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sábado, 17 de octubre de 2015

Abogado estranguló a se esposa, a sus tres hijas y, luego... ¡Se suicidó de un balaza en la cabeza!..



Raúl Ma­cías y Noel F. Alvarado, Foto: Luis A. Barrera

Tres ho­jas, qui­zá con al­gu­nas go­tas de llan­to y do­lor, y mu­cho sen­ti­mien­to fue­ron es­cri­tas por Ángel Salvador Villada Moreno, pa­dre de fa­mi­lia y abogado de profesión. Tu­vo el cui­da­do de po­ner la mi­si­va a la vis­ta de pa­rien­tes o in­ves­ti­ga­do­res an­tes de aca­bar con la vi­da de su es­po­sa y sus hi­jas; de­jó en cla­ro que su de­ci­sión fue por­que atra­ve­sa­ba por pro­ble­mas eco­nó­mi­cos gra­ves, y tras en­viar al más allá a sus vás­ta­gos y cón­yu­ge, se sui­ci­dó. 

La ca­sa 1 de un com­ple­jo de de­par­ta­men­tos en el nú­me­ro 181 de la Ave­ni­da San Je­ró­ni­mo, Co­lo­nia Ti­za­pán, ya se en­con­tra­ba con ador­nos alu­si­vos al Ha­llo­ween, pe­ro en la ma­ña­na los ve­ci­nos des­co­no­cían que en el in­te­rior ha­bía al­go más de te­rror; una es­ce­na que era un ho­rror ver: tres ni­ñas de 7, 9 y 11 años en su re­cá­ma­ra, su ma­má en la su­ya y en el pa­tio el cuer­po sin vi­da del pa­dre.

Se des­co­no­ce el día en que pla­neó lle­var a ca­bo su ma­ca­bro plan y de­jar de su­frir por los pro­ble­mas eco­nó­mi­cos por los que atra­ve­sa­ba. Días an­te­rio­res ase­gu­ran ve­ci­nos que lo vie­ron tran­qui­lo; no sos­pe­cha­ban lo que traía en la men­te y que in­clu­so vie­ron cuan­do la se­ño­ra y sus hi­jas co­lo­ca­ron los ador­nos de Ha­llo­ween y no sos­pe­cha­ban que eran los úl­ti­mos días de sus vi­das.

Ayer, un dis­pa­ro al­te­ró la cal­ma que se vi­ve en ese com­ple­jo de vi­vien­das, pen­sa­ban que al­gu­no de los ve­ci­nos se en­con­tra­ba en pe­li­gro; que se tra­ta­ba de un asal­to a ca­sa-ha­bi­ta­ción y an­te el te­mor de ser víc­ti­mas tam­bién de la de­lin­cuen­cia, op­ta­ron por lla­mar a la po­li­cía, pe­ro en nin­gún mo­men­to vie­ron que al­guien sa­lie­ra apre­su­ra­da­men­te car­gan­do al­go ro­ba­do.

Es­to los in­quie­to aún más y al lle­gar los uni­for­ma­dos les di­je­ron más o me­nos en dón­de se es­cu­chó la de­to­na­ción. Era la vi­vien­da mar­ca­da con el nú­me­ro 1, en don­de afue­ra se en­con­tra­ban unos ador­nos de día de bru­jas. Lla­ma­ron a la puer­ta y na­die les abrió y se pro­ce­dió en­ton­ces a in­gre­sar, pe­ro con to­das las pre­cau­cio­nes ne­ce­sa­rias, des­co­no­cían lo ocu­rri­do en el in­te­rior.

Cuan­do es­ta­ban den­tro re­co­rrie­ron la ca­sa y en una de las re­cá­ma­ras en­con­tra­ron los cuer­pos de las tres ni­ñas de 7, 9 y 11; al pa­sar a la ha­bi­ta­ción con­ti­gua es­ta­ba el cuer­po de la se­ño­ra de 39 años de edad. Los cua­tro ha­bían si­do as­fi­xia­dos, la sos­pe­cha era que tal vez al­gu­nos de­lin­cuen­tes in­gre­sa­ron a esa ca­sa y al ser des­cu­bier­tos ul­ti­ma­ron a esas cua­tro per­so­nas, pe­ro no pa­ró ahí el re­co­rri­do.

Sus du­das que­da­ron cla­ras cuan­do en el jar­dín se to­pa­ron con el cuer­po de un hom­bre de 41 años de edad. El pre­sen­ta­ba un dis­pa­ro de ar­ma en la ca­be­za, se tra­ta­ba del je­fe de fa­mi­lia, quien tal vez días u ho­ras an­tes es­cri­bió en tres ho­jas el por qué to­ma­ba esa de­ci­sión, de aca­bar con su vi­da, pe­ro a la vez lle­var­se en el via­je sin re­tor­no a su es­po­sa y sus tres hi­jas.

A un cos­ta­do del cuer­po del pre­sun­to sui­ci­da se en­con­tró un ar­ma de fue­go con la que se pri­vó de la vi­da, ya que pa­ra en­viar al cie­lo a sus fa­mi­lia op­tó por as­fi­xiar­los y de es­te mo­do evi­tar que los ve­ci­nos pu­die­ran lla­mar a la po­li­cía si uti­li­za­ba la pis­to­la, y de acuer­do a pe­ri­tos, pri­me­ro aca­bó con la vi­da de su mu­jer y lue­go pa­só a la re­cá­ma­ra de sus hi­jas pa­ra ha­cer lo mis­mo. 

Tras en­te­rar­se de es­te ma­ca­bro he­cho, el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co en Ál­va­ro Obre­gón se pre­sen­tó en el lu­gar y or­de­nó a los pe­ri­tos que to­ma­ran de la ca­sa to­das las mues­tras ne­ce­sa­rias, así co­mo el re­ca­do pós­tu­mo con­sis­ten­te en tres ho­jas ta­ma­ño car­ta, así co­mo la pis­to­la con la que pre­sun­ta­men­te el je­fe de fa­mi­lia ter­mi­nó con su vi­da al ade­lan­tar en ese via­je sin re­tor­no a su es­po­sa e hi­jas
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Los comerciantes del Centro Histórico de la CDMX no son extorsionados por cárteles: dirigentes


Por: Noel F. Alvarado



           El coordinador del Consejo de Comerciantes Establecidos y Vecinos del Centro Histórico, Ángel Mussi, aseguró que no existen pruebas de extorsión a comerciantes del Centro de la Ciudad de México por parte de cárteles que supuestamente operan en esa zona de la capital.

           En conferencia de prensa, el también miembro del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, destacó que ninguno de los vendedores con los que tiene contacto ha sido víctima de este tipo de delitos, ya que a nadie de ellos le han ido a pedir dinero por mantener su negocio.

            Acompañado de un grupo de 15 mercantes de las calles República de Colombia, Corregidora, Manuel Doblado y Miguel Alemán, subrayó que sí ha recibido quejas de los afiliados a la asociación, de intentos de extorsión vía telefónica, pero que ninguna de estas tiene relación con grupos de crimen organizado ni que asistan a los negocios a exigir dinero.

            "Lo que quiero dejar claro es que cada una de las personas que están aquí tienen negocios en (dichas) calles, y ninguno de ellos ha sido objeto de extorsión", notificó  el coordinador.

          Es falso "esto que mencionan que ya hay cárteles en el Centro Histórico, lo que de verdad nos preocupa a nosotros, es que están haciendo una publicidad totalmente mala hacia el Centro", recalcó.


          En el acto, presentó un oficio firmado por el Director General de Inspección Policial, Ángel Ibarra Cruz, donde expone que la zona de Mixcalco, a la cual pertenecen las citadas calles, tiene una calificación de nueve -en un rango del uno al 10- de satisfacción ciudadana.

            Mostró un mapa de la zona, donde tiene localizados los puntos en donde están diariamente elementos de seguridad.

            "Cualquier persona que se encuentre en una situación de peligro lo más sensato es que le hable al policía que tiene ahí junto, ya que tienen distribuido a oficiales en las calles mencionadas".

             Dijo que el Centro Histórico está bien cuidado, y a pesar de que tiene deficiencias como el robo a automóviles y transeúntes no se han presentado casos de chantaje.

           Sobre la denuncia que hizo el presidente de la asociación de empresarios y comerciantes Procentrhico, Guillermo Gazal, ante la Procuraduría General de Justicia del DF, expresó que las 487 supuestas quejas, deben de comprobarse.

           "La investigación no tiene trascendencia en las calles que ellos están mencionando, yo no sé si en otro lugar, pero en las calles citadas, hasta el día de hoy no hemos tenido este tipo de problemas y que la gente no piense que lo tenemos", reiteró.

