo en materia de justicia en el país y que varias naciones en el mundo están dando. El tema, dijo, es que en su arranque tendrá algunas dificultades operativas.
En particular se refirió a la Ley Nacional de Mecanismos de Solución de Controversias en Materia Penal (LNMSCMP) que plantea disposiciones que son un reto de arranque en los estados y que incluso podrían derivar en una cadena de amparos.
Por ejemplo, es necesario crear un órgano especializado que a su vez debe preparar a los facilitadores certificados, es decir, a las personas que encabezarán las negociaciones en caso de que una víctima y el acusado estén de acuerdo en buscar una solución alterna a un juicio oral.
Pero antes de que esto ocurra, las conferencias de procuradores y de tribunales de justicia deben reglamentar como se arrancará con el mecanismo de mediación y el reclutamiento de los facilitadores, como la misma ley lo contempla.
Dijo Félix, hay caso como el del Distrito Federal que pondrá en marcha el nuevo sistema el 16 de enero, donde no habrá facilitadores ni el mecanismo de mediación tal como lo contempla la ley. Esto significa que las personas no podrán recurrir a este beneficio por lo menos de inicio.
"No hay el tiempo para que existan facilitadores y la gente no se va a poder beneficiar con esto. Es un tema técnico porque si no están estos mecanismos ya funcionando cuando alguien los solicite hay problema. Puede esto derivar en un debate en juicio de amparo, hay otras posibilidades pero hablando estrictamente de esto puede generarse dificultades" señaló.
Félix Cárdenas consideró innecesario el requisito que marca la LNMSCMP para que lso facilitadores tengan que ser sometidos a procesos de control de confianza que incluyen polígrafo, pues consideró que su trabajo es de naturaleza distinta al de un funcionario de seguridad o de un agente ministerial.
"Yo vería tal vez innecesario este tema del control de confianza, además puede alargar más el que se tengan los facilitadores certificados que se necesitan" indicó.
El ex procurador de la ciudad también cuestionó que la ley no obligue a los tribunales en el país a contar con los órganos de mediaciones como si ocurre con las procuradurías o fiscalías, aunque señaló que en términos generales es una norma positiva y necesaria más allá del reto técnico que plantea.
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Se van 2014 y los gasolinazos, pero llega aumento anual de 3%



Ar­tu­ro R. Pans­za

Con el ini­cio del 2015 por fin se ter­mi­nan los ga­so­li­na­zos, pe­ro no hay mu­cho que fes­te­jar por­que en el pri­mer mi­nu­to de ma­ña­na, las ga­so­li­nas y el die­sel ten­drán un nue­vo pre­cio de acuer­do a la in­fla­ción, de un tres por cien­to, el cual se man­ten­drá en to­do el año sin cam­bio al­gu­no, al me­nos que se dé una va­ria­ción eco­nó­mi­ca in­ter­na­cio­nal muy fuer­te.

El 1o. de ene­ro en las bom­bas de las ga­so­li­ne­ras, se de­be­rán co­lo­car los nue­vos pre­cios, con la acla­ra­ción de que en las ne­go­cia­cio­nes de ese ti­po po­drá ha­ber com­pe­ten­cia, es de­cir ofre­cer el pro­duc­to a me­nor cos­to.

Se tie­ne con­tem­pla­do que el pre­cio de la mag­na pa­se de 13.31 pe­sos por li­tro a 13.70 co­mo má­xi­mo, lo que re­fle­ja­rá un de­sem­bol­so pa­ra los au­to­mo­vi­lis­tas.

De acuer­do al pro­nós­ti­co de in­fla­ción del tres por cien­to, la ga­so­li­na pre­mium ce­rra­rá el año en 14.11 pe­sos y en el 2015 ten­drá un pre­cio má­xi­mo de 14.53 por li­tro.

A su vez, el die­sel, no aje­no al au­men­to, ini­cia­rá el 1o. de ene­ro con una ven­ta de 14.53 pe­sos por li­tro, en lu­gar de 13.94 co­mo se ven­de aún en el pre­sen­te mes.

Con los au­men­tos au­to­ri­za­dos en el Pa­que­te Eco­nó­mi­co 2015 pro­pues­to por el go­bier­no fe­de­ral, se ter­mi­na con los in­cre­men­tos men­sua­les, ya no ha­brá más ga­so­li­na­zos; só­lo uno con el ini­cio del año, ca­li­fi­ca­do por los con­su­mi­do­res co­mo "mag­no".

De acuer­do a lo apro­ba­do por el Con­gre­so de la Unión, el rea­jus­te a las ga­so­li­nas no po­drá ser su­pe­rior a la ex­pec­ta­ti­va de in­fla­ción y pa­ra el 2014, se es­pe­ra de tres por cien­to, el cual se apli­ca­rá a par­tir de ma­ña­na.

Re­sul­ta que el in­cre­men­to per­mi­ti­rá que las ga­so­li­nas ten­gan un pre­cio má­xi­mo, mis­mo que no po­drá ser mo­di­fi­ca­do sal­vo fluc­tua­cio­nes abrup­tas en los pre­cios in­ter­na­cio­na­les.

