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sábado, 1 de agosto de 2015

El Foto Periodista Rubén Espinosa y cuatro jóvenes mujeres amordazados y ejecutados en un departamento de la Colonia Narvarte. Responsabilizan a Gobernador de Veracruz



Por: Noel F. Alvarado.


         El foto periodista, Rubén Espinosa Becerril y cuatro jóvenes mujeres fueron ejecutados a balazos en un departamento de la Colonia Narvarte. Las cinco víctimas, estaban amordazadas, con visibles huellas de tortura y un disparo de arma de fuego en la cabeza y abandonados en las habitaciones y sala comedor deseó inmueble. Una de las mujeres, fue hallada desnuda y bajo una cama. Una de éstas mujeres, fue identificada como Jesenia Quiroz Alfaro, de 19 años de edad.
          Por la forma en que fue cometido este quíntupla crimen, los encargados de las investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, presumen que fue cometido por una venganza vinculada con gente del crimen organizado; sin embargo, peritos, agentes de la Policía de Investigación y personal ministerial de la fiscalía Central de Investigación para Homicidios, llevan a cabo minuciosas investigaciones, a fin de obtener información que los lleve a conocer los motivos por los que el foto periodista y las cuatro mujeres fueron "silenciadas".
         Como parte de las pesquisas, peritos en criminalística, fotografía, medicina forense, entre otros investigadores de la procuraduría capitalina, recogieron evidencias hallada en el escenario del múltiple asesinato, las cuales son analizadas en los laboratorios de la coordinación general de Servicios Periciales de la PGJFG, a fin de obtener pistas que los lleve a conocer quienes son los asesinos.
         Los cinco cadáveres, fueron descubiertos en el departamento 401 del cuarto piso del edificio marcado con el número 1909 de la calle Luz Saviñón, esquina con Zempoala en la Colonia Narvarte en el perímetro de la delegación Benito Juárez.
          Fue otra mujer -quién también vivía en ese lugar-, la que al llegar y abrir la puerta, descubrió un cuadro dantesco de sangre, horror y muerte, al descubrir los cuerpos del foto periodista de la agencia Cuartoscuro y de la revista Proceso, Rubén Espinosa Becerril y de las cuatro mujeres, entre ellas, Jesenia Quiroz Alfaro, de 19 años de edad.
          Aterrada, la testigo, pidió auxilio a vecinos, por lo que arribaron uniformados de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, mismos que tras observar la escena de sangre, terror y muerte, acordonaron el lugar, al tiempo que dieron parte a personal de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.
          A la escena del quíntuple asesinato, acudió una unidad móvil del Ministerio Público y peritos de la Procuraduría General de Justicia del distrito Federal, los cuales bajo estrictas medidas de seguridad, procedieron a realizar la inspección ocular.
          Fue en esos momentos, cuando los investigadores de la PGJDF, ingresaron al departamento 401 de ese edificio, donde los investigadores hallaron los cadáveres del foto periodista Rubén Espinosa Becerril y el de otras cuatro mujeres. Los cadáveres, estaban amordazados con cinta industrial, presentaban huellas de tortura y una herida de bala en la cabeza cada uno.
        Los cuerpos, estaban en dispersos en las habitaciones en la sala comedor, y, el cadáver de una mujer, estaba bajo una cama desnuda.
        Después de más de seis horas de investigaciones en la escena de la quíntuple ejecución, los cadáveres fueron recogidos y trasladados al anfiteatro de la fiscalía de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, donde se continúa con las pesquisas.
         Además, las evidencias encontradas en la escena del múltiple asesinato, son analizadas en la Coordinación General de Servicios Periciales de la PGJDF, principalmente huellas dactilares, a fin de obtener información que los lleve a conocer quienes son los sicarios y los motivos,por los que fue ejecutado el foto periodista y las cuatro mujeres.


RUBEN ESPINOZA, ESTABA AMENAZADO POR EL GOBERNADOR DE VERACRUZ

        De acuerdo a las primeras investigaciones, el foto periodista Rubén Espinosa Becerril, corresponsal de Cuartoscuro y de la revista Proceso, estaba en condiciones de exilio en la Ciudad de México, porque se sentía bajo amenaza en el estado de Veracruz, incluso, en una reciente entrevista con el portal de de noticias SinEmbargo, acusó directamente al Gobernador Javier Duarte de Ochoa de haber convertido esa entidad en un camposanto.
        El fotoperiodista estaba desaparecido desde las 14:00 horas del pasado viernes, por lo que se dio formal aviso a las autoridades para que pusieran en marcha los protocolos de localización, además de que en redes sociales se inició su búsqueda.
       En tanto, la organización Artículos 19, dio a conocer que ni familiares ni amigos conocían el paradero del fotoperiodista, la única información que tenían es que se dirigía a su casa cuando desapareció.
           Desde hace un mes Rubén Espinosa Becerril vivía en el Distrito Federal, en un autoexilio de Veracruz, obligado por las amenazas de las que fue víctima. El joven salió huyendo el 9 de junio pasado, luego de protagonizar varios episodios de acoso.
           El reportero gráfico era originario de la Ciudad de México, pero desde hace ocho años radicaba en Veracruz. En esa entidad dejó su trabajo, sus corresponsalías, amigos, su casa y hasta su perro por el miedo a ser asesinado como los 12 periodistas que ya fueron ejecutados durante la administración del Gobernador priista Javier Duarte de Ochoa.
       Al respecto, la procuraduría,General de Justicia del DF, se concretó a dar a conocer que los cuerpos de las víctimas corresponden a cuatro mujeres  y a un hombre y que el hallazgo se verificó en un departamento del edificio ubicado en lacalle Luz Saviñón, colonia Narvarte, de la delegación Benito Juárez.
         Agregó que una vez que el Ministerio Público tuvo conocimiento de los hechos, a través del reporte realizado por elementos adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, personal pericial e integrantes de la Policía de Investigación acudieron al lugar del evento, en donde encontraron los cuerpos sin vida de dos personas del sexo femenino en una recámara; el de un hombre y una mujer en otra, mientras que la mujer identificada como empleada doméstica fue localizada en el cuarto de baño.
           El resultado de las primeras investigaciones permitió establecer que tres de las mujeres víctimas, residían en el departamento donde se verificó el hallazgo. La investigación fue atraída por la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Homicidio, cuyo personal  está recabando diversos testimonios y otros indicios.

Jefa Delegacional electa en Iztapalapa, Dione Anguiano con vecinos y administradora de la Unidad Habitacional España 505, Marisol Ramiro Barragán

Por: Noel F. Alvarado.

La Jefa delegacional electa en Iztapalapa, Dione Anguiano Flores, se comprometió con vecinos de la Unidad Habitacional España 505 y con la administradora, Marisol Ramiro Barragán a trabajar juntos para resolver la problemática social, principalmente en el desasolve de coladeras y alcantarillas para acabar con las inundaciones en la calle de España, así como la colocación de cámaras de videovigilancia, instalación de alarmas sísmicas, poda de árboles, así como negociar con el gobierno federal para bajar recursos para llevar agua suficiente a los habitantes.

Durante la reunión en el estacionamiento de la Unidad Habitacional de España 505, localizada en la Colonia San Nicolás Tolentino, Dione Anguiago, escuchó una serie de necesidades de ésta y unidades circunvecinas y tras destacar que ya viene trabajando en beneficio de los Iztapalapenses, se comprometió a darles solución una vez que tome posesión el próximo Primero de Octubre, y trabajará de manera firme, juntos y de la mano de los administradores de las unidades habitacionales como es el caso de Marisol Ramiro Barragán.

Además, la jefa delegacional electa en Iztapalapa, recorrió con vecinos, la calle de España en el tramo de la calle San Luis a la avenida Once, para ver de cerca la problemática de las unidades, donde tras verificar, reiteró que dará solución a todas sus demandas trabajando en conjunto y la ayuda de todos, porque quiere ver las unidades limpias. Además dijo que buscará poner en regla las fábricas aledañas, que han afectado seriamente a los vecinos.

Dione Anguiano, pidió a la administradora de la unidad Habitacional, España 505, en la colonia San Nicolás Tolentino, Marisol Ramiro Barragán y a los vecinos, a ser supervisores de los servidores públicos de su administración para evitar que incurran en actos de corrupción.

¿Narco venganza?.. ¡ASESINAN A 5 EN NARVARTE EN EL DF!...



Por Pacx Villamil

La noche de ayer viernes fueron hallados cinco cadáveres. Tres mujeres y dos hombres.

Según versiones iniciales, al menos un cuerpo sería de origen extranjero y estaría atado con cinta industrial y tiro de gracia.

Las primeras informaciones policiacas indican que  los ahora occisos podrían haber sido ejecutados al interior del domicilio de Luz Aviñón número 1909 interior del 401,  esquína Zempoala en la Colonia Narvarte.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal así como la Secretaría de Seguridad Pública del DF acordonaron la zona y están investigando
en la escena del crimen y multihomicidio sin dar más información del caso.