           También, Carlos Díaz de León, Felipe Pérez, Diana Galindo, Jesús Diez, Adán Rosales, Eloy Monroy, Miguel Maya, David Kabli, Juan Balas, Arturo Arceo, Gregorio Dersdepanian, Oscar Galindo, Manuel Maya, Jorge Espinoza y  Lilia Duarte, negaron formar parte de la asociación que preside Guillermo Gazal, como se dio a conocer.


Vuelve a escapar El Chapo



Noel F. Al­va­ra­do

El go­bier­no fe­de­ral con­fir­mó que de­ri­va­do de ac­cio­nes efec­tua­das por las Fuer­zas Fe­de­ra­les pa­ra re­cap­tu­rar al nar­co­tra­fi­can­te Joa­quín Ar­chi­val­do Guz­mán Loe­ra "El Cha­po", re­sul­tó le­sio­na­do en una pier­na y en el ros­tro en su hui­da al ser co­pa­do en un ran­cho cer­ca de Co­sa­lá, en la Sie­rra Ma­dre del oes­te, en­tre Si­na­loa y Du­ran­go.

En un co­mu­ni­ca­do con­jun­to de la Se­cre­ta­ría de Go­ber­na­ción, Se­de­na, Ma­ri­na, PGR y la Co­mi­sión Na­cio­nal de Se­gu­ri­dad, se agre­ga que des­de el día en que ocu­rrió la eva­sión de Joa­quín Guz­mán Loe­ra, las ins­ti­tu­cio­nes del Ga­bi­ne­te de Se­gu­ri­dad pu­sie­ron en mar­cha una es­tra­te­gia coor­di­na­da con el ob­je­ti­vo de lo­grar su re­cap­tu­ra.

Co­mo par­te de es­tos es­fuer­zos y de­ri­va­do del tra­ba­jo de in­te­li­gen­cia e in­ter­cam­bio de in­for­ma­ción con agen­cias in­ter­na­cio­na­les, se han rea­li­za­do ope­ra­ti­vos en to­do el país, mis­mos que en las úl­ti­mas se­ma­nas se han fo­ca­li­za­do en la re­gión no­roes­te del te­rri­to­rio na­cio­nal.

Co­mo con­se­cuen­cia de es­tas ac­cio­nes y pa­ra evi­tar su apre­hen­sión, en días re­cien­tes el pró­fu­go rea­li­zó una hui­da pre­ci­pi­ta­da, que de acuer­do con la in­for­ma­ción re­ca­ba­da, le cau­só le­sio­nes en una pier­na y en el ros­tro.

Es im­por­tan­te pre­ci­sar que es­tas he­ri­das no fue­ron pro­duc­to de un en­fren­ta­mien­to di­rec­to.

Con­for­me a las ins­truc­cio­nes del Pre­si­den­te de la Re­pú­bli­ca, el Ga­bi­ne­te de Se­gu­ri­dad con­ti­núa rea­li­zan­do to­das las ac­cio­nes que per­mi­tan lo­grar la rea­pre­hen­sión de es­te de­lin­cuen­te.

El ca­po Joa­quín Ar­chi­val­do Guz­mán Loe­ra "El Cha­po" -con­si­de­ra­do co­mo el hom­bre más po­de­ro­so y bus­ca­do del mun­do-, re­sul­tó he­ri­do en el ros­tro y en una de sus pier­nas por los ele­men­tos de la Se­cre­ta­ría de Ma­ri­na (Se­mar) quie­nes lo tie­nen si­tia­do en la sie­rra en­tre Du­ran­go y Si­na­loa.

De acuer­do a pu­bli­ca­cio­nes pe­rio­dís­ti­cas, ele­men­tos de la Se­cre­ta­ría de Ma­ri­na Ar­ma­da de Mé­xi­co de­tec­ta­ron des­de la se­ma­na pa­sa­da al ca­po del Cár­tel de Si­na­loa des­pués que agen­tes an­ti­nar­có­ti­cos es­ta­dou­ni­den­ses in­ter­cep­ta­ran se­ña­les de te­lé­fo­nos ce­lu­la­res que su­gie­ren "El Cha­po" se es­con­día en un ran­cho cer­ca de Co­sa­lá en la Sie­rra Ma­dre del oes­te de Mé­xi­co
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Cayó "El Ore­jón", je­fe del Cár­tel del Gol­fo



Noel F. Al­va­ra­do

Án­gel Eduar­do Pra­do Ro­drí­guez "Ci­clón Sie­te" o "El Ore­jón", je­fe del Cár­tel del Gol­fo con pla­za en Ma­ta­mo­ros, Ta­mau­li­pas y con­si­de­ra­do co­mo el úl­ti­mo de los 15 ob­je­ti­vos del go­bier­no fe­de­ral, fue de­te­ni­do por las Fuer­zas Fe­de­ra­les. Ello, tras la im­ple­men­ta­ción de la Nue­va Fa­se de Es­tra­te­gia de Se­gu­ri­dad en Ta­mau­li­pas, pues­ta en mar­cha en ma­yo del 2015.

Al res­pec­to, el co­mi­sio­na­do na­cio­nal de Se­gu­ri­dad, Re­na­to Sa­les He­re­dia, ex­pli­có que di­cha es­tra­te­gia ha con­sis­ti­do en tres prin­ci­pa­les ejes: Se­llar las ru­tas de trá­fi­co ilí­ci­to de per­so­nas, sus­tan­cias, ar­mas y di­ne­ro, el for­ta­le­ci­mien­to de las ins­ti­tu­cio­nes lo­ca­les de se­gu­ri­dad, así co­mo de­sar­ti­cu­lar las or­ga­ni­za­cio­nes de­lic­ti­vas en esa en­ti­dad.

Sa­les He­re­dia agre­gó que en re­la­ción a es­te úl­ti­mo ob­je­ti­vo, el de de­sar­ti­cu­la­ción de gru­pos de­lin­cuen­cia­les, las de­pen­den­cias del Ga­bi­ne­te de Se­gu­ri­dad del Go­bier­no de la Re­pú­bli­ca en vin­cu­la­ción con las au­to­ri­da­des del es­ta­do, es­ta­ble­cie­ron una lis­ta de 15 blan­cos, de 15 ob­je­ti­vos de aten­ción prio­ri­ta­ria, los cua­les se han ido neu­tra­li­zan­do uno a uno, res­trin­gien­do sig­ni­fi­ca­ti­va­men­te la ca­pa­ci­dad de ope­ra­ción de los gru­pos de­lin­cuen­cia­les.

Las Fuer­zas Fe­de­ra­les, cuen­tan con in­for­ma­ción de que en el año 2005, es­te su­je­to ha­bría for­ma­do par­te de los sub­gru­pos ope­ra­ti­vos al ser­vi­cio de An­to­nio Eze­quiel Cár­de­nas Gui­llén, an­ti­guo je­fe de es­ta or­ga­ni­za­ción de­lic­ti­va.

En ese año ha­bría rea­li­za­do ac­ti­vi­da­des de es­col­ta pa­ra la fa­mi­lia Cár­de­nas Gui­llén y pos­te­rior­men­te fue asig­na­do co­mo je­fe ope­ra­ti­vo y tu­vo ba­jo su car­go gru­pos de in­for­man­tes.

Es con­si­de­ra­do co­mo uno de los fun­da­do­res de una de las ver­tien­tes ope­ra­ti­vas de es­te gru­po de­lin­cuen­cial, res­pon­sa­ble de ha­cer fren­te a gru­pos ri­va­les tan­to fue­ra co­mo den­tro de la or­ga­ni­za­ción.

Se le vin­cu­la con or­de­nar la co­mi­sión de de­li­tos co­mo se­cues­tro, ho­mi­ci­dio, ex­tor­sión, tra­sie­go y co­mer­cia­li­za­ción de dro­gas, prin­ci­pal­men­te en Ma­ta­mo­ros, y se tie­ne in­for­ma­ción de que en 2012, Ma­rio Ar­man­do Ra­mí­rez Tre­vi­ño lo ha­bría en­car­ga­do a di­cho mu­ni­ci­pio.

Se le aso­cia ade­más con el trá­fi­co de in­do­cu­men­ta­dos, ex­trac­ción y co­mer­cia­li­za­ción ile­gal de hi­dro­car­bu­ros.

En es­te sen­ti­do y co­mo re­sul­ta­do de los tra­ba­jos coor­di­na­dos en­tre las de­pen­den­cias fe­de­ra­les de se­gu­ri­dad -des­ta­có-, fuer­zas fe­de­ra­les en­ca­be­za­das por la Se­cre­ta­ría de la De­fen­sa Na­cio­nal de­tu­vie­ron en Ma­ta­mo­ros, Ta­mau­li­pas, a Án­gel Eduar­do Pra­do Ro­drí­guez, pre­sun­to je­fe de una or­ga­ni­za­ción de­lic­ti­va que ope­ra en esa ciu­dad fron­te­ri­za y el úl­ti­mo de los ob­je­ti­vos es­tra­té­gi­cos fi­ja­dos, di­jo el co­mi­sio­na­do na­cio­nal de Se­gu­ri­dad, Re­na­to Sa­les He­re­dia.