Es­tá ple­na­men­te acor­da­do que los em­pre­sa­rios con ga­so­li­ne­ras, po­drán ofre­cer su pro­duc­to a un pre­cio más ba­jo del fi­ja­do co­mo má­xi­mo por el go­bier­no fe­de­ral. 

Aún en el 2014, la ga­so­li­na mag­na su­bía 9 cen­ta­vos ca­da pri­mer sá­ba­do del mes, en tan­to que la pre­mium y el die­sel 11 cen­ta­vos. 

Pa­ra el cie­rre del año, la mag­na ha­brá su­bi­do, res­pec­to al 2013, 9.7 por cien­to, la pre­mium 11.2 y el die­sel 11.6 pun­tos por­cen­tua­les.

Es­tá pre­vis­to que pa­ra 2018 el pre­cio de la ga­so­li­na se li­be­re, mien­tras en­tre 2015 y 2017 los pre­cios má­xi­mos au­men­ten de ma­ne­ra con­sis­ten­te con la in­fla­ción.

Denuncia el Papa "gran mentira", que lleva a la eutanasia


CIUDAD DEL VATICANO, (Notimex).- El Papa Francisco denunció hoy la "gran mentira" de la "calidad de vida" humana, y rechaza una existencia marcada por graves enfermedades porque no sería digna de ser vivida.

En su mensaje anual por la Jornada Mundial del Enfermo, difundido este día por el Vaticano, no utilizó explícitamente la palabra eutanasia, pero hizo referencia a las actitudes que conducen justamente a la aplicación de esa práctica.

Invocó "la gracia de comprender el valor del acompañamiento, con frecuencia silencioso, que nos lleva a dedicar tiempo a estas hermanas y a estos hermanos que, gracias a nuestra cercanía y a nuestro afecto, se sienten más amados y consolados".

"En cambio, qué gran mentira se esconde tras ciertas expresiones que insisten mucho en la 'calidad de vida', para inducir a creer que las vidas gravemente afligidas por enfermedades, no serían dignas de ser vividas", agregó.

En su texto, titulado "Era yo los ojos del ciego y del cojo los pies", destacó que muchos cristianos en la actualidad están junto a los enfermos que tienen necesidad de una asistencia continua, de una ayuda para lavarse, vestirse y alimentarse.

Reconoció que ese servicio, especialmente cuando se prolonga en el tiempo, se puede volver fatigoso y pesado porque es relativamente fácil servir por algunos días, pero es difícil cuidar de una persona durante meses o incluso durante años, incluso cuando ella ya no es capaz de agradecer.

Todo listo para la cena de Año Nuevo



Ar­tu­ro R. Pans­za

En bus­ca de la me­jor ofer­ta y pa­ra ad­qui­rir los pro­duc­tos esen­cia­les que les per­mi­tan pre­pa­rar la úl­ti­ma ce­na del año, los mer­ca­dos po­pu­la­res y tian­guis, así co­mo tien­das de­par­ta­men­ta­les y de ba­rrio, co­men­za­ron ayer a ser aba­rro­ta­dos por los ca­pi­ta­li­nos, quie­nes es­tán dis­pues­tos a de­sem­bol­sar mi­les de pe­sos pa­ra pa­sar una bue­na ve­la­da fa­mi­liar, pe­se a los ele­va­dos pre­cios an­te los que se en­fren­tan.

Sin em­bar­go, hay quie­nes se que­da­rán con las ga­nas de te­ner una bue­na ce­na de fin de año an­te su di­fí­cil si­tua­ción eco­nó­mi­ca y de­be­rán con­for­mar­se con al­go sen­ci­llo.

Los con­su­mi­do­res en­cuen­tran va­rie­dad de pre­cios, co­mo es el de la uva, tra­di­cio­nal pa­ra co­mer una por una al so­nar de las do­ce cam­pa­na­das que anun­cia­rán el arri­bo del 2015, al es­tar en­tre 30 y 80 pe­sos, de acuer­do al lu­gar en don­de se com­pre.

Mien­tras que lo más de­man­da­do pa­ra hoy en la no­che es el maíz po­zo­le­ro y por con­si­guien­te la car­ne de cer­do, ma­ci­za, que se en­cuen­tra en­tre los 95 y 130 pe­sos el ki­lo­gra­mo.

Pa­ra com­ple­tar el po­zo­le, la le­chu­ga se pue­de ad­qui­rir en­tre 10 y 20 pe­sos la pie­za; el chi­le gua­ji­llo has­ta en 25 pe­sos los 100 gra­mos; la ce­bo­lla en no más de 20 pe­sos el ki­lo­gra­mo al igual que el li­món, mien­tras que el ji­to­ma­te pa­ra una bue­na sal­sa es­tá en los 10 a 30 pe­sos el ki­lo­gra­mo.

La rea­li­dad es que pa­ra una ce­na de fin de año pa­ra re­ci­bir el 2015 que in­clu­ya un pla­to fuer­te co­mo es el ca­so de pier­na, lo­mo al hor­no, pa­vo, ba­ca­lao, ro­me­ri­tos o po­zo­le, así co­mo al­gu­na so­pa, tal es el ca­so de las pas­tas, ade­más de en­sa­la­das y pos­tres, sin de­jar a un la­do las bo­ta­nas; una fa­mi­lia con un pro­me­dio de 10 in­te­gran­tes, gas­ta­rá más de 3,500 pe­sos, sin in­cluir, cla­ro, las be­bi­das.

