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lunes, 2 de noviembre de 2015

SE REUNEN SACERDOTES DE NAUCALPAN CON COMISARIO

·         50 sacerdotes de Naucalpan se reúnen con el Coronel Alfonso Cancino Aguilar, Comisario General de seguridad Pública Tránsito y Protección Civil.

·         Recuperar la confianza de los Naucalpenses con la corporación  es nuestra prioridad: Claudia Oyoque Ortiz.

 

NAUCALPAN.- 50 sacerdotes del municipio de Naucalpan se reunieron esta mañana con el Comisario, Alfonso Cancino Aguilar, Director General de Seguridad Pública, Tránsito y Protección Civil (DGSCTyPC), en donde se trataron temas de seguridad.

Efraín Mendoza Cruz, Obispo Monseñor auxiliar de la diócesis de Tlalnepantla

Manifestó que derivado de las reuniones que ha tenido con la Presidenta Municipal Claudia Oyoque Ortiz, se giraron instrucciones al Comisario para que se diera esta reunión y así poder generar un proyecto de trabajo en el que la iglesia en coordinación con la Dirección de Seguridad, fomenten la prevención del delito en las diferentes comunidades.

 En su intervención el comisario Cancino indicó que se tienen diferentes programas en temas de prevención del delito y que las instrucción de la Presidenta Municipal, es recuperar la confianza de los naucalpenses con la corporación como punto prioritario.

 Asimismo indicó que se está trabajando a marchas forzadas para entregar buenos resultados a la ciudadanía por lo que se puso a las  órdenes de los sacerdotes a quienes compartió su número de celular, para atender cualquier situación dentro del ámbito de sus atribuciones.

 Por lo que se expuso una plática en materia de prevención del delito a los asistentes quienes manifestaron durante las diferentes problemáticas que existen en las localidades donde se encuentras las diferentes parroquias, a lo que la Dirección de Seguridad se comprometió  a visitar las diferentes iglesias, pues en todos los sitios se tienen que hacer estrategias diferentes para atacar la delincuencia.

  Al final de la reunión los sacerdotes agradecieron a las autoridades, su presencia y se comprometieron a trabajar de la mano con la corporación y los ciudadanos.

FORMAL PRISIÓN A PRESUNTO HOMICIDA DE VECINO EN AZCAPOTZALCO


Como resultado de las pruebas presentadas por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), el Juez 24 penal dictó auto de formal prisión contra un sujeto que presuntamente privó de la vida a un rival. 

En la causa 182/2015, el impartidor de justicia con sede en el Reclusorio Preventivo Oriente, ordenó iniciar juicio ordinario contra Gustavo Sánchez López después de acreditarse su probable participación en el delito de homicidio doloso en agravio de un vecino. 

Consta en la averiguación previa que el 31 de julio de 2015, alrededor de las 20:00 horas, testigos de los hechos relataron que el occiso discutió y forcejeó con un individuo en los pasillos del Jardín Hidalgo de la colonia Centro, delegación Azcapotzalco. 

Los mismos declarantes agregaron que de una cantina cercana al lugar, salió otro sujeto que se dirigió al sitio donde estaba y con una punta larga metálica agredió a uno de los hombres que peleaban. 

La víctima fue herida en la espalda en el costado derecho y murió en el lugar. Posteriormente el agresor fue detenido y puesto a disposición del agente del Ministerio Público. 

La presente información se emite en términos del Artículo 11 de la Ley de Protección de Datos Personales para el Distrito Federal.

El presentado tiene el carácter de probable, que no implica responsabilidad penal hasta que, en su caso, lo determine la autoridad jurisdiccional.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal refrenda con estas acciones su compromiso de combatir el delito y la impunidad, con el propósito de brindar certeza jurídica y confianza a los habitantes de la Ciudad de México.
 
 

ACUMULAN SECUESTRADORES MÁS DE 130 AÑOS DE CÁRCEL


Con los elementos de prueba aportados durante el proceso instruido contra dos sujetos acusados de privar de la libertad al hermano de uno de ellos, a quien ocasionaron la muerte, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal consiguió que un Juez de primera instancia dictara una condena de 68 años y nueve meses de prisión para cada uno.

El Ministerio Público, adscrito al juzgado 54 Penal del Reclusorio Preventivo Oriente, recibió la notificación que dentro de la causa penal 83/2015 Elías Pérez Ortiz y Ricardo Casillas Orozco, también deberán pagar 740 mil 190 pesos de multa, como responsables del delito de secuestro agravado, con la hipótesis de quienes lo llevan a cabo, obren en grupo de más de dos personas y el autor tenga un vínculo de parentesco con la víctima.

En septiembre de 2014 la Fiscalía Especial para la Atención del Delito de Secuestro, denominada Fuerza Antisecuestro (FAS), recibió la denuncia de una mujer, quien refirió que el día 14 de ese mes y año, su esposo había sido secuestrado y cinco días después los agresores se comunicaron con ella para exigirle una considerable suma de dinero a cambio de dejarlo en libertad.

Iniciadas las diligencias, elementos de la Policía de Investigación recabaron datos que permitieron establecer que Elías Pérez Ortiz fue quien participó en el plagio de su hermano, a quien el día de los hechos le llamó por teléfono para que lo acompañara a Xico, en el municipio de Chalco, Estado de México, para cobrarle dinero a una persona, por lo que se trasladaron a bordo de la camioneta del agraviado.

Al llegar a la calle 20 de Noviembre, colonia La Habana, delegación Tláhuac, Ricardo Casillas Orozco abordó el automotor y al reiniciar el trayecto comenzaron a golpear al agredido hasta privarlo de la vida.

Elías Pérez Ortiz fue detenido por elementos de la Policía de Investigación el 20 de mayo de 2015 y Ricardo Casillas Orozco al día siguiente, en calles de la citada colonia, quienes ante la representación social aceptaron su participación en el ilícito, por lo que fueron consignados ante el juez que los procesó.

Con estas acciones la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal refrenda su compromiso de combatir el delito y la impunidad, con el propósito de brindar certeza jurídica y confianza a los habitantes de la Ciudad de México. 

LOGRA PGJDF AUTO DE FORMAL PRISIÓN CONTRA SUJETO INVOLUCRADO EN HOMICIDIO DEL PUENTE LA CONCORDIA


La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal aportó los elementos de prueba suficientes para que un juez de primera instancia dictara auto de formal prisión contra uno de los sujetos que participaron en el homicidio de una persona cuyo cuerpo fue encontrado el pasado 19 de Octubre, colgado en el puente conocido como la Concordia, en los límites del Estado de México y la delegación Iztapalapa.

El impartidor de justicia Quincuagésimo Primero Penal, con sede en el Reclusorio Preventivo Oriente, dentro de la causa penal 185/2015, determinó abrir proceso de tipo ordinario contra Alejandro Gutiérrez Herrera o Ángel Alejandro Gutiérrez Vasconcelos, como presunto responsable del delito de homicidio calificado.

Por tratarse de un delito grave, por el número de participantes en los hechos y por portar armas de fuego y utilizarlas contra el agraviado, los presuntos homicidas podrían alcanzar una pena de entre 20 a 50 años de prisión, de acuerdo al Artículo 128 del Código Penal vigente para el Distrito Federal.

Es importante destacar que el inculpado fue detenido gracias a los resultados periciales en materia de criminalística, informes de Policía de Investigación del Área de Video Inteligencia e informes del Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C-4), así como la declaración de un testigo que fue clave para la ubicación y detención del presunto responsable el pasado 24 de Octubre.

Como se recordará al menos dos personas, entre ellas el involucrado, subieron a la víctima a una camioneta marca Chrysler, tipo Plymouth, color blanco con franjas color café y placas de circulación del Estado de México y durante el trayecto le dispararon privándolo de la vida, posteriormente colgaron el cuerpo en el Puente La Concordia, dejando un mensaje escrito en una cartulina.

El presentado tiene el carácter de probable responsable, que no implica responsabilidad penal hasta que, en su caso, lo determine la autoridad jurisdiccional.

A través de estas acciones la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, reafirma su compromiso de investigar y perseguir la comisión de delitos, con el propósito de evitar impunidad, actuando siempre en beneficio de los habitantes de la Ciudad de México para brindar total confianza en las instituciones. 

ASEGURA PGJDF MÁS DE 130 KILOS DE MARIHUANA DURANTE EL OPERATIVO TEPITO-CENTRO HISTÓRICO

Decomisa además nueve armas de fuego y 484 paquetes de cocaína
Recupera seis vehículos y 18 teléfonos celulares, con reporte de robo



Como parte del Operativo de Seguridad y Vigilancia en el Centro Histórico y el Barrio de Tepito, que mantiene la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), 40 personas han sido puestas a disposición del Ministerio Público; se han cumplimentado 13 órdenes de aprehensión; asegurado nueve armas de fuego, 484 envoltorios de cocaína, 132 kilos 337 gramos de marihuana, y recuperado seis vehículos y 18 teléfonos celulares, todos con reporte de robo.

