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miércoles, 29 de abril de 2015

Se derrumba la clase política en Tlalnepantla: Francisco castillo

*Los candidatos del PES, se comprometen a acabar con la corrupción y la visión retrógrada e ineficaz de más de 30 años de gobierno


TLALNEPANTLA DE BAZ.- El candidato a la presidencia municipal por Tlalnepantla de Baz, Estado de México por el Partido Encuentro Social (PES), Francisco Gaspar Castillo Pineda, advirtió la necesidad de cancelar la vigencia de una clase política corrupta e insensible que ha venido gobernando al municipio con una visión retrógrada, ineficaz e ineficiente por más de 30 años que ha sumido al municipio en un atraso intolerable. Clase política que en la actualidad ha culminado ya su ciclo útil –si acaso alguna vez lo fue- en virtud de la grave crisis y el enorme desprestigio que propiamente y a pulso se ha labrado.

Sentimos –dijo-, la inalienable tarea de otorgarle a nuestra gente una nueva clase gobernante, extraída y legitimada desde su propio seno, que recobre la confianza, la certeza y la credibilidad de las actuales y nuevas generaciones de ciudadanos.

Ante dirigentes sociales, líderes sindicales, empresariales y de la estructura de la plataforma ciudadana, Francisco Castillo, se pronunció por un gobierno que incorpore un alto compromiso social y una visión fresca y renovada en el quehacer público, que responda con políticas gubernamentales, precisas y coherentes, a la solución de las necesidades de los tlalnepantlenses.

Paco Castillo, afirmó que con el apoyo de la plataforma social y ciudadana se asegurará "el arribo de un verdadero gobierno de ciudadanos para ciudadanos, y no el de la arcaica, desgastada y obsoleta clase política que ya no le ofrece nada bueno a Tlalnepantla, y que los ciudadanos en torno del proyecto que él encabeza serán los protagonistas fundamentales dentro del proceso electoral".

Acompañado del C. Miguel Gutiérrez Morales, en representación del dirigente del Partido Encuentro Social en el Estado de México, Vicente Alberto Onofre Vázquez, el candidato por la alcaldía de Tlalnepantla, Francisco Castillo, se comprometió a conformar un gobierno integrado por verdaderos ciudadanos, comprometidos con las causas comunes, cuyos principales objetivos sean alcanzar el bienestar social y el mejoramiento permanente de los niveles de vida a través, de valores éticos, políticos, económicos y morales, que trasparenten las políticas públicas y combatan con férrea voluntad y acciones la corrupción de la administración municipal, con un espíritu y vocación de servicio, en beneficio siempre de la sociedad en su conjunto.

El candidato del PES, denunció que a lo largo de su carrera en el servicio público en el Estado de México, ha comprobado que las instituciones políticas, con registró anterior, siguen estando, bajo la tutela de los intereses mezquinos de los hombres, o de aquellos que se hacen llamar políticos consolidados, que se mueven de acuerdo a sus intereses personales y de grupo, cancelando de facto los principios ideológicos de los mismos, donde los único que los mueve y motiva, es la ambición desmedida de poder y en cuya praxis política han reducido a sus Partidos Políticos en un vergonzoso patrimonio de familias.

Paco Castillo, expresó que hoy más que nunca: "estamos hartos de promesas incumplidas de gobiernos fallidos, aventureros y de gobernantes mentirosos y deshonestos, que desde que son candidatos, han demeritado los niveles de vida de los ciudadanos".

En este sentido, destacó que el proyecto social que se ha venido construyendo, es invaluable porque no se vende a ningún postor político. Afirmó que buscará construir para los tlalnepantlenses un gobierno de respuestas, profundamente humano y, siempre de lado de la gente.

Sostuvo que su proyecto social y de ciudadanos, con el apoyo de la sociedad civilmente organizada y respaldado por el Partido Encuentro Social, asegurarán el triunfo en las urnas este próximo 7 de junio que los llevará a protagonizar la transformación "de nuestra sociedad y gobierno para escribir una nueva y mejor historia en la vida de Tlalnepantla.

El candidato a la presidencia municipal, afirmó que su proyecto es plural e incluyente, al estar integrado por ciudadanos libres y organizados, auténticos liderazgos sociales y operadores políticos de las distintas expresiones con presencia en este municipio.