Sacan órganos a migrantes



Pa­tri­cia Ca­rras­co

Al de­nun­ciar una su­pues­ta red de co­rrup­ción en el Ins­ti­tu­to Na­cio­nal de Mi­gra­ción (INM) que afec­ta a mi­gran­tes cu­ba­nos de­te­ni­dos en las es­ta­cio­nes mi­gra­to­rias de Aca­yu­can, Ve­ra­cruz; la Si­glo XXI de Ta­pa­chu­la, la de Pa­len­que y la de San Cris­tó­bal de las Ca­sas, en Chia­pas; así co­mo la de Las Agu­jas, en Iz­ta­pa­la­pa, el sa­cer­do­te Ale­jan­dro So­la­lin­de, fun­da­dor del al­ber­gue Her­ma­nos en el Ca­mi­no, acu­só que el trá­fi­co de ór­ga­nos, que ope­ran ban­das del cri­men or­ga­ni­za­do en el nor­te del país, si­gue cre­cien­do y afec­ta prin­ci­pal­men­te a mi­gran­tes de ori­gen cen­troa­me­ri­ca­no, a quien na­die re­cla­ma.

En una con­fe­ren­cia de pren­sa, el re­li­gio­so acu­só que en los dos úl­ti­mos años han au­men­ta­do en un 200 por cien­to la can­ti­dad de ro­bos, agre­sio­nes, vio­la­cio­nes, ex­tor­sio­nes, se­cues­tros y so­bre to­do el rap­to con pre­sun­tos fi­nes de ven­ta de ór­ga­nos y la tra­ta de per­so­nas en con­tra de mi­gran­tes de to­das las na­cio­na­li­da­des.

Me due­le pro­fun­da­men­te, que es­té cre­cien­do es­te nue­vo de­li­to de trá­fi­co de ór­ga­nos, el cual es­tá sien­do más re­di­tua­ble pa­ra las ban­das de cri­mi­na­les que ope­ran en el país, "bus­can a mi­gran­tes en la fron­te­ra que tie­nen pa­pá y ma­má, cuan­do re­quie­ren al­gún ór­ga­no o va­rios, apli­can una in­yec­ción le­tal que no afec­ta al ór­ga­no en cues­tión, cuan­do ya los ex­tir­pan apro­ve­chan lo que más pue­dan y lue­go que­man el res­to del cuer­po".

En una en­tre­vis­ta el tér­mi­no de la de­nun­cia de ex­tor­sión a los cu­ba­nos, rea­li­za­da en el cen­tro de De­re­chos Hu­ma­nos Agus­tín Pro, So­la­lin­de des­cri­bió: "se ma­ne­ja con do­na­cio­nes si­mu­la­das, y es más hi­zo una pre­gun­ta a un pe­ri­to, qué pa­sa si el ór­ga­no no es com­pa­ti­ble, res­pon­dió: hay más ór­ga­nos de re­pues­to, es có­mo una ga­ran­tía".

Re­cor­dó que es­ta de­nun­cia la pre­sen­tó des­de el año pa­sa­do, sin em­bar­go, no ha ha­bi­do nin­gu­na reac­ción ni ac­ción de la PGR, ha ha­bi­do só­lo 4 de­nun­cias pe­na­les por es­ta si­tua­ción, es una co­sa tre­men­da.

So­la­lin­de Gue­rra pre­ci­só que esas ban­das del cri­men or­ga­ni­za­do ope­ran en la fron­te­ra nor­te, pe­ro se agu­di­za más en Ti­jua­na, ya que ahí hay clí­ni­cas, pa­ra tras­plan­tar ór­ga­nos.

La ma­yo­ría de las víc­ti­mas son cen­troa­me­ri­ca­nos, que na­die los re­cla­ma, por su al­tí­si­ma vul­ne­ra­bi­li­dad, ya que vie­nen de paí­ses po­bres, que no mi­ran por ellos, es la­men­ta­ble, pe­ro quién se va a preo­cu­par por una ma­má po­bre que sal­ga de Hon­du­ras con sus tres hi­jos po­bres". 

Al­guien, agre­gó, los cap­tu­ra, los en­ga­ña, los se­pa­ran, los sa­cri­fi­can en par­tes y ja­más se vuel­ve a sa­ber de esa fa­mi­lia, no hay re­gis­tro, no hay nom­bres, no hay ras­tros
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Dicta Segob me­di­das contra violencia hacia mujeres en el Edomex



Ar­tu­ro R. Pans­za

De ma­ne­ra for­mal, la Se­cre­ta­ría de Go­ber­na­ción (Se­gob) emi­tió ayer la de­cla­ra­to­ria de Aler­ta de Vio­len­cia de Gé­ne­ro con­tra las Mu­je­res (AVGM) pa­ra 11 mu­ni­ci­pios del Es­ta­do de Mé­xi­co: Eca­te­pec de Mo­re­los, Ne­za­hual­có­yotl, Tlal­ne­pan­tla de Baz, To­lu­ca, Chi­mal­hua­cán, Nau­cal­pan de Juá­rez, Tul­ti­tlán, Ix­ta­pa­lu­ca, Va­lle de Chal­co So­li­da­ri­dad, Cuau­ti­tlán Iz­ca­lli y Chal­co.

Es­ta Aler­ta de Gé­ne­ro re­pre­sen­ta una opor­tu­ni­dad pa­ra reen­cau­zar los ca­na­les de co­mu­ni­ca­ción y coor­di­na­ción en­tre or­ga­ni­za­cio­nes de la so­cie­dad ci­vil y las au­to­ri­da­des del Es­ta­do, en los tres ejes de tra­ba­jo: pre­ven­ción, se­gu­ri­dad y ac­ce­so de las mu­je­res a la jus­ti­cia.

En­tre las me­di­das dic­ta­das por la de­pen­den­cia al go­bier­no me­xi­quen­se es­tán: la di­vul­ga­ción de la AVGM; de­fi­nir una es­tra­te­gia de pre­ven­ción, vi­gi­lan­cia y se­gu­ri­dad pú­bli­ca; ac­cio­nes in­me­dia­tas y ex­haus­ti­vas pa­ra tra­mi­tar di­li­gen­te­men­te ór­de­nes de pro­tec­ción, y pa­ra ges­tio­nar la bús­que­da y lo­ca­li­za­ción de ni­ñas y mu­je­res de­sa­pa­re­ci­das; la ela­bo­ra­ción de Pro­to­co­los de Ac­tua­ción y Reac­ción Po­li­cial; rea­cción de agru­pa­cio­nes es­pe­cia­li­za­das en gé­ne­ro y de reac­ción in­me­dia­ta; re­cu­pe­ra­ción de es­pa­cios pú­bli­cos; crea­ción de un pro­gra­ma de cul­tu­ra ins­ti­tu­cio­nal pa­ra la igual­dad y de uni­da­des de gé­ne­ro.

Lo an­te­rior, a tra­vés de la Co­mi­sión Na­cio­nal pa­ra Pre­ve­nir y Erra­di­car la Vio­len­cia con­tra las Mu­je­res y se in­for­mó que se no­ti­fi­có ofi­cial­men­te de di­cha de­cla­ra­to­ria al go­ber­na­dor de la en­ti­dad, Eru­viel Ávi­la Vi­lle­gas, con la fi­na­li­dad de coad­yu­var en la ga­ran­tía del de­re­cho a una vi­da li­bre de vio­len­cia de las mu­je­res y ni­ñas me­xi­quen­ses.

La emi­sión for­mal de la de­cla­ra­to­ria se da con ba­se en el in­ci­so V del ar­tí­cu­lo 23 de la Ley Ge­ne­ral de Ac­ce­so de las Mu­je­res a una Vi­da Li­bre de Vio­len­cia y, en se­gui­mien­to a los acuer­dos adop­ta­dos en la XVI se­sión ex­traor­di­na­ria del Sis­te­ma Na­cio­nal de Pre­ven­ción, Aten­ción, San­ción y Erra­di­ca­ción de la Vio­len­cia con­tra las Mu­je­res, del pa­sa­do 28 de ju­lio.

Por par­te de la Se­gob se rea­li­za­rá per­ma­nen­te­men­te el mo­ni­to­reo de to­das es­tas me­di­das, con la prio­ri­dad a in­for­mar a la ciu­da­da­nía de las ac­cio­nes rea­li­za­das y los re­sul­ta­dos ob­te­ni­dos.

En su mo­men­to, el go­ber­na­dor Eru­viel Ávi­la Vi­lle­gas ex­ter­nó a la Se­cre­ta­ría de Go­ber­na­ción la dis­po­si­ción de su ad­mi­nis­tra­ción de im­ple­men­tar las me­di­das so­li­ci­ta­das, a la vez que re­fren­dó su com­pro­mi­so pa­ra tra­ba­jar en coor­di­na­ción con la fe­de­ra­ción y con los mu­ni­ci­pios, con el fin de que es­te me­ca­nis­mo fun­cio­ne co­mo un me­dio efec­ti­vo y efi­cien­te a fa­vor de to­das las mu­je­res me­xi­quen­ses.