De acuerdo con lo instruido por el procurador capitalino, Rodolfo Fernando Ríos Garza, los 200 agentes de la Policía de Investigación que participan en estas acciones, con apoyo del Grupo Especial de Reacción e Intervención (G.E.R.I.), encabezados por el Jefe General, Raúl Peralta Alvarado, censaron mil 850 negocios, entre los que se encuentran venta de ropa, accesorios para dama y caballero, alimentos, bancos, plazas, hoteles y medicamentos, en el perímetro de Eje 2 Norte, Circunvalación, Eje 1 Oriente Vidal Alcocer, San Ildefonso, República de Brasil y Peralvillo.

En los comercios supervisados, los propietarios de mil 761 de éstos refirieron no haber sido víctima de extorsiones, lo que representa el 95 por ciento del gran total.

Entre las puestas a disposición se encuentran 12 por delitos contra la salud; 7 por portación de arma de fuego; 5 por robo; 12 por robo a transeúnte; 5 por lesiones calificadas; 3 por encubrimiento por receptación; 1 por ultrajes; 2 por homicidio; 1 por fraude; 1 por robo de vehículo, y 1 por uso de documentos falsos.

Las 13 órdenes de aprehensión se cumplimentaron por los delitos de homicidio, robo, lesiones, fraude específico, ultrajes a la autoridad, y lesiones.

Por lo que hace al aseguramiento de 132.21 kilos (118 paquetes), de lo que especialistas en química determinaron era marihuana, el presunto responsable fue capturado por elementos de la Policía de Investigación en atención a una denuncia ciudadana.

El detenido indicó, ante las autoridades ministeriales de la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Narcomenudeo que la droga que transportaba sería comercializada en el Barrio de Tepito.

El Operativo Tepito-Centro está encaminado a combatir los delitos de alto impacto mediante inteligencia policial y el uso de tecnología, abarca tres puntos de control fijos a través de células pie tierra que implementaron medidas de análisis e identificación de probables responsables o de cualquier actividad criminal.

A través de tecnología GPS desde el Centro de Coordinación Operativa de la Policía de Investigación denominado CECO, se supervisaron avenidas principales en las que circularon unidades a baja velocidad para observar el entorno y detectar en flagrancia alguna actividad al margen de la ley. 

Con estas acciones, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, da un paso más al frente en la lucha contra la impunidad, con el fin de mantener la confianza y garantizar a las y los habitantes de la Ciudad de México mejores condiciones de seguridad. 

DETIENE PGJDF A SUJETOS EN POSESIÓN DE TARJETAS BANCARIAS PRESUMIBLEMENTE ROBADAS. UNO SE HIZO PASAR POR AGENTE FEDERAL

Tenían en su poder una réplica de arma de fuego tipo escuadra.
Placas de la unidad que conducían no coincidían con engomado.


La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal ejerció acción penal contra dos sujetos que fueron detenidos en posesión de tarjetas bancarias, uno de ellos indicó pertenecer a la Policía Federal y vestía una chamarra con logos de dicha institución. Cabe señalar que conducían una camioneta por calles de la delegación Venustiano Carranza, la cual presentaba dos números distintos de engomado.

El Ministerio Público adscrito a la Fiscalía Central de Investigación informó que los presuntos responsables Eduardo Robles Higuera y Pedro García Sánchez, fueron asegurados por elementos policiales cuando se percataron que conducían a gran velocidad, zigzagueando, un vehículo Cadillac, tipo Escalade, en inmediaciones de la colonia General Ignacio Zaragoza, por lo que les marcaron el alto.

Tras ser detenidos, García Sánchez quien viajaba como copiloto refirió que era elemento federal, mostrando para ello una prenda con insignias de esa corporación, por lo que se les indicó bajaran de la unidad para realizarles una revisión.

Luego de una revisión les encontraron a cada uno un plástico financiero que no coincidía con sus identidades, percatándose que entre los asientos había además una réplica de arma de fuego, tipo escuadra, y que los números de placa de circulación no coincidían con el engomado, por lo que fueron puestos a disposición del agente ministerial.

Reunidos los elementos de prueba en la averiguación previa, la representación social determinó consignar a los inculpados ante un Juez Penal con sede en el Reclusorio Preventivo Norte, como probables responsables del delito de posesión de tarjetas auténticas para el pago de bienes y servicios sin el consentimiento de quien este facultado para ello, además a Pedro García Sánchez se le imputó el ilícito de usurpación de funciones.

Los presentados tienen el carácter de probables, que no implica responsabilidad penal hasta que, en su caso, lo determine la autoridad jurisdiccional.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal solicita colaboración de la ciudadanía, para que en caso de que hayan sido víctimas de estos presuntos, se comuniquen a los teléfonos de la Fiscalía Central de Investigación, 53-46-84-49 y 53-46-84-47; asimismo ratifica su compromiso de evitar la impunidad y mantener la confianza de los capitalinos en el trabajo de las instituciones. 

RATIFICAN PENA DE CÁRCEL POR TRATA DE PERSONAS

La pareja utilizaba un establecimiento para obligar a meseras a ejercer sexo servicio
Sus víctimas eran adolescentes

 

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal consiguió que magistrados de la Séptima Sala Penal confirmaran la sentencia dictada a una pareja culpable del delito de trata de personas, por lo que cada uno pasará 22 años y seis meses en prisión, al ratificarse que explotaban sexualmente a trabajadoras de un negocio de la colonia Puebla, delegación Venustiano Carranza.

En el número de Toca 43/2015, las autoridades jurisdiccionales resolvieron fortalecer la resolución del Juez 25 Penal, dictada en la partida 121/2013, contra Bernardino Raymundo García Méndez y Rosalina de Jesús Benítez López, quienes también fueron condenados al pago de 97 mil 140 pesos de multa, misma que les sustituyeron por 750 jornadas de trabajo a favor de la comunidad.

Ellos contaban con un restaurante bar en avenida Ignacio Zaragoza, donde prostituían a sus trabajadoras con los comensales y no les entregaban el dinero que cobraban por el sexo servicio.

El 20 de abril pasado, la madre de una de las víctimas, menor de edad, denunció a la pareja ante el Ministerio Público de la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Trata de Personas, cuyo personal llevó a cabo un operativo que culminó con la captura de los imputados y la liberación de dos adolescentes.

La mujer fue ingresada en el Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla y el hombre en el Reclusorio Preventivo Oriente.

La Procuraduría General de Justicia del distrito Federal mantiene su compromiso de perseguir los delitos hasta poner a los responsables a disposición de la autoridad judicial, lo que permite reforzar la confianza de la ciudadanía en las instituciones. 

Llega Francisco el 12 de febrero



Ge­no­ve­va Or­tiz


El Pa­pa Fran­cis­co ven­drá a Mé­xi­co el pró­xi­mo 12 de fe­bre­ro de 2016 por la tar­de y con­clui­ría su vi­si­ta el 20 de ese mis­mo mes, anun­ció el Car­de­nal Nor­ber­to Ri­ve­ra Ca­rre­ra, ar­zo­bis­po pri­ma­do de Mé­xi­co du­ran­te la ho­mi­lía do­mi­ni­cal.

Al dar de­ta­lles del Sí­no­do so­bre la Fa­mi­lia que se ce­le­bró en Ro­ma, en tor­no al Pa­pa Fran­cis­co, el Car­de­nal Ri­ve­ra Ca­rre­ra des­ta­có la con­vic­ción de la Igle­sia pa­ra abrir los ca­mi­nos po­si­bles que per­mi­tan a los ma­tri­mo­nios de ca­tó­li­cos di­vor­cia­dos y vuel­tos a ca­sar por lo ci­vil in­te­grar­se a Cris­to y a su Igle­sia.

Ex­pre­só que los pas­to­res ca­tó­li­cos tra­ba­ja­rán pa­ra que to­da per­so­na, in­de­pen­dien­te­men­te de su in­cli­na­ción se­xual, sea res­pe­ta­da en su dig­ni­dad, sean re­ci­bi­das con res­pe­to y se evi­te cual­quier in­di­cio de dis­cri­mi­na­ción. 

Sin em­bar­go, rei­te­ró que pa­ra la Igle­sia no exis­te fun­da­men­to al­gu­no, ni si­quie­ra re­mo­to, pa­ra de­cla­rar o es­ta­ble­cer ana­lo­gías de las unio­nes ho­mo­se­xua­les, pa­ra ser con­si­de­ra­das co­mo ma­tri­mo­nio.

Di­jo a la fe­li­gre­sía que asis­tió a la mi­sa de ayer do­min­go en la Ca­te­dral Me­tro­po­li­ta­na que du­ran­te tres se­ma­nas, los obis­pos de to­do el mun­do asis­tie­ron al Sí­no­do so­bre la Fa­mi­lia que se lle­vó a ca­bo en Ro­ma, en tor­no al Pa­pa Fran­cis­co.

En es­te sí­no­do se tu­vo pre­sen­te a las fa­mi­lias de to­do el mun­do, con sus go­zos y es­pe­ran­zas, con sus tris­te­zas y sus an­gus­tias, di­jo Ri­ve­ra Ca­rre­ra al se­ña­lar que los obis­pos ana­li­za­ron la fi­de­li­dad con que tan­tas fa­mi­lias vi­ven su vo­ca­ción, pe­se a tan­tos obs­tá­cu­los, pro­ble­mas in­com­pren­sio­nes y su­fri­mien­tos.