Adelantó que este próximo 7 de Junio, la ciudadanía tlalnepantlense, votará por los candidatos del pueblo; los candidatos que postuló Encuentro Social.

Las inconformidades de los vecinos se resuelven con acciones y trabajo, no con promesas: Christian von

Ante la inconformidad que tienen vecinos de la colonia Ciudad de los Deportes en materia de parquímetros, el candidato a jefe delegacional de Benito Juárez por el Partido Acción Nacional, Christian von, afirmó que él ha tenido la oportunidad de trabajar en este tema desde la Asamblea Legislativa ya que es con hechos y no con buenas intenciones como Benito Juárez va a mejorar su calidad de vida.

Reunido con vecinos en el Parque José Clemente Orozco, el panista mencionó: "Hemos presentado dos propuestas en esta materia para que no se coloque ni un parquímetro más hasta que se realice una consulta ciudadana y para garantizar que el 30 por ciento de los recursos de Ecoparq se queden en las colonias y se destinen a mejoras urbanas como banquetas, luminarias, entre otras".

El candidato albiazul explicó que los parquímetros son un permiso que otorga el Gobierno del DF a las empresas y que no se da por licitación sino por adjudicación directa, por ello, y con la finalidad de abonar con la transparencia, propuso que el gobierno central presente un estudio de factibilidad y realice una consulta casa por casa.

Von Roehrich, dijo que además se busca reformar la Ley de Participación Ciudadana para que el gobierno delegacional convoque a una asamblea ciudadana y pregunte a los vecinos en qué quieren que se ejerzan los recursos.

"Queremos asegurar que el Gobierno del DF, a través de la Autoridad del Espacio Público y de la Secretaría de Finanzas, le entregue a la delegación los recursos para que se ejerzan mejoras de la zona con base en la Asamblea Ciudadana. Que la ejecución de recursos no sea criterio del gobierno central o del gobierno delegacional, sino que sea decisión de los vecinos".


Finalmente, Christian von reiteró a los vecinos que independientemente de sus aspiraciones políticas, él es un candidato que vive y ha trabajado por Benito Juárez " Yo nací en Benito Juárez, estudié y trabajé aquí, hemos resuelto problemas de la delegación de la mano de liderazgos vecinales. Hablemos de hechos concretos no de buenas intenciones porque a veces las campañas son de contrastes entre mantas, debates y volantes, pero lo importante es hablar de la gente que trabaja por la delegación y que da resultados".
Mensaje enviado desde mi BlackBerry de Nextel

Se dicen listos "Los Topos" para brindar ayuda a afectados en Nepal



En­ri­que Her­nán­dez, texto y foto

El gru­po de res­ca­te To­pos, men­ci­onó es­tar lis­to y con las ma­le­tas en la ma­no pa­ra via­jar a Ne­pal y con ello, brin­dar ayu­da a las per­so­nas que se en­cuen­tran en des­gra­cia por el sis­mo de 7.8 gra­dos que ha de­ja­do un sal­do de 5,000 muer­tos y una es­te­la de des­truc­ción.

En­tre­vis­ta­dos en la Uni­dad Tla­te­lol­co, jus­to don­de el edi­fi­cio Nue­vo León se co­lap­só en 1985, los res­ca­tis­tas me­xi­ca­nos di­je­ron que la em­ba­ja­da de Ne­pal en nues­tro país les hi­zo lle­gar una car­ta in­vi­ta­ción pa­ra que va­yan a po­ner en prác­ti­ca su ex­pe­rien­cia y co­no­ci­mien­to a ese lu­gar en des­gra­cia.

Di­je­ron que ya cuen­tan con to­do lo ne­ce­sa­rio en do­cu­men­ta­ción co­mo pa­sa­por­tes, sin em­bar­go, re­cal­ca­ron que es­tán bus­can­do el apo­yo eco­nó­mi­co en va­rias de­pen­den­cias.

"En cuan­to ten­ga­mos el di­ne­ro pa­ra com­prar los bo­le­tos de ida, nos va­mos sin pa­rar, por­que allá ha­ce mu­cha fal­ta los cuer­pos de emer­gen­cia", re­sal­ta­ron.

Los To­pos ma­ni­fes­ta­ron que lle­van to­do un es­tu­dio de las zo­nas im­pac­ta­das con el fin que se les fa­ci­li­te la apli­ca­ción de sus téc­ni­cas pa­ra res­ca­tar gen­te de los es­com­bros.