Al banquillo de los acusados



MO­RE­LIA, Mich, (OEM).- Luis An­to­nio To­rres, alias "Si­món El Ame­ri­ca­no", es­tá ya en ma­nos de la jus­ti­cia.

Fue en las can­chas de­por­ti­vas del mu­ni­ci­pio de Bue­na­vis­ta To­ma­tlán, don­de Luis An­to­nio To­rres se rin­dió an­te el Pro­cu­ra­dor de Jus­ti­cia en el Es­ta­do, Jo­sé Mar­tín Go­doy Cas­tro; abor­dó el he­li­cóp­te­ro de la Po­li­cía Fe­de­ral y es tras­la­da­do a Mo­re­lia.

Jun­to con "Si­món El Ame­ri­ca­no" se en­tre­ga­ron los hom­bres que pre­sun­ta­men­te to­ma­ron par­te en la vio­len­ta re­frie­ga con­tra el gru­po de Hi­pó­li­to Mo­ra, el 16 de di­ciem­bre, en la te­nen­cia de La Rua­na, cuan­do 11 per­so­nas per­die­ron la vi­da, en­tre ellas Ma­nuel Mo­ra Mo­re­no, hi­jo del fun­da­dor de los gru­pos de au­to­de­fen­sa.

Ca­si 72 ho­ras des­pués de que el lí­der y fun­da­dor de las au­to­de­fen­sas, Hi­pó­li­to Mo­ra Chá­vez, hi­cie­ra lo pro­pio, "Si­món El Ame­ri­ca­no" ce­dió an­te las au­to­ri­da­des a las que sin em­bar­go, con­di­cio­nó va­rios pun­tos.

A di­fe­ren­cia de la en­tre­ga de Hi­pó­li­to Mo­ra, Jo­sé Mar­tín Go­doy Cas­tro, Pro­cu­ra­dor de Jus­ti­cia en el Es­ta­do, se tras­la­dó per­so­nal­men­te has­ta el mu­ni­ci­pio de Bue­na­vis­ta To­ma­tlán pa­ra en­ca­be­zar la de­ten­ción de "El Ame­ri­ca­no", se­ña­la­do por los au­to­de­fen­sas co­mo quien en­ca­be­zó el ata­que con gra­na­das y ba­zu­cas al gru­po de Hi­pó­li­to Mo­ra, el pa­sa­do 16 de di­ciem­bre, cuan­do per­die­ron la vi­da 11 per­so­nas, in­clui­do el hi­jo de Hi­pó­li­to, Ma­nuel Mo­ra Mo­re­no.

La en­tre­ga de Luis An­to­nio To­rres ha ge­ne­ra­do una gran ten­sión en el mu­ni­ci­pio de Bue­na­vis­ta. La si­tua­ción se ha agra­va­do por­que ini­cial­men­te, Luis An­to­nio To­rres ha­bía ase­gu­ra­do que su ren­di­ción se­ría al fi­lo de las 9:00 ho­ras del día.

De acuer­do a la Co­mi­sión pa­ra la Se­gu­ri­dad y el De­sa­rro­llo de Mi­choa­cán, "Si­món El Ame­ri­ca­no" y su gen­te arri­ba­rán a la se­de de la Pro­cu­ra­du­ría de Jus­ti­cia en el Es­ta­do vía aé­rea, y de ahí se­rán trans­por­ta­dos al Cen­tro de Rea­dap­ta­ción So­cial Mil Cum­bres, Da­vid Fran­co Ro­drí­guez, el mis­mo a don­de fue­ron re­clui­dos los 26 au­to­de­fen­sas y su lí­der, Hi­pó­li­to Mo­ra, el pa­sa­do sá­ba­do 27 de di­ciem­bre. Se cal­cu­la que el arri­bo se­rá al fi­lo de las 11:00 ho­ras.

Mien­tras, en Mo­re­lia, la ma­dru­ga­da de hoy mar­tes con­clu­ye­ron las de­cla­ra­cio­nes de los 27 au­to­de­fen­sas del gru­po de Hi­pó­li­to Mo­ra. A ellos se les acu­sa de la muer­te de 10 de las 11 per­so­nas que per­die­ron la vi­da en el en­fren­ta­mien­to en la te­nen­cia de La Rua­na, per­te­ne­cien­te al mu­ni­ci­pio de Bue­na­vis­ta, Mi­choa­cán. El úni­co ho­mi­ci­dio del que pre­sun­ta­men­te no son res­pon­sa­bles, es el del hi­jo de Hi­pó­li­to, Ma­no­lo Mo­ra Mo­re­no.