In­clu­so se­ña­ló: "mu­chas fa­mi­lias son he­roi­cas vi­vien­do su vi­da fa­mi­liar".

El Car­de­nal Ri­ve­ra in­di­có que el pro­yec­to de Dios no cam­bia y Dios hi­zo al hom­bre y a la mu­jer en una unión in­di­so­lu­ble, no só­lo pa­ra que vi­van jun­tos, si­no pa­ra que se amen pa­ra siem­pre y es­tén abier­tos a la vi­da. "Sa­be­mos que es­te pro­yec­to no es fá­cil y que el hom­bre por sí so­lo no pue­de y ne­ce­si­ta la ayu­da de Dios", apun­tó.

Pe­ro in­di­có que el ma­tri­mo­nio y la fa­mi­lia no son rea­li­da­des abs­trac­tas, por lo que "nues­tra res­pon­sa­bi­li­dad co­mo pas­to­res es preo­cu­par­nos más y ocu­par­nos de to­das las fa­mi­lias, cual­quie­ra que sea su si­tua­ción".

Y agre­gó, que "de­be­mos acer­car­nos a la rea­li­dad que vi­van y des­cu­brir los de­sa­fíos que en­fren­tan y acom­pa­ñar­las con la ac­ti­tud del Buen Pas­tor dán­do­les for­ta­le­za y es­pe­ran­za a par­tir de la mi­se­ri­cor­dia de Dios".

Por ello, in­di­có que a par­tir de los ma­tri­mo­nios de los ca­tó­li­cos di­vor­cia­dos y vuel­tos a ca­sar por lo ci­vil, y que evi­den­te­men­te si­guen per­te­ne­cien­do a la Igle­sia "no nos de­be­mos que­dar en pos­tu­ras re­duc­cio­nis­tas de que sí pue­den o no pue­den co­mul­gar".

"De­be­mos abrir los ca­mi­nos pa­ra que se pue­dan in­te­grar a Cris­to y a su Igle­sia y así re­co­rrer el ca­mi­no de la san­ti­dad. El pro­ble­ma no es si co­mul­gan o no co­mul­gan. La rea­li­dad es mu­cho más am­plia", ma­ni­fes­tó el ar­zo­bis­po pri­ma­do de Mé­xi­co.

"Si el hom­bre es in­fiel, Dios es siem­pre fiel y mi­se­ri­cor­dio­so y siem­pre es­tá es­pe­ran­do a aque­llas per­so­nas que fra­ca­san en su ma­tri­mo­nio, cons­cien­te que Dios quie­re que to­dos los hom­bres se sal­ven", ex­pli­có.

Asi­mis­mo, di­jo que los pas­to­res de la Igle­sia de­ben tra­ba­jar pa­ra que to­da per­so­na, in­de­pen­dien­te­men­te de su in­cli­na­ción se­xual sea res­pe­ta­da en su dig­ni­dad sin dis­cri­mi­na­ción.

"La Igle­sia de­be acom­pa­ñar con de­li­ca­de­za a las fa­mi­lias y a los miem­bros de aque­lla fa­mi­lia que tie­nen una orien­ta­ción o ten­den­cia ho­mo­se­xual", in­di­có Ri­ve­ra Ca­rre­ra.

Sin em­bar­go, de­jó en cla­ro que la Igle­sia "de­be de­cla­rar­se que no exis­te fun­da­men­to al­gu­no, ni si­quie­ra re­mo­to, pa­ra de­cla­rar o es­ta­ble­cer ana­lo­gías de la unión ho­mo­se­xual pa­ra que se con­si­de­re ma­tri­mo­nio. No hay nin­gún fun­da­men­to, nin­gu­na ra­zón pa­ra con­si­de­rar es­tas unio­nes ma­tri­mo­nio", re­cal­có
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Defiende Osorio trato a indígenas como iguales



Ar­tu­ro R. Pans­za

El go­bier­no de la Re­pú­bli­ca, me­dian­te di­ver­sas ac­cio­nes, ha­ce jus­ti­cia a los in­dí­ge­nas, a los que no se dis­cri­mi­na y se tra­ta con igual­dad, de­jó en cla­ro el ti­tu­lar de la Se­cre­ta­ría de Go­ber­na­ción (Se­gob), Mi­guel Án­gel Oso­rio Chong, quien re­fi­rió que no por el sim­ple he­cho de des­co­no­cer la len­gua es­pa­ño­la o ca­re­cer de un abo­ga­do, una per­so­na pue­de ser ca­li­fi­ca­da cul­pa­ble de un de­li­to, pe­se a que sea ino­cen­te.

Du­ran­te una en­tre­vis­ta con el Sis­te­ma de Ra­dio­di­fu­so­ras Cul­tu­ra­les In­di­ge­nis­tas de la Co­mi­sión Na­cio­nal pa­ra el De­sa­rro­llo de los Pue­blos In­dí­ge­nas, el en­car­ga­do de la po­lí­ti­ca in­te­rior del país dio cuen­ta que des­de el ini­cio de su man­da­to, el Pre­si­den­te En­ri­que Pe­ña Nie­to se com­pro­me­tió a tra­ba­jar pa­ra al­can­zar un Mé­xi­co con ma­yor equi­li­brio e igual­dad.

Hi­zo alu­sión que lo an­te­rior in­clu­ye a to­das las co­mu­ni­da­des in­dí­ge­nas, al tiem­po que de­cla­ró que esa res­pon­sa­bi­li­dad, pa­sa por un te­ma de jus­ti­cia en el que se tra­te de igual ma­ne­ra a las per­so­nas y ten­gan los ele­men­tos pa­ra que ver­da­de­ra­men­te se ha­ga jus­ti­cia y, no en el que se dis­cri­mi­ne.

Al res­pon­der los cues­tio­na­mien­tos de los re­pre­sen­tan­tes del Sis­te­ma de Ra­dio­di­fu­so­ras Cul­tu­ra­les In­di­ge­nis­tas, que cuen­ta con 21 es­ta­cio­nes de ra­dio que trans­mi­ten en 36 len­guas, Oso­rio Chong re­fi­rió que "no por fal­ta de un abo­ga­do, de un in­tér­pre­te que co­noz­ca la len­gua, exis­ta mu­cha gen­te ino­cen­te que la en­cuen­tran cul­pa­ble" o, agre­gó, "cul­pa­bles que sa­len li­bres".

La se­ñal de di­cho sis­te­ma lle­ga a 1,700 mu­ni­ci­pios de 16 es­ta­dos de la Re­pú­bli­ca, en tan­to que su co­ber­tu­ra abar­ca a una po­bla­ción in­dí­ge­na de 5.500,000 y a una po­bla­ción no in­dí­ge­na de 15.000,000.

Re­sul­ta que la en­tre­vis­ta al Se­cre­ta­rio de Go­ber­na­ción se rea­li­zó en el mar­co de la fir­ma del Con­ve­nio pa­ra un Sis­te­ma de Jus­ti­cia con Vi­sión In­ter­cul­tu­ral y Mul­ti­lin­güe, con mi­ras a la en­tra­da en vi­gor del nue­vo Sis­te­ma de Jus­ti­cia Pe­nal, en ju­nio de 2016
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En los panteones... asomó sonrisa entre tristeza por los niños



Raúl Ma­cías

Las tum­bas se en­con­tra­ban ador­na­das con ju­gue­tes, dul­ces, glo­bos y flo­res, sus pa­dres fue­ron a vi­si­tar a sus an­ge­li­tos que par­tie­ron des­de ha­ce al­gu­nos me­ses o años; eran mo­men­tos de tris­te­za al re­cor­dar las ho­ras, días, me­ses y años jun­tos, an­tes de que lle­ga­ra el amar­go adiós; la des­pe­di­da que due­le, el do­lor que ca­da día se cla­va más en el co­ra­zón, pe­ro ayer en los pan­teo­nes se die­ron la opor­tu­ni­dad de vi­si­tar a sus hi­jos fa­lle­ci­dos. 

Era una ma­ña­na con al­go de ca­lor­ci­to, pe­ro no un ca­lor den­tro del co­ra­zón, por­que ahí exis­te un gran ice­berg des­de que sus ni­ños par­tie­ron a em­be­lle­cer el cie­lo, al ser lla­ma­dos pa­ra es­tar den­tro del pa­raí­so de los án­ge­les de Dios. Con flo­res en las ma­nos fue­ron lle­gan­do has­ta don­de re­po­san los res­tos mor­ta­les de sus be­bés, pe­ro no iban so­los, eran acom­pa­ña­dos de otros ni­ños. 

No era na­da fá­cil el co­men­zar a lim­piar la tum­ba; las lá­gri­mas ro­da­ban por las me­ji­llas de las ma­dres y pa­dres. De pron­to una son­ri­sa se mar­ca­ba en sus ros­tros; era tal vez pro­vo­ca­da por el re­cuer­do de lo vi­vi­do cuan­do sus ni­ñas o ni­ños co­men­za­ron a ga­tear y lue­go a ca­mi­nar, pa­ra ahí dar ini­cio a las pe­que­ñas tra­ve­su­ras y a co­men­zar a des­cu­brir la vi­da de ser an­ge­li­tos. 