Re­sal­ta­ron la im­por­tan­cia que es­ta gen­te con ex­pe­rien­cia ob­tu­vo en otras ca­tás­tro­fes, ya que de ello de­pen­de la vi­da de se­res hu­ma­nos que es pro­ba­ble es­tén ba­jo to­ne­la­das de con­cre­to y hie­rro.

Los To­pos ex­pli­ca­ron que en Mé­xi­co, exis­te una cul­tu­ra avan­za­da de la pro­tec­ción ci­vil sur­gi­da des­de el sis­mo de 8.3 gra­dos ocu­rri­do en 1985, cuan­do sur­gie­ron gru­pos de hé­roes anó­ni­mos.

Por la tar­de de ayer, otro gru­po de To­pos Tla­te­lol­co, sa­lió con rum­bo a Ne­pal pa­ra ayu­dar con las la­bo­res de res­ca­te en ese país en des­gra­cia y en el cual ca­da día que pa­sa se in­cre­men­ta el nú­me­ro de vic­ti­mas
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¡RAFAGUEADOS!



Mar
­co An­to­nio Vi­lle­gas, "El Sol de Aca­pul­co"


CO­YU­CA DE BE­NI­TEZ, Gue­rre­ro, (OEM).- Un gru­po de hom­bres ar­ma­dos con ri­fles de al­to po­der, eje­cu­ta­ron a ba­la­zos a cua­tros su­je­tos por la ma­ña­na, jus­ta­men­te por la la­gu­na del Mo­go­te, cuan­do se di­ri­gían a sus res­pec­ti­vas vi­vien­das.

Las víc­ti­mas se lla­ma­ron Mar­cos Al­ba­rrán Be­ní­tez, Fer­nan­do de la Cruz Cam­po, Ale­jan­dro Se­gu­ra Avi­lés, Adán Are­lla­no Ur­zua, de 34, 32, 36 y 37 años de edad, res­pec­ti­va­men­te, to­dos ori­gi­na­rios y ve­ci­nos de la co­mu­ni­dad el Mo­go­te.

Los cua­tros hom­bres ca­mi­na­ban tran­qui­la­men­te por la ori­lla de la la­gu­na, cuan­do de ma­ne­ra sor­pre­si­va, un gru­po ar­ma­do, se les acer­có y sin me­diar pa­la­bras, les dis­pa­ra­ron en re­pe­ti­das oca­sio­nes des­de un au­to­mo­tor, pri­ván­do­los de la vi­da al ins­tan­te, que­dan­do ti­ra­dos en la are­na.

Los agre­so­res al dar­les muer­te a sus víc­ti­mas, em­pren­die­ron a to­da mar­cha su hui­da, bur­lan­do la ac­ción de la jus­ti­cia.

De acuer­do con el re­por­te de las au­to­ri­da­des po­li­cia­cas los he­chos san­grien­tos se re­gis­tra­ron al­re­de­dor de las 11 de la ma­ña­na de hoy mar­tes, en la la­gu­na de la co­mu­ni­dad el Mo­go­te.

A la es­ce­na del cri­men, arri­bó el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co del fue­ro co­mún, quien efec­tuó las di­li­gen­cias de ley, or­de­nan­do pos­te­rior­men­te el le­van­ta­mien­to de los ca­dá­ve­res, sien­do tras­la­da­dos al cen­tro de jus­ti­cia del puer­to de Aca­pul­co, pa­ra que se les prac­ti­que la au­top­sia de ley
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iPARO VIOLENCIA!



WAS­HING­TON, D.C., (No­ti­mex).- Cien­tos de re­si­den­tes de Bal­ti­mo­re sa­lie­ron hoy a las mis­mas ca­lles que fue­ron es­ce­na­rio de vio­len­tos dis­tur­bios e in­cen­dios la vís­pe­ra, pa­ra pro­ta­go­ni­zar bai­les, re­zos y cán­ti­cos por la paz en me­dio de una re­for­za­da se­gu­ri­dad po­li­cial.