Ladrón asesinado por militar


Raúl Ma­cías, Foto: Luis A. Barrera

Un pre­sun­to miem­bro del Ejér­ci­to me­xi­ca­no ase­si­nó, de un ba­la­zo en la ca­be­za, a so­li­ta­rio su­je­to que se le acer­có en el mo­men­to en que la­va­ba su au­to pa­ra apo­de­rar­se de él, pe­ro nun­ca con­tó con que se tra­ta­ba de un cas­tren­se; quien fue de­te­ni­do en el lu­gar del cri­men, y en las pró­xi­mas ho­ras se de­be­rá de­fi­nir su si­tua­ción ju­rí­di­ca, por­que al pa­re­cer el aho­ra oc­ci­so iba ar­ma­do.

Tes­ti­gos ocu­la­res de los he­chos con­fir­ma­ron la ver­sión del pre­sun­to ho­mi­ci­da y de­ta­lla­ron a los in­ves­ti­ga­do­res de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia del Dis­tri­to Fe­de­ral (PGJDF), que su ve­ci­no se en­con­tra­ba la­van­do su au­to, que es­ta­ba es­ta­cio­na­do en el cru­ce de las ca­lles Pa­blo Si­dar y Orien­te 158, en la 2 sec­ción de la Co­lo­nia Moc­te­zu­ma, pe­rí­me­tro de la De­le­ga­ción Ve­nus­tia­no Ca­rran­za.

Agre­ga­ron que el in­di­vi­duo se le acer­có al mi­li­tar, de quien no se pro­por­cio­nó su nom­bre, y que ame­na­zán­do­lo de muer­te le exi­gió que le en­tre­ga­ra su au­to. Pa­ra evi­tar que el su­je­to in­ten­ta­ra cum­plir su in­ti­mi­da­ción, le dio las lla­ves de su au­to­mo­tor y se hi­zo a un la­do. Con­fia­do en que ya ha­bía con­se­gui­do lo que bus­ca­ba, se su­bió al co­che pa­ra ale­jar­se de ahí y evi­tar ser de­te­ni­do.

Sin em­bar­go, al ver que el pre­sun­to de­lin­cuen­te se en­con­tra­ba in­ten­tan­do echar a an­dar el au­to, el mi­li­tar se le acer­có y le dis­pa­ró en al me­nos dos oca­sio­nes, que­dan­do el cuer­po del hoy oc­ci­so re­car­ga­do de su la­do de­re­cho. Los ve­ci­nos al es­cu­char las de­to­na­cio­nes se acer­ca­ron a un cos­ta­do del au­to­mó­vil pa­ra cer­cio­rar­se que a su ve­ci­no no le ha­bía ocu­rri­do na­da.

Al mo­men­to, lle­ga­ron ele­men­tos de la po­li­cía ca­pi­ta­li­na pa­ra ini­ciar las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes, y se per­ca­ta­ron que en el in­te­rior del au­to es­ta­ba el cuer­po sin vi­da de un su­je­to, de apro­xi­ma­da­men­te 30 a 35 años de edad, quien ves­tía pan­ta­lón de mez­cli­lla, ca­mi­sa ro­ja y za­pa­tos del mis­mo co­lor, y len­tes os­cu­ros, pro­ce­dien­do a acor­do­nar la zo­na del cri­men.

En tan­to, el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co en Ve­nus­tia­no Ca­rran­za dio fe de los he­chos e ini­ció la ave­ri­gua­ción pre­via co­rres­pon­dien­te por el de­li­to de ho­mi­ci­dio, pe­ro fal­ta co­no­cer cuál se­rá la suer­te del pre­sun­to mi­li­tar, ya que al pa­re­cer se tra­tó de un he­cho de de­fen­sa per­so­nal, por­que el su­je­to que per­dió la vi­da, por­ta­ba tam­bién un ar­ma de fue­go con la que ama­gó a su víc­ti­ma.

Rafagueados


Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: Rogelio Tinoco

ECA­TE­PEC, Méx.- Dos hom­bres de 36 y 46 años de edad fue­ron bru­tal­men­te ase­si­na­dos a ba­la­zos por va­rios su­je­tos que les dis­pa­ra­ron en re­pe­ti­das oca­sio­nes des­de el in­te­rior de un in­mue­ble don­de pre­sun­ta­men­te se ven­día dro­ga.

Mien­tras que los dos hom­bres ca­ye­ron ca­si ins­tan­tá­nea­men­te muer­tos, en me­dio de char­cos de san­gre, los pre­sun­tos ho­mi­ci­das que a de­cir de la po­li­cía ac­tua­ron en una cla­ra ven­gan­za de pre­sun­tos ma­fio­sos, sa­lie­ron co­rrien­do del in­mue­ble pa­ra dar­se a la fu­ga, sin que has­ta el mo­men­to se se­pa na­da de su iden­ti­dad y po­si­ble pa­ra­de­ro.

Los he­chos que cos­ta­ron la vi­da de es­tos dos in­di­vi­duos, iden­ti­fi­ca­dos co­mo Jo­sé Luís San­ti­llán Ra­mí­rez, de 46 años de edad y Ber­nar­di­no de Gan­te Brio­nes, de 36, se re­gis­tra­ron mi­nu­tos an­tes de las 21:00 ho­ras de hoy lu­nes, so­bre la ca­lle Ca­na­la del Ris­co, en­tre la ca­lle 9 y Hie­rro, en la Co­lo­nia Rús­ti­ca Xa­los­toc, en es­te mu­ni­ci­pio.