Ex­pli­có que Pra­do Ro­drí­guez, de 30 años de edad, es ori­gi­na­rio de Río Bra­vo, Ta­mau­li­pas, pre­sun­ta­men­te se en­car­ga­ba de las ac­ti­vi­da­des de­lic­ti­vas en Ma­ta­mo­ros, ade­más pre­su­mi­ble­men­te era res­pon­sa­ble de la vio­len­cia ge­ne­ra­da en la zo­na por el con­trol del co­no­ci­do co­rre­dor Ma­ta­mo­ros-Va­lle Her­mo­so.

Con es­ta in­for­ma­ción, y en se­gui­mien­to a di­ver­sas in­ves­ti­ga­cio­nes y la­bo­res de in­te­li­gen­cia rea­li­za­das en Ta­mau­li­pas, se lo­gró ubi­car el pa­ra­de­ro de es­te su­je­to en un do­mi­ci­lio de la Co­lo­nia Ro­ber­to Gue­rra, don­de fue de­te­ni­do, sin efec­tuar un so­lo dis­pa­ro.

Al mo­men­to de su cap­tu­ra le fue­ron ase­gu­ra­das cin­co ar­mas lar­gas, cer­ca de 20,000 dó­la­res en efec­ti­vo, un ve­hí­cu­lo y seis bol­sas con­te­nien­do pre­su­mi­ble­men­te es­tu­pe­fa­cien­tes.

Ac­tual­men­te, cuen­ta con una or­den de apre­hen­sión vi­gen­te por eva­sión de reos y otras más emi­ti­das por el Juz­ga­do VII de Dis­tri­to con se­de en Rey­no­sa, Ta­mau­li­pas
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Pobres son personas, no números... y urge ayudarlos: el Papa



CIU­DAD DEL VA­TI­CA­NO, (No­ti­mex).- El Pa­pa Fran­cis­co al­zó hoy la voz a fa­vor de los más po­bres, ad­vir­tió que son per­so­nas y no nú­me­ros, que re­cla­man a la co­mu­ni­dad in­ter­na­cio­nal su apo­yo pa­ra mi­rar al fu­tu­ro con un mí­ni­mo de es­pe­ran­za.

En un men­sa­je en­via­do al di­rec­tor de la Or­ga­ni­za­ción de Na­cio­nes Uni­das pa­ra la Ali­men­ta­ción y la Agri­cul­tu­ra (FAO), Jo­sé Gra­zia­no da Sil­va, el Pon­tí­fi­ce cons­ta­tó que los más des­fa­vo­re­ci­dos pi­den a los go­bier­nos y a las ins­ti­tu­cio­nes in­ter­na­cio­na­les "que ac­túen cuan­to an­tes, ha­cien­do to­do lo po­si­ble".

La­men­tó que, no obs­tan­te los es­fuer­zos rea­li­za­dos, "tan­tos her­ma­nos" pa­san ham­bre y mal­nu­tri­ción, so­bre to­do por la dis­tri­bu­ción ini­cua de los fru­tos de la tie­rra y tam­bién por la fal­ta de de­sa­rro­llo agrí­co­la.

"Ellos, por la fal­ta de pro­tec­ción so­cial, su­fren las no­ci­vas con­se­cuen­cias de una cri­sis eco­nó­mi­ca per­sis­ten­te o de fe­nó­me­nos re­la­cio­na­dos con la co­rrup­ción y el mal go­bier­no, ade­más de pa­de­cer los cam­bios cli­má­ti­cos que afec­tan a su se­gu­ri­dad ali­men­ta­ria", in­sis­tió.

Cons­ta­tó que en la épo­ca ac­tual la "bús­que­da afa­no­sa del be­ne­fi­cio", la "con­cen­tra­ción en in­te­re­ses par­ti­cu­la­res" y los efec­tos de po­lí­ti­cas in­jus­tas fre­nan ini­cia­ti­vas na­cio­na­les o im­pi­den una coo­pe­ra­ción in­ter­na­cio­nal efi­caz con­tra la po­bre­za.

Pre­ci­só que que­da mu­cho por ha­cer pa­ra lo­grar la se­gu­ri­dad ali­men­ta­ria, que se ve co­mo una "me­ta le­ja­na", mien­tras el "do­lo­ro­so es­ce­na­rio" re­cla­ma "con ur­gen­cia" bus­car los me­dios ne­ce­sa­rios pa­ra li­brar a la hu­ma­ni­dad del ham­bre.

Re­co­no­ció que se tra­ta de un "ob­je­ti­vo am­bi­cio­so pe­ro im­pro­rro­ga­ble" y la­men­tó que, a me­nu­do, el mun­do es "tes­ti­go mu­do y pa­ra­li­za­do" del cre­ci­mien­to de la de­si­gual­dad co­mo re­sul­ta­do de una cul­tu­ra que des­car­ta y ex­clu­ye a tan­tas per­so­nas de la vi­da so­cial.

"Du­ran­te los via­jes y las vi­si­tas pas­to­ra­les, he te­ni­do nu­me­ro­sas opor­tu­ni­da­des de es­cu­char a es­tas per­so­nas ex­pre­sar sus pe­no­sas di­fi­cul­ta­des, y es na­tu­ral que yo me ha­ga por­ta­voz de las ar­duas preo­cu­pa­cio­nes que me han con­fia­do", con­tó.

Cons­ta­tó que la vul­ne­ra­bi­li­dad de es­tas per­so­nas tie­ne re­per­cu­sio­nes muy gra­vo­sas en su vi­da per­so­nal y fa­mi­liar, ya abru­ma­da por el pe­so de las con­tra­rie­da­des o por jor­na­das ago­ta­do­ras y sin lí­mi­te de tiem­po, co­mo no su­ce­de en tan­tas otras ca­te­go­rías de tra­ba­ja­do­res.

"¿Es aún po­si­ble con­ce­bir una so­cie­dad en la que los re­cur­sos que­den en ma­nos de unos po­cos y los me­nos fa­vo­re­ci­dos se vean obli­ga­dos a re­co­ger só­lo las mi­ga­jas? Es­to exi­ge una fir­me vo­lun­tad pa­ra afron­tar las in­jus­ti­cias que nos en­con­tra­mos ca­da día, en par­ti­cu­lar las más gra­ves, las que ofen­den la dig­ni­dad hu­ma­na y afec­tan pro­fun­da­men­te nues­tra con­cien­cia", cuestionó
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Es obli­ga­ción de obis­pos acoger a los di­vor­cia­dos vuel­tos a ca­sar



CIU­DAD DEL VA­TI­CA­NO, (No­ti­mex).- El ar­zo­bis­po de la Ciu­dad de Mé­xi­co, Nor­ber­to Ri­ve­ra Ca­rre­ra, ase­gu­ró que es obli­ga­ción de to­dos los obis­pos co­mo pas­to­res de la Igle­sia sa­lir al en­cuen­tro de los di­vor­cia­dos vuel­tos a ca­sar y de las "per­so­nas que tie­nen otras ten­den­cias".

"Es­pe­re­mos que Dios nos ilu­mi­ne pa­ra iden­ti­fi­car ca­mi­nos (de ayu­da) pa­ra con es­tas per­so­nas", ase­gu­ró el car­de­nal en en­tre­vis­ta con No­ti­mex, que asis­te a una cum­bre epis­co­pal que de­ba­te es­te as­pec­to con­tro­ver­ti­do.

"Sí, es te­ma po­lé­mi­co" re­co­no­ció el pur­pu­ra­do me­xi­ca­no re­fi­rién­do­se a los di­vor­cia­dos, uno de va­rios asun­tos que 270 "pa­dres si­no­da­les" abor­dan en los de­ba­tes del Sí­no­do de los Obis­pos, or­ga­nis­mo de con­sul­ta pa­ra el Pa­pa que se ha reu­ni­do pa­ra ana­li­zar los de­sa­fíos de la fa­mi­lia en la so­cie­dad ac­tual.

Ri­ve­ra re­ve­ló que to­dos los par­ti­ci­pan­tes en la reu­nión es­tán de acuer­do en la ne­ce­si­dad de una ma­yor cer­ca­nía ha­cia las per­so­nas en esa con­di­ción, pe­ro ad­vir­tió que aún no exis­te con­sen­so so­bre có­mo lle­var a ca­bo esa ac­ti­tud de ma­yor com­pren­sión.

Pre­ci­só que pa­ra al­gu­nos obis­pos la in­te­gra­ción de es­tos fie­les a la Igle­sia es dar­les la co­mu­nión, pe­ro él se­ña­ló que exis­ten otras al­ter­na­ti­vas pa­ra que ellos "pue­dan se­guir un ca­mi­no de san­ti­dad" por­que -in­sis­tió- "tam­bién ellos es­tán lla­ma­dos a la san­ti­dad".