To­do te­nía que que­dar pul­cro, bri­llan­te co­mo la luz ema­na­da por el gran co­ra­zón de los be­bés, era por ello que pa­sa­ban pe­da­zos de tra­po mo­ja­dos so­bre las tum­bas; no im­por­ta­ba si eran de ta­bi­que y ce­men­to o már­mol; por­que den­tro del rei­no de Dios no exis­ten ri­cos ni po­bres, si­no al­mas ino­cen­tes que fue­ron al cie­lo a vo­lar con sus ali­tas que en la Tie­rra na­die po­día ver. 

Sus pa­dres re­cor­da­ban los días de fe­li­ci­dad y en las tum­bas ale­da­ñas de los pan­teo­nes, otros ni­ños ju­gue­tea­ban. Co­rrían y co­rrían, no se can­sa­ban; pa­re­cía que ju­ga­ban con las al­mas de sus her­ma­ni­tos o pri­mos ya fa­lle­ci­dos, pe­ro eran ellos quie­nes con su ino­cen­cia lo­gra­ban, tal vez ver­los. Y so­la­men­te ha­cían una pau­sa pa­ra to­mar al­go o co­mer unos dul­ces. 

Los re­lo­jes no de­te­nían su tiem­po, las ma­ne­ci­llas ca­mi­na­ban y el do­lor más se cla­va­ba, por­que ya iba a ser el tiem­po de te­ner que aban­do­nar el pan­teón y re­gre­sar a ca­sa con la tris­te­za de que ter­mi­na el tiem­po que se les da a los ni­ños di­fun­tos pa­ra ve­nir a vi­si­tar a sus fa­mi­lia­res, quie­nes en los días si­guien­tes se­gui­rán re­cor­dan­do to­do lo vi­vi­do, y con la pro­me­sa de que el pró­xi­mo año, vol­ve­rán a vi­si­tar­los en sus tum­bas
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Honran a sus muertos millones de filipinos



MA­NI­LA, Fi­li­pi­nas, (OE­M/E­FE y No­ti­mex).- La lo­cu­ra se de­sa­tó hoy en los ce­men­te­rios de Fi­li­pi­nas con la vi­si­ta de mi­llo­nes de per­so­nas que acu­den a hon­rar a sus fa­mi­lia­res muer­tos en el Día de To­dos los San­tos y que trans­for­man los cam­po­san­tos en una au­tén­ti­ca fies­ta.

"Es­pe­ra­mos que pa­sen por aquí en­tre 500,000 y 700,000 per­so­nas", di­jo a EFE Ag­nes Mén­dez, en­car­ga­da del Ce­men­te­rio Sur de Ma­ni­la, una de las nu­me­ro­sas ne­cró­po­lis de la ca­pi­tal.

A la en­tra­da del re­cin­to, de­ce­nas de po­li­cías, sol­da­dos y otros agen­tes de se­gu­ri­dad se afa­nan en re­vi­sar las bol­sas y mo­chi­las de to­do el que in­ten­ta ac­ce­der al Ce­men­te­rio Sur pa­ra evi­tar la en­tra­da de al­co­hol o ar­mas.

"Te­ne­mos que ase­gu­rar­nos que las nor­mas se cum­plen pa­ra te­ner una fies­ta pa­cí­fi­ca", agre­gó Mén­dez.

Las fa­mi­lias fi­li­pi­nas han es­ta­do pre­pa­ran­do la vi­si­ta a sus se­res que­ri­dos du­ran­te días, pues­to que lue­go pa­san lar­gas ho­ras fren­te a las tum­bas o los ni­chos, a ve­ces in­clu­so jor­na­das com­ple­tas, re­zan­do por los que ya no es­tán.

Por ello, se des­plie­gan en los re­cin­tos cien­tos de pues­tos de ven­ta de co­mi­da, be­bi­das, flo­res, ci­rios y fi­gu­ras re­li­gio­sas; tam­bién glo­bos, jue­gos y pe­que­ños po­llos te­ñi­dos de lla­ma­ti­vos co­lo­res pa­ra en­tre­te­ner a los más pe­que­ños.

"Aquí ve­ni­mos to­dos los años a re­zar por los se­res que­ri­dos, pe­ro tam­bién es una opor­tu­ni­dad pa­ra ha­cer una reu­nión fa­mi­liar", ex­pli­có Ma­ri­cor Ma­ra­si­gan jun­to a su ma­ri­do y su hi­ja fren­te a la tum­ba de sus abue­los.

Tal es la ava­lan­cha de gen­te que acu­de a los ce­men­te­rios que la Po­li­cía de Ma­ni­la ha es­ta­do en aler­ta ro­ja des­de el pa­sa­do jue­ves, y lo se­gui­rá es­tan­do has­ta el pró­xi­mo mar­tes mien­tras que de­ce­nas de ca­lles de ac­ce­so a los re­cin­tos han si­do cor­ta­das al trá­fi­co.



D. Trump y zom­bies desfilan en Nueva York

En tan­to, dis­fra­za­dos co­mo Do­nald Trump, zom­bies, su­per­hé­roes y mu­chos más con atuen­dos ins­pi­ra­dos en la cul­tu­ra me­xi­ca­na, co­mo ca­tri­nas y chi­ne­los, mi­les de per­so­nas par­ti­ci­pa­ron en el des­fi­le anual de "Ha­llo­ween", en Nue­va York.

Con­si­de­ra­do co­mo la ma­yor ce­le­bra­ción pú­bli­ca de "Ha­llo­ween" en el mun­do, el des­fi­le de Nue­va York con­gre­ga a mi­les de par­ti­ci­pan­tes, así co­mo a 2.000,000 de asis­ten­tes, se­gún sus or­ga­ni­za­do­res, que des­de las ori­llas con­tem­plan la crea­ti­vi­dad de los dis­fra­ces.

Or­ga­ni­za­do ca­da año des­de 1973 en el ba­rrio del West Vi­lla­ge, el des­fi­le es­te año rea­li­za­do la vís­pe­ra, con­gre­gó ade­más de los par­ti­ci­pan­tes in­di­vi­dua­les a do­ce­nas de ma­rio­ne­tas y 53 ban­das de mú­si­ca, así co­mo a nu­me­ro­sos bai­la­ri­nes.

El te­ma del des­fi­le fue "En­cien­de una luz", ba­sa­do en la ci­ta del lu­cha­dor ci­vil es­ta­dou­ni­den­se, Mar­tin Lut­her King, que afir­mó: "la os­cu­ri­dad no pue­de des­te­rrar a la os­cu­ri­dad, só­lo la luz pue­de ha­cer eso. El odio no pue­de des­te­rrar el odio, só­lo el amor pue­de ha­cer eso".

Re­cu­rrir a eu­fe­mis­mos a la ho­ra de anun­ciar la muer­te de un ser que­ri­do a un ni­ño es un me­ca­nis­mo al que mu­chos pa­dres re­cu­rren con la in­ten­ción de mi­ni­mi­zar el im­pac­to que es­ta pér­di­da pue­da te­ner en los pe­que­ños sin sa­ber que, a la lar­ga, es ma­yor el da­ño que el be­ne­fi­cio que pro­du­ce en ellos.

Así lo ase­gu­ró a EFE el psi­có­lo­go ex­per­to en due­los Ma­nuel Ne­va­do. "Los ni­ños tie­nen una tre­men­da fan­ta­sía y si un ni­ño no per­ci­be la rea­li­dad tal cual es, va a ten­der a fan­ta­sear y las fan­ta­sías sue­len ser mu­cho peor que la rea­li­dad", afir­mó.

Al do­lor an­te la muer­te de un ser que­ri­do, a mu­chas per­so­nas se les une tam­bién el "tra­go" de te­ner que ex­pli­car a un ni­ño pe­que­ño que su abue­lo -cuan­do no su ma­dre o su pa­dre- ha muer­to, y el te­mor a ver su­frir a una cria­tu­ra ha­ce co­me­ter erro­res y re­cu­rrir a eu­fe­mis­mos co­mo de­cir que la per­so­na fa­lle­ci­da es­tá de via­je o que ha su­bi­do al cie­lo.

Los psi­có­lo­gos in­fan­ti­les coin­ci­den en que es­to es un error.

Hay que usar la pa­la­bra muer­te y tras­la­dar a los ni­ños que es al­go irre­ver­si­ble, así co­mo ex­pli­car­les que ellos no han te­ni­do na­da que ver en lo ocu­rri­do y ha­cer­les sen­tir se­gu­ros, so­bre to­do cuan­do pier­den a uno de sus pro­ge­ni­to­res, pues­to que uno de los prin­ci­pa­les sen­ti­mien­tos que ten­drán se­rá el de aban­do­no
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¡GANEN EL CIELO!