Au­to­ri­da­des po­li­cía­cas in­for­ma­ron que de acuer­do a las ver­sio­nes que dio la es­po­sa de uno de los oc­ci­sos, su ma­ri­do y su acom­pa­ñan­te ca­mi­na­ban tran­qui­la­men­te por la ca­lle, cuan­do re­pen­ti­na­men­te, sin sa­ber por qué mo­ti­vo, an­tes de lle­gar a un in­mue­ble, don­de, se­gún la mu­jer, se ven­de dro­ga, va­rios su­je­tos que se en­con­tra­ban en el in­te­rior los ata­ca­ron a ba­la­zos.

A con­se­cuen­cia de los múl­ti­ples ba­la­zos que re­ci­bie­ron en va­rias par­tes de su cuer­po, am­bos su­je­tos ca­ye­ron al pi­so y ca­si en­se­gui­da mu­rie­ron an­tes de que pa­ra­mé­di­cos de la Cruz Ro­ja les brin­da­ran los pri­me­ros au­xi­lios.

Co­mo re­gu­lar­men­te su­ce­de en es­tos ca­sos, des­pués de que se co­me­tió la do­ble eje­cu­ción, ele­men­tos de la po­li­cía mu­ni­ci­pal y de la SSC arri­ba­ron al lu­gar, aun­que só­lo pa­ra acor­do­nar la zo­na y pe­dir la in­ter­ven­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co, pues pa­ra ese mo­men­to los cri­mi­na­les ya se ha­bían da­do a la fu­ga sin de­jar pis­tas de su pa­ra­de­ro.

Po­li­cías mi­nis­te­ria­les in­for­ma­ron que aun­que la es­po­sa de uno de los oc­ci­sos re­ve­ló que des­co­no­cía las cau­sas por las que su ma­ri­do y su acom­pa­ñan­te fue­ron ase­si­na­dos de esa for­ma, pues, se­gún ella, só­lo ca­mi­na­ban por la zo­na, exis­te la pre­sun­ción de que am­bos tam­bién se de­di­ca­ban a la ven­ta y dis­tri­bu­ción de dro­gas y que po­si­ble­men­te fue­ron eje­cu­ta­dos en un nue­vo ajus­te de cuen­tas de in­te­gran­tes de al­gu­na or­ga­ni­za­ción cri­mi­nal con­tra­ria a la de ellos, pre­sun­ción que ya es in­ves­ti­ga­da y que con­fia­ron pue­dan acla­rar con­for­me avan­cen los tra­ba­jos po­li­cía­cos.

Por un "pelito" y, no llega al Año Nuevo



Raúl Ma­cías, Foto: Luis A. Barrera

Un hom­bre, quien al pa­re­cer per­dió su vi­vien­da y te­nía al­gu­nas deu­das eco­nó­mi­cas, se su­bió al se­gun­do pi­so del Pe­ri­fé­ri­co, en don­de ame­na­zó con lan­zar­se al va­cío, aun­que real­men­te no te­nía mu­cho la in­ten­ción de ha­cer­lo, por­que se ama­rró de la cin­tu­ra con una cuer­da que ató de un pos­te, por lo que lle­ga­ron ele­men­tos del H. Cuer­po de Bom­be­ros y de Res­ca­te, del go­bier­no del Dis­tri­to Fe­de­ral.

El pre­sun­to sui­ci­da, se iden­ti­fi­có co­mo Ma­rio Mo­li­na y cuan­do lle­ga­ron los uni­for­ma­dos y "tra­ga­hu­mo", agi­ta­ba cons­tan­te­men­te unas ho­jas que traía en la ma­no iz­quier­da, ya que la de­re­cha la uti­li­zó pa­ra aga­rrar­se del me­ca­te, y así evi­tar que la vi­da le tra­je­ra una sor­pre­sa ma­yús­cu­la y se za­fa­ra pa­ra, ade­más de per­der su vi­vien­da, tam­bién per­die­ra la vi­da.

Ma­rio Mo­li­na man­tu­vo a pa­ra­mé­di­cos, bom­be­ros y res­ca­tis­tas en sus­pen­so, por­que se­gún les ad­vir­tió que si se acer­ca­ban a don­de él se en­con­tra­ba, sol­ta­ría la cuer­da, evi­tan­do con eso que la gen­te lo in­ten­ta­ra, pro­vo­can­do con su ac­ción un em­bo­te­lla­mien­to en esa via­li­dad de al­ta ve­lo­ci­dad, una por­que los au­to­mo­vi­lis­tas se de­te­nían pa­ra ver al sui­ci­da y otra pa­ra evi­tar gol­pear a quie­nes tra­ta­ban de con­ven­cer­lo de no arro­jar­se.

Fue­ron va­rios mi­nu­tos los que se le es­tu­vo pi­dien­do que re­ca­pa­ci­ta­ra y no se lan­za­ra al va­cío, pe­ro el hom­bre de apro­xi­ma­da­men­te 45 años de edad, les re­fe­ría que por pro­ble­mas eco­nó­mi­cos ha­bía per­di­do su vi­vien­da, mis­ma que no di­jo la co­lo­nia en don­de se en­con­tra­ba, lo que le mo­ti­vó a in­ten­tar aca­bar con su exis­ten­cia, por­que las deu­das eran de­ma­sia­das.