Se­gún el ar­zo­bis­po, no to­dos los di­vor­cia­dos uni­dos en se­gun­das nup­cias (los cua­les no pue­den ac­ce­der a la co­mu­nión se­gún las ac­tua­les nor­mas de la Igle­sia Ca­tó­li­ca) bus­can ne­ce­sa­ria­men­te la eu­ca­ris­tía y, mu­chas ve­ces, "quie­ren otras co­sas que son más im­por­tan­tes en su vi­da".

"Oja­lá aho­ra des­cu­bra­mos sen­de­ros pa­ra es­tar cer­ca de la di­ver­si­dad de per­so­nas que tie­nen otras ten­den­cias, por­que lo me­re­cen. No es al­go que les va­mos a dar, es nues­tra obli­ga­ción de pas­to­res sa­lir al en­cuen­tro de esas per­so­nas, que es­tán vi­vien­do en una si­tua­ción di­fe­ren­te, di­fí­cil, y no por eso no es­tán lla­ma­dos a la san­ti­dad", se­ña­ló.

"Es­tán lla­ma­dos a la san­ti­dad en me­dio de esa si­tua­ción es­pe­cial y mu­chas ve­ces en rea­li­da­des irre­ver­si­bles, por­que ya cons­ti­tu­ye­ron otra fa­mi­lia, y ni mo­do que la Igle­sia les pi­da que se se­pa­ren, por­que ya tie­nen otra fa­mi­lia", agre­gó.

Es­ta­ble­ció que ca­si to­dos los asis­ten­tes al Sí­no­do es­tán pi­dien­do una ac­ti­tud más mi­se­ri­cor­dio­sa y que se le res­pe­te su lu­gar en la Igle­sia, por­que ellos "nun­ca han si­do ex­co­mul­ga­dos".

No obs­tan­te, acep­tó que las per­so­nas en esas con­di­cio­nes se ale­jan de la prác­ti­ca re­li­gio­sa por­que, en di­ver­sas oca­sio­nes, los obis­pos y el res­to de los fie­les no les mues­tran una ac­ti­tud de cer­ca­nía.

La asam­blea or­di­na­ria del Sí­no­do, con­vo­ca­da por el Pa­pa Fran­cis­co, ini­ció el pa­sa­do 4 de oc­tu­bre y se ex­ten­de­rá has­ta el día 25. 

Aun­que el te­ma­rio de de­ba­te en­tre los obis­pos es muy am­plio, la si­tua­ción de los di­vor­cia­dos vuel­tos a ca­sar ha aca­pa­ra­do gran par­te del in­te­rés, tan­to den­tro co­mo fue­ra del au­la.

So­bre ese pun­to exis­ten dos pos­tu­ras: una "aper­tu­ris­ta", dis­pues­ta al diá­lo­go y a con­si­de­rar una "vía pe­ni­ten­cial" que po­dría per­mi­tir la co­mu­nión a al­gu­nos di­vor­cia­dos; y -la otra- "con­ser­va­do­ra", que re­cha­za cual­quier cam­bio por­que con­si­de­ra que aten­ta­ría con­tra la in­di­so­lu­bi­li­dad del sa­cra­men­to del ma­tri­mo­nio.

Pe­ro en me­dio de esos dos ex­tre­mos exis­ten "100 to­na­li­da­des dis­tin­tas", co­mo di­jo un "pa­dre si­no­dal" en el ple­no re­fi­rién­do­se a las po­si­cio­nes dis­tin­tas que exis­ten en­tre los clé­ri­gos so­bre có­mo mos­trar más cer­ca­nía ha­cia los fe­li­gre­ses que han fra­ca­sa­do en un pri­mer ma­tri­mo­nio.

En es­te con­tex­to, en los úl­ti­mos días cau­só un gran re­vue­lo la ya fa­mo­sa "car­ta de los 13 car­de­na­les", una mi­si­va fir­ma­da por va­rios pur­pu­ra­dos con una se­rie de que­jas so­bre el nue­vo mé­to­do de tra­ba­jo en el Sí­no­do y que se in­ter­pre­tó co­mo una fal­ta de res­pe­to a Fran­cis­co lan­za­do des­de den­tro de la reu­nión.

Al­gu­nos pe­rio­dis­tas in­clu­ye­ron en­tre los fir­man­tes de esa mi­si­va al pro­pio Ri­ve­ra Ca­rre­ra, quien des­min­tió en una no­ta for­mal el ha­ber sus­cri­to el tex­to y ma­ni­fes­tó al Pa­pa su "ma­yor res­pe­to y leal­tad".

"Se me hi­zo de­ma­sia­do bur­do aque­llo de acu­sar­me de que al­gu­na vez en mi vi­da he ata­ca­do al Pa­pa, fal­tán­do­le el res­pe­to. No lo he he­cho ni con es­te Pa­pa ni con Juan XXIII que me or­de­nó sa­cer­do­te, ni con Juan Pa­blo II que me hi­zo obis­po y car­de­nal, ni el Pa­pa Be­ne­dic­to XVI que siem­pre fue tan cá­li­do", re­pli­có el pur­pu­ra­do.

"Se quién es el Pa­pa pa­ra mi Igle­sia, el fac­tor de uni­dad, el que nos da con­sis­ten­cia y en­ton­ces eso de que al ar­zo­bis­po de Mé­xi­co, que es ca­be­za de una gran Igle­sia, le atri­bu­yan co­sas que no son se me hi­zo bur­do", agre­gó.

Em­pe­ro con­si­de­ró que no vio a la car­ta co­mo una fal­ta de res­pe­to si­no co­mo una res­pues­ta a la in­vi­ta­ción que ha he­cho Fran­cis­co a los obis­pos a de­cir con va­len­tía aque­llo que pien­san.

"No veo que exis­ta una re­bel­día aquí en el Sí­no­do de nin­gún gru­po, ni de de­re­chas ni de iz­quier­das, pa­ra con el Pa­pa", in­sis­tió
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Somos 2 a 3 veces más desiguales, dice Gurría



Pa­tri­cia Ca­rras­co

La gran de­si­gual­dad que hay en nues­tro país es cal­do de cul­ti­vo pa­ra el cri­men, ge­ne­ra des­con­fian­za en los jó­ve­nes e im­pac­ta al cre­ci­mien­to, aler­tó el se­cre­ta­rio ge­ne­ral de la Or­ga­ni­za­ción pa­ra la Coo­pe­ra­ción y el De­sa­rro­llo Eco­nó­mi­co (OC­DE), Jo­sé Án­gel Gu­rría Tre­vi­ño, al se­ña­lar que "en Mé­xi­co so­mos 2 a 3 ve­ces más de­si­gua­les".

"Es­tas bre­chas de de­si­gual­dad son el cal­do de cul­ti­vo ideal pa­ra to­do ti­po de pro­ble­mas, co­mo el cri­men or­ga­ni­za­do o frus­tra­cio­nes de los jó­ve­nes, a quie­nes les pro­me­ti­mos que si te­nían más años de es­tu­dios ten­drían la re­com­pen­sa de me­jo­res sa­la­rios", ex­pu­so.

Du­ran­te la se­sión ple­na­ria En­fren­tan­do los Re­tos del Si­glo Me­tro­po­li­ta­no, con la que se inau­gu­ró la VI Me­sa Re­don­da de Al­cal­des y Mi­nis­tros de la OC­DE CDMX 2015, Gu­rria de­ta­lló que es­ta de­si­gual­dad de Mé­xi­co es una de las más al­tas en­tre los paí­ses miem­bros de la OC­DE, de 2 a 3 ve­ces ma­yor que la del pro­me­dio de los paí­ses in­te­gran­tes.

El ex­can­ci­ller me­xi­ca­no re­sal­tó: "el in­gre­so pro­me­dio del 10 por cien­to más ri­co de los me­xi­ca­nos es en­tre 25 y 30 ve­ces ma­yor que el in­gre­so pro­me­dio del 10 por cien­to más po­bre. 

Di­jo, tam­bién, que la ban­ca na­cio­nal vi­ve un pe­rio­do de "es­qui­zo­fre­nia" por­que au­to­ri­da­des fi­nan­cie­ras lla­man a re­du­cir el apa­lan­ca­mien­to de las em­pre­sas y se en­du­re­cie­ron las me­di­das pa­ra ob­te­ner un cré­di­to. En con­tras­te, au­to­ri­da­des de eco­no­mía lla­man a dar más cré­di­tos y fo­men­tar la in­ver­sión.

Res­pec­to a las pers­pec­ti­vas pa­ra la eco­no­mía mun­dial, Gu­rría ade­lan­tó que la OC­DE pre­vé ba­jar el pro­nós­ti­co de cre­ci­mien­to de es­te año en no­viem­bre.