RO­MA, Ita­lia, (OEM-EFE).- El Pa­pa vi­si­tó hoy el ce­men­te­rio de Ro­ma por el Día de To­dos los San­tos y, en su ho­mi­lía, tra­zó el ca­mi­no al cie­lo, a la fe­li­ci­dad, de la que a su jui­cio no pue­den dis­fru­tar aque­llos que "me­ten ci­za­ña" o "se apro­ve­chan de los otros".

La vía que con­du­ce al cie­lo "es un ca­mi­no di­fí­cil de com­pren­der, por­que va con­tra­co­rrien­te, pe­ro el Se­ñor nos di­ce que quien lo em­pren­de es fe­liz, an­tes o des­pués se­rá fe­liz", de­cla­ró an­te cien­tos de per­so­nas que acu­die­ron al cam­po­san­to.

El Pon­tí­fi­ce re­pa­só las bie­na­ven­tu­ran­zas pa­ra se­ña­lar el mo­do de al­can­zar el cie­lo y, en pri­mer lu­gar, se re­fi­rió a los po­bres de es­pí­ri­tu, a quie­nes "tie­nen el co­ra­zón des­pe­ja­do y li­bre de tan­tas co­sas mun­da­nas".

Tam­bién lo ha­rán aque­llas per­so­nas que "ca­da día, con pa­cien­cia, tra­tan de sem­brar la paz, son ar­te­sa­nos de paz, de re­con­ci­lia­ción.

"Mi­re­mos el ros­tro de quie­nes se pa­sean pa­ra sem­brar ci­za­ña: ¿son fe­li­ces? Aque­llos que siem­pre bus­can oca­sio­nes pa­ra em­bro­llar, pa­ra apro­ve­char­se de los otros, ¿son fe­li­ces? No, no pue­den ser­lo", con­si­de­ró.

Del mis­mo mo­do as­cen­de­rán al cie­lo quie­nes "ten­gan la ca­pa­ci­dad de con­mo­ver­se, la ca­pa­ci­dad de sen­tir en el co­ra­zón el do­lor que hay en su vi­da y en la vi­da de los otros".

Por otro la­do, tam­bién ci­tó a aque­llas per­so­nas que op­tan por "la vía de la man­se­dum­bre y de la pa­cien­cia", co­mo las ma­dres y los pa­dres que afron­tan pa­cien­te­men­te la edu­ca­ción de sus hi­jos, que "les ha­cen en­lo­que­cer".

El Pa­pa su­mó a la sal­va­ción a to­do aquel que ten­ga "un fuer­te sen­ti­do de la jus­ti­cia, pe­ro no só­lo ha­cia los otros, si­no en pri­mer lu­gar ha­cía sí mis­mos".

Por úl­ti­mo, al­can­za­rán el cie­lo "los que sa­ben per­do­nar, los que sien­ten mi­se­ri­cor­dia ha­cia los otros, que no juz­gan to­do y a to­dos, si­no que tra­tan de po­ner­se en el lu­gar de los otros.

"Es­ta es la vía a la san­ti­dad y es la mis­ma que la de la fe­li­ci­dad", pro­cla­mó el Pon­tí­fi­ce en to­no se­rio y des­de el al­tar ins­ta­la­do en el ac­ce­so mo­nu­men­tal del ce­men­te­rio ro­ma­no.

Su alo­cu­ción es­tu­vo su­ce­di­da por una ora­ción por los di­fun­tos y la ben­di­ción de las tum­bas.

Con­ce­le­bra­ron la ce­re­mo­nia el car­de­nal vi­ca­rio de Ro­ma, Agos­ti­no Va­lli­ni, el ar­zo­bis­po Fi­lip­po Ian­no­ne y el pá­rro­co de San Lo­ren­zo ex­tra­mu­ros, Ar­man­do Am­bro­si
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Se destruyó en el aire el avión ruso con 224 personas



MOS­CÚ, Ru­sia, (OEM-EFE).- Ru­sia, cu­ya po­bla­ción llo­ra la muer­te de los 224 pa­sa­je­ros del Air­bus ru­so es­tre­lla­do el sá­ba­do en Egip­to, in­for­mó hoy que el avión se des­tru­yó en el ai­re, pe­ro se man­tie­ne la in­cóg­ni­ta so­bre las au­tén­ti­cas cau­sas de la tra­ge­dia.

"La des­truc­ción tu­vo lu­gar en el ai­re y los frag­men­tos re­sul­ta­ron des­per­di­ga­dos por una su­per­fi­cie de cer­ca de 20 ki­ló­me­tros cua­dra­dos", di­jo a la pren­sa Víc­tor So­ro­chen­ko, di­rec­tor del Co­mi­té de Avia­ción In­te­res­ta­tal de Ru­sia.

Con to­do, tras vi­si­tar el lu­gar de la tra­ge­dia en la pe­nín­su­la egip­cia del Si­naí, ase­gu­ró que "es to­da­vía pron­to pa­ra sa­car con­clu­sio­nes" so­bre las cau­sas de la ca­tás­tro­fe aé­rea, la ma­yor en la his­to­ria de Ru­sia.

La agen­cia de avia­ción ci­vil, Ro­sa­viat­sia, se apre­su­ró en se­cun­dar esa teo­ría, al afir­mar que to­dos los in­di­cios apun­tan a que "la des­truc­ción de la es­truc­tu­ra del avión ocu­rrió a una gran al­tu­ra".

Se­gún fuen­tes de trans­por­te ci­ta­das por la agen­cia Tass, los ex­per­tos ru­sos en­con­tra­ron en la zo­na frag­men­tos de las alas del A-321-200 que mos­tra­ban in­di­cios "de im­pac­tos tér­mi­cos y fí­si­cos", lo que de­no­ta­ría que el avión "pu­do que­mar­se en el ai­re".

El avión se ha­bría par­ti­do en dos en el ai­re, se­gún Oleg Smir­nov, con­de­co­ra­do pi­lo­to so­vié­ti­co, de­bi­do a que "a 172 ki­ló­me­tros por ho­ra un avión co­mo ese ya no vue­la, si­no que to­ma un án­gu­lo crí­ti­co de ata­que y en­tra en ba­rre­na".

Pese a ex­pli­ca­cio­nes téc­ni­cas, de­jan sin res­pon­der la gran pre­gun­ta so­bre las cau­sas de la tra­ge­dia, co­mo des­ta­có el pro­pio mi­nis­tro de Trans­por­te, Ma­xim So­ko­lov, quien dijo que "hay muy po­ca in­for­ma­ción".

Lo que pa­re­ce cla­ro es que no fue un aten­ta­do te­rro­ris­ta, pe­se a que el su­pues­to de­rri­bo fue rei­vin­di­ca­do por una fi­lial egip­cia del gru­po te­rro­ris­ta Es­ta­do Is­lá­mi­co, ya que a esa al­tu­ra es téc­ni­ca­men­te im­po­si­ble, se­gún di­jo She­rif Is­mail, Pri­mer Mi­nis­tro egip­cio
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Crece la tragedia; naufragan y mueren otros 13 migrantes en islas griegas



ATE­NAS, Gre­cia, (OEM-EFE).- Al me­nos 13 per­so­nas han muer­to es­ta ma­dru­ga­da en dos nue­vos nau­fra­gios an­te las cos­tas de las is­las grie­gas de Sa­mos y Far­ma­ko­ni­si, si­tua­das en el mar Egeo y muy cer­ca de la cos­ta de Tur­quía.

Una de las bar­ca­zas se hun­dió cer­ca de una zo­na ro­co­sa de Sa­mos, a tan só­lo 20 me­tros de la ori­lla, y mu­rie­ron 11 per­so­nas, en­tre ellas cin­co mu­je­res, dos ni­ños y cua­tro be­bés.

La Guar­dia Cos­te­ra grie­ga pu­do res­ca­tar a 15 per­so­nas, pe­ro la ope­ra­ción, en la que par­ti­ci­pan tam­bién gru­pos de vo­lun­ta­rios y bu­zos, con­ti­núa en mar­cha pa­ra en­con­trar a los de­sa­pa­re­ci­dos, que po­drían ser dos.

En otro ac­ci­den­te an­te las cos­tas de Far­ma­ko­ni­si, los guar­da­cos­tas re­cu­pe­ra­ron los cuer­pos sin vi­da de dos per­so­nas, mien­tras que otras 10 es­tán de­sa­pa­re­ci­das.

Un bu­que de Fron­tex que se en­con­tra­ba en el área avis­tó a un hom­bre en el agua y acu­dió a so­co­rrer a la em­bar­ca­ción con unos 15 re­fu­gia­dos a bor­do.

Los tres res­ca­ta­dos de­cla­ra­ron que el bar­co zo­zo­bró y se hun­dió an­te la cos­ta de Far­ma­ko­ni­si, don­de tra­ba­jan un bar­co de la Guar­dia Cos­te­ra y he­li­cóp­te­ro Su­per Pu­ma.

Los fuer­tes vien­tos, que al­can­zan los 8 gra­dos en la es­ca­la de Beau­fort, di­fi­cul­tan las ta­reas de los equi­pos de res­ca­te en las zo­nas ma­rí­ti­mas de las dos is­las.