Asi­mis­mo, co­mo me­di­da de sa­tis­fac­ción, en los tér­mi­nos de la Ley Ge­ne­ral de Ac­ce­so de las Mu­je­res a una Vi­da Li­bre de Vio­len­cia, el gobernador emi­ti­rá un men­sa­je a la ciu­da­da­nía en el que rei­te­ra­rá la po­lí­ti­ca de ce­ro to­le­ran­cia a la vio­len­cia con­tra las mu­je­res.

Pa­ra Ávi­la Vi­lle­gas, el go­bier­no es­ta­tal tie­ne un área de opor­tu­ni­dad iné­di­ta e his­tó­ri­ca, por­que se tra­ta de una he­rra­mien­ta que ser­vi­rá pa­ra apun­ta­lar el tra­ba­jo que se ha rea­li­za­do en la en­ti­dad y per­mi­ti­rá im­ple­men­tar las me­di­das ne­ce­sa­rias que im­pac­ten di­rec­ta­men­te en la vi­da real de las mu­je­res
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Piden salvar a los leones



WAS­HING­TON, D.C., (OEM-EFE).- Más de 1.000,000 de per­so­nas en to­tal han fir­ma­do has­ta hoy dos pe­ti­cio­nes dis­tin­tas re­la­cio­na­das con la ca­za del león Ce­cil, el más fa­mo­so de Zim­bab­we por par­te de un es­ta­dou­ni­den­se, con so­li­ci­tu­des di­ri­gi­das a las au­to­ri­da­des de EU y la Unión Eu­ro­pea tras el po­lé­mi­co in­ci­den­te.

Una pri­me­ra pe­ti­ción, lan­za­da el pa­sa­do jue­ves por la or­ga­ni­za­ción ci­vil Avaaz, ha reu­ni­do más de 845,000 fir­mas y tie­ne co­mo ob­je­ti­vo lle­gar al mi­llón. En es­te tex­to se so­li­ci­ta a las au­to­ri­da­des es­ta­dou­ni­den­ses y eu­ro­peas que pro­hí­ban la im­por­ta­ción de tro­feos de ca­za que ame­na­cen la su­per­vi­ven­cia de los leo­nes.

La otra, es una pe­ti­ción ciu­da­da­na pu­bli­ca­da en la web ofi­cial de la Ca­sa Blan­ca y ha reu­ni­do más de 178,000 fir­mas.

En és­ta se pi­de al go­bier­no de Ba­rack Oba­ma que ex­tra­di­te a Zim­bab­we al es­ta­dou­ni­den­se Wal­ter Ja­mes Pal­mer, acu­sa­do de ha­ber ma­ta­do ile­gal­men­te al león Ce­cil.

"Ur­gi­mos al se­cre­ta­rio de Es­ta­do (de EU) John Kerry y a la fis­cal ge­ne­ral, Lo­ret­ta Lynch, a coo­pe­rar com­ple­ta­men­te con las au­to­ri­da­des de Zim­bab­we y ex­tra­di­tar a Wal­ter Pal­mer cuan­to an­tes", re­za la pe­ti­ción en la web de la Ca­sa Blan­ca.

En cuan­to a la so­li­ci­tud de Avaaz, una or­ga­ni­za­ción ci­vil con se­de en Nue­va York pe­ro que pro­mue­ve pe­ti­cio­nes ciu­da­da­nas so­bre di­ver­sas cau­sas en to­do el mun­do, es­tá ba­sa­da en la idea de que la ca­za de Ce­cil pro­por­cio­na "una opor­tu­ni­dad fu­gaz de sal­var a los leo­nes del mun­do".

"Es­ta­dou­ni­den­ses y eu­ro­peos ri­cos co­mo (Pal­mer) van a Áfri­ca y pa­gan pa­ra ca­zar leo­nes y otros ani­ma­les exó­ti­cos co­mo de­por­te, y en­vían sus te­so­ros a ca­sa", in­di­ca Avaaz en la in­tro­duc­ción a la so­li­ci­tud.

"Si to­dos no­so­tros ac­tua­mos aho­ra mis­mo po­de­mos con­se­guir que Es­ta­dos Uni­dos y Eu­ro­pa pro­hí­ban la im­por­ta­ción de tro­feos cuan­do ame­na­cen la su­per­vi­ven­cia de es­tos ani­ma­les ma­jes­tuo­sos. 

La so­li­ci­tud se­ña­la que "co­mo ciu­da­da­nos pro­fun­da­men­te preo­cu­pa­dos por el trá­gi­co ase­si­na­to del león Ce­cil, les ur­gi­mos a ac­tuar rá­pi­da­men­te pa­ra de­te­ner el de­cli­ve de las po­bla­cio­nes de leo­nes en to­da Áfri­ca".

Al­gu­nos lí­de­res ya lo es­tán con­si­de­ran­do, pe­ro pa­ra ga­nar ne­ce­si­ta­mos un flu­jo sin pre­ce­den­tes de apo­yo a ni­vel glo­bal", agre­ga.

El ob­je­ti­vo de Avaaz es lle­gar a 1.000,000 de fir­mas en la pe­ti­ción, que au­men­ta en apo­yos ho­ra tras ho­ra y es­tá di­ri­gi­da de for­ma ge­ne­ral a "las au­to­ri­da­des de EU y la UE".

La so­li­ci­tud se­ña­la que "co­mo ciu­da­da­nos pro­fun­da­men­te preo­cu­pa­dos por el trá­gi­co ase­si­na­to del león Ce­cil, les ur­gi­mos a ac­tuar rá­pi­da­men­te pa­ra de­te­ner el de­cli­ve de las po­bla­cio­nes de leo­nes en to­da Áfri­ca".

"Les lla­ma­mos a ase­gu­rar que (los leo­nes) son cla­si­fi­ca­dos co­mo una es­pe­cie en pe­li­gro de ex­tin­ción y a pro­hi­bir la im­por­ta­ción de cual­quier tro­feo de ca­za que ame­na­ce la su­per­vi­ven­cia de es­tos ani­ma­les", aña­de.

El Ser­vi­cio de Pes­ca y Vi­da Sil­ves­tre de los Es­ta­dos Uni­dos ha abier­to una in­ves­ti­ga­ción so­bre el ca­so del león Ce­cil, mien­tras que el es­ta­dou­ni­den­se acu­sa­do ad­mi­te ha­ber ma­ta­do al ani­mal, pe­ro afir­ma que ac­tuó con­ven­ci­do de que la ca­ce­ría en la que par­ti­ci­pó era le­gal y que con­ta­ba con "to­dos los per­mi­sos" ne­ce­sa­rios.

El go­bier­no de Zim­bab­we so­li­ci­tó hoy for­mal­men­te a Es­ta­dos Uni­dos la ex­tra­di­ción de Pal­mer por la ca­za de Ce­cil, pe­ro has­ta aho­ra el eje­cu­ti­vo es­ta­dou­ni­den­se no se ha pro­nun­cia­do al res­pec­to
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Amenaza Hamas a israelíes; llevaremos el caso a la Cor­te Pe­nal In­ter­na­cio­nal: Ab­bas



JE­RU­SA­LÉN, Israel, (No­ti­mex).- El gru­po is­la­mis­ta Ha­mas ad­vir­tió hoy que los is­rae­líes son blan­co le­gí­ti­mo de su re­sis­ten­cia, tras la muer­te de un be­bé pa­les­ti­no en un ata­que en Du­ma, el cual ya pro­vo­có una se­rie de in­ci­den­tes vio­len­tos en Je­ru­sa­lén, Cirs­jor­da­nia y He­brón.

La ame­na­za del bra­zo ar­ma­do del Mo­vi­mien­to de Re­sis­ten­cia Is­lá­mi­ca (Ha­mas) lle­gó des­pués de que el li­de­raz­go pa­les­ti­no ase­gu­ró que pe­di­rá la in­ter­ven­ción de la Cor­te Pe­nal In­ter­na­cio­nal (CPI) e Is­rael con­de­nó el ata­que y pro­me­tió de­te­ner a los res­pon­sa­bles.

El bru­tal ata­que ocu­rrió la ma­dru­ga­da de hoy vier­nes en la lo­ca­li­dad pa­les­ti­na de Du­ma, cer­ca­na a la ciu­dad cis­jor­da­na de Na­plu­sa, don­de pre­sun­tos co­lo­nos ju­díos ex­tre­mis­tas lan­za­ron bom­bas mo­lo­tov con­tra dos ca­sas, en cu­yas pa­re­des pin­ta­ron en he­breo la pa­la­bra "ven­gan­za".

El gra­fit­ti con­fir­ma la in­ten­cio­na­li­dad del ata­que, in­di­có la po­li­cía pa­les­ti­na y pre­ci­só que una de las ca­sas es­ta­ba va­cía en ese mo­men­to, pe­ro que en la otra se en­con­tra­ban dor­mi­dos los cua­tro miem­bros de la fa­mi­lia Da­wabs­ha.