Al me­nos 5,000 po­li­cías y 1,500 ele­men­tos de la Guar­dia Na­cio­nal res­guar­da­ban y pa­tru­lla­ban las ca­lles co­mo par­te de la de­cla­ra­to­ria de emer­gen­cia del go­ber­na­dor de Mary­land, Larry Ho­gan y del to­que que­da, a par­tir de es­ta no­che, im­pues­to por la al­cal­de­sa Step­ha­nie Raw­lings Bla­ke.

"No hay más fue­gos, no hay más sa­queos. Pue­den ver una tre­men­da pre­sen­cia en las ca­lles", pro­cla­mó el go­ber­na­dor.

Al me­nos 237 per­so­nas fue­ron arres­ta­das a raíz de la jor­na­da de dis­tur­bios, que de­ja­ron un sal­do de 20 po­li­cías he­ri­dos, uno de ellos de gra­ve­dad, ade­más de au­tos, co­mer­cios y edi­fi­cios sa­quea­dos o que­ma­dos.

Ho­gan se­ña­ló que otros mil ele­men­tos adi­cio­na­les de la Guar­dia Na­cio­nal po­drían lle­gar es­ta mis­ma no­che a la ciu­dad, a fin de cus­to­diar el to­que de que­da que es­ta­rá en vi­gor a par­tir de es­te día du­ran­te una se­ma­na des­de las 22:00 has­ta las 5:00 ho­ras lo­ca­les.

Ar­ma­dos con ri­fles de al­to po­der, un pu­ña­do de ele­men­tos de la Guar­dia Na­cio­nal fue­ron apos­ta­dos fren­te al ayun­ta­mien­to de Bal­ti­mo­re, aun­que las ca­lles ale­da­ñas se en­con­tra­ban li­bres de ma­ni­fes­tan­tes.

Só­lo las per­so­nas con ur­gen­cias mé­di­cas o en trán­si­to a sus cen­tros noc­tur­nos de tra­ba­jo no se­rán arres­ta­das por la po­li­cía.

Cien­tos de vo­lun­ta­rios lim­pia­ban los es­com­bros en la zo­na ale­da­ña a la de­rrui­da far­ma­cia CVS que ayer se con­vir­tió en sím­bo­lo de los sa­queos y ac­ti­vis­tas lo­ca­les ha­cían lla­ma­dos a la cal­ma, a ex­pre­sar­se pa­cí­fi­ca­men­te o per­ma­ne­cer en sus ca­sas.

Ja­mes John­son, el je­fe de la po­li­cía del con­da­do de Bal­ti­mo­re, se­ña­ló que no exis­ten ame­na­zas creí­bles con­tra las fuer­zas del or­den, con­tra los ne­go­cios o con­tra las pro­pie­da­des.

No obs­tan­te la po­li­cía pi­dió a los au­to­mo­vi­lis­tas no acer­car­se a las ave­ni­das Nor­te, en­tre Ful­ton y la ave­ni­da Pen­sil­va­nia.

Des­de el ai­re, he­li­cóp­te­ros de la Guar­dia Na­cio­nal apo­ya­ban las ta­reas de vi­gi­lan­cia, lue­go que la vís­pe­ra la po­li­cía lo­cal fue cri­ti­ca­da por no res­pon­der con ra­pi­dez a las mo­vi­li­za­cio­nes de jó­ve­nes, la ma­yo­ría afroa­me­ri­ca­nos.

Las es­cue­las de la ciu­dad per­ma­ne­cie­ron ce­rra­das por un día, pe­ro al­gu­nos co­mer­cios em­pe­za­ron a abrir sus puer­tas
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¡SUFRIO DE TODO!



Raúl Ma­cías

En 1,865 días de per­ma­ne­cer en cau­ti­ve­rio, su­frien­do to­do ti­po de mal­tra­to, de­ja­ron a la jo­ven que era es­cla­vi­za­da en una tin­to­re­ría hue­llas que nun­ca ol­vi­da­rá; las cor­po­ra­les pue­den ci­ca­tri­zar y qui­zá con suer­te de­sa­pa­re­cer, pe­ro las emo­cio­na­les se­rán im­po­si­bles de bo­rrar, de ol­vi­dar, de no pen­sar en las ma­ña­nas hu­mi­llan­tes, las no­ches frías, la so­le­dad amar­ga: el do­lor del al­ma, del co­ra­zón, de la piel con olor a que­ma­do.