Es­tá pre­vis­to que hoy lle­guen al puer­to de El Pi­reo, en Ate­nas, dos trans­bor­da­do­res con 3,337 re­fu­gia­dos y mi­gran­tes pro­ce­den­tes de las is­las de Les­bos y Quíos.

Con el em­peo­ra­mien­to del tiem­po, los nau­fra­gios se han con­ver­ti­do en un dra­ma co­ti­dia­no.

De acuer­do con la Or­ga­ni­za­ción In­ter­na­cio­nal pa­ra las Mi­gra­cio­nes, 70 me­no­res han muer­to aho­ga­dos en el mar Egeo en los úl­ti­mos dos me­ses, una ci­fra que au­men­ta ca­da día
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Piden senadores del GPPRI a Mancera garantizar seguridad a los capitalinos



Ge­no­ve­va Or­tiz

Se­na­do­res del gru­po par­la­men­ta­rio del PRI de­man­da­ron al go­bier­no del Dis­tri­to Fe­de­ral rea­li­zar las ac­cio­nes ne­ce­sa­rias pa­ra ga­ran­ti­zar la se­gu­ri­dad de los ca­pi­ta­li­nos, an­te la pre­sun­ta pre­sen­cia de di­ver­sas or­ga­ni­za­cio­nes cri­mi­na­les.

A tra­vés de un pun­to de acuer­do, pu­bli­ca­do en la Ga­ce­ta del Se­na­do, los le­gis­la­do­res del par­ti­do tri­co­lor se­ña­la­ron que de acuer­do a or­ga­ni­za­cio­nes ci­vi­les, em­pre­sa­ria­les e in­clu­so el Con­gre­so de Es­ta­dos Uni­dos ad­vier­te la pre­sen­cia de ban­das del cri­men or­ga­ni­za­do. 

Es­ta si­tua­ción, ex­po­nen, en cons­tan­tes oca­sio­nes ha si­do ne­ga­da por el je­fe de go­bier­no, Mi­guel Án­gel Man­ce­ra, y por el ti­tu­lar de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia, Ro­dol­fo Ríos Gar­za.

En el do­cu­men­to re­cuer­dan que el je­fe de go­bier­no ha ex­pre­sa­do que "la Ciu­dad de Mé­xi­co no tie­ne la pre­sen­cia ni asen­ta­do un cár­tel, te­ne­mos ob­je­ti­vos en mo­vi­mien­to y que pue­den ser cap­tu­ra­dos aquí; ha ha­bi­do cap­tu­ras de la Ma­ri­na, del Ejér­ci­to, de la Po­li­cía Fe­de­ral y de la PGR, es­to in­clu­so he­mos par­ti­ci­pa­do en la se­gu­ri­dad pe­ri­me­tral, es muy di­fe­ren­te a que aquí es­té asen­ta­do un cár­tel".

No obs­tan­te, su­bra­yan que la per­cep­ción es to­tal­men­te con­tra­ria, ya que, se­gún tes­ti­mo­nio de Gui­ller­mo Ga­zal Ja­fi, pre­si­den­te de la or­ga­ni­za­ción Em­pre­sa­rios y Co­mer­cian­tes Uni­dos pa­ra la Pro­tec­ción del Cen­tro His­tó­ri­co (Pro­centr­hi­co), ha ex­pre­sa­do que ca­si to­do Iz­ta­pal­pa y Te­pi­to son te­rri­to­rios pro­hi­bi­dos.

"En Iz­ta­pa­la­pa es ca­si tie­rra de na­die, y en Te­pi­to na­die en­tra por­que ahí sí po­dría­mos ha­blar no só­lo de ban­das, si­no de cár­te­les. Por eso na­die se me­te con Te­pi­to", se­ña­la el lí­der em­pre­sa­rial.

Au­na­do a ello, re­cor­da­ron que la ma­dru­ga­da del 19 de oc­tu­bre del año en cur­so, se dio a co­no­cer el ha­llaz­go de un cuer­po de un hom­bre col­ga­do en el puen­te ve­hi­cu­lar de La Con­cor­dia, ubi­ca­do en la De­le­ga­ción Iz­ta­pa­la­pa del Dis­tri­to Fe­de­ral.

Asi­mis­mo, ex­po­nen, se en­cuen­tran am­plia­men­te do­cu­men­ta­da la co­mi­sión de múl­ti­ples de­li­tos ti­pi­fi­ca­dos co­mo gra­ves -en­tre los que des­ta­can se­cues­tros y ho­mi­ci­dios- en per­jui­cio de la es­ta­bi­li­dad, paz y tran­qui­li­dad de los ha­bi­tan­tes de la en­ti­dad. Men­cio­nan ca­sos co­mo el se­cues­tro y ho­mi­ci­dio de 13 jó­ve­nes en el bar Hea­ven, en ma­yo de 2013, así co­mo di­ver­sas ex­tor­sio­nes de­nun­cia­das en el Cen­tro His­tó­ri­co y la Co­lo­nia Con­de­sa.

In­di­can que ade­más de la gra­ve­dad in­he­ren­te al ho­mi­ci­dio de una per­so­na, di­cho acon­te­ci­mien­to for­ma par­te de una se­rie de con­duc­tas an­ti­ju­rí­di­cas, ti­pi­fi­ca­das co­mo de­li­tos por las le­yes pe­na­les, en don­de la cons­tan­te ha si­do la au­sen­cia de re­sul­ta­dos y la im­pu­ni­dad.

Asi­mis­mo, re­por­tan que de acuer­do a ci­fras de la En­cues­ta Na­cio­nal de Vic­ti­mi­za­ción y Per­cep­ción so­bre Se­gu­ri­dad Pú­bli­ca (En­vi­pe) 2015, en el Dis­tri­to Fe­de­ral 67.6 por cien­to de la po­bla­ción de 18 años y más con­si­de­ra a la in­se­gu­ri­dad co­mo el pro­ble­ma más im­por­tan­te que aque­ja a la en­ti­dad, se­gui­do del de­sem­pleo con 38 por cien­to y la co­rrup­ción con 36.2 pun­tos por­cen­tua­les.

De­ta­llan que pa­ra En­vi­pe la per­cep­ción del nar­co­trá­fi­co en la ca­pi­tal del país pa­só de 17.2 por cien­to en 2014 a 22.7 en 2015, mien­tras que la fal­ta de cas­ti­go a de­lin­cuen­tes, lo hi­zo de 17.7 a 21.2 pun­tos por­cen­tua­les. Lo an­te­rior de­ja de ma­ni­fies­to que, con­tra­rio a lo que ha ex­pre­sa­do el eje­cu­ti­vo lo­cal, exis­ten zo­nas de la en­ti­dad al­ta­men­te vul­ne­ra­das por la pre­sen­cia de or­ga­ni­za­cio­nes cri­mi­na­les.

Re­cor­da­ron que el 20 de oc­tu­bre fue lo­ca­li­za­do el cuer­po sin vi­da de un hom­bre que­ma­do en los al­re­de­do­res de la Cen­tral de Abas­to, tam­bién ubi­ca­da en la De­le­ga­ción Iz­ta­pa­la­pa y, se­gún re­por­tes de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia, el cuer­po se en­con­tró ven­da­do de los ojos y con sig­nos de tor­tu­ra.

Adi­cio­nal­men­te, el 21 de oc­tu­bre fue en­con­tra­do el cuer­po de un hom­bre que mu­rió a con­se­cuen­cia de im­pac­tos de ar­ma de fue­go en la De­le­ga­ción Iz­ta­pa­la­pa. Co­mo ha­bía ocu­rri­do con la per­so­na ha­lla­da en el puen­te de La Con­cor­dia, el cuer­po es­ta­ba cu­bier­to con un men­sa­je di­ri­gi­do al je­fe de go­bier­no en el que se ha­cía alu­sión a "in­ter­nos de orien­te" y al "pe­nal de Chi­hua­hua".

An­te es­to, el PRI en el Se­na­do des­ta­ca la ur­gen­cia de que or­ga­ni­za­cio­nes de la so­cie­dad ci­vil, gre­mios, ins­ti­tu­cio­nes y po­bla­ción en ge­ne­ral, cuen­ten con cer­te­za ju­rí­di­ca, tran­qui­li­dad y se­gu­ri­dad, que ha­gan ase­qui­ble su ple­no y nor­mal de­sa­rro­llo
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Disfrutan capitalinos primer desfile de catrinas y catrines en la CDMX



Miles de personas se sumaron a las actividades organizadas por el Gobierno de la Ciudad de México para conmemorar el Día de Muertos.


Durante la tarde noche de este sábado 31 de octubre se llevó a cabo la danza de los concheros, ritual que inauguró la Magna Ofrenda conformada por tres tzompantlis, cinco ofrendas monumentales y cuatro tapetes de aserrín con los que se recordó a las víctimas de los sismos de 1985.

Desde las 12 del día de ayer centenas de capitalinos llegaron al Centro Cultural José Martí de la Secretaría de Cultura para que fueran maquillados por un equipo de 52 artistas de Mega Body Paint de México como catrinas y catrines y con ellos estar listos para el desfile que se efectuó por la noche.