"Va­mos en 3 por cien­to, cuan­do em­pe­za­mos más allá de 3 y me­dio; ya van dos ve­ces (que se re­du­ce). A lo me­jor lo ba­ja­mos un po­qui­to más en no­viem­bre".

Asi­mis­mo, afir­mó que el re­to de las me­tró­po­lis en el mun­do es cons­truir ciu­da­des re­si­lien­tes, sus­ten­ta­bles, que atien­dan el cam­bio cli­má­ti­co y creen po­lí­ti­cas pú­bli­cas en be­ne­fi­cio de la po­bla­ción
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Otras 52 autopistas


Ale­jan­dro Co­lón

CAM­PE­CHE, Cam.- El Pre­si­den­te En­ri­que Pe­ña Nie­to ase­gu­ró que pe­se a los ajus­tes pre­su­pues­ta­les, su go­bier­no man­tie­ne co­mo prio­ri­dad la con­cre­ción de 52 au­to­pis­tas, que al fi­nal de la ad­mi­nis­tra­ción su­ma­rán más de 3,300 ki­ló­me­tros de vía, al de­cla­rar que es­te es un "go­bier­no ca­mi­ne­ro".

En la con­me­mo­ra­ción del Día del Ca­mi­ne­ro, el Man­da­ta­rio fe­de­ral pre­ci­só que 17 au­to­pis­tas ya han si­do con­clui­das, 26 es­tán en cur­so de rea­li­za­ción y otras más ha­brán de li­ci­tar­se pa­ra po­der al­can­zar esa me­ta.

Re­fi­rió que cuan­do es­tén con­clui­das las 52 nue­vas au­to­pis­tas "po­dre­mos afir­mar que és­ta se­rá la ad­mi­nis­tra­ción que más ki­ló­me­tros de au­to­pis­tas ha­ya rea­li­za­do en las úl­ti­mas cin­co ad­mi­nis­tra­cio­nes".

Ex­pre­só que "es­te es un go­bier­no ca­mi­ne­ro que tie­ne cla­ra­men­te de­fi­ni­dos los pro­yec­tos que es­tá con­cre­tan­do, va­rios de ellos ya ma­te­ria­li­za­dos, pa­ra que ten­ga­mos un país me­jor co­mu­ni­ca­do, más mo­der­no, se­gu­ro y com­pe­ti­ti­vo".

Y es que, ad­vir­tió, te­ner una ade­cua­da co­mu­ni­ca­ción en­tre las dis­tin­tas re­gio­nes de Mé­xi­co "es con­di­ción pa­ra que nues­tro país sea atrac­ti­vo pa­ra que lle­gue más in­ver­sión".

Men­cio­nó que ac­tual­men­te va­rios paí­ses del or­be se han de­sa­ce­le­ra­do eco­nó­mi­ca­men­te, han per­di­do rit­mo; en con­tra­par­te, in­di­có que "lo que hoy es­tá per­mi­tien­do que en Mé­xi­co po­da­mos se­guir cre­cien­do y te­nien­do es­ta­bi­li­dad eco­nó­mi­ca son, en bue­na me­di­da, las re­for­mas que se han con­cre­ta­do en el país".

Re­cal­có que hoy "ve­mos ya re­sul­ta­dos tan­gi­bles de lo que han de­ri­va­do es­tas re­for­mas".

Gra­cias a la pues­ta en mar­cha de es­tas re­for­mas, di­jo, "es co­mo me­jor es­ta­mos ha­cien­do fren­te a un en­tor­no mun­dial com­ple­jo y di­fí­cil. Es gra­cias al em­pe­ño y a la de­di­ca­ción que te­ne­mos pa­ra cum­plir con los com­pro­mi­sos que nos he­mos tra­za­do, que es­ta­mos po­nien­do a Mé­xi­co en el cen­tro de la aten­ción de mu­chos, de aden­tro y de afue­ra, que creen en Mé­xi­co y que es­tán in­vir­tien­do en nues­tro país.

El ti­tu­lar del Eje­cu­ti­vo Fe­de­ral des­ta­có que es­te go­bier­no, así co­mo quie­re "sig­ni­fi­car­se en la cons­truc­ción de ki­ló­me­tros de ca­rre­te­ras y de me­jor co­mu­ni­ca­ción en la geo­gra­fía na­cio­nal, nos que­re­mos tam­bién sig­ni­fi­car en la ge­ne­ra­ción de em­pleos, y lo es­ta­mos lo­gran­do: a 34 me­ses de es­ta ad­mi­nis­tra­ción, 1.614,000 em­pleos se han ge­ne­ra­do, el ma­yor nú­me­ro de em­pleos que se ha­ya ge­ne­ra­do en igual pe­rio­do en las úl­ti­mas cin­co ad­mi­nis­tra­cio­nes".

Re­fi­rió tam­bién que "te­ne­mos la ta­sa de in­fla­ción más ba­ja, 2.52 por cien­to, la que el INE­GI dio a co­no­cer en el mes de sep­tiem­bre". Es­to sig­ni­fi­ca, pun­tua­li­zó, "que a las fa­mi­lias me­xi­ca­nas les rin­de de me­jor ma­ne­ra su in­gre­so, por­que el pre­cio de pro­duc­tos y ser­vi­cios ha dis­mi­nui­do".

En el even­to, el Pre­si­den­te Pe­ña Nie­to inau­gu­ró la am­plia­ción y mo­der­ni­za­ción del Pe­ri­fé­ri­co Pa­blo Gar­cía y Mon­ti­lla, que im­pli­có una in­ver­sión de 1,650 mi­llo­nes de pe­sos.

Apun­tó que el go­bier­no de la Re­pú­bli­ca con­ti­nua­rá apo­yan­do a Cam­pe­che, pa­ra re­ver­tir un es­ce­na­rio ad­ver­so que se ha re­gis­tra­do en la en­ti­dad en los úl­ti­mos me­ses con la pér­di­da de em­pleos. "No obs­tan­te que en otras par­tes del país ha ocu­rri­do lo con­tra­rio, en es­te sen­ti­do Cam­pe­che sí se ha re­za­ga­do", pre­ci­só.

Ase­gu­ró que las Zo­nas Eco­nó­mi­cas Es­pe­cia­les, de ser apro­ba­das por el Con­gre­so de la Unión, "van a per­mi­tir ge­ne­rar un im­pac­to en la eco­no­mía de to­das las en­ti­da­des del sur del país".

Ade­más, agre­gó, "jun­to a es­tas ac­cio­nes es­tán los pro­yec­tos que va­mos a im­pul­sar: el de­sa­rro­llo de la ac­ti­vi­dad ener­gé­ti­ca que se va a pre­sen­tar en la zo­na de Cam­pe­che y en las cos­tas de la Pe­nín­su­la, lo cual va a reac­ti­var la eco­no­mía de es­ta re­gión de nues­tro país".

Al tér­mi­no del even­to, el Pre­si­den­te Pe­ña Nie­to, acom­pa­ña­do por el Se­cre­ta­rio de Co­mu­ni­ca­cio­nes y Trans­por­tes (SCT), Ge­rar­do Ruiz Es­par­za, y por el go­ber­na­dor de Cam­pe­che, Ale­jan­dro Mo­re­no Cár­de­nas, re­co­rrió el Pe­ri­fé­ri­co Pa­blo Gar­cía y Mon­ti­lla, inau­gu­ra­do hoy
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Anuncia Obama 150 acciones en favor de la educación de hispanos



WAS­HING­TON, D.C., (No­ti­mex).- El Pre­si­den­te Ba­rack Oba­ma anun­ció hoy 150 com­pro­mi­sos de los sec­to­res pú­bli­co y pri­va­do pa­ra im­pul­sar el ni­vel edu­ca­ti­vo de los la­ti­nos co­mo par­te de su pro­gra­ma de ex­ce­len­cia aca­dé­mi­ca y en el mar­co del Mes de la His­pa­ni­dad.

En un even­to en la Ca­sa Blan­ca, Oba­ma men­cio­nó co­mo ejem­plos una ini­cia­ti­va pa­ra in­vo­lu­crar a las fa­mi­lias en te­mas de cien­cia, tec­no­lo­gía, in­ge­nie­ría y ma­te­má­ti­cas, y el pro­yec­to de la te­le­vi­so­ra Uni­vi­sión pa­ra in­cre­men­tar las ta­sas de edu­ca­ción a tem­pra­na edad en­tre his­pa­nos.

El Man­da­ta­rio se­ña­ló que la coo­pe­ra­ción in­ter­sec­to­rial im­pul­sa­da por la Ini­cia­ti­va de la Ca­sa Blan­ca pa­ra la Ex­ce­len­cia Edu­ca­ti­va de los His­pa­nos tie­ne co­mo ob­je­ti­vo que la si­guien­te ge­ne­ra­ción ten­ga ma­yo­res lo­gros aca­dé­mi­cos.