El in­cen­dio cau­só la muer­te del me­nor de la fa­mi­lia, Ali Saad, de 18 me­ses de edad, mien­tras que sus pa­dres y su her­ma­no su­frie­ron que­ma­du­ras gra­ves y fue­ron tras­la­da­dos a un cen­tro hos­pi­ta­la­rio is­rae­lí don­de son re­por­ta­dos en es­ta­do crí­ti­co.

El Pre­si­den­te pa­les­ti­no, Mah­moud Ab­bas, afir­mó que el ata­que in­cen­dia­rio fue uno más de la se­rie de crí­me­nes co­me­ti­dos por el go­bier­no y los co­lo­nos is­rae­líes en la ocu­pa­da Cis­jor­da­nia, por lo que anun­ció que pe­di­rá a la CPI abrir una in­ves­ti­ga­ción del he­cho.

"Es­ta­mos pre­pa­ran­do de in­me­dia­to el ar­chi­vo que se pre­sen­ta­rá a la CPI", de­cla­ró Ab­bas a la pren­sa en la ciu­dad de Ra­ma­lá, y ade­más de exi­gir de nue­va cuen­ta que ce­se la cons­truc­ción de asen­ta­mien­tos is­rae­líes, pi­dió a la co­mu­ni­dad in­ter­na­cio­nal que con­de­ne a Is­rael.

La Or­ga­ni­za­ción pa­ra la Li­be­ra­ción de Pa­les­ti­na (OLP), que do­mi­na la Au­to­ri­dad Pa­les­ti­na en Cis­jor­da­nia, emi­tió un co­mu­ni­ca­do en el que ase­gu­ró que el go­bier­no is­rae­lí es "ple­na­men­te res­pon­sa­ble del bru­tal ase­si­na­to" del ni­ño Ali Saad Da­wabs­ha.

"Es­to es una con­se­cuen­cia di­rec­ta de dé­ca­das de im­pu­ni­dad per­mi­ti­da por el go­bier­no is­rae­lí al te­rro­ris­mo de los co­lo­nos", en­fa­ti­zó.

El Pri­mer Mi­nis­tro is­rae­lí, Ben­ja­min Ne­tan­ya­hu, ca­li­fi­có el ata­que co­mo un ac­to de te­rro­ris­mo "re­pro­ba­ble y ho­rri­ble", y rei­te­ró que Is­rael tie­ne una fuer­te lí­nea con­tra el te­rro­ris­mo, "in­de­pen­dien­te­men­te de los per­pe­tra­do­res".

El lí­der del Es­ta­do he­breo te­le­fo­neó a Ab­bas pa­ra ex­pre­sar­le su con­de­na por el ata­que y le ase­gu­ró ha­ber or­de­na­do a las fuer­zas de se­gu­ri­dad is­rae­líes uti­li­zar to­dos los me­dios pa­ra en­con­trar a los ase­si­nos y lle­var­los an­te la jus­ti­cia.

Sin em­bar­go, los mi­li­tan­tes de Ha­mas ad­vir­tie­ron re­pre­sa­lias con­tra los is­rae­líes por la muer­te del be­bé -cu­yo fu­ne­ral se rea­li­zó es­ta tar­de en Du­ma-, su­bra­yan­do que to­dos los sol­da­dos y co­lo­nos son a par­tir de aho­ra "blan­co le­gí­ti­mo de re­sis­ten­cia".

El gru­po is­la­mis­ta pi­dió ade­más "un día de fu­ria" pa­ra pro­tes­tar por el ata­que en Du­ma, lla­ma­do an­te el cual las fuer­zas de se­gu­ri­dad is­rae­líes y pa­les­ti­nas fue­ron pues­tas en aler­ta má­xi­ma an­te cual­quier in­ten­to de re­pre­sa­lias.

Va­rios in­ci­den­tes vio­len­tos se re­gis­tra­ron hoy vier­nes, prin­ci­pal­men­te en Je­ru­sa­lén, He­brón y Cis­jor­da­nia, don­de se re­gis­tra­ron mo­vi­li­za­cio­nes de pro­tes­ta que ter­mi­na­ron en en­fren­ta­mien­tos con la po­li­cía.

De­bi­do a los dis­tur­bios, cu­yo sal­do de víc­ti­mas aún es im­pre­ci­so, el mi­nis­tro is­rae­lí de De­fen­sa, Mos­he Yaa­lon, lla­mó a man­te­ner la cal­ma y anun­ció que que­da­ba pro­hi­bi­da la en­tra­da de tra­ba­ja­do­res pa­les­ti­nos a Is­rael has­ta nue­vo avi­so.

Pa­ra es­ta no­che, el mi­nis­tro is­rae­lí de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca, Gi­lad Er­dan, ase­gu­ró que la po­li­cía se pre­pa­ra pa­ra ha­cer fren­te a la po­si­bi­li­dad de nue­vos dis­tur­bios ma­ña­na sá­ba­do, lue­go de que hoy vier­nes fue un "día muy ten­so"
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Registran caí­da anualizada de 38.3% los in­gre­sos pe­tro­le­ros



Ge­no­ve­va Or­tiz

La Se­cre­ta­ría de Ha­cien­da y Cré­di­to Pú­bli­co (SHCP) in­for­mó que Mé­xi­co re­gis­tró una caí­da anual del 38.3 por cien­to en sus in­gre­sos pe­tro­le­ros du­ran­te el pri­mer se­mes­tre de 2015 al su­mar 381,880 mi­llo­nes de pe­sos (23,214 mi­llo­nes de dó­la­res).

En su in­for­me so­bre la si­tua­ción eco­nó­mi­ca del país, la de­pen­den­cia de­ta­lló que la dis­mi­nu­ción de es­tos in­gre­sos se re­fle­ja en la re­duc­ción del pre­cio del pe­tró­leo (47.5 por cien­to) y del gas (33.8 por cien­to), así co­mo a la me­nor pro­duc­ción de pe­tró­leo (8.5 por cien­to).

De acuer­do al re­por­te co­rres­pon­dien­te al pri­mer se­mes­tre de 2015, los in­gre­sos del sec­tor pú­bli­co au­men­ta­ron 4 por cien­to, en tér­mi­nos rea­les en el pri­mer se­mes­tre del pre­sen­te año con res­pec­to al mis­mo pe­rio­do del 2014.

La SHCP in­di­có que los in­gre­sos no pe­tro­le­ros cre­cie­ron 23.4 por cien­to, en­tre ellos, des­ta­có el au­men­to de 28.8 por cien­to en la re­cau­da­ción tri­bu­ta­ria, lo que per­mi­tió com­pen­sar la re­duc­ción de 38.3 por cien­to de los in­gre­sos pe­tro­le­ros que se ob­ser­vó en el mis­mo pe­rio­do.

En cuan­to al com­por­ta­mien­to de la eco­no­mía, la SH in­for­mó que se man­tu­vo "un de­sem­pe­ño con­sis­ten­te con una ace­le­ra­ción del cre­ci­mien­to du­ran­te el año, en un en­tor­no glo­bal com­ple­jo y vo­lá­til. 

In­for­mó que el dé­fi­cit pú­bli­co en el pri­mer se­mes­tre del año se ubi­có en 345,035 mi­llo­nes de pe­sos (20,974,7 mi­llo­nes de dó­la­res), un mon­to que con­si­de­ró con­gruen­te con lo apro­ba­do por el Con­gre­so.

En re­la­ción al ti­po de cam­bio del pe­so an­te el dó­lar en un con­tex­to glo­bal de apre­cia­ción ge­ne­ra­li­za­da de la di­vi­sa es­ta­dou­ni­den­se fren­te a las de­más mo­ne­das, in­di­có que "se ajus­tó de ma­ne­ra or­de­na­da, con­tri­bu­yen­do a pre­ser­var la es­ta­bi­li­dad de las va­ria­bles in­ter­nas".

Al 30 de ju­lio, el Ban­co de Mé­xi­co ubi­có el ti­po de cam­bio en 16.45 pe­sos por dó­lar, en com­pa­ra­ción con los 15.26 pe­sos re­gis­tra­dos al cie­rre de mar­zo
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Queman vivo a bebé palestino, colonos judíos



DU­MA (Cis­jor­da­nia­)/JE­RU­SA­LÉN (Is­rael), (OEM-EFE).- La ra­bia y el do­lor se ex­ten­die­ron hoy en Pa­les­ti­na tras el ase­si­na­to de un be­bé que­ma­do vi­vo y las he­ri­das gra­ves a sus pa­dres y her­ma­no en un ata­que de su­pues­tos ex­tre­mis­tas co­lo­nos en la lo­ca­li­dad de Du­ma, en el nor­te de Cis­jor­da­nia.