A partir de las 18:00 horas, cientos de personas empezaron a llegar al Hemiciclo a Juárez para conformar el contingente que desfiló rumbo al Zócalo, el cual inició su marcha a partir de las 19:00 horas.

Este contingente estuvo integrado por catrinas y catrines de todas las edades, así como de alebrijes iluminados del Museo de Arte Popular.

Durante el recorrido, en Avenida 5 de Mayo, el contingente compartió carriles con gente que se unió a la rodada del Paseo Nocturno del Día de Muertos.

Previo a que arribaran las catrinas y catrines al Zócalo, durante una hora un grupo de concheros realizaron un ritual prehispánico, que consistió en nueve danzas con las que se honró al dios Mictlantecuhtli.

Las actividades artísticas organizadas por la Secretaría de Cultura para amenizar los festejospor el Día de Muertos continuarán este domingo y lunes
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iFUEGO AMIGO!



Raúl Ma­cías

¿Fue­go ami­go? Eso es lo que se en­cuen­tran in­da­gan­do ele­men­tos de la Po­li­cía de In­ves­ti­ga­ción, ya que se re­por­tó que en la Uni­dad Ha­bi­ta­cio­nal San Pa­blo Xal­pa, De­le­ga­ción Iz­ta­cal­co, en el in­te­rior de un au­to­mó­vil Ibi­za se en­con­tra­ba el cuer­po de un hom­bre de apro­xi­ma­da­men­te 40 años de edad, quien pre­sen­ta­ba tres im­pac­tos de ba­la en el pe­cho.

La ma­dru­ga­da de ayer los ele­men­tos de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia del DF se pre­sen­ta­ron en la Uni­dad San Pa­blo Xal­pa, que se lo­ca­li­za en el Eje 5 Nor­te y se per­ca­ta­ron que en el in­te­rior del Ibi­za pla­ta con ma­trí­cu­la 889-YTD se en­con­tra­ba el cuer­po de un su­je­to, a quien a sim­pe vis­ta se le apre­cia­ban tres im­pac­tos de ba­la.

A los po­cos mi­nu­tos los efec­ti­vos po­li­cia­cos se en­tre­vis­ta­ron con ve­ci­nos de la uni­dad, quie­nes di­je­ron que es­cu­cha­ron los dis­pa­ros, pe­ro fue­ron fa­mi­lia­res de la víc­ti­ma los que di­je­ron que en vi­da res­pon­día al nom­bre de Ed­gar Váz­quez Mo­ra­les, pe­ro no se in­for­mó si el au­to­mó­vil era pro­pie­dad del in­for­tu­na­do hom­bre o con él se en­con­tra­ba el agre­sor y al ase­si­nar­lo hu­yó del lu­gar.

An­tes de que lle­ga­ra al lu­gar el mi­nis­te­rio pú­bli­co de la Coor­di­na­ción Te­rri­to­rial AZC-1, los efec­ti­vos de la Pro­cu­ra­du­ría ca­pi­ta­li­na re­vi­sa­ron el Ibi­za pa­ra co­no­cer si es que Ed­gar se en­con­tra­ba in­gi­rien­do be­bi­das em­bria­gan­tes con su ver­du­go, pe­ro no re­ve­la­ron esa in­for­ma­ción, aun­que ve­ci­nos ase­gu­ra­ban que se es­cu­cha­ba vo­ces de per­so­nas en es­ta­do etí­li­co.

So­bre el rui­do emi­ti­do por el ar­ma de fue­go uti­li­za­da, de­ta­lla­ron que fue­ron tres las de­to­na­cio­nes que es­cu­cha­ron y que al sa­lir en el la­do del co­pi­lo­to del au­to gris en­con­tra­ron sin vi­da a la víc­ti­ma, por tal mo­ti­vo hi­cie­ron la de­nun­cia an­te la au­to­ri­dad pa­ra que acu­die­ran a in­ves­ti­gar el he­cho y a la vez le die­ron avi­so a los fa­mi­lia­res del aho­ra oc­ci­so.

Pe­ri­tos de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia del DF que acu­die­ron a le­van­tar las pri­me­ras pis­tas, de­ta­lla­ron que fue­ron tres cas­qui­llos de una pis­to­la .9 mi­lí­me­tros los en­con­tra­dos en el in­te­rior del ve­hí­cu­lo y que el cuer­po de Ed­gar te­nía el mis­mo nú­me­ro de im­pac­tos de ba­la en el pe­cho, por lo que fa­lle­ció en cues­tión de se­gun­dos, mis­mos que uti­li­zó el agre­sor pa­ra dar­se a la fu­ga.

Fa­mi­lia­res y ami­gos del ba­lea­do exi­gie­roan que se ha­ga jus­ti­cia en es­te cri­men y que no que­de sin cas­ti­go, an­te lo cual ya se en­cuen­tran ana­li­zan­do las hue­llas en­con­tra­das en el in­te­rior del au­to y en las pró­xi­mas ho­ras po­dría dar­se con el pa­ra­de­ro del cri­mi­nal
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iACRIBILLADO!



Noel F. Al­va­ra­do, Foto: Jaime Llera

ECA­TE­PEC, Méx.- La vio­len­cia no ce­sa en es­te mu­ni­ci­pio, de­bi­do a que un hom­bre fue ase­si­na­do a ba­la­zos en ca­lles de la Co­lo­nia Pra­dos de San­ta Cla­ra.

Los res­pon­sa­bles de es­te ase­si­na­to es­ca­pa­ron por lo que las in­ves­ti­ga­cio­nes con­ti­núan a fin de ob­te­ner in­for­ma­ción que los lle­ve al es­cla­re­ci­mien­to de es­te cri­men.

Por la for­ma en que fue co­me­ti­do es­te ase­si­na­to, los en­car­ga­dos de las pes­qui­sas, ya ini­cia­ron con las in­ves­ti­ga­cio­nes a fin de ob­te­ner in­for­ma­ción que los lle­ve a lo­ca­li­zar y de­te­ner al o los ho­mi­ci­das.

De acuer­do a las pri­me­ras in­ves­ti­ga­cio­nes, el cri­men ocu­rrió es­te do­min­go, en esa co­lo­nia. Al­gu­nos ve­ci­nos só­lo es­cu­cha­ron va­rias de­to­na­cio­nes de ar­ma de fue­go y, lue­go, ober­va­ron el cuer­po de una per­so­na ten­di­da en el pi­so.

A la es­ce­na de es­te he­cho de vio­len­cia, acu­die­ron so­co­rris­tas de la Cruz Ro­ja y del Es­cua­drón de Res­ca­te y Ur­gen­cias Mé­di­cas, quie­nes na­da pu­die­ron ha­cer, de­bi­do a que el ba­lea­do ya ha­bía de­ja­do de exis­tir.

El lu­gar, fue acor­do­na­do por po­li­cías mu­ni­ci­pa­les, en tan­to que per­so­nal de la coor­di­na­ción Ge­ne­ral de Ser­vi­cios Pe­ri­cia­les, rea­li­za­ba la ins­pec­ción ocu­lar, recogió to­da evi­den­cia que los lle­ve al es­cla­re­ci­mien­to de es­te ase­si­na­to.

Agen­tes de la Po­li­cía Mi­nis­te­rial de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia del Es­ta­do de Mé­xi­co, lle­van a ca­bo las res­pec­ti­vas in­ves­ti­ga­cio­nes a fin de ob­te­ner in­for­ma­ción que los lle­ve al es­cla­re­ci­mien­to de es­te ho­mi­ci­dio
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iULTIMAN A CHAVO!



Raúl Ma­cías

Je­sús Agui­lar Ro­drí­guez, de 23 años de edad, fue ase­si­na­do en el cru­ce de Ave­ni­da de Las Mi­nas y ca­lle Mon­ta­ña Eve­rest, Co­lo­nia Bue­na­vis­ta, y pa­ra qui­tar­le la vi­da se uti­li­zó un ar­ma de fue­go, pe­ro ha­ce fal­ta es­ta­ble­cer si se tra­tó de un in­ten­to de atra­co o fue un ajus­te de cuen­tas, por ha­ber­se co­me­ti­do el he­cho en una de las co­lo­nias más pe­li­gro­sas de Iz­ta­pa­la­pa. 

Quie­nes ase­gu­ra­ron ha­ber pre­sen­cia­do el mo­men­to del cri­men, de­ta­lla­ron que el jo­ven de 23 años ca­mi­na­ba por el lu­gar, y que a los po­cos se­gun­dos se es­cu­cha­ron al me­nos un par de dis­pa­ros de ar­ma de fue­go. An­te el ries­go de ser víc­ti­mas de una ba­la per­di­da op­ta­ron por aga­char­se, lo que no les per­mi­tió ob­ser­var al su­je­to que co­me­tió el ilí­ci­to y que lo­gró dar­se a la fu­ga. 