Tris­te y con las hue­llas de la tor­tu­ra a la que era so­me­ti­da, con una ane­mia que po­ne en ries­go su vi­da, aho­ra se en­cuen­tra en un al­ber­gue de la Pro­cu­ra­du­ría ca­pi­ta­li­na; con el ros­tro al que le fue­ron bo­rra­das las son­ri­sas, di­cen, la jo­ven de 22 años fi­ja su mi­ra­da a cual­quier pun­to del lu­gar don­de se en­cuen­tra; no son­ríe, per­ma­ne­ce ale­ja­da de las de­más jo­ven­ci­tas que se en­cuen­tran res­guar­da­das ahí.

Cuan­do lo­gró es­ca­par de sus cap­to­res que la man­te­nían en una tin­to­re­ría de la Co­lo­nia Lo­mas de Pa­dier­na, en la De­le­ga­ción Tlal­pan, la jo­ven acu­dió a de­nun­ciar el he­cho an­te la PGJDF. Ahí se in­for­mó que se tra­tó de un de­li­to de tra­ta de per­so­nas en su mo­da­li­dad de tra­ba­jos for­za­dos; aun­que pa­ra los ju­ris­tas es una cla­ra pri­va­ción ile­gal de la li­ber­tad.

Al aban­do­nar el lu­gar en don­de era so­me­ti­da a tra­ba­jos for­za­dos, mal­tra­tos fí­si­cos y emo­cio­na­les, la jo­ven (de quien por ob­vias ra­zo­nes se con­ser­va su nom­bre en el ano­ni­ma­to), pero quien pidió se le llamara Zunduri, de­jó atrás to­do. En las no­ches ha lu­cha­do por ol­vi­dar to­da su des­gra­cia, to­dos los días amar­gos que vi­vió al ser en­ca­de­na­da del cue­llo pa­ra evi­tar así que se es­ca­pa­ra, pe­ro ten­dría que vol­ver a re­vi­vir y re­cor­dar su su­frir.

Acom­pa­ña­da de au­to­ri­da­des de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia del Dis­tri­to Fe­de­ral, la víc­ti­ma fue lle­va­da al in­mue­ble mar­ca­do con el Lo­te 22, Man­za­na 134, de la ca­lle Iza­mal, en la Co­lo­nia Lo­mas de Pa­dier­na. Por un mo­men­to, que­dó in­mó­vil en la ca­mio­ne­ta don­de fue tras­la­da­da; a su men­te qui­zá vi­nie­ron to­dos esos re­cuer­dos que ya que­ría bo­rrar y de­jar co­mo una pe­sa­di­lla.

Pe­ro te­nía que es­tar ahí, era ur­gen­te su pre­sen­cia pa­ra lle­var a ca­bo la re­cons­truc­ción de los he­chos. Ba­jó des­pa­cio de la uni­dad que se es­ta­cio­nó en la re­fe­ri­da di­rec­ción. Un po­li­cía de In­ves­ti­ga­ción abrió el za­guán y se le pi­dió a la jo­ven pa­sar e in­di­car en dón­de se en­con­tra­ba en­ca­de­na­da des­de que lle­gó a tra­ba­jar a la tin­to­re­ría; fue so­me­ter­le a la an­gus­tia de re­vi­vir lo que aca­bó con su as­pec­to fí­si­co.

Fue su­bi­da en las pie­zas su­pe­rio­res de la ne­go­cia­ción, es­pa­cio por es­pa­cio de­cía lo que en aque­llos aye­res le ocu­rría. Lle­gó el mo­men­to del shock: la tras­la­da­ción al área de plan­cha­do, ahí don­de jus­ta­men­te era en­ca­de­na­da pa­ra la­bo­rar sin des­can­so; don­de co­mía plás­ti­co de las bol­sas que le co­lo­can a la ro­pa lim­pia, y has­ta cre­ma pa­ra el cuer­po pa­ra mi­ti­gar el ham­bre.

Dio cuen­ta de có­mo era co­lo­ca­da la ca­de­na con el can­da­do, que con la plan­cha que tra­ba­ja­ba le que­ma­ban el cuer­po; en oca­sio­nes más, los sal­va­jes Jo­sé de Je­sús Ve­ra, pa­re­ja sen­ti­men­tal de Le­ti­cia Mo­li­na Ochoa, así co­mo su her­ma­na de és­ta y sus hi­jas, Fa­ni, Ivet­te y Ja­net­te, res­pec­ti­va­men­te, la gol­pea­ban con he­rra­mien­tas de plo­me­ría y otros ins­tru­men­tos de fie­rro pa­ra so­me­ter­la a la­bo­rar más ho­ras.