"Así es co­mo siem­pre he­mos he­cho es­te país gran­de, no cons­tru­yen­do mu­ros, si­no de­rri­bán­do­los, no tra­tan­do de di­vi­dir­nos, si­no tra­tan­do de cons­truir co­mu­ni­dad, no di­cién­do­le a la gen­te que se re­gre­sen de don­de vi­nie­ron", re­mar­có.

Oba­ma ase­gu­ró que gra­cias al im­pul­so de su ad­mi­nis­tra­ción la ta­sa de gra­dua­ción de pre­pa­ra­to­ria en el país es la más al­ta de to­dos los tiem­pos, im­pul­sa­da en gran par­te por el avan­ce de los his­pa­nos en ese ren­glón.

Re­sal­tó que la po­bla­ción de ni­ños his­pa­nos en edu­ca­ción prees­co­lar ha au­men­ta­do en 50 por cien­to y el ma­ne­jo de las ma­te­má­ti­cas en­tre los la­ti­nos ha me­jo­ra­do drás­ti­ca­men­te en la úl­ti­ma dé­ca­da.

Sin em­bar­go, Oba­ma ad­mi­tió que los his­pa­nos con­ti­núan re­za­ga­dos en ma­te­ria edu­ca­ti­va. "Te­ne­mos más tra­ba­jo por ha­cer pa­ra ase­gu­rar­nos que ca­da ni­ño en es­te país ten­ga opor­tu­ni­da­des jus­tas pa­ra una edu­ca­ción de pri­me­ra cla­se", pun­tua­li­zó.

Los his­pa­nos es­tán en­tre 13 y 11 pun­tos por­cen­tua­les por de­ba­jo de las ta­sas de gra­dua­ción de pre­pa­ra­to­ria en com­pa­ra­ción con la po­bla­ción asiá­ti­ca y blan­ca.

Asi­mis­mo, só­lo 20 por cien­to de esa co­mu­ni­dad tie­ne es­tu­dios uni­ver­si­ta­rios y ape­nas uno de ca­da cua­tro ni­ños la­ti­nos es ins­cri­to en prees­co­lar
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¡TIRO A DOMICILIO!



Noel F. Al­va­ra­do, Foto: Luis A. Barrera

De cer­te­ro ba­la­zo en la ca­be­za, fue eje­cu­ta­do Fran­cis­co de la To­rre Vi­lla­se­ñor al sa­lir de su do­mi­ci­lio en ca­lles de la Co­lo­nia San­ta Ma­ría la Ri­be­ra. Dos fue­ron los ase­si­nos que es­ca­pa­ron a bor­do de una mo­to­ci­cle­ta.

Ello, tra­jo co­mo con­se­cuen­cia que uni­for­ma­dos de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral y agen­tes de la Po­li­cía de In­ves­ti­ga­ción, im­ple­men­ta­ran un ope­ra­ti­vo en una am­plia zo­na; sin em­bar­go, no lo­gra­ron de­tec­tar a los ho­mi­ci­das.

De acuer­do a las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes, el hom­bre de 43 años fue pri­va­do de la vi­da por im­pac­to de ba­la en el ca­be­za, en los mo­men­tos en que sa­lía de su do­mi­ci­lio ubi­ca­do en la ca­lle En­ri­co Gon­zá­lez Mar­tí­nez, Co­lo­nia San­ta Ma­ría la Ri­be­ra, De­le­ga­ción Cuauh­té­moc, mi­nu­tos an­tes de las 8:00 ho­ras de es­te vier­nes.

Al­gu­nos tes­ti­gos, de­cla­ra­ron a la po­li­cía que dos su­je­tos a bor­do de una mo­to­ci­cle­ta, se acer­ca­ron a Fran­cis­co de la To­rre Vi­lla­se­ñor al sa­lir de su ho­gar y mien­tras que uno se que­dó en la mo­to­ci­cle­ta, el otro se acer­có a és­te y a cor­ta dis­tan­cia le dis­pa­ró a la ca­be­za con una ar­ma de fue­go.

Un pro­yec­til de ar­ma de fue­go se le in­crus­tó en el crá­neo, por lo que in­me­dia­ta­men­te se des­plo­mó mor­tal­men­te he­ri­do. Mien­tras que los agre­so­res es­ca­pa­ban en la mo­to­ci­cle­ta, al­gu­nos tes­ti­gos, de in­me­dia­to so­li­ci­ta­ron la in­ter­ven­ción de per­so­nal de los cuer­pos de so­co­rro, los cua­les, al re­vi­sar al su­je­to, diag­nos­ti­ca­ron que ya ha­bía de­ja­do de exis­tir a con­se­cuen­cia de la he­ri­da de ba­la.

El mi­nis­te­rio pú­bli­co de la Coor­di­na­ción Te­rri­to­rial Cuauh­té­moc 5 to­mó co­no­ci­mien­to lue­go de acu­dir al le­van­ta­mien­to del ca­dá­ver y dar in­ter­ven­ción a pe­ri­tos y Po­li­cía de In­ves­ti­ga­ción pa­ra que se ini­cien las pes­qui­sas del ca­so.

Has­ta el mo­men­to se des­co­no­ce el mó­vil del ho­mi­ci­dio, así co­mo del o los pro­ba­bles res­pon­sa­bles
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iSÓLO SE DEFENDIÓ!



Ál­va­ro Ve­láz­quez, Fo­to cor­te­sía: Ri­car­do Men­do­za

CHAL­CO, Méx.- Un ele­men­to del Ejér­ci­to me­xi­ca­no ase­si­nó a ba­la­zos a un pre­sun­to de­lin­cuen­te, lue­go de que di­cho su­je­to en com­pli­ci­dad con otros dos que se die­ron a la fu­ga, in­ten­tó ro­bar­le a pun­ta de pis­to­la su au­to­mó­vil.

A pe­sar de que el cas­tren­se in­ten­tó de­te­ner a los tres de­lin­cuen­tes no lo­gró su ob­je­ti­vo, pues só­lo en­con­tró a uno de ellos muer­to a un cos­ta­do de su ve­hí­cu­lo y los otros dos lo­gra­ron es­ca­par.

Los he­chos que cos­ta­ron la vi­da del pre­sun­to asal­tan­te se re­gis­tra­ron es­ta ma­ña­na en la es­qui­na de las ca­lles Nor­te 16 y Orien­te 41, en la Co­lo­nia Vi­ve­ros de Chal­co, en es­te mu­ni­ci­pio.

Re­por­tes po­li­cia­cos se­ña­lan que al­re­de­dor de las 9 de la ma­ña­na el te­nien­te de in­fan­te­ría, Flo­ren­ti­no "N", de 37 años de edad cir­cu­la­ba por la zo­na a bor­do de su au­to­mó­vil, un Ford K gris, pla­cas de cir­cu­la­ción KUH-7574, rum­bo a su ba­se, en la De­le­ga­ción Tlal­pan del Dis­tri­to Fe­de­ral, cuan­do re­pen­ti­na­men­te tres su­je­tos ar­ma­dos lo in­ter­cep­ta­ron y a pun­ta de pis­to­la in­ten­ta­ron ro­bar­le su ve­hí­cu­lo.

A fin de evi­tar el asal­to, el mi­li­tar sa­có una pis­to­la ca­li­bre .9 mi­lí­me­tros y dis­pa­ró por lo me­nos seis oca­sio­nes con­tra los pre­sun­tos asal­tan­tes, uno de los cua­les ca­yó muer­to a un cos­ta­do del au­to, en tan­to que los otros dos lo­gra­ron es­ca­par.

Pos­te­rior­men­te, cuan­do el cas­tren­se se per­ca­tó que uno de los pre­sun­tos asal­tan­tes ha­bían caí­do muer­to dio par­te a las au­to­ri­da­des po­li­cia­cas, por lo que mi­nu­tos más tar­de se pre­sen­tó en el lu­gar el agen­te del Mi­nis­te­rio Pú­bli­co pa­ra dar fe de los he­chos.

Du­ran­te las pri­me­ras ins­pec­cio­nes ocu­la­res que prac­ti­có en la es­ce­na del cri­men, el mi­nis­te­rio pú­bli­co in­for­mo que el aho­ra oc­ci­so, has­ta el mo­men­to des­co­no­ci­do, que­dó ti­ra­do bo­ca arri­ba y pre­sen­ta­ba tres ba­la­zos en el cuer­po, uno de los cua­les hi­zo blan­co en la ca­be­za que le pro­vo­có la muer­te ins­tan­tá­nea.