Tras lo­grar con­ven­cer­lo, Ma­rio de­jó que se acer­ca­ran los bom­be­ros y cuer­pos de res­ca­te, quie­nes lo­gra­ron su­je­tar­lo y así evi­tar que se ca­ye­ra en un des­cui­do. Al es­tar ya en la cin­ta as­fál­ti­ca, pa­ra­mé­di­cos re­vi­sa­ron su es­ta­do de sa­lud y al ver que se en­con­tra­ba bien lo tras­la­da­ron an­te el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co.

Arrollado


Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: Luis A. Barrera

TLAL­NE­PAN­TLA, Méx.- Jo­ven mu­jer, de en­tre 25 y 30 años de edad, per­dió la vi­da es­ta ma­ña­na, des­pués de que al tra­tar de cru­zar una ca­lle, en ple­no cen­tro de es­te mu­ni­ci­pio, fue bru­tal­men­te atro­pe­lla­da por el cho­fer de un ca­mión de pa­sa­je­ros que es­ta­ba pa­ra­do, pues le­van­ta­ba pa­sa­je y que al arran­car nun­ca se dio cuen­ta que jus­to en ese mo­men­to cru­za­ba la da­ma.

"Nun­ca la vi, la cul­pa fue de ella por cru­zar­se de esa for­ma, ca­si de­ba­jo del ca­mión", di­jo el cho­fer, des­pués de que ele­men­tos de trán­si­to mu­ni­ci­pal lo de­tu­vie­ron y tras­la­da­ron a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia lo­cal, don­de que­dó a dis­po­si­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co.

El ac­ci­den­te que cos­tó la vi­da de es­ta mu­jer, has­ta el mo­men­to des­co­no­ci­da, se re­gis­tró es­ta ma­ña­na, en la es­qui­na de las ca­lles Fran­cis­co I. Ma­de­ro y Pre­si­den­te Juá­rez, en ple­no cen­tro de es­te mu­ni­ci­pio.

"Les ju­ro que nun­ca la vi, me de­tu­ve en el lu­gar pa­ra su­bir pa­sa­je y cuan­do arran­qué só­lo sen­tí que las llan­tas pa­sa­ron so­bre al­go, des­pués es­cu­che los gri­tos de la gen­te y, en ese mo­men­to, ate­rro­ri­za­do de­du­je que ha­bía atro­pe­lla­do a al­guien y al mo­men­to en que ba­jé, la­men­ta­ble­men­te lo con­fir­mé", di­jo el cho­fer.

Sin em­bar­go, a pe­sar de que afir­ma­ba que era ino­cen­te y que la oc­ci­sa fue la res­pon­sa­ble por ha­ber­se cru­za­do de esa for­ma, el cho­fer que­dó a dis­po­si­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co, a fin de que sea es­ta ins­tan­cia la que en las pró­xi­mas ho­ras de­ter­mi­ne su si­tua­ción ju­rí­di­ca.

Crimen a domicilio



Al­va­ro Ve­láz­quez, Fo­to: cor­te­sía Ri­car­do Men­do­za

LOS RE­YES LA PAZ, Méx.- En lo que se per­fi­la co­mo una nue­va ven­gan­za de pre­sun­tos dis­tri­bui­do­res de dro­ga, un jo­ven de 30 años de edad fue ase­si­na­do de por lo me­nos 6 ba­la­zos en di­fe­ren­tes par­tes del cuer­po por dos su­je­tos en­ca­pu­cha­dos que via­ja­ban en una mo­to­ci­cle­ta, mis­mos que lo sor­pren­die­ron fren­te a su do­mi­ci­lio cuan­do la­va­ba su au­to.

Por ins­tin­to de so­bre­vi­ven­cia, el ma­lo­gra­do hom­bre al per­ca­tar­se que sus ver­du­gos le dis­pa­ra­ban en re­pe­ti­das oca­sio­nes tra­tó de me­ter­se de­ba­jo de su ve­hí­cu­lo pa­ra no ser al­can­za­do por las ba­las, pe­ro no lo­gró su ob­je­ti­vo, pues fi­nal­men­te, an­te la mi­ra­da ató­ni­ta de al­gu­nos de sus fa­mi­lia­res y ve­ci­nos ca­yó muer­to.

Con­su­ma­da la eje­cu­ción, los pre­sun­tos ho­mi­ci­das se die­ron a la fu­ga a to­da ve­lo­ci­dad en su ca­ba­llo de ace­ro y a pe­sar de que los tri­pu­lan­tes de la pa­tru­lla mu­ni­ci­pal 072 del sec­tor 1 ca­si en­se­gui­da arri­ba­ron al lu­gar e im­ple­men­ta­ron un fuer­te ope­ra­ti­vo en to­da la zo­na pa­ra ubi­car­los y de­te­ner­los, no tu­vie­ron suer­te, pues es­ca­pa­ron sin de­jar pis­tas de su pa­ra­de­ro.