"Han ma­ta­do a mis ve­ci­nos (sic) que­mán­do­los. No des­car­to una Ter­ce­ra In­ti­fa­da", di­jo a Efe Afs­ha Da­wabs­ha, ve­ci­na de Du­ma, con­cen­tra­da jun­to con me­dio cen­te­nar de mu­je­res cer­ca de la fa­mi­lia de las víc­ti­mas pa­ra llo­rar­las y mos­trar su apo­yo.

"No­so­tros no so­mos agre­si­vos y mi­ra lo que nos han he­cho es­tos co­lo­nos vio­len­tos", se que­jó.

Me­dio mi­llar de hom­bres de la pe­que­ña lo­ca­li­dad de tres mil ha­bi­tan­tes acu­dió a la ora­ción de la mez­qui­ta al me­dio­día, an­tes de par­ti­ci­par en el fu­ne­ral del Alí Da­wabs­ha, de año y me­dio y cu­yos res­tos que­da­ron cal­ci­na­dos.

La ca­sa del abue­lo es­tu­vo du­ran­te la ma­ña­na ro­dea­da de cien­tos de per­so­nas.

"To­do el pue­blo se des­per­tó con los gri­tos, la gen­te es­tá ex­tre­ma­da­men­te tris­te y en­fa­da­da", di­jo a Efe en el lu­gar Ya­ser Da­wabs­he, que se des­per­tó de los pri­me­ros y co­rrió a la ca­sa pe­ro, cuan­do lle­gó "el be­bé ya ha­bía muer­to".

"Lo úni­co que pu­de ha­cer pa­ra ayu­dar fue des­co­nec­tar el gas. La ca­sa es­ta­ba ya to­tal­men­te que­ma­da", ex­pli­có, an­gus­tia­do.

Los re­si­den­tes de es­te pe­que­ño pue­blo cer­ca­no a Na­blus es­tán enor­me­men­te des­mo­ra­li­za­dos y en­fu­re­ci­dos por el he­cho de que las au­to­ri­da­des is­rae­líes "no ha­gan na­da pa­ra con­tro­lar a los co­lo­nos, que ata­can las ca­sas, ma­tan a las ove­jas y, aho­ra, ma­tan a los ni­ños", di­jo a Efe un ve­ci­no de la lo­ca­li­dad.

Las prin­ci­pa­les au­to­ri­da­des is­rae­líes han con­de­na­do con du­re­za el ata­que, pe­ro la Or­ga­ni­za­ción pa­ra la Li­be­ra­ción de Pa­les­ti­na (OLP) ha res­pon­sa­bi­li­za­do al go­bier­no de Ben­ja­mín Ne­tan­ya­hu por no po­ner co­to a la vio­len­cia co­lo­nial en los te­rri­to­rios ocu­pa­dos, don­de ge­ne­ral­men­te los ata­ques con­tra pa­les­ti­nos que­dan sin cas­ti­gar.

La OLP con­si­de­ra el su­ce­so "con­se­cuen­cia di­rec­ta de dé­ca­das de im­pu­ni­dad que el Eje­cu­ti­vo is­rae­lí ha da­do al te­rro­ris­mo co­lo­no" y ase­gu­ra que des­de 2004 ha ha­bi­do "más de 11,000 ata­ques de co­lo­nos con­tra vi­vien­das, co­ches, igle­sias, mez­qui­tas, ár­bo­les y otras pro­pie­da­des pa­les­ti­nas con to­tal im­pu­ni­dad", ase­gu­ró el se­cre­ta­rio ge­ne­ral de la or­ga­ni­za­ción, Saeb Ere­kat.

Las au­to­ri­da­des pa­les­ti­nas han anun­cia­do que lle­va­rán es­te ca­so an­te la Cor­te Pe­nal In­ter­na­cio­nal.

"Los pa­les­ti­nos ne­ce­si­tan jus­ti­cia. No cree­mos en esas no­tas de con­de­na is­rae­líes, ellos son res­pon­sa­bles de lo que ocu­rre. Si esos co­lo­nos es­tán ahí es por una de­ci­sión po­lí­ti­ca de Is­rael. Es­tán pro­te­gi­dos por Is­rael. Is­rael no pue­de aho­ra sor­pren­der­se de los crí­me­nes co­me­ti­dos por una cul­tu­ra de odio que ellos mis­mos han im­plan­ta­do", de­cla­ró a Efe Xa­vier Abú Eid, por­ta­voz de la OLP.

Las au­to­ri­da­des is­rae­líes han emi­ti­do una or­den de cen­su­ra so­bre el ca­so y, por el mo­men­to, no han anun­cia­do la de­ten­ción de sos­pe­cho­sos.

El ata­que tu­vo lu­gar so­bre las dos de la ma­dru­ga­da con el lan­za­mien­to de cóc­te­les mo­lo­tov so­bre dos vi­vien­das pa­les­ti­nas en Du­ma, cer­ca de Na­blus, en las que se en­con­tra­ron pin­ta­das en he­breo y la es­tre­lla de Da­vid.

Las pin­ta­das de­cían "Lar­ga vi­da al Me­sías", "Ven­gan­za" y "Lis­ta de pre­cios", ex­pre­sión uti­li­za­da pa­ra se­ña­lar que un da­ño a los co­lo­nos de­be ser "pa­ga­do" con otro da­ño a los pa­les­ti­nos.

Ade­más del fa­lle­ci­mien­to del be­bé, Alí Da­wabs­ha, en el fue­go re­sul­ta­ron he­ri­dos de gra­ve­dad sus pa­dres, Saed y Ri­han, de 32 y 27 años, y su her­ma­no Ah­mad de cua­tro años.

El pa­dre es­tá en si­tua­ción de ex­tre­ma gra­ve­dad, con que­ma­du­ras en más del 70 por cien­to de su cuer­po y el pe­que­ño tie­ne que­ma­du­ras en las pier­nas, mien­tras que la ma­dre tam­bién es­tá gra­ve.

Los ata­ques tie­nen lu­gar des­pués de una se­ma­na de pro­tes­tas de co­lo­nos con­tra la de­mo­li­ción, eje­cu­ta­da el miér­co­les, de dos edi­fi­cios en el asen­ta­mien­to de Beit El y la ex­pul­sión de cien­tos de co­lo­nos del de Sa­mur, en el nor­te de Cis­jor­da­nia, eva­cua­do for­zo­sa­men­te ha­ce diez años y al que exi­gían vol­ver.

El pre­si­den­te is­rae­lí, Reu­vén Riv­lin, pro­me­tió que "se en­con­tra­rá a los ase­si­nos" y mos­tró su vo­lun­tad de vi­si­tar hoy a los he­ri­dos.

Is­rael re­for­zó la se­gu­ri­dad des­de pri­me­ra ho­ra de la ma­ña­na en Je­ru­sa­lén, don­de im­pi­dió la en­tra­da a la Ex­pla­na­da de las Mez­qui­tas a los va­ro­nes pa­les­ti­nos de me­nos de 50 años pa­ra la ora­ción del me­dio­día, y en Cis­jor­da­nia y lu­ga­res de re­crea­ción o con asis­ten­cia ma­si­va de is­rae­líes en el fin de se­ma­na.

A úl­ti­ma ho­ra de la ma­ña­na se re­gis­tró un ata­que con dis­pa­ros des­de un co­che con­tra un ve­hí­cu­lo is­rae­lí en el Va­lle del Jor­dán, en el es­te de Cis­jor­da­nia, en el que no hu­bo he­ri­dos.

La ONG is­rae­lí Bet­se­lem de­nun­ció hoy que "un ni­ño que­ma­do era so­lo cues­tión de tiem­po en vis­ta de la po­lí­ti­ca de no ha­cer cum­plir la ley a los co­lo­nos vio­len­tos" y re­cor­dó que en mu­chos ata­ques pa­sa­dos "la Po­li­cía ni si­quie­ra se mo­les­tó en to­mar me­di­das de in­ves­ti­ga­ción ele­men­ta­les".

"El re­loj avan­za en la cuen­ta atrás pa­ra el si­guien­te ata­que, y el que le se­gui­rá", ad­vir­tió es­ta ONG
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iANGELITO SE VA AL CIELO!



Raúl Ma­cías, Fo­to: Luis A. Ba­rre­ra

Los pa­dres de una me­nor ca­mi­na­ban de­ses­pe­ra­da­men­te por el Eje 1 Nor­te y Je­sús Ca­rran­za; se en­con­tra­ban con las lá­gri­mas ro­dán­do­les por las me­ji­llas, por­que en­tre sus bra­zos traían car­gan­do el dé­bil cuer­po de su be­bé, de ape­nas dos me­ses de ha­ber na­ci­do, quien ya no llo­ra­ba, sus oji­tos le­van­ta­dos has­ta el cie­lo da­ban cuen­ta de que iba al la­do de otros an­ge­li­tos a ver a Dios.

Eran ape­nas las 9:00 ho­ras, la ho­ra bue­na en que co­men­za­ba el aje­treo en el po­pu­lo­so ba­rrio bra­vo de Te­pi­to, co­mer­cian­tes ca­mi­na­ban car­gan­do su mer­can­cía, en la otra ace­ra una po­bre mu­jer sos­te­nía en­tre sus bra­zos a su be­bé, a su ni­ña que ya se en­con­tra­ba sin vi­da: la her­mo­sa pe­que­ña quien ya ju­gue­tea­ba en el cie­lo con án­ge­les y que­ru­bi­nes.