A pe­sar de que el mi­li­tar ac­tuó en de­fen­sa pro­pia, el mi­nis­te­rio pú­bli­co or­de­nó su de­ten­ción y tras­la­do a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia lo­cal, a fin de que de­cla­ra­ra en tor­no a los he­chos y se des­lin­da­ran res­pon­sa­bi­li­da­des
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iA TRANCAZOS!..



Ál­va­ro Ve­láz­quez, Foto: Luis A. Barrera

ZUM­PAN­GO, Méx.- Bru­tal­men­te ase­si­na­do a gol­pes fue en­con­tra­do, es­ta ma­ña­na aban­do­na­do en ca­lles de es­te mu­ni­ci­pio, el ca­dá­ver de un hom­bre de apro­xi­ma­da­men­te 40 años de edad. 

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que aun­que por el mo­men­to se des­co­no­ce el mó­vil de es­te cri­men, tie­ne la pre­sun­ción de que por la for­ma en que ac­tua­ron los cri­mi­na­les es­te hom­bre fue ase­si­na­do en una ven­gan­za de pre­sun­tos de­lin­cuen­tes.

El ca­dá­ver de es­te hom­bre, de quien has­ta el mo­men­to se des­co­no­ce su iden­ti­dad, fue en­con­tra­do mi­nu­tos an­tes de las nue­ve de la ma­ña­na de es­te vier­nes, aban­do­na­do en un te­rre­no des­po­bla­do, ubi­ca­do so­bre el ca­mi­no que con­du­ce a la co­mu­ni­dad de los Re­yes Aco­zac, en es­te mu­ni­ci­pio.

Des­pués de que al­gu­nos ve­ci­nos que ca­mi­na­ban por la zo­na en­con­tra­ron el cuer­po die­ron par­te a la po­li­cía, ele­men­tos de la CESC se pre­sen­ta­ron en el lu­gar, don­de al con­fir­mar el re­por­te de los ve­ci­nos acor­do­na­ron to­da la zo­na y pi­die­ron la in­ter­ven­ción del mi­nis­te­rio pú­bli­co pa­ra que die­ra fe de los he­chos. 

Du­ran­te las pri­me­ras ins­pec­cio­nes ocu­la­res que prac­ti­có en la es­ce­na del cri­men, el MP in­for­mó que el aho­ra oc­ci­so que­dó ti­ra­do bo­ca arri­ba y pre­sen­ta­ba bru­ta­les gol­pes en va­rias par­tes de su cuer­po.

Po­li­cías mi­nis­te­ria­les in­for­ma­ron que por la for­ma en que ac­tua­ron los cri­mi­na­les, exis­te la pre­sun­ción de que es­te hom­bre fue ase­si­na­do du­ran­te una ri­ña, en una ven­gan­za de pre­sun­tos de­lin­cuen­tes, por lo que en un in­ten­to por acla­rar los he­chos y lo­grar la iden­ti­fi­ca­ción y cap­tu­ra de los pre­sun­tos ho­mi­ci­das ase­gu­ra­ron que ya ini­cia­ron con las in­ves­ti­ga­cio­nes co­rres­pon­dien­tes
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iANIQUILAN A DULCERO!



Ál­va­ro Ve­láz­quez

ECA­TE­PEC, Méx.- Hu­mil­de ven­de­dor de dul­ces fue ase­si­na­do a ba­la­zos por un gru­po de de­lin­cuen­tes que lo sor­pren­die­ron cuan­do se ga­na­ba la vi­da co­mo to­dos los días, ven­dien­do.

Con­su­ma­do el ar­te­ro ase­si­na­to, los pre­sun­tos ho­mi­ci­das sa­lie­ron co­rrien­do pa­ra dar­se a la fu­ga y per­der­se de las ca­lles del lu­gar sin que has­ta el mo­men­to se se­pa na­da de su iden­ti­dad y po­si­ble pa­ra­de­ro.

Los he­chos que cos­ta­ron la vi­da del ven­de­dor de dul­ces, iden­ti­fi­ca­do úni­ca­men­te co­mo Mi­guel "N", de 35 años de edad, se re­gis­tra­ron al fi­lo de las 9:00 ho­ras en la ma­ña­na de hoy vier­nes, en el ki­ló­me­tro 27 de la ca­rre­te­ra Mé­xi­co-Pa­chu­ca, en la Co­lo­nia Ve­le­ta, en es­te mu­ni­ci­pio.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que de acuer­do con las pri­me­ras ver­sio­nes que die­ron al­gu­nos de los tes­ti­gos, el aho­ra oc­ci­so se en­con­tra­ba co­mo to­dos los días ven­dien­do dul­ces en la zo­na, cuan­do fue sor­pren­di­do por de­lin­cuen­tes, has­ta el mo­men­tos des­co­no­ci­dos que sin me­diar pa­la­bras lo eje­cu­ta­ron al dis­pa­rar­le por lo me­nos en seis oca­sio­nes con una pis­to­la al pa­re­cer ca­li­bre .9 mi­lí­me­tros.

En me­dio de la sor­pre­sa que vi­vie­ron va­rios de los tran­seún­tes, con­su­ma­da la eje­cu­ción, los pre­sun­tos ho­mi­ci­das sa­lie­ron co­rrien­do pa­ra dar­se a la fu­ga y a pe­sar del fuer­te ope­ra­ti­vo que im­ple­men­ta­ron ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal de la CESC pa­ra ubi­car­los y de­te­ner­los, no tu­vie­ron suer­te pues es­ca­pa­ron sin de­jar pis­tas de su ubi­ca­ción y po­si­ble pa­ra­de­ro
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iLES TOCÓ PERDER!



Raúl Ma­cías y Noel F. Al­va­ra­do

El em­bo­te­lla­mien­to que se ge­ne­ra en las afue­ras de la cen­tral ca­mio­ne­ra TA­PO a un cos­ta­do de la es­ta­ción del Me­tro San Lá­za­ro, oca­sio­nó un gra­ve ac­ci­den­te en don­de un jo­ven que via­ja­ba en una mo­to­ne­ta per­dió la vi­da al ser em­bes­ti­do por un trai­ler; y es que tras arro­llar­lo, sus llan­tas pa­sa­ron por en­ci­ma de la ca­be­za de es­te hom­bre, quien per­dió la vi­da ins­tan­tá­nea­men­te.

Ayer por la tar­de el jo­ven cir­cu­la­ba en su mo­to­ne­ta y al lle­gar fren­te a la cen­tral ca­mio­ne­ra TA­PO, fue gol­pea­do por el trai­ler con nú­me­ro de pla­cas 392-ER-9, pe­ro en el mo­men­to en que el con­duc­tor de la pe­sa­da uni­dad qui­so dar­se a la fu­ga, las llan­tas de la pla­ta­for­ma que ja­la­ba le pa­sa­ron por la ca­be­za a la víc­ti­ma a la cual su cas­co no pu­do evi­tar se la ex­plo­ta­ran.

Su cuer­po que­dó a unos cen­tí­me­tros de que le pa­sa­ran las llan­tas de has­ta atrás, y es que al pa­re­cer, cuan­do el cho­fer del trai­ler se per­ca­tó que era im­po­si­ble dar­se a la fu­ga, op­tó por fre­nar y ele­men­tos de la SSP-DF apro­ve­cha­ron pa­ra de­te­ner­lo, es­to de acuer­do a uno de los tes­ti­gos ocu­la­res, quien se­ña­ló que se dio cuen­ta de có­mo ocu­rrie­ron los he­chos.

Se­gún el tes­ti­go ocu­lar, el pe­sa­do ca­mión iba sin res­pe­tar los se­ña­la­mien­tos y nun­ca se per­ca­tó el cho­fer que por su la­do de­re­cho cir­cu­la­ba un jo­ven a bor­do de una mo­to­ne­ta. Al vo­lan­tear pa­ra es­qui­var un au­to par­ti­cu­lar, gol­peó la mo­to­ne­ta y es­to pro­vo­có que per­die­ra el equi­li­brio su tri­pu­lan­te; y al no po­der­la con­tro­lar se fue pa­ra aden­tro, "co­mo si se lo tra­ga­ra el ca­mión".

Que a los po­cos se­gun­dos ca­yó al pa­vi­men­to y fue cuan­do las pri­me­ras llan­tas le pa­sa­ron por en­ci­ma de la ca­be­za, y pe­se a que por­ta­ba su cas­co de se­gu­ri­dad, de na­da le pu­so ser­vir por­que tan­tas to­ne­la­das no las aguan­tó y le re­ven­tó el crá­neo, de­jan­do en el pa­vi­men­to par­te de la ma­sa en­ce­fá­li­ca y un char­co de san­gre que co­rrió al­gu­nos cen­tí­me­tros de don­de que­dó el ca­dá­ver.