Lle­gó en­ton­ces al lu­gar don­de me­dio dor­mía, don­de sus no­ches eran de cons­tan­tes pe­sa­di­llas, don­de el do­lor se acre­cen­ta­ba; ahí, jus­to ahí don­de era en­ca­de­na­da co­mo ani­mal ra­bio­so, pe­ro del cual fi­nal­men­te en­con­tró el mo­do de es­ca­par, de de­jar atrás el su­fri­mien­to aun a cos­ta de su vi­da en ca­so de ha­ber si­do des­cu­bier­ta; de don­de vol­vió a ver la luz del día, don­de es­cu­chó de nue­vo las vo­ces de las per­so­nas, el rui­do de los au­tos, don­de res­pi­ró el ai­re de li­ber­tad.

En ese si­tio re­la­tó có­mo lo­gró eva­dir a sus cus­to­dias; se les ol­vi­dó ce­rrar el can­da­do que le co­lo­ca­ban con la ca­de­na al cue­llo y a tra­vés de un hue­co en un cuar­tu­cho lo­gró sa­lir y so­li­ci­tar ayu­da de la au­to­ri­dad, y gra­cias a ellos, al­can­zó su li­ber­tad y aho­ra se cas­ti­ga­rá a quie­nes la man­te­nían en es­cla­vi­tud
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Por no arrollar a viejito se estampó en camión y planchó a un albañil



Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto: cortesíaRicardo Mendoza


CIU­DAD NE­ZA­HUAL­CO­YOTL, Méx.- Jo­ven au­to­mo­vi­lis­ta cho­có bru­tal­men­te de fren­te con­tra un ca­mión de car­ga, pro­pie­dad del ayun­ta­mien­to de Ne­za y atro­pe­lló y de­jó gra­ve­men­te le­sio­na­do a un al­ba­ñil que lle­va­ba una ca­rre­ti­lla, des­pués de que al cir­cu­lar con to­da nor­ma­li­dad, un vie­ji­to que via­ja­ba en una bi­ci­cle­ta sor­pre­si­va­men­te se cru­zó en su ca­mi­no y al dar un vo­lan­ta­zo pa­ra no atro­pe­llar­lo, per­dió to­tal­men­te el con­trol de su ve­hí­cu­lo.

De­bi­do a que el jo­ven au­to­mo­vi­lis­ta y el al­ba­ñil que rea­li­za­ba la­bo­res de reen­car­pe­ta­mien­to del as­fal­to que­da­ron le­sio­na­dos, com­pa­ñe­ros de es­te úl­ti­mo de in­me­dia­to pi­die­ron el au­xi­lio de los cuer­pos de emer­gen­cia, por lo que mi­nu­tos más tar­de ele­men­tos de Pro­tec­ción Ci­vil se pre­sen­ta­ron en el lu­gar, don­de des­pués de que les brin­da­ron aten­ción mé­di­ca de­ter­mi­na­ron que era ne­ce­sa­rio tras­la­dar al Hos­pi­tal Gus­ta­vo Baz al tra­ba­ja­dor de la cu­cha­ra gran­de, pues pre­sen­ta­ba le­sio­nes de con­si­de­ra­ción en di­fe­ren­tes par­tes de su cuer­po.

Er­nes­to Mo­li­na, con­duc­tor de un au­to­mó­vil Nis­san, ti­po Sen­tra, de co­lor gris, pla­cas de cir­cu­la­ción MRA-2933, di­jo a los pa­ra­mé­di­cos de Pro­tec­ción Ci­vil que cir­cu­la­ba con to­da nor­ma­li­dad, cuan­do re­pen­ti­na­men­te al lle­gar a la es­qui­na de la Ave­ni­da Adol­fo Ló­pez Ma­teos y la ca­lle de Ma­ña­ni­tas, en la Co­lo­nia Be­ni­to Juá­rez, un vie­ji­to que iba en una bi­ci­cle­ta sor­pre­si­va­men­te se cru­zó en su ca­mi­no.