Se per­ca­tan del he­cho los tran­seún­tes, co­mien­za el acer­car­se pa­ra apo­yar; "qué ne­ce­si­ta", no fal­ta quien se ofrez­ca a ayu­dar, la exi­gen­cia era úni­ca, una am­bu­lan­cia pa­ra que tras­la­da­ran a la pe­que­ña has­ta un hos­pi­tal in­fan­til y de es­te mo­do po­der sal­var­le la vi­da; su amor de pa­dres es­ta­ba al lí­mi­te de la de­ses­pe­ra­ción; na­da los con­so­la­ba, su llan­to era des­ga­rra­dor.

Lue­go de va­rios mi­nu­tos de ha­ber es­ta­do en zo­zo­bra lle­ga­ron los pa­ra­mé­di­cos, pi­die­ron que les fue­ra en­tre­ga­da la be­bé; la re­vi­sa­ron y de­cla­ra­ron que ya ha­bía de­ja­do de exis­tir, que fue un pro­ble­ma res­pi­ra­to­rio, sim­ple­men­te ase­gu­ra­ron que se tra­tó de una "muer­te de cu­na"; tér­mi­no que iden­ti­fi­ca­ron bien al­gu­nas amas de ca­sa, por­que con la ca­be­za afir­ma­ron o con­fir­ma­ron su ver­sión, la mis­ma de los pa­ra­mé­di­cos.

"Sí, era ob­vio que se tra­tó de una muer­te de cu­na" y al pre­gun­tar­les su ver­sión o los sín­to­mas de lo que pa­ra ellas es la muer­te de cu­na, una de las se­ño­ras se­ña­ló que "ocu­rre cuan­do al be­bé se le ol­vi­da res­pi­rar", esa es la afir­ma­ción de las se­ño­ras adul­tas, pe­ro en el Ser­vi­cio Mé­di­co Fo­ren­se se des­pe­ja­rán cien­tí­fi­ca­men­te to­das las du­das que ha­ya en es­te ca­so de la be­bé que pe­re­ció pre­sun­ta­men­te por as­fi­xia.

An­te la du­da en las cau­sas de la muer­te de la me­nor, el mi­nis­te­rio pú­bli­co de la Coor­di­na­ción Te­rri­to­rial CUH-3, or­de­nó que los pa­dres de la be­bé fue­ran lle­va­dos a sus ofi­ci­nas co­mo pre­sen­ta­dos por la muer­te de la ni­ña, es­to con el ob­je­ti­vo de des­lin­dar res­pon­sa­bi­li­da­des, pa­ra pos­te­rior­men­te, en­viar el ex­pe­dien­te a la agen­cia CUH-2, en don­de se in­te­gró la ave­ri­gua­ción pre­via
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¡Polis a la tumba!.. Tras ser atacados a balazos.



ACAPULCO, Gro, (OEM).- Una pa­re­ja de po­li­cías de Aca­pul­co fue ata­ca­da a ba­la­zos por su­je­tos des­co­no­ci­dos cuan­do sa­lían de su vi­vien­da ubi­ca­da en la co­lo­nia La La­ja, don­de la mu­jer pe­re­ció por los im­pac­tos de ba­la, mien­tras que el hom­bre re­sul­tó gra­ve­men­te he­ri­do al pre­sen­tar 15 dis­pa­ros de ar­ma de fue­go.

El ata­que se re­gis­tró cer­ca de las 06:30 de la ma­ña­na en la ca­lle 13 de ju­nio, don­de au­to­ri­da­des del Mi­nis­te­rio Pú­bli­co lo­ca­li­za­ron 19 casquillos per­cu­ti­dos de ar­mas ca­li­bre .9 mi­lí­me­tros y 45.

Con ba­se a las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes, la pa­re­ja de po­li­cías con­for­ma­da por Dul­ce Ma­ría Abar­ca Bau­tis­ta de 32 años de edad y Ma­rio Cal­za­da Váz­quez de 35, sa­lían de la vi­vien­da cuan­do fue­ron re­ci­bi­dos con múl­ti­ples dis­pa­ros de pro­yec­til de ar­ma de fue­go.

De­bi­do a los dis­pa­ros, la mu­jer ca­yó ten­di­da con la mi­tad de su cuer­po atrás del por­tón ne­gro de la ca­sa, bo­ca aba­jo y pre­sen­tó va­rios dis­pa­ros de am­bas ar­mas con las que les dis­pa­ra­ron va­rios in­di­vi­duos.

El uni­for­ma­do que­dó afue­ra, pre­sen­tó más de 10 ba­la­zos, uno de ellos en la ca­be­za y otros en di­fe­ren­tes par­tes del cuer­po y aún con vi­da fue tras­la­da­do por pa­ra­mé­di­cos a un no­so­co­mio pa­ra re­ci­bir aten­ción mé­di­ca, don­de lo de­cla­ran co­mo gra­ve.

La ac­ción de­lic­ti­va pro­vo­có una fuer­te mo­vi­li­za­ción de dis­tin­tas cor­po­ra­cio­nes po­li­cía­cas, pe­ro no se lo­gró dar con el pa­ra­de­ro de los ata­can­tes que se die­ron a la fu­ga con rum­bo des­co­no­ci­do, pre­su­mi­ble­men­te en una mo­to­ci­cle­ta, se­gún ver­sión de lu­ga­re­ños, pe­ro el da­to no fue con­fir­ma­do por nin­gu­na au­to­ri­dad.

Pe­ri­tos en cri­mi­na­lís­ti­ca rea­li­za­ron las di­li­gen­cias co­rres­pon­dien­tes y lue­go de las mis­mas, el Mi­nis­te­rio Pú­bli­co or­de­nó el le­van­ta­mien­to ca­da­vé­ri­co de Dul­ce Ma­ría pa­ra ser tras­la­da­do a las ins­ta­la­cio­nes del Ser­vi­cio Mé­di­co Fo­ren­se (Se­me­fo).

En la es­ce­na del cri­men se re­co­gie­ron 12 cas­ca­jos per­cu­ti­dos de nue­ve mi­lí­me­tros, 7 casquillos de ca­li­bre 45, una ba­la útil de .9 mi­lí­me­tros, así co­mo una ba­la de­for­ma­da del mis­mo ca­li­bre.

De las ac­tua­cio­nes dio fe el Mi­nis­te­rio Pú­bli­co del Fue­ro Co­mún del sec­tor Ga­ri­ta de Juá­rez y las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­den a los mi­nis­te­ria­les de es­ta mis­ma área.

Ca­be se­ña­lar que en lo que va del año, su­man 11 los uni­for­ma­dos que han si­do pri­va­dos de la vi­da en dis­tin­tos he­chos de vio­len­cia ocu­rri­dos en Aca­pul­co
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iSE LO CHUPÓ EL ALCOHOL!



Al­va­ro Ve­láz­quez, Foto cortesía: Ricardo Mendoza

CHI­MAL­HUA­CÁN, Méx.- Aban­do­na­do en me­dio de un pa­ra­je de es­ta lo­ca­li­dad fue en­con­tra­do es­ta ma­ña­na el ca­dá­ver de un pre­sun­to in­di­gen­te que, a de­cir de ele­men­tos de Pro­tec­ción Ci­vil, al pa­re­cer mu­rió por una con­ges­tión al­co­hó­li­ca.

El cuer­po del su­pues­to hom­bre en con­di­ción de ca­lle, has­ta el mo­men­to des­co­no­ci­do, fue en­con­tra­do mi­nu­tos an­tes de las 9 de la ma­ña­na de es­te vier­nes, en el ci­ta­do pa­ra­je, ubi­ca­do en­tre las ca­lles de Ce­dros y Pi­ru­les, en la Co­lo­nia Cor­te La Pal­ma, en es­te mu­ni­ci­pio.

Al­gu­nas per­so­nas que ca­mi­na­ban por el lu­gar, al dar­se cuen­ta que di­cho hom­bre es­ta­ba ti­ra­do, al con­si­de­rar que po­si­ble­men­te dor­mía o que es­ta­ba bo­rra­cho no le die­ron ma­yor im­por­tan­cia al asun­to; sin em­bar­go, pos­te­rior­men­te cuan­do pa­sa­ron por la mis­ma zo­na y des­cu­brie­ron que el su­pues­to in­di­gen­te se man­te­nía en la mis­ma po­si­ción y que no se mo­vía, lle­va­dos por un mal pre­sen­ti­mien­to pi­die­ron el au­xi­lio de una am­bu­lan­cia.