Los he­chos que cos­ta­ron la vi­da de quien fue iden­ti­fi­ca­do co­mo Jor­ge Bri­se­ño Pé­rez, de 30 años de edad, ocu­rrie­ron la ma­ña­na de hoy mar­tes, fren­te a su do­mi­ci­lio, ubi­ca­do en la es­qui­na de Ca­lle 21 y Ler­ma, Co­lo­nia Va­lle de los Re­yes, en es­te mu­ni­ci­pio.

Fa­mi­lia­res del aho­ra oc­ci­so que se en­con­tra­ban com­ple­ta­men­te des­tro­za­dos, di­je­ron a la po­li­cía que Jor­ge es­ta­ba tran­qui­la­men­te la­van­do su au­to cuan­do re­pen­ti­na­men­te dos su­je­tos en­ca­pu­cha­dos que via­ja­ban en una mo­to­ci­cle­ta lo sor­pren­die­ron y sin dar­le tiem­po de na­da lo ase­si­na­ron al dis­pa­rar­le en re­pe­ti­das oca­sio­nes con ar­mas de fue­go. 

Al ver caer he­ri­do de muer­te a Jor­ge, se­ña­la­ron, rá­pi­da­men­te lle­ga­ron pa­ra au­xi­liar­lo, al tiem­po que pi­die­ron la in­ter­ven­ción de una am­bu­lan­cia de Pro­tec­ción Ci­vil pa­ra que re­ci­bie­ra aten­ción mé­di­ca de ur­gen­cia, pe­ro de­sa­for­tu­na­da­men­te cuan­do los pa­ra­mé­di­cos lle­ga­ron y tra­ta­ron de brin­dar­le los pri­me­ros au­xi­lios ya era de­ma­sia­do tar­de, pues ya ha­bía muer­to, a con­se­cuen­cia de los múl­ti­ples ti­ros.

Al ser en­tre­vis­ta­dos por ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial, fa­mi­lia­res del aho­ra oc­ci­so in­di­ca­ron que nun­ca pu­die­ron ver a los cri­mi­na­les, ya que iban en­ca­pu­cha­dos y ase­gu­ra­ron que des­co­no­cían los mo­ti­vos por los que Jor­ge fue ase­si­na­do de esa for­ma, pues has­ta don­de sa­bían era un jo­ven tran­qui­lo y tra­ba­ja­dor que no se me­tía con na­die ni an­da­ba en ma­los pa­sos.

Sin em­bar­go, a pe­sar de es­tas ver­sio­nes, ele­men­tos de la Mi­nis­te­rial con­si­de­ra­ron que fa­mi­lia­res del aho­ra oc­ci­so sa­bían más de la cuen­ta y que tra­ta­ron de pro­te­ger­lo pa­ra hon­rar su me­mo­ria y que po­si­ble­men­te, por la for­ma en que se die­ron los he­chos, sí an­da­ba en ma­los pa­sos y fue ase­si­na­do en un cla­ro ajus­te de cuen­tas de ma­fio­sos, por lo que en un in­ten­to por acla­rar el cri­men y lo­grar la iden­ti­fi­ca­ción y cap­tu­ra de los res­pon­sa­bles ya ini­cia­ron las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­dien­tes.

Ejecutado


Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: cortesía Ricardo Mendoza

CHAL­CO, Méx.- Eje­cu­ta­do de un ba­la­zo en la ca­be­za y otro en el hom­bro iz­quier­do, fue en­con­tra­do es­ta ma­ña­na, en el in­te­rior de una com­bi, el ca­dá­ver de un hom­bre de 40 años de edad.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que aun­que por el mo­men­to se des­co­no­ce el mó­vil de es­te cri­men, no des­car­ta­ron, por la for­ma en que ac­tua­ron los ho­mi­ci­das, que es­te hom­bre ha­ya si­do ase­si­na­do en una ven­gan­za de pre­sun­tos de­lin­cuen­tes, por lo que en un in­ten­to por acla­rar los he­chos y lo­grar la iden­ti­fi­ca­ción y cap­tu­ra de los res­pon­sa­bles, ase­gu­ra­ron que ya ini­cia­ron las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­dien­tes.

El ca­dá­ver de es­te in­di­vi­duo, iden­ti­fi­ca­do por me­dio de una cre­den­cial de elec­tor co­mo Leon­cio Ro­drí­guez Me­di­na, de 40 años de edad, fue en­con­tra­do al fi­lo de las 8:00 ho­ras de hoy mar­tes, en el in­te­rior de una com­bi ver­de, pla­cas de cir­cu­la­ción 201-YJK, que es­ta­ba aban­do­na­da fren­te a la ca­sa mar­ca­da con el nú­me­ro 4 de Unión, Co­lo­nia la Bom­ba, en es­te mu­ni­ci­pio.

Al­gu­nos de los ve­ci­nos di­je­ron a la po­li­cía que des­de tem­pra­na ho­ra ob­ser­va­ron que la com­bi par­ti­cu­lar es­ta­ba es­ta­cio­na­da en el lu­gar y que en su in­te­rior se en­con­tra­ba una per­so­na; sin em­bar­go, en ese mo­men­to no le to­ma­ron ma­yor im­por­tan­cia al asun­to, pues pen­sa­ron que el con­duc­tor de la uni­dad es­ta­ba dor­mi­do.