Pa­ra no atro­pe­llar­lo, di­jo, dio un vio­len­to vo­lan­ta­zo y co­mo con­se­cuen­cia per­dió el con­trol de la uni­dad y se fue a im­pac­tar bru­tal­men­te de fren­te con­tra la par­te delantera de un ca­mión de car­ga del ayun­ta­mien­to de Ne­za, no sin an­tes atro­pe­llar a un al­ba­ñil de nom­bre Car­los Pe­ña que rea­li­za­ba la­bo­res de reen­car­pe­ta­mien­to de la cin­ta as­fál­ti­ca y ca­mi­na­ba por la zo­na con una ca­rre­ti­lla.

Des­pués del tre­men­do sus­to, el jo­ven au­to­mo­vi­lis­ta di­jo que en cuan­to se per­ca­tó de la mag­ni­tud del ac­ci­den­te, el vie­ji­to que pro­vo­có el ac­ci­den­te se dio a la fu­ga; sin em­bar­go, in­di­có que pa­ra evi­tar cual­quier pro­ble­ma con la jus­ti­cia, se iba a ha­cer res­pon­sa­ble de los da­ños y de pa­gar las cu­ra­cio­nes del al­ba­ñil
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iCARRITOS CHOCONES!



Raúl Ma­cías, Foto: Rogelio Tinoco

Sie­te per­so­nas -en­tre ellas dos po­li­cías ca­pi­ta­li­nos- re­sul­ta­ron le­sio­na­das lue­go de que se vie­ran in­vo­lu­cra­das en un par de ac­ci­den­tes que se re­gis­tra­ron en las co­lo­nias Cen­tro y Obre­ra, am­bas de la De­le­ga­ción Cuauh­té­moc, don­de por for­tu­na nin­gu­na de las per­so­nas su­frió gol­pes gra­ves que pu­sie­ran en ries­go su vi­da.

En la ma­dru­ga­da se to­mó re­gis­tro de un per­can­ce en don­de se vie­ron in­vo­lu­cra­dos un au­to­mó­vil par­ti­cu­lar y una ca­mio­ne­ta, pe­ro de­bi­do a la ve­lo­ci­dad a que cir­cu­la­ban la se­gun­da uni­dad vol­có y que­dó re­cos­ta­da de su la­do de­re­cho, lo que mo­ti­vó el cie­rre de la cir­cu­la­ción en Lá­za­ro Cár­de­nas y Fray Ser­van­do. 

To­man­do co­no­ci­mien­to del ac­ci­den­te, se or­de­nó la pre­sen­cia de po­li­cías de trán­si­to, pe­ro tam­bién de los bom­be­ros an­te el te­mor de que pu­die­ra re­gis­trar­se una fu­ga de com­bus­ti­ble de la ca­mio­ne­ta y se pu­sie­ra en ries­go a las per­so­nas que se en­con­tra­ban atra­pa­das en el in­te­rior.

Del au­to sacaron a tres per­so­nas y dos de la ca­mio­ne­ta, las cua­les fue­ron aten­di­das a un cos­ta­do de am­bas uni­da­des, pa­ra pos­te­rior­men­te tras­la­dar­las a hos­pi­ta­les cer­ca­nos en don­de se les hi­cie­ron es­tu­dios por­me­no­ri­za­dos pa­ra de­tec­tar al­gu­na frac­tu­ra y de in­me­dia­to aten­der­los.

Ya por la ma­ña­na, en el cru­ce de 5 de Fe­bre­ro y el Eje 3, en la Co­lo­nia Obre­ra, los tri­pu­lan­tes de la pa­tru­lla DF-005-T2 del área de Trán­si­to de la SSPDF, pre­su­mi­ble­men­te se pa­sa­ron el al­to y ter­mi­na­ron por cho­car con­tra un au­to Ma­tiz, re­sul­tan­do los dos uni­for­ma­dos con le­sio­nes cer­vi­ca­les.

Los uni­for­ma­dos y el ocu­pan­te del co­che par­ti­cu­lar fue­ron aten­di­dos por pa­ra­mé­di­cos de la Cruz Ro­ja y lue­go lle­va­dos a un hos­pi­tal cer­ca­no, y se es­pe­ra que sean da­dos de al­ta los in­vo­lu­cra­dos, es­to con el fin de des­lin­dar res­pon­sa­bi­li­da­des so­bre quien ha­ya si­do el res­pon­sa­ble del ac­ci­den­te
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