Más tar­de, cuan­do pa­ra­mé­di­cos de Pro­tec­ción Ci­vil arri­ba­ron al lu­gar y tra­ta­ron de dar­le los pri­me­ros au­xi­lios al pre­sun­to in­di­gen­te, des­cu­brie­ron que ya no ha­bía na­da que ha­cer, pues ya es­ta­ba muer­to y que al pa­re­cer fa­lle­ció por una con­ges­tión al­co­hó­li­ca, pues a sim­ple vis­ta no se le apre­cia­ron gol­pes o hue­llas de vio­len­cia en el cuer­po.

Al te­ner co­no­ci­mien­to de los he­chos, el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co se pre­sen­tó en el lu­gar, don­de una vez que rea­li­zó las di­li­gen­cias mi­nis­te­ria­les y or­de­nó el le­van­ta­mien­to del ca­dá­ver dio ini­cio a la car­pe­ta de in­ves­ti­ga­ción co­rres­pon­dien­te por el de­li­to de ho­mi­ci­dio.

El MP in­for­mó que a pe­sar de que exis­ten evi­den­cias de que el pre­sun­to in­di­gen­te mu­rió por una con­ges­tión al­co­hó­li­ca, co­mo lo ma­ni­fes­ta­ron los pa­ra­mé­di­cos de Pro­tec­ción Ci­vil, se­rán los pe­ri­tos y el mé­di­co le­gis­ta, quie­nes de­ter­mi­nen las ver­da­de­ras cau­sas que ori­gi­na­ron su de­ce­so, una vez que con­clu­yan con sus tra­ba­jos, lo an­te­rior pa­ra des­lin­dar res­pon­sa­bi­li­da­des
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¡RIP!..



Ál­va­ro Ve­láz­quez, Fo­to cor­te­sía: Ri­car­do Men­do­za

CIU­DAD NE­ZA­HUAL­CÓ­YOTL, Méx.- Te­rri­ble im­pre­sión se lle­vó una jo­ven­ci­ta de 20 años de edad, des­pués de que al en­trar es­ta ma­ña­na al ba­ño de su do­mi­ci­lio en­con­tró muer­to a su pa­dre col­ga­do con un la­zo al cue­llo a la re­ga­de­ra.

To­da­vía con la es­pe­ran­za de que su pro­ge­ni­tor aún es­tu­vie­ra vi­vo, la im­pac­ta­da jo­ven­ci­ta sa­lió co­rrien­do y de in­me­dia­to pi­dió el au­xi­lio de una am­bu­lan­cia, pe­ro de­sa­for­tu­na­da­men­te cuan­do pa­ra­mé­di­cos de Pro­tec­ción Ci­vil lle­ga­ron a su do­mi­ci­lio, ubi­ca­do en el 325 de la ca­lle Go­lon­dri­nas, en la Co­lo­nia Be­ni­to Juá­rez, só­lo lo hi­cie­ron pa­ra cer­ti­fi­car su muer­te.

Más tar­de, cuan­do ele­men­tos de la CESC arri­ba­ron al in­mue­ble y con­fir­ma­ron la muer­te del se­ñor Ra­fael Leo­nar­do Do­mín­guez Gar­cía, de 56 años de edad, acor­do­na­ron to­da la zo­na y pi­die­ron la in­ter­ven­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co pa­ra que die­ra fe de los he­chos.

Mien­tras que es­pe­ra­ban al arri­bó del MP y pa­ra es­ta­ble­cer las po­si­bles cau­sas que ori­lla­ron a es­te hom­bre a qui­tar­se la vi­da, los ele­men­tos de la CESC se en­tre­vis­ta­ron con la hi­ja del aho­ra oc­ci­so, quien re­ve­ló que aun­que des­co­no­cía con exac­ti­tud las cau­sas por las que su pa­dre se sui­ci­dó, de­jó en­tre­ver que al pa­re­cer lo hi­zo por­que su­fría de es­qui­zo­fre­nia y de pro­ble­mas de al­co­ho­lis­mo y por más es­fuer­zos que ha­cía no po­día su­pe­rar es­tos pro­ble­mas.

Du­ran­te las pri­me­ras ins­pec­cio­nes ocu­la­res que prac­ti­có en el lu­gar, el MP in­for­mó que el oc­ci­so que­dó en el in­te­rior del ba­ño de la ca­sa, de ro­di­llas, col­ga­do con un la­zo al cue­llo a la re­ga­de­ra, que a sim­ple vis­ta no se le apre­cia­ron gol­pes ni hue­llas de vio­len­cia en el cuer­po, por lo que exis­te la pre­sun­ción de que efec­ti­va­men­te se sui­ci­dió; sin em­bar­go, in­di­có, se­rán los pe­ri­tos y el mé­di­co le­gis­ta quie­nes con­fir­men es­to, una vez que con­clu­yan con los pe­ri­ta­jes y la ne­crop­sia de ley, lo an­te­rior pa­ra des­lin­dar res­pon­sa­bi­li­da­des
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iNO SE DEJÓ ROBAR!



Raúl Ma­cías

Un jo­ven de apro­xi­ma­da­men­te 25 años de edad fue ase­si­na­do en la De­le­ga­ción Az­ca­pot­zal­co, es­ta vez en ple­no cen­tro de la de­mar­ca­ción, al pa­re­cer por re­sis­tir­se al asal­to. Por se­gun­do día con­se­cu­ti­vo se re­gis­tra un ho­mi­ci­dio por las mis­mas cau­sas en la zo­na.

A pe­sar de ser lu­gar de gran afluen­cia de per­so­nas, "na­die ve na­da"; di­cen que só­lo es­cu­chan gri­tos y lue­go el es­truen­do del dis­pa­ro.

La in­se­gu­ri­dad en la de­mar­ca­ción es una cons­tan­te des­de ha­ce años, que no se pue­de ocul­tar.

Ayer por la tar­de, en Ave­ni­da Az­ca­pot­zal­co es­qui­na Jo­sé Ma­ría Mo­re­los y Pa­vón, a un cos­ta­do del Jar­dín Mi­guel Hi­dal­go, en la Co­lo­nia San­to To­más, se da un ca­so más de un jo­ven ar­te­ra­men­te ase­si­na­do al opo­ner­se a ser asal­ta­do.

So­bre el as­fal­to que­dó bo­ca arri­ba el ca­dá­ver de un hom­bre de al­re­de­dor de 25 años de edad que ves­tía ber­mu­das y te­nis.

Tiem­po des­pués lle­ga­ron al lu­gar ele­men­tos de la po­li­cía pre­ven­ti­va, que se con­cre­ta­ron a acor­do­nar la zo­na y so­li­ci­tar la pre­sen­cia de los cuer­pos de ur­gen­cias.

A pe­sar de ser el cen­tro, tar­dó en lle­gar la am­bu­lan­cia, cu­yos pa­ra­mé­di­cos in­di­ca­ron que el jo­ven pe­re­ció por las le­sio­nes de pro­yec­til de ar­ma de fue­go que re­ci­bió, por lo que se re­qui­rió al agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co.

Una ho­ra des­pués se pre­sen­tó el per­so­nal de la Pro­cu­ra­du­ría ca­pi­ta­li­na, el re­pre­sen­tan­te so­cial, au­xi­lia­do por per­so­nal de Ser­vi­cios Pe­ri­cia­les rea­li­zó la ins­pec­ción ocu­lar de ri­gor, con lo que el mi­nis­te­rio pú­bli­co ini­ció la ave­ri­gua­ción pre­via por ho­mi­ci­dio con pro­yec­til de ar­ma de fue­go con­tra quien re­sul­te res­pon­sa­ble
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iCANCELAN FERIA!



MA­ZA­PIL, Zac, (OEM-In­for­mex).- Las ac­ti­vi­da­des fe­ria­les de es­te mu­ni­ci­pio, a ex­cep­ción de las re­li­gio­sas se can­ce­la­ron, lue­go de la tra­ge­dia ocu­rri­da en la que has­ta el mo­men­to fa­lle­cie­ron 28 per­so­nas, a con­se­cuen­cia del atro­pe­lla­mien­to de un ca­mión de vol­teo de do­ble eje que se fue so­bre un cen­te­nar de per­so­nas que par­ti­ci­pa­ban en la pe­re­gri­na­ción en ho­nor a Nues­tro Pa­dre Je­sús.

Has­ta el mo­men­to, la so­li­da­ri­dad por par­te de los ha­bi­tan­tes de Sal­ti­llo y Con­cep­ción del Oro, no se hi­zo es­pe­rar y ciu­da­da­nos acu­die­ron a los hos­pi­ta­les a brin­dar apo­yo a los fa­mi­lia­res, otros más les brin­da­ron hos­pe­da­je en sus vi­vien­das, en tan­to que en Con­cep­ción del Oro se ins­ta­la­ron cen­tros de aco­pio por ini­cia­ti­va ciu­da­da­na.