Sin em­bar­go, co­mo pa­sa­ron las ho­ras y tan­to la com­bi co­mo la per­so­na que se en­con­tra­ba en el in­te­rior per­ma­ne­cían en el mis­mo lu­gar, lle­va­dos por la cu­rio­si­dad se acer­ca­ron y en ese mo­men­to des­cu­brie­ron que al pa­re­cer el con­duc­tor ya es­ta­ba muer­to, pues no se mo­vía y pre­sen­ta­ba gran can­ti­dad de san­gre en al ca­be­za, por lo que de in­me­dia­to die­ron par­te a la po­li­cía.

Pos­te­rior­men­te, cuan­do ele­men­tos de la SSC arri­ba­ron a la zo­na y prac­ti­ca­ron una re­vi­sión con­fir­ma­ron que di­cho su­je­to ya es­ta­ba muer­to, por lo que acor­do­na­ron to­da la zo­na y pi­die­ron la in­ter­ven­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co pa­ra que die­ra fe de los he­chos.

Du­ran­te las pri­me­ras ins­pec­cio­nes ocu­la­res que prac­ti­có en la es­ce­na del cri­men, el MP in­for­mó que el oc­ci­so que­dó en el asien­to del con­duc­tor, re­car­ga­do so­bre la puer­ta y que pre­sen­ta­ba un ba­la­zo en la ca­be­za y otro en el hom­bro del la­do iz­quier­do, al pa­re­cer de una pis­to­la ca­li­bre .45, pues en el lu­gar se en­con­tra­ron dos cas­qui­llos per­cu­ti­dos de di­cha ar­ma.

"Por la po­si­ción en que que­dó el cuer­po y la di­rec­ción que to­ma­ron los im­pac­tos de ba­la que pre­sen­ta­ba, cree­mos que el aho­ra oc­ci­so co­no­cía a su o sus ver­du­gos y que al mo­men­to en que fue ase­si­na­do pla­ti­ca­ba con ellos, él den­tro de la com­bi y es­tos afue­ra", di­jo el MP.

Po­si­ble­men­te, se­ña­ló el MP, es­te su­je­to fue ase­si­na­do en una ven­gan­za de pre­sun­tos de­lin­cuen­tes o por al­gún pro­ble­ma per­so­nal; sin em­bar­go, in­di­có, se­rán ele­men­tos de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial quie­nes acla­ren el cri­men, una vez que ini­cien y con­clu­yan con las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­dien­tes.

Se estampó



Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: cortesía Ricardo Mendoza

AYA­PAN­GO, Méx.- Por no ha­cer­le ca­so a uno de sus her­ma­nos, jo­ven ta­xis­ta per­dió la vi­da de ma­ne­ra trá­gi­ca, lue­go de que al cir­cu­lar a to­da ve­lo­ci­dad y en com­ple­to es­ta­do de ebrie­dad, per­dió el con­trol de su uni­dad y al vol­car­se sa­lió dis­pa­ra­do de su ve­hí­cu­lo y ca­yó bru­tal­men­te so­bre el as­fal­to.

El ac­ci­den­te que cos­tó la vi­da del tra­ba­ja­dor del vo­lan­te, Joa­quín Mar­tí­nez Her­nán­dez, de 27 años de edad, se re­gis­tro la tar­de-no­che del lu­nes, en el ki­ló­me­tro 8 de la ca­rre­te­ra es­ta­tal Ame­ca­me­ca-Aya­pan­go, a la al­tu­ra del pa­ra­je Su­bes­ta­ción de Luz (CFE), en es­te mu­ni­ci­pio.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que por la zo­na cir­cu­la­ba el ru­le­te­ro a to­da ve­lo­ci­dad y en com­ple­to es­ta­do de ebrie­dad, a bor­do de su ta­xi, un Tsu­ru, pla­cas de cir­cu­la­ción MKJ-8070, cuan­do re­pen­ti­na­men­te, en un des­cui­do, por la mis­ma ve­lo­ci­dad que lle­va­ba y lo bo­rra­cho que iba, per­dió el con­trol de la uni­dad y se vol­có.

Al mo­men­to en que el ta­xi dio va­rias vol­te­re­tas so­bre el as­fal­to, el ma­lo­gra­do ta­xis­ta que irres­pon­sa­ble­men­te no lle­va­ba pues­to el cin­tu­rón de se­gu­ri­dad, sa­lió dis­pa­ra­do de la uni­dad y ca­yó bru­tal­men­te so­bre el as­fal­to, lo que pro­vo­có que mu­rie­ra ca­si de ma­ne­ra ins­tan­tá­nea an­tes de que pa­ra­mé­di­cos de la Cruz Ro­ja le brin­da­ran los pri­me­ros au­xi­lios.

"Se lo ad­ver­tí, le di­je que no se fue­ra y que mu­cho me­nos ma­ne­ja­ra bo­rra­cho y no me hi­zo ca­so, de­bí de ha­ber­lo de­te­ni­do, aho­ra ya es tar­de", con lá­gri­mas en los ojos y a gri­to abier­to di­jo a la po­li­cía un her­ma­no del ta­xis­ta que se en­con­tra­ba en el lu­gar.