A los ele­men­tos de la po­li­cía pre­ven­ti­va les ex­pli­ca­ron que ya son cons­tan­tes los asal­tos en esa zo­na del orien­te de la Ciu­dad de Mé­xi­co, y que ya no pue­den sa­lir de sus vi­vien­das sin co­rrer el ries­go de ser víc­ti­mas de la de­lin­cuen­cia, por ello de­ben sa­lir de sus ho­ga­res so­la­men­te pa­ra ir­se a tra­ba­jar o lle­var a sus hi­jos a la es­cue­la, por­que in­clu­so a ple­na luz del día los ham­po­nes ha­cen de las su­yas. 

Pe­ro has­ta el mo­men­to el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co de IZT-9 ca­re­ce de al­gu­na pis­ta pa­ra po­der es­ta­ble­cer el mó­vil del cri­men, pe­ro ase­gu­ra­ron que se van a se­guir to­das las lí­neas de in­ves­ti­ga­ción que va­yan sa­lien­do en­tre lo en­con­tra­do en la es­ce­na del cri­men, así co­mo in­for­ma­ción de la ac­ti­vi­dad de la víc­ti­ma que sea pro­por­cio­na­da por sus fa­mi­lia­res y ami­gos. 

Ca­be des­ta­car que des­de ayer in­ves­ti­ga­do­res de la Pro­cu­ra­du­ría Ge­ne­ral de Jus­ti­cia del DF, se pre­sen­ta­ron en la zo­na en bus­ca de al­gún da­to que les pue­da ser­vir pa­ra lo­ca­li­zar al cri­mi­nal, y se con­tem­pla apo­yar­se en las cá­ma­ras de vi­gi­lan­cia ins­ta­la­das en la Co­lo­nia Bue­na­vis­ta, así co­mo en ne­go­cios o ca­sas del si­tio don­de que­dó el cuer­po del in­for­tu­na­do jo­ven. 

Asi­mis­mo, se van a ana­li­zar los ar­chi­vos po­li­cia­cos, es­to con el fin de sa­ber si la víc­ti­ma cuen­ta con an­te­ce­den­tes pe­na­les y de ahí te­ner ma­yor co­no­ci­mien­to, si es que te­nía pro­ble­mas con al­guien y se re­fuer­ce más el po­si­ble ajus­te de cuen­tas co­mo mó­vil de ese cri­men
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iLO MANDÓ AL OTRO MUNDO!



Raúl Ma­cías

El con­du­cir a ex­ce­so de ve­lo­ci­dad su au­to­mó­vil, oca­sio­nó que no al­can­za­ra a fre­nar y atro­pe­lla­ra a un hom­bre cuan­do ca­mi­na­ba por las afue­ras de la Pre­pa­ra­to­ria 3, y co­mo el trá­fi­co era flui­do, es­to le per­mi­tió al cho­fer del co­che in­vo­lu­cra­do, lo­grar­se dar a la fu­ga, pe­ro se di­ce que se cuen­ta con da­tos so­bre la ma­trí­cu­la y con es­to se va a lo­grar dar con el pro­pie­ta­rio del au­to­mo­tor. 

Has­ta el mo­men­to, se re­por­tó que la víc­ti­ma se en­cuen­tra en ca­li­dad de des­co­no­ci­da, por­que es­pe­ran a que al­gu­na per­so­na acu­da an­te el agen­te del mi­nis­te­rio pú­bli­co pa­ra ser­vir co­mo tes­ti­go de iden­ti­dad y así co­no­cer los da­tos ge­ne­ra­les de ese hom­bre que fue lan­za­do a más de tres me­tros, y al es­tre­llar­se su ca­be­za en el pa­vi­men­to mu­rió de ma­ne­ra ins­tan­tá­nea por una frac­tu­ra cra­neoen­ce­fá­li­ca. 

Las afue­ras de la Pre­pa­ra­to­ria 3, que se lo­ca­li­za en Ave­ni­da Eduar­do Mo­li­na, Co­lo­nia Fe­rro­ca­rri­le­ra In­sur­gen­tes, en la De­le­ga­ción Gus­ta­vo A. Ma­de­ro, es el si­tio en don­de que­dó el cuer­po del de­sa­for­tu­na­do hom­bre, quien tam­bién pre­sen­ta­ba di­ver­sas frac­tu­ras en pier­nas y bra­zos, sien­do la más gra­ve y que a la pos­tre le cos­tó la vi­da, la de la ca­be­za.

Tras­cen­dió du­ran­te la in­for­ma­ción que era re­co­lec­ta­da por los "azu­les", que una per­so­na que ase­gu­ra­ba ha­ber vis­to có­mo ocu­rrie­ron los he­chos, que se tra­ta de un au­to­mó­vil el cau­san­te de la tra­ge­dia y al pa­re­cer dio a co­no­cer al­gu­nos da­tos que van a ser­vir pa­ra lo­ca­li­zar al res­pon­sa­ble, pe­ro se de­ta­lló, que tam­bién se van a ana­li­zar los vi­deos del C-4. 

El cuer­po de la víc­ti­ma fue tras­la­da­do al an­fi­tea­tro de­le­ga­cio­nal, en don­de se es­pe­ra que acu­dan los fa­mi­lia­res pa­ra re­co­no­cer al aho­ra oc­ci­so, por lo que ya se in­for­ma­ron al­gu­nas se­ñas par­ti­cu­la­res del atro­pe­lla­do en ca­so de que al­gu­na per­so­na re­por­te la de­sa­pa­ri­ción de al­guien de la mis­ma edad y com­ple­xión
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¡ANIQUILAN A 3!



Raúl Ma­cías, Foto: Rogelio Tinoco

En la Co­lo­nia Pro­gre­so Na­cio­nal de la De­le­ga­ción Gus­ta­vo A. Ma­de­ro, los ve­ci­nos se lle­va­ron tre­men­do sus­to al en­con­trar el cuer­po de un hom­bre que fue ba­lea­do, lo que ori­gi­nó una fuer­te mo­vi­li­za­ción po­li­cia­ca, y pe­se a que se "pei­nó" la zo­na, de­sa­for­tu­na­da­men­te no se en­con­tró al res­pon­sa­ble de ese cri­men, y es por ello que se des­co­no­ce el mó­vil. 

La in­for­ma­ción que co­men­zó a fluir ayer a los po­cos mi­nu­tos de que se re­gis­tró el ho­mi­ci­dio de un hom­bre, de quien se des­co­no­ce su edad y nom­bre, es que ca­mi­na­ba por el cru­ce de las ca­lles Ane­gas y Ca­lle 14 de la Co­lo­nia Pro­gre­so Na­cio­nal, cuan­do pre­sun­ta­men­te un su­je­to se le acer­có y sin me­diar pa­la­bra le dis­pa­ró a cor­ta dis­tan­cia, lue­go se echó a co­rrer. 

Los ele­men­tos po­li­cia­cos que lle­ga­ron a ver lo ocu­rri­do fue­ron in­for­ma­dos so­bre el ca­mi­no que aga­rró el ho­mi­ci­da, pro­ce­die­ron a ir en su bús­que­da, y aun­que al­gu­nos pre­sun­tos ve­ci­nos di­je­ron que el su­je­to se echó a co­rrer, otros afir­ma­ban que un cóm­pli­ce más lo es­pe­ra­ba me­tros ade­lan­te y se fue­ron del lu­gar a bor­do de una mo­to­ci­cle­ta, ver­sio­nes que se in­ves­ti­gan. 

A de­cir de los pa­ra­mé­di­cos que acu­die­ron a aten­der al hom­bre ba­lea­do, ex­pli­ca­ron que al me­nos se le apre­cia­ba un im­pac­to de ba­la, pe­ro no pu­die­ron con­tar con más da­tos, por­que co­mo se en­con­tra­ba ya sin vi­da, la ley no les per­mi­te ma­ni­pu­lar el cuer­po, por­que se­ría al­te­rar la es­ce­na de un cri­men y se me­te­rían en pro­ble­mas, por lo que se ba­sa­ron en dar in­for­ma­ción so­bre lo que apre­cia­ban a sim­ple vis­ta. 

Se tu­vie­ron que ir los ele­men­tos de res­ca­te en cuan­to lle­ga­ron los pe­ri­tos de la Pro­cu­ra­du­ría ca­pi­ta­li­na, a quie­nes les in­for­ma­ron los po­cos da­tos con los que con­ta­ban y fue el mo­men­to en que los uni­for­ma­dos se die­ron a la ta­rea de ir en bus­ca del cri­mi­nal; sin em­bar­go, no en­con­tra­ron a nin­gún su­je­to en las ca­lles ale­da­ñas, pe­ro se es­pe­ra que los pre­sun­tos tes­ti­gos den da­tos pa­ra rea­li­zar un re­tra­to ha­bla­do. 

Con el pa­so de los mi­nu­tos, los in­ves­ti­ga­do­res co­men­za­ron a le­van­tar ele­men­tos que pue­den ser­vir­les de prue­ba pa­ra in­cluir­los en la car­pe­ta de in­ves­ti­ga­ción, que se abrió por el de­li­to de ho­mi­ci­dio do­lo­so en con­tra de un su­je­to, de quien se in­ves­ti­gan sus da­tos pa­ra en­tre­vis­tar­se con sus fa­mi­lia­res
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