Ade­más de la so­li­da­ri­dad mos­tra­da por los ha­bi­tan­tes de Sal­ti­llo y Con­cep­ción el Oro, con los pe­re­gri­nos de Ma­za­pil, tam­bién la ciu­da­da­nía ma­ni­fes­tó su in­con­for­mi­dad con las au­to­ri­da­des por no ha­ber he­cho na­da pa­ra pre­ve­nir es­te ti­po de ac­ci­den­tes y evi­tar la muer­te de más per­so­nas por la le­ja­nía y fal­ta de cen­tros hos­pi­ta­la­rios.


RE­VE­LAN LIS­TA DE FA­LLE­CI­DOS


Por otro la­do, aun­que no es la lis­ta com­ple­ta, se dio a co­no­cer una de las per­so­nas fa­lle­ci­das co­mo: Leo­nar­do Da­niel Ca­rri­llo Agua­yo, de 15 años, ori­gi­na­rio de Sal­ti­llo; Fran­cis­co Ja­vier Brio­nes Or­dó­ñez de só­lo 7 años, ori­gi­na­rio tam­bién del lu­gar en men­ción, al igual que Je­sús Agua­yo Her­nán­dez, Ser­gio Pé­rez Brio­nes, Je­se­nia Brio­nes Or­dó­ñez y An­gé­li­ca Ma­ría Brio­nes Or­dó­ñez, de 33 años.

Asi­mis­mo se dio a co­no­cer que ori­gi­na­rios de Ma­za­pil fa­lle­cie­ron: Leo­nar­do So­lís Her­nán­dez, Ca­ta­li­na So­lís Lu­na, de 47 años; Fran­cis­co Ja­vier Ca­rran­za So­lís; Na­ta­lia So­lís Her­nán­dez, 45 años; Víc­tor Ma­nuel Men­do­za He­rre­ra, 50 años.

Asi­mis­mo la se­ño­ra Ma­ría "N" de en­tre 40 y 45 años, ori­gi­na­ria de Con­cep­ción del Oro y Pau­la Se­púl­ve­da Gar­cía, de Mon­te­rrey; así co­mo Ro­sa Sán­chez Mén­dez, de Ma­za­pil; Gre­go­ria Chá­vez Ce­les­ti­no, de Mon­te­rrey y So­nia Cas­ti­llo.

Ade­más, apa­re­ce en la lis­ta, Her­me­lin­da Lo­za­no Pa­rra, de Ma­za­pil; Je­sús Ber­nar­do So­lís Sán­chez, de San­ta Ro­sa, Ma­ría de la Cruz To­rres Pon­ce, de Ma­za­pil; Án­gel Ma­teo Mon­te­lon­go, de Mon­te­rrey; Ju­lio So­lís Her­nán­dez, de la co­mu­ni­dad de San­ta Ro­sa Ma­za­pil; Mart­ha Ar­ma­di­llo Her­nán­dez y Luis Men­do­za 

"Se le­van­tó una gran nu­be de pol­vo, un vien­to muy fuer­te, se es­cu­chó un es­truen­do", re­la­tó el pa­dre Fi­li­ber­to Cam­pos, quien in­di­có que al acu­dir al lu­gar del ac­ci­den­te al­gu­nas per­so­nas ya ha­bían fa­lle­ci­do, otras per­so­nas es­ta­ban ago­ni­zan­do, to­do era un caos.

La pe­re­gri­na­ción era par­te de las fies­tas re­li­gio­sas en ho­nor a Je­sús, el Cris­to de Ma­za­pil, ve­ne­ra­do des­de fi­na­les del si­glo XVI.

Es­tas fes­ti­vi­da­des van acom­pa­ña­das de pe­re­gri­na­cio­nes, y en es­ta oca­sión le to­ca­ba pe­re­gri­nar a las co­mu­ni­da­des que se de­di­can al cam­po.

Es­ta­mos muy cons­ter­na­dos, es la pri­me­ra vez que su­ce­de un ac­ci­den­te de es­ta mag­ni­tud y se es­tá so­bre to­do con las per­so­nas que la­men­ta­ble­men­te han per­di­do al­gún ser que­ri­do.

Hu­bo una fa­mi­lia que per­dió seis in­te­gran­tes, los Cor­tés Juá­rez; hu­bo otra fa­mi­lia, He­rre­ra As­ca­cio per­dió cua­tro fa­mi­lia­res, de la co­mu­ni­dad de San­ta Ro­sa, que es de don­de iba un gru­po de dan­za ca­si ce­rran­do la pe­re­gri­na­ción, hu­bo al­re­de­dor de 10 per­so­nas que fa­lle­cie­ron allí.

A es­tas fies­tas acu­de cer­ca de 1,000 fie­les que par­ti­ci­pan en es­ta ce­le­bra­ción.

El pri­mer día se rea­li­za un no­ve­na­rio y to­do es fies­ta, dan­zas, mú­si­ca, co­he­tes.

Se sa­lió con el res­guar­do de se­gu­ri­dad pú­bli­ca mu­ni­ci­pal, y to­do iba bien, se res­pi­ra­ba un am­bien­te de ale­gría, de go­zo, to­dos muy con­ten­tos de po­der par­ti­ci­par en es­ta ce­le­bra­ción, de es­te Cris­to tan ve­ne­ra­do, Nues­tro pa­dre Je­sús de Ma­za­pil.

El pá­rro­co co­men­tó que fue ade­lan­te con las per­so­nas que iban abrien­do el con­tin­gen­te de la pe­re­gri­na­ción, y en esos mo­men­tos se le­van­tó una gran nu­be de pol­vo, un vien­to muy fuer­te, se es­cu­cha un es­truen­do.

Vie­nen las per­so­nas a avi­sar­me, "pa­dre, un ve­hí­cu­lo se que­dó sin fre­nos, hay mu­chas per­so­nas le­sio­na­das".

En es­ta oca­sión iba tam­bién el pa­dre Raúl Gay­tán, y am­bos fue­ron co­rrien­do y nos to­pa­mos con una es­ce­na te­rri­ble.

Al­gu­nas per­so­nas ya ha­bían fa­lle­ci­do, otras per­so­nas es­ta­ban ago­ni­zan­do, to­do era un caos, las per­so­nas no po­dían con­tro­lar esos sen­ti­mien­tos.

Se die­ron a la ta­rea de apo­yar es­pi­ri­tual­men­te a to­dos esos en­fer­mos, y con los muer­tos a re­zar, a ab­sol­ver­les, que es el ofi­cio pro­pio del sa­cer­do­te.

Una vez que ha pa­sa­do to­do el caos, las per­so­nas em­pie­zan a tras­la­dar en­fer­mos en ve­hí­cu­los par­ti­cu­la­res.

Se dio avi­so a Án­gel Mar­tí­nez, el di­rec­tor de Asun­tos Re­li­gio­sos, pa­ra avi­sar de lo acon­te­ci­do, y se dio avi­so al go­ber­na­dor Mi­guel Alon­so, al se­ñor obis­po Si­gi­fre­do No­rie­ga Bar­ce­ló, que es­ta­ba en la ciu­dad de Gra­na­dos, en So­no­ra
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Expresó el Papa Francisco su pésame por las víctimas



Patricia Carrasco

El Papa Francisco externó sus condolencias y solidaridad con las víctimas del accidente en el poblado de Mazapil, Zacatecas, en el que 28 peregrinos murieron y más de 40 resultaron heridos al ser embestidos por un camión que cargaba arena y que se quedó sin frenos.

La carta que dio a conocer Conferencia del Episcopado mexicano, expresa el "sentido pésame" del máximo jerarca de la Iglesia Católica a los familiares de las víctimas y sus deseos para el "pronto restablecimiento de los heridos".

En la misiva firmada por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, revela que el Papa Francisco, vivamente apenado al conocer la noticia del trágico accidente ocurrido en Mazapil, y que ha ocasionado numerosas víctimas y heridos, "ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos", señala.

"El Santo Padre hace llegar su sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, cercanía y deseos de pronto restablecimiento de los heridos, a la vez que les imparte de corazón la confortadora bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor Resucitado".

De acuerdo al último balance de autoridades sanitarias, el accidente dejó 28 muertos y más de 40 heridos, de los cuales 0 de ellos se reportan graves.

El trágico accidente se registró la tarde del miércoles en la comunidad de Mazapil, en el Estado de Zacatecas, cuando cientos de feligreses realizaban una peregrinación hacia una iglesia local y fueron embestidos por un camión cargado con toneladas de arena que perdió el control, aparentemente por una falla mecánica.

OBISPOS EXPRESAN SOLIDARIDAD CON PEREGRINOS EN MAZAPIL, ZACATECAS

Los obispos de México, con mucho dolor por el trágico accidente que sufrieron peregrinos en Mazapil, Zacatecas, manifestamos a todos ellos y a sus familias "nuestro amor y solidaridad". 

En voz del cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM y del obispo auxiliar de Puebla y secretario general de la CEM, Eugenio Lira Rugarcía ,pidieron a la virgen de Guadalupe su intercesión y elevaron suplicas a Dios nuestro Señor por el pronto restablecimiento de los heridos, por eterno descanso de los difuntos, y para que fortalezca a sus familias con la esperanza que nos ofrece Jesús Resucitado
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