Pe­se a que hay tes­ti­gos que res­pon­sa­bi­li­zan al cho­fer del trai­ler de ser el cau­san­te del ac­ci­den­te, co­rres­pon­de­rá a las au­to­ri­da­des de la PGJDF po­der es­ta­ble­cer có­mo fue que ocu­rrie­ron los he­chos.

El con­duc­tor de una mo­to­ci­cle­ta fa­lle­ció de ma­ne­ra trá­gi­ca de­bi­do a que en los mo­men­tos en que cir­cu­la­ba a más de 100 ki­ló­me­tros por ho­ra so­bre Ave­ni­da Gue­la­tao y el Eje 6 per­dió el con­trol por lo que de­rra­pó va­rios me­tros. A con­se­cuen­cia de ello, el mo­to­ci­clis­ta su­frió le­sio­nes y frac­tu­ras que le oca­sio­na­ron la muer­te.

So­co­rris­tas de la Cruz Ro­ja y del Es­cua­drón de Res­ca­te y Ur­gen­cias Mé­di­cas na­da pu­die­ron ha­cer, de­bi­do a que cuan­do re­vi­sa­ron el cuer­po diag­nos­ti­ca­ron que ya ha­bía de­ja­do de exis­tir.

Los re­por­tes de los cuer­pos de emer­gen­cias y de la Se­cre­ta­ría de Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca del Dis­tri­to Fe­de­ral se­ña­lan que un mo­to­ci­clis­ta per­dió la vi­da al de­rra­par­se e im­pac­tar­se con­tra el mu­ro de con­ten­ción, cuan­do cir­cu­la­ba por la es­qui­na de Ave­ni­da Gue­la­tao y Eje 6 Sur, Co­lo­nia San­ta Ma­ría Az­ta­hua­cán, pe­rí­me­tro de la De­le­ga­ción Iz­ta­pa­la­pa.

Al­gu­nos tes­ti­gos de in­me­dia­to so­li­ci­ta­ron la in­ter­ven­ción de per­so­nal de los cuer­pos de so­co­rro y de la po­li­cía. Na­da pu­die­ron ha­cer los pa­ra­mé­di­cos de la Cruz Ro­ja y del Es­cua­drón de Res­ca­te y Ur­gen­cias Mé­di­cas, de­bi­do a que cuan­do re­vi­sa­ron el cuer­po del mo­to­ci­clis­ta, diag­nos­ti­ca­ron que ya ha­bía de­ja­do de exis­tir.

De­bi­do a ello, se ini­ció car­pe­ta de in­ves­ti­ga­ción en el mi­nis­te­rio pú­bli­co de la Coor­di­na­ción Te­rri­to­rial Iz­ta­pa­la­pa 5 por el de­li­to de ho­mi­ci­dio por trán­si­to ve­hi­cu­lar.

La re­pre­sen­ta­ción so­cial se en­cuen­tra en es­pe­ra de que fa­mi­lia­res acu­dan co­mo tes­ti­gos de iden­ti­dad
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iAMARRÓ A MUJER EN HOTEL!



Al­va­ro Ve­láz­quez

TLAL­NE­PAN­TLA, Méx.- Ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal de es­ta lo­ca­li­dad de­tu­vie­ron a un de­pra­va­do su­je­to de 41 años de edad, a quien con en­ga­ños sa­có de un bar a una me­se­ra, pa­ra lle­var­la a un ho­tel de pa­so, don­de la ama­rró con los ca­bles del te­lé­fo­no pa­ra vio­lar­la en re­pe­ti­das oca­sio­nes.

Gra­cias al lla­ma­do de au­xi­lio de los en­car­ga­dos del ho­tel de­no­mi­na­do au­to­pa­ra­dor Te­na­yu­ca, ubi­ca­do so­bre Ave­ni­da Tlal­ne­pan­tla, Co­lo­nia San Bar­to­lo Te­na­yu­ca, en es­te mu­ni­ci­pio, ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal lle­ga­ron pa­ra de­te­ner al pre­sun­to vio­la­dor, Al­fre­do Re­né Flo­res Sán­chez, cuan­do se re­fu­gia­ba en la par­te al­ta de di­cho ho­tel.

Au­to­ri­da­des po­li­cia­cas in­for­ma­ron que de acuer­do con las ver­sio­nes que dio la afec­ta­da, Gra­cie­la "N", de 41 años de edad, di­cho su­je­to lle­gó la no­che de ayer jue­ves al bar con ra­zón so­cial La Puer­ta de Al­ca­lá, don­de tra­ba­ja­ba co­mo me­se­ra y du­ran­te va­rias ho­ras es­tu­vo in­gi­rien­do be­bi­das em­bria­gan­tes.

Ya al ca­lor de las co­pas, di­jo, en­ta­bló una con­ver­sa­ción con ella y le pro­pu­so que la iba a lle­var a su do­mi­ci­lio pa­ra se­gu­ri­dad y pa­ra que lle­ga­ra a tiem­po y sin nin­gún pro­ble­ma.

Al con­si­de­rar que era un hom­bre tran­qui­lo y que no iba a te­ner nin­gún pro­ble­ma, di­jo, acep­tó, sin em­bar­go du­ran­te el tra­yec­to di­cho su­je­to se me­tió al ci­ta­do ho­tel, don­de con pa­la­bras al­ti­so­nan­tes y ba­jo ame­na­zas de muer­te la so­me­tió y ama­rró con los ca­bles de te­lé­fo­no pa­ra vio­lar­la cuan­tas ve­ces qui­so.

Afor­tu­na­da­men­te, gra­cias a que gri­tó pa­ra pe­dir au­xi­lio, los en­car­ga­dos del ho­tel la es­cu­cha­ron y die­ron par­te a la po­li­cía, por lo que ele­men­tos de la Po­li­cía Mu­ni­ci­pal lle­ga­ron pa­ra de­te­ner al de­pra­va­do su­je­to, a quien tras­la­da­ron a las ins­ta­la­cio­nes del cen­tro de jus­ti­cia lo­cal, don­de que­dó a dis­po­si­ción del Mi­nis­te­rio Pú­bli­co, ins­tan­cia que en las pró­xi­mas ho­ras de­ter­mi­na­rá su si­tua­ción ju­rí­di­ca por su pre­sun­ta res­pon­sa­bi­li­dad en el de­li­to de vio­la­ción
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Atracan a hombre en la Guerrero y, aunque entregó sus pertenencias, lo picaron



Raúl Ma­cías, Foto: Luis A. Barrera

A pe­sar de que ac­ce­dió a en­tre­gar sus per­te­nen­cias a un su­je­to que se las exi­gió cuan­do lo en­con­tró en ca­lles de la Co­lo­nia Gue­rre­ro, un hom­bre re­ci­bió una cu­chi­lla­da en la ma­no de­re­cha lue­go de que in­ten­tó aga­rrar el ar­ma pun­zo­cor­tan­te que era di­ri­gi­da a su es­tó­ma­go, por lo que tu­vo que ser lle­va­do a un hos­pi­tal cer­ca­no.

En el cru­ce del Eje de Gue­rre­ro y la ca­lle de Vio­le­ta, el le­sio­na­do, quien no pro­por­cio­nó su nom­bre, de­ta­lló a los uni­for­ma­dos que acu­die­ron a pres­tar­le apo­yo, que iba ca­mi­nan­do por el ci­ta­do lu­gar cuan­do de pron­to le sa­lió un su­je­to y le exi­gió que le en­tre­ga­ra sus ob­je­tos de va­lor.

Agre­gó que obe­de­ció al in­di­vi­duo, pe­ro que cuan­do ya te­nía sus ob­je­tos per­so­na­les, el de­lin­cuen­te em­pu­ñó el ar­ma y la di­ri­gió con fir­me in­ten­ción al es­tó­ma­go de la víc­ti­ma, pe­ro gra­cias a que se en­con­tra­ba aten­to al ac­tuar del ra­te­ro, quien se en­con­tra­ba pre­sun­ta­men­te dro­ga­do, al­can­zó a evi­tar ser "pi­ca­do".

Pa­ra ello tu­vo que in­ten­tar de­te­ner el ar­ma con la ma­no de­re­cha y es­to le pro­vo­có una he­ri­da de gran pro­fun­di­dad, y al ver el de­lin­cuen­te que san­gra­ba su víc­ti­ma, se echó a co­rrer y se per­dió en ca­lles de la Co­lo­nia Gue­rre­ro, en el pe­rí­me­tro de la De­le­ga­ción Cuauh­té­moc.

Po­li­cías del sec­tor Gue­rre­ro se die­ron a la ta­rea de lo­ca­li­zar al agre­sor, pe­ro no lo lo­gra­ron y re­gre­sa­ron a don­de se en­con­tra­ba la víc­ti­ma, el cual fue tras­la­da­do a un hos­pi­tal cer­ca­no pa­ra que le su­tu­ra­ran la he­ri­da y al po­co tiem­po fue da­do de al­